miércoles, 31 de marzo de 2010

Ahora Serán más de uno los enmascarados que luchan por la justicia en la Ciudad de México.

Episodio 30: Recuerdo y significado
En las películas de antaño, el Arcángel tenía a su antagonista, otro gran luchador que también tenía sus propias cintas, el grandioso Demonio Oscuro que era el único considerado para algún día quitarle la máscara al plateado. El Demonio Oscuro contaba con numerosa afición, tan emblemático como su competencia, era retador de las fuerzas del mal por igual.
Son pocas las cintas en las que compartieron carteles él y el otro héroe, pero en las arenas ambos llenaban las plazas. No había duda, era el rival por antonomasia, su digno oponente.

Años han pasado desde las épocas de los héroes enmascarados, ahora el mismo heredero de la leyenda tiene que aferrarse a no dejar ir su legado. Damián lo tiene al borde de la rendición y por ello es atacado por los oficiales comandados por el Capitán Mijares, no obstante esta vez es su turno de ser salvado, así perderá la leve ventaja que tiene sobre su amigo y los cartones se emparejan.
El Demonio Oscuro se presenta en la arena, con un extraño poder logró detener las balas de los oficiales, bajo esa máscara está Abraham que ya no alcanzó con los vendedores a comprar una máscara de su luchador predilecto y recurrió a proteger su identidad con la del rival acérrimo. Damián afloja al castigo sobre el plateado que se ve en desventaja y le gira al resultado, Abraham al percatarse de ello se concentra para lanzar un rayo poderoso contra su ídolo haciéndolo volar hasta que este se impacte con las cuerdas. El réferi que al ver la intervención no puede más que hacer lo que su deber indica corre hacia el enmascarado para levantar le la mano como símbolo de su victoria. De acuerdo al reglamento, cuando un tercero interviene en la lucha a favor de una de las partes, esa es descalificada, cuando el Demonio Oscuro impactó directamente al Arcángel legítimo, provocó la descalificación de su compañero. Quizá las balas hubieran sido motivo para descalificar al plateado, empero, la decisión válida es la que tome el réferi. Con esto Damián se siente molesto y su ego solo se silencia un tanto por los gritos de una enardecida afición que consta la victoria final de su ídolo.
La gente deja las butacas para correr a vitorear a el que logró defender el nombre de su familia y a la vez quedó lastimado por un ataque del extraño enmascarado de Oscuro. Esa misma multitud en movimiento es la que evita que los agentes puedan apuntar sus armas para marcar al Arcángel perdedor.
Damián no puede si quiera reclamar a su amigo cuando este ya prepara su técnica de escape logrando evadir tanto multitud como disparos.
En el Ring el ganador se levanta notando que cualquier malestar ha desaparecido, es ahora cuando entiende que ese extraño rayo no era una ataque formal, si no una técnica para curarlo, la ola de gente que lo levanta en hombros y los numerosos micrófonos solo lo confunden, y por algún tiempo no puede siquiera comentar aquello alusivo a su actuación.

El operativo se desplegó tras el encuentro, ha cubierto calles aledañas y los policías buscan en cada íntimo rincón una seña de su presa, Mijares continua sin creer lo cerca que estuvo de atrapar al Arcángel, eso hubiera sido su ascenso inmediato a la élite policiaca, no obstante su rival fue por mucho más sorprendente de lo que esperaba. Él claro ignorante sobre la finalidad de su misión, esta noche llegará a casa y pensará que solo fue un tropiezo, en cambio sus superiores lo creerán el hombre más afortunado del mundo, el primer rival profesional del Arcángel, que regresa con vida tras encararlo.

En la celda de extrema seguridad y confort del reclusorio aquel que un día ardió por las llamas misteriosas, en su cómodo asiento el verdadero líder de uno de los cárteles más grandes del tráfico de drogas en México. Ese que fue un día rescatado por el Arcángel, recibe la información con el resultado de la lucha. Tenuemente sonríe y se despreocupa por mover sus influencias para liberarlo en caso que la policía lo atrapase.
-Vaya que eres valiente, mira que meterse a pelear al parejo con alguien que es menos fuerte que tú, no ha de ser sencillo- se levanta y pasea un momento en la celda-. ¿También puedes tener la fuerza de un hombre normal?, quizá tengas los intereses de un hombre normal.

La ciudad ya duerme en su mayoría, gracias a los medios ya todos saben sobre el resultado de la lucha, las primeras planas para los periódicos del día siguiente se comienzan a imprimir con las fotos de un luchador sometiendo al enmascarado supuestamente maligno. Será mañana el tema del que todos hablarán, “el bien que triunfa sobre el mal”, un tema al que la mayoría no está acostumbrado. Aunque lo verdaderamente sorprendente es la declaración del Hijo del Arcángel. – No estoy seguro si pasará en las noticias esta como la lucha del siglo, ni siquiera pude ganarle, en realidad perdió por descalificación. Quizá si la policía no hubiera intervenido, hubiera podido darle la vuelta por mí mismo. Pero aunque legalmente el nombre e imagen del personaje son míos, y en el ring pude reafirmarlo, reconozco que pudo hacerme trizas en cualquier instante, y no lo hizo, tuvo la humildad de luchar a mi nivel, al tú por tú. Eso es un acto de caballerosidad que me hace dudar si en verdad él es un mal tipo, y aunque no quiero que siga usando la máscara de mi padre, me será inevitable seguirlo llamando el Arcángel, al menos yo le seguiré diciendo así-. Inconsistentes palabras con la primera propuesta que da el Hijo del Arcángel en medio de una confusa y sorpresiva rueda de prensa. Nadie entiende el fortuito cambio de opinión como Abraham. El Hijo del Arcángel tiene aún en su memoria la narración aquella del chico aquel que cuando su padre no pudo presentarse en una arena, subió al escenario para que no quedara desilusionada la gente. También le explicó que el Arcángel era un héroe que podía ser cualquiera, palabras que le explicó aún cuando de niño ignoraba esa identidad. Solo él y Abraham son los únicos reflexivos sobre esa narración, al heredero del luchador se la contó el mismo enmascarado en su infancia, mientras que Abraham la escuchó de un anciano el día que decidió portar esa máscara para defender al inocente. La situación era prácticamente igual, por eso el luchador profesional respetará el nombre de su enemigo, aún sabiendo que no se enfrentó con el verdadero Arcángel.

La noche no es tan fría, el verano está haciendo lo propio, en una azotea Abraham y Damián se encuentran platicando, es en un edificio alto y desde ahí se pueden ver más luces en la ciudad que en el cielo mismo. Damián mantiene una indignación por haber sido descalificado en la batalla, Abraham sonríe y se ve alegre a pesar del dolor que el malestar prolonga.
-¡Eres un tonto!, pude haberlo vencido- Damián sumamente furioso con su amigo.
-Estaban a punto de ser hechos pedazos por las balas, incluso él- Abraham objeta.
-¡Vaya! Ahora incluso no solo me salvaste a mí, sino que también a tu héroe de la infancia, siempre tienes que ser tú y solo tú el héroe- No considera la respuesta del amigo como una disculpa.
- No es que sea yo el héroe- Tose-. Desde el inicio no debiste haberte enfrentado con él, de hecho creo que estás lastimado, pudo haberte hecho pedacitos.
-Ya lo tenía yo así de la rendición- Mostrando Damián una pequeña medida con los dedos-. ¡Me lo quitaste, me quitaste mi victoria!
-Esto no se trata de victorias, ambos sabemos que eres muy fuerte y que puedes con todos, pero no era tu lucha.
-Tienes razón, eres tú quién debió pelear por su nombre, pero esta es última vez que intercedo por ti- Dando la espalda para buscar una forma de bajar.
-De hecho si no hubieras intercedido por mí, hubiera perdido mi nombre, como me ayudaste, eso significa que soy digno de seguir llamándome… El Arcángel.
-Estás loco, no te entiendo nada, de todos modos perdiste la máscara, así que tendrás que hacer una nueva.
Damián toma la máscara del Arcángel con la que luchó, por un instante la sostiene mirándola fijamente, pero resiste la idea de seguir viendo la capucha de aquél que no es y decide entregarla lanzándola a las manos de su amigo.
-No pienso usar esa máscara, ese luchador ni rifa, pude haberlo vencido en su propia casa y con su gente apoyándolo- Damián al fin logra sonreír al decir eso, y con una mirada retadora le apunta a Abraham lo que sostiene en la otra mano.
Abraham se percata que ahora tiene dos máscaras, y que su amigo necesita una para escapar pues no están tan lejos de donde la policía, si alguien reconoce su ropa a pesar que tiene su gabardina al menos quiere que no se vea su rostro.
-Ah, sí lo olvidaba- Abraham del mismo modo que Damián le arroja a las manos la máscara del Demonio Oscuro-. ¿Seguro que no quieres que te lleve?
-Tengo que ir aún por una moto que dejé por ahí, además no quiero que nos vean juntos- Damián contesta mientras mira con atención la máscara del azul más oscuro que haya visto, ¿o sería la noche que la ha oscurecido más?, esa misma pregunta se haría después, aunque ya ni de día le parecería más clara.
Los amigos se ponen las respectivas máscaras a la vez y nunca pierden de vista al chico de enfrente, en un instante todo se paralizará. En uno de los puntos más altos de la ciudad se encaran después de una misión como en los viejos tiempos. El Arcángel con cierto brillo, y en este momento una ráfaga de aire pasa desde atrás de él para empujar a Damián. El chico que por ahora tiene como identidad el Demonio Oscuro logra resistir la embestida del aire, eso es nada comparado con lo que ha pasado. Tras su espalda también ocurría un fenómeno natural, un rayo resaltaba la silueta.
Ante esta postal, los amigos asumen que es momento de separarse, Damián corre y se desliza en la orilla de un tuvo que le facilita llegar a un nivel más bajo de la torre y adentrarse en el edificio buscando alguna escalera de servicio que le permita retirarse sin tanto alboroto. Abraham por su parte salta de edificio en edificio contento a pesar de los síntomas que no se desvanecen.
Inmediatamente comienza una lluvia tremenda. El regalo que Jesús le dejó a Abraham es algo que este jamás había visto fuera de un filme de héroes. Un amuleto del que salía un traje de modo místico. Quizá parte del sexto rollo pudo ser separado para utilizarse en esta curiosidad, así como los rollos se transforman, ahora Abraham puede dejar de perder tiempo en cambiarse la ropa cada que alguien lo necesita.
La máscara del Arcángel cae desde lo alto cuando Abraham ya se ha mentalizado en el modelo que usará a partir de ahora.

En la casa de Abraham, Arturo da leche en su plato al gato Neko. En su mente sigue con la idea frustrada de estar haciendo cosas tan emocionantes como sus amigos. Abraham es una criatura sobrenatural que lucha contra monstruos, Damián es un simple chico que se atreve a enfrentar a luchadores profesionales y de vez en cuando también criaturas malignas, su sentimiento se aflige por haberse quedado atrás desde hace tiempo.

A las afueras de la casa una pequeña figura de una niña flota de cerca. Su voz juguetona es precedida por una risa maliciosa, a la sombra de una de las lámparas observa la entrada de la casa.
-Aquí está uno de tus amigos, eso lo sabría, aunque no me lo hubiera dicho Lilith- La pequeña Bell sale de la oscuridad sujetando en su mano el último rollo- Espero recuerdes lo que ocurre cuando es más importante lo que sientes por alguien que lo que tienes que hacer, te dije que jugaríamos de nuevo, mi querido Arcángel, mi muy querido amigo, el sentimental.

viernes, 26 de marzo de 2010

Casi al terminar la lucha, Damián se encuentra en peligro de muerte.

Episodio 29: Otra caída
Lilith puede sentirse tranquila, la muerte de Ramadán no es una pérdida fuerte considerando a la persona que lo había sustituido, ella aún recuerda cuando la enviaron a contactarlo, a partir de ese entonces nunca pudo llevarse de modo fraternal con su compañero. En esos días ella lo buscó en las profundas tinieblas, de modo extraño actuaba en ella una conciencia colectiva, el líder lo había encontrado con tan solo sentir a lo lejos su poder, debido al fallo del primer rollo vieron necesario el poder reclutarlo, en un inicio se mostró reacio a la idea de seguir instrucciones, pero fue cuando Lilith ocupó su enorme poder para vencerle.
Ramadán no podía creerlo, sido vencido por una mujer era algo que no asimiló jamás, Lilith sin duda era poderosa, empero se percató que al lado del líder él podría alcanzar esos niveles, por ello decidió dejar en su historial una derrota antes de pelear en serio. Tiempo después aprendería a usar el sistema de los rollos, eso y su encuentro con el Arcángel sería la motivación para continuar con el grupo.
Lilith en cambio nunca confió en él, una criatura con esas ambiciones podría en cualquier momento darle la espalda, y aunque nunca lo hizo manifiesto, ella esperaba su muerte.
Pero su nuevo elemento en cambio, no mostraba mayor interés de poder, ella lo que quiere es encontrar la Arcángel.

Le temblaban las piernas, pero de alguna fuente él sacó fuerzas para enfrentar la segunda caída. El Hijo del Arcángel sintió como si hubiera sido derribado por una locomotora incluso cuando no fue un movimiento sobre humano, es sin duda la falta de confianza lo que lo hace más débil. Damián en su esquina con mayor ligereza se mueve cazando a su objetivo.
Un aficionado al ver la derrota parcial de su héroe opta por enfrentar esa idea e ilusionarse en que le podrá dar la vuelta al resultado, con menos miedo que el encapuchado, pero si más coraje, decide comenzar a apoyarlo con un leve titubeo.
-A, a, Arcángel- sonó de modo tímido y apenas la gente que lo rodeaba lo escuchó-. Vamos, tú eres el hijo de la leyenda, tú puedes.
La gente del rededor con el mismo nerviosismo le siguió, en la arena se percibía como un murmullo, pero poco a poco ese murmullo se hacía fuerte y uniforme. El heredero de la leyenda plateada se percataba del incremento de quienes coreaban su nombre.
-Es un monstruo, pero mi padre lo hubiera encarado- apretando los dientes se encomienda al santo de su devoción antes de lanzarse de nuevo.
Damián apenas pone atención al apoyo que recibe su oponente cuando ve a este con un coraje renovado que se dirige a él como una manada atacando, no es hasta que puede distinguir las facciones de la ira cuando se percata que no está luchando con una persona común, si no con una con el poder de cientos.
La batalla de inmediato se inclina a favor del luchador, logra este impactar a Damián y tomándolo del brazo lo arroja contra las cuerdas, en una lucha ordinaria, este movimiento se prepara entre ambos luchadores por un acuerdo, pero Damián aunque no sabía lo que pasaría, pereciera que el modo exagerado en que rebotaba de ellas hubiera sido ensayado, para su desgracia, no era así.
Casi no pasa nada de tiempo cuando ya está una silueta volando sobre él, es el encapuchado que con un salto se avecina poniendo el codo por el frente. Damián solo alcanza a rodarse para evadir el impacto, quedando a ras de lona a breve distancia, Damián es alcanzado por el agarre del hijo del Arcángel, este lo levanta con facilidad mientras el joven con dificultad se aferra a permanecer en la lona. El hijo del Arcángel logra someter con una doble Nelson al otro héroe haciéndolo patalear para liberarse, con menor problema lo levanta y comienza a apretujarlo.
-He visto que no sabes luchar, pero no me opondré si usaras tu estilo de combate usual, aunque de momento, no te dejaré soltarte aunque me calcines con tus poderes- El Hijo del Arcángel le susurra al oído a Damián mientras este se intenta liberar, sin duda él aún piensa que se enfrenta al paladín que se encuentra lleno de trucos y poderes fantásticos.
Estirando a Damián en lo alto castiga sus cervicales haciéndolo gritar, el réferi se aproxima y propone la rendición para el muchacho, Damián no se rinde, todos miran su expresión de dolor, pero nos e rinde. El apoyo para el luchador demuestra que es por mucho uno de los favoritos el Arcángel auténtico, con el dolor de Damián, también aumentan las porras para el Hijo del Arcángel.
-He visto algunos videos de tus ataques y he intentado leer tus movimientos, sé que no debo dejarte distancia, y esto es para mí como aplastar una araña en su propia red- El luchador continúa su acto.
Damián está al borde de ser dislocado por los hombros, no puede escapar de semejante castigo y su pasión le hace comenzar a delirar al borde de la inconsciencia. Dentro de sus recuerdos le llega una imagen en la que él y sus amigos miran las luchas, Abraham le explica sobre algunas de las reglas, en la TV los gladiadores se entrelazan y uno somete al otro.
-Parece que se acarician- Damián con aburrimiento critica el gusto de sus amigos por el pancracio.
-Lo que ocurre es que no puedes ver el arte de este deporte- Abraham refunfuña.
-¿Arte?, si no hacen más que juntar sus cuerpos y abrasarse- Damián continúa renuente
-Mira, el objetivo es someter al otro con ataques de contacto a muy cercana distancia, la clave está en ser escurridizo y evitar a toda costa que el otro ataque, en caso que así sea, para toda llave hay una contra llave.
-Eso es obvio, pero dime… ¿Hay más modos de escaparse?
-Pues como está pasando ahora, si ves, el rudo tenía al técnico al borde de la redición, pero este ha tocado las cuerdas- Abraham menciona lo que ahora a Damián le resulta necesario.
Damián deja de patalear y columpiándose extiende una pierna todo lo posible hasta alcanzarse a las cuerdas, con solo el empeine se aferra a una de ellas, el réferi ve el movimiento y aunque vaya contra su deseo, tiene que dar la orden de liberarlo. Con disgusto el gladiador suelta a su víctima.
Cansado el joven se sujeta de las cuerdas mientras el adversario se aleja para preparar el siguiente movimiento.
-Veo que eres un buen seguidor de las normas, eso habla bien de tu encuentro planeado, debo confesar que pensé que era una emboscada, aunque ahora continúe con esa duda, me queda claro que al menos dentro del ring me enfrento con alguien que juega limpio- Damián aún dolido se estira un poco para alivianarse.
-No usó algún truco raro, quizá me equivoqué al pensar que me enfrento con un villano- Reflexiona con sorpresa el coloso mientras aumenta la euforia de la gente exigiendo que lo derribe lo antes posible.
Damián reflexiona sobre las posibilidades que tiene ante él y observa que no pude manejar un estilo que le permita el contacto abierto, ahora que… al ser él el rudo y con el consentimiento del Hijo del plateado, puede recurrir a técnicas de karate e intentar noquearlo, apenas el réferi da la señal y de nuevo se aceleran ambos enemigos para encontrarse en el centro del campo de combate.
El Arcángel pro herencia busca atrapar alguna extremidad de Damián, aunque tras lo ocurrido este no se deja atrapar superando en velocidad al luchador. Damián con hábiles movimientos se sortea evitando dar la espalda poniendo en apuros al rival, de este modo se lo posiciona desde abajo e impacta una patada al mentón haciéndolo retroceder.
El hombre de la máscara recibe tres golpes más en el abdomen doblándose y dejándose caer ante la mirada de todos.
-Basta ya de niñerías, ahora verás lo que hago contigo y tus movimientos actuados- Damián imponente se perfila para atacar con su conocimiento en karate, el público alrededor enardecido comienza con sus silbatinas.
El enmascarado oficial se duele del orgullo y procede a lanzarse, aunque recibe de lleno uno de los ataques de de Damián con su fuerza muscular se infla de aire para que el golpe rebote, Damián desconcertado pierde un valioso segundo en el que su oponente la ha capturado por la espalda.
-Ahora verás de que son capaces mis movimientos actuados- El luchador arremete.
En el movimiento del gladiador logra manipular el ligero cuerpo de Damián elevándolo considerablemente y cargándolo con la cabeza abajo, se acomoda y prepara un suplex underhook para azotarlo con la lona, el resultado es por completo favorable. Jamás en su vida Damián había recibido semejante impacto en un combate, el peso de su oponente le hace tener los hombros y la espalda en el piso, sin dudarlo un instante más el réferi comienza el conteo y Damián no puede liberarse. El luchador no se retira hasta que se indica que se ha hecho de la caída.

Arturo ha sido testigo a distancia por medio de la TV de cómo su amigo se ha envuelto en un auténtico desafío luchístico, aunque la narración no deja de lanzar flores al favorito, la imágenes hablan por sí solas de cómo el luchador se ha ganado confianza y cada vez más evidencia su superioridad sobre el chico.
-Debes escapar, ese tipo te hará pedazos y la policía no tendrá consideraciones al terminar la batalla- Arturo le habla a la TV como si esta pudiera recíprocamente llevar el mensaje a su camarada.
Abraham se vira en la cama y al fin luce más tranquilo, entre sueños escucha la narración del encuentro y los comentarios de Arturo. Ya de modo más consciente asimila la idea que en un lugar lejano su compadre es maltratado por su luchador favorito, poco a poco abre los ojos y se hace en su cuarto, al percatarse Arturo de esto reacciona de modo alegre pro la recuperación parcial de Abraham.
-A… rturo- débilmente Abraham habla-. ¿Qué pasó?
-¡Ya estás en ti!, me habías preocupado bastante- Contesta el muchacho con una expresión positiva.
-¿Quién pelea en la tele?
Guarda silencio Arturo con solemnidad y a la vez con el deseo de que Abraham nos e entere, aunque no hace nada por impedir que Abraham enfoque al transmisor le gustaría que se apagara en ese momento.
-Él fue a defender tu nombre-sentencia el joven
-Damián, ¿fue a defender mi nombre?
Arturo brevemente explica al enfermo sobre el reto del luchador y la resolución que tomó Damián.
-No pude detenerlo, prácticamente se esfumó sin avisar- agrega el muchacho.
-Ese canalla, no podía quedarse sin ganar algo de crédito, gracias por los cuidados pero debemos llegar a esa arena antes que le quiten la máscara- Abraham intenta levantarse de la cama y al hacerlo tropieza, es ayudado por Arturo.
-Estás muy débil, así no llegarás ni a la puerta- su amigo le guía de vuelta a recostarse.
-No puedo dejar que él haga esto, seguramente hay bastantes francotiradores que esperan la orden de dejarlo como queso.
-No puedes hacer anda, él decidió ir.
-Entones decidiré lo mismo yo- Abraham coloca su dedo en la sien de su amigo sonriendo-. Esto me recuerda a otro amigo que ya perdí, no dejaré que pase de nuevo.
Arturo comprende que Abraham incluso ene se estado es capaz de dejarlo inconsciente, sería una necedad intentar detenerlo, así que le permite levantarse. Abraham da unos pasos y Arturo el acerca ropa para cubrirse.
-No debo dejar jamás que alguien más luche por mí.

Ha pasado la media hora más larga para Damián en un duelo, gran parte del tiempo ha tenido que escapar de intentos de llaves y candados que le ha querido aplicar el veterano, en ocasiones él aprovecha un espacio e intenta movimientos acrobáticos que no conoce a la perfección, aunque los cronistas narrarán que esta será la mejor lucha de sus vidas, todos sabrán que solo lo es por la carga simbólica, pues en técnica y nivel, Damián deja mucho que desear. El rescate de la joven y el inicio explosivo en el encuentro ahora menguan su energía, el evadir los ataques contrarios cada vez es algo menos eficiente. Por otra parte el contrario también sufre el desgaste, pero el apoyo de su público lo hace que no muestre flaqueza alguna.
El Arcángel informal observa en una de sus tantas carreras un hueco por el que puede emular el movimiento del enemigo y hacerse de su espalda, con una estocada elegante se posiciona y logra capturar el cuello rival, impulsado por un largo salto gira un par de veces circundando por encima al oponente y capturando el antebrazo para caer sobre la espalda contraria ejerciendo una palanca que rinde al luchador, un movimiento sumamente complejo conocido como helicóptero fue descubierto pro el de modo incidental. Al estar pecho abajo y con la cara contra el piso, el Arcángel oficial sufre ahora el castigo, el réferi muy en contra de su deseo, tiene que ofrecerle la rendición, con todo y lo que esto implica.
-No puedes más- Damián ejerce presión psicológica-. Es tu última oportunidad antes que con mis poderes te arranque el brazo.
-No me rendiré jamás, mi padre fue un símbolo y debo defender su recuerdo y significado- con un último respiro el aún enmascarado intenta soportar el padecimiento.
Mijares al percatarse del riesgo que corre el favorito da la orden a los francotiradores de alistarse para disparar
Ante la sorpresa de Damián más de una docena de puntos luminosos de un rojo intenso le cubren el cuerpo, se percata entonces que está siendo apuntado por rifles de larga distancia. A pesar de ello no afloja a su adversario exigiendo una rendición pronta para escapar.
Las balas se deslizan con su dirección común, Damián cierra los ojos y de algún modo espera un milagro, una sensación de paz lo inunda y sabe que la luz está cerca. Al abrir los ojos mira una silueta que con un golpe de energía detuvo cada disparo.

sábado, 20 de marzo de 2010

Un encargo agradable

Hace algunas semanas se me presentó lo que bien debo asimilar como la cotidianidad de mi vida, los momentos en que tengo que asumir que se acerca el momento de mi profesionalización y con él, el peso que conlleva la responsabilidad de enunciarme de modo crítico y objetivo en cualquier tema. Un amigo me mencionó sobre la realización de un encuentro de estudiantes al que me ha generado una inquietud la posibilidad por asistir.
Para la elección del tema a desarrollar en una ponencia, utilicé un viejo ejercicio crítico que aprendí en la facultad y que utilicé durante algún tiempo en un círculo de estudios. Un maestro de la facultad nos hizo escribir en un papel cualquier palabra y posteriormente se revolvieron en un bote para luego ser repartidos de nuevo. Cada quien con su papel tomaba la palabra y tenía que escribir un ensayo al respecto. Tiempo después cuando organizaba el círculo de estudios de “Mambrú se fue a la guerra”, realizamos ese tipo de ejercicios para desarrollar nuestros puntos críticos, en papelitos que se sorteaban cada semana apuntamos las palabras que se tomarían como temas para ser abordados desde distintos ejes temáticos. En esos días yo apunté “Superman”, y di motivo para ensayos sobre política, cultura pop y simbología.
En esta ocasión decidí que ante la posibilidad de no ser elegido como ponente, lo más sensato era realizar o bien un trabajo sobre un tema que dominara y que me sirviera posteriormente, o buscar un tema con mayor significado personal. Así fue como decidí dar la oportunidad a personas que no están vinculadas a mi trabajo filosófico a cuestionarme sobre temas de su interés, y posteriormente recibí la propuesta de parte de una de las personas consultadas para desarrollar mi visión en la relación entre: “el trabajador, el patrón y el sindicato”. Así pues comencé mi investigación que me trajo algunas peripecias…
A continuación, las observaciones y conclusiones a las que llegué.
No es un descubrimiento cuando concluyo que la modalidad de los sindicatos no es aplicable en un estado socialista, empero es menester la mención de este en el tratado del tema, porque a pesar que en dicho estado no existe la explotación del proletariado, es común el objetivo al lograr el ascenso de la clase obrera a un nivel de vida superior. Por ello cabe el desarrollo de la visión socialista enfatizando el contraste de la visión de civilización que propone la clase burguesa contra la idea de desarrollo que se expone en el socialismo. Pues entre estas posturas contrarias es donde se encuentra la clave del entendimiento sobre la polémica que hay cuando confrontamos la idea original del sindicato, como una organización que busca la dignificación del trabajo a través del impulso del mismo como una posibilidad de desarrollo personal y como el uso del sindicato como organización de defensa del trabajador.
Comenzaré exponiendo brevemente la visión socialista sobre el término de civilización como método de autojustificación de la producción a niveles excedentes y el planteamiento que esto hace de necesidades artificiales, continuando con la necesidad por parte del proletariado por la ubicación de sí en la cima del poder. Así continuaré con el breve desarrollo de la historia del sindicato como movimiento obrero organizado a partir de sus antecedentes, hasta lo que hoy muestra la organización y dirección del sindicato por parte de un individuo reconocido como el líder. Por último pretendo llegar al desarrollo del contraste entre lo planeado inicialmente y los logros de la idea de sindicato a partir de la diferencia entre la visión de desarrollo del trabajador partiendo del mismo trabajador, y, como se entiende la relevancia de este como una figura dirigida dentro del actual sindicato. En ese desarrollo se desenvuelve la relación entre el patrón y el obrero, el patrón y el sindicato, y el obrero y el sindicato.
Para la exposición del trabajo a partir del trabajo, no ahondaré en la lucha de clases asumiendo el entendimiento de esta por parte del socialismo como la relación entre una clase opresora y una oprimida, mas me dedicaré a la exhibición de lo que propone cada parte como trabajo.

Ya tenemos patrocinador

Primer acto

Concepto de civilización
Marx nos describe el uso de la idea de desarrollo utilizada por la burguesía como el planteamiento de exigencia por parte del naciente estado burgués al revolucionar el modo de vida en distintos países, ya que el constante aumento de la población y su llamado a una industria capaz de cubrir con sus necesidades, indicaría que el método antiguo de producción es insuficiente, es necesario cambiar el trabajo manual en su totalidad por el método de producción más efectivo, es decir la industria. Civilización es pues el momento al que aspira la clase burguesa como modo de vida que solo ella puede satisfacer.
Esta propuesta de producción implica entre sus aspectos la necesidad por anteponer el producto a su trabajo, pues el objeto trabajado se justifica a través de su consumo, en otras palabras, si algo se necesita se produce, si algo es trabajado sin el fin de ser consumido entonces no es objeto de interés.
Esta visión despoja al trabajador como dueño de su trabajo y con él de su ser, haciendo como propietario de este al dueño del medio de producción, pues, al ser lo importante el consumo a través del mercado el objeto trabajado no es el fin, si no lo es el bien adquirido por su venta.
Así es como el capital toma el papel protagónico a través del acumulamiento de bienes, dejando a su productor como dependiente de este, así el trabajador no es alguien, si no una parte más en la construcción del producto:
“En la sociedad burguesa el capital es independiente y tiene personalidad, mientras que el individuo que trabaja carece de independencia y de personalidad” (Marx 1848: 42).
Una vez declarada la relevancia de cada parte, observamos como el trabajador es despojado de su personalidad en el momento que su trabajo se somete a la personalidad del capital.
En este caso el vínculo que une al trabajador con el patrón, es el bien adquirido, el bien se reduce ante el capital que al ser acumulado por el patrón, solo vincula al obrero a su jefe como un medio y no como un igual. El patrón tampoco es la entidad final, si no solo el administrador, siendo a su vez que tampoco es el fin. Ambas partes se relacionan como medios para lograr el capital pero en medidas desiguales, ya que el obrero es menos al no ser propietario de su fuerza de trabajo cediendo esta por una paga que no es correspondiente. El obrero se hace ajeno de sí mismo y depende del patrón, este a su vez en mayor medida juega un rol indispensable, pues el capital depende de su figura y no de la del trabajador pues este pasa a ser un sujeto intercambiable y no necesario. Obsérvese que aunque es necesaria la figura del obrero el obrero como individuo no es toda la figura del obrero, cualquiera que se someta a este régimen puede ser sustituido por otro, y aunque el patrón puede ser uno u otro, su autonomía se logra por la libertad que tiene al elegir si vender o no vender.
En conclusión, el capital es la única figura con personalidad definida convirtiendo al jefe y al empleado como condiciones de él. Aunque el patrón se coloca como clase opresora y el obrero como la clase oprimida, el jefe elige y el empleado se deja elegir, entregando su personalidad al juicio del dueño por el desarrollo únicamente del capital, el bien final.

Segundo acto

Antecedentes
Han sido varios los intentos por formar una organización que cumpla con los objetivos de desarrollo completo del trabajador como figura que se hace de su propia existencia. Esto a partir de la defensa del trabajador como humano y no por su rol dentro de la producción de bienes, hasta la visualización del obrero como parte de una unidad llamada proletariado que logrará su autonomía a través del movimiento político.
Uno de los antecedentes de la protección del trabajo en sí, nos remite a la organización de artesanos durante la edad media a través de gremios, dichos grupos cumplen con la base del pensamiento sindical al ejercer la protección de sus integrantes y por su representatividad que excluye a cualquier persona ajena al trabajo, es decir, solo aquellos que realizan el trabajo son los indicados para entender las necesidades de los similares y así mismo asumir la responsabilidad al enunciarse en el nombre de su comunidad.
En el pensamiento del gremio el trabajo es el eje en el que se plantea la aprehensión del ser de cada parte, el dueño del medio de producción a pesar de ser el dueño, solo acuerda el modo de intercambio entre su bien adquirido por el trabajo del artesano, lo que permite que el artesano se haga dueño de sí mismo es la defensa de su persona por medio de su bienestar.
Los gremios al exigir la protección de sus integrantes desenvuelven al trabajador en sí mismo. En su formación los gremios se preocupan por asegurar que el trabajador cuente con la mantención de su integridad, a través de cuidados como el apoyo en situaciones extraordinarias en cuanto a su salud y capacidades, un gremio protege esencialmente en aspectos de carácter económico y social, consistiendo en controlar la oferta y los precios de los productos que manufacturan, pero también velando por la prosperidad de los miembros que los integran.
Para ello regulan la formación del trabajador, su actividad laboral y aprendizaje, estableciendo jerarquías, el jerarquizar dentro de los mismos trabajadores es lo que le crea una exclusividad.
Aquí el trabajo en contraste con la visión burguesa, se mantiene intacto, pues al ser el trabajador quien oferta su actividad, se hace dueño de su capacidad. Bajo esta norma la relación entre el artesano y quien lo emplea es precedida por la importancia del trabajo como tal, porque aun cuando el artesano entrega su trabajo, lo hace por un bien equivalente, por ello el artesano tiene la posibilidad de desenvolverse conforme a sus actitudes.
El trabajo a su vez es una acción que al ser manifestada de modo independiente indica que hay alguien que la efectúa, y siguiendo la propuesta cartesiana, si el trabajador hace, entonces el trabajador es. El trabajador es en la medida que él acuerda, y al autoevaluarse se hace poseedor de sí mismo.
Luego entonces la relación entre patrón y empleado es un diálogo en el que ambas partes deciden. En contraparte con el asalariado, el agremiado tiene libertad de hacer a cambio de lo que compensa su trabajo, mientras que el asalariado se entrega por una medida establecida unidireccionalmente acordada por el patrón.
Cuando se antepone el trabajo en la relación, se antepone la manifestación humana de las dos partes. Cuando se antepone la relación al trabajo, el trabajo y quien lo hace, solo son un recurso.
Esta idea es el motor de la manifestación del trabajador, abriendo la posibilidad de rebelión como el acto de revelarse, haciéndolo sinónimo de hacerse presente.
Con el paso del tiempo esta idea cambia con los movimientos obreros posteriores, por ello tomo como siguiente antecedente el movimiento de la quema de máquinas en la ilustración. Para este momento se ha precedido la relación entre jefe y empleado, el jefe opta por sustituir la mano de obra artesanal por maquinaria y operadores, el trabajo no es una manifestación de algo como fin, si no es un paso más en la producción. Es entonces que el trabajador en una lucha por hacerse presente, busca mantener el esquema anterior, su movimiento no es en búsqueda de la seguridad, si no es una queja, la queja se hace posible porque no se defiende el trabajo si no se emite la reprobación al cambio.
Para este momento el trabajo ha cambiado de significado como se ha mencionado, y el movimiento obrero es una opinión sobre el trato que recibe. Se asume que el trabajo lo hace una máquina, y el operador solo la conduce, el trabajo desaparece pues no hay quien lo haga, hay quien posee el recurso para hacer posible una producción y hay quien desaparece para convertirse en su fuerza de trabajo. Es decir, el trabajo ya es un concepto abstracto, no existe como tal, el dueño del medio de producción se hace dueño también de la fuerza de otro, tan solo de su fuerza pues quien lo hace, conceptualmente, no existe.
A partir de esta propuesta las rebeliones posteriores son solo una lucha por buscar reivindicarse como seres propios, la exigencia de mejores condiciones tiene implícito en su búsqueda por mejorar que se parte siempre en desventaja.
Las variaciones entre las luchas dependen en la revolución de acuerdo con la historia y la psicología del grupo que la realiza, dado que para este momento el proletariado ya está definido como clase oprimida, su aspiración es la búsqueda y la conquista del nivel superior. Mientras que el artesano se desarrolla con su ser emparentado a su trabajo permitiéndole su propio desarrollo en sí mismo a través de su mejora como artesano, el obrero crece definido por la tarea a realizar, ha sido racionalizado por un aspecto exterior. Él se formará para una tarea definida primeramente que él.
La clase obrera por consiguiente comienza a cambiar, no solo en el modo en que realiza su labor, si no que el estado actual requiere una organización diferente, por ello surge una nueva figura, una clase media asalariada que convive con el obrero, gente que no manufactura pero son parte del esquema de producción; administradores, burócratas, personal de mantenimiento, etc.
Esta convivencia genera un nuevo proletariado con mayores necesidades, por una parte ha desaparecido el conjunto de personas exclusivo, y se hace una sociedad inclusiva que absorbe a todo aquel que no sea dueño de los medios de producción. Por otra parte el crecimiento de las ciudades orilla a la búsqueda de mano de obra procedente de otras partes, es decir, que la ciudad hecha de la mano del campo para involucrar a su población. Estos continuos actos de inclusión dan como resultado un conjunto de nuevo proletariado con mentalidades completamente distintas, problematiza la adaptación de la gente que no estaba acostumbrada al trabajo mecánico y enfatiza el contraste entre lo urbano y lo rural.
Por ello a finales del siglo XVIII las organizaciones que surgen en Inglaterra ya no tienen como objetivo el negociar, si no la ayuda mutua, haciéndose a un lado de la visión del patrón descartando la posibilidad de diálogo.
Para este momento el movimiento obrero ha tenido dos cambios dentro de la relación entre patrón y empleado, iniciamos con el diálogo entre dos partes para pasar a la instrucción unidireccional, y después al desconocimiento de las necesidades del obrero por parte del patrón. En cambio la relación entre el obrero y su grupo se mantiene estable en su forma, más no en su visión, el grupo desarrolla en cada época una mentalidad diferente.
Mientras que en los gremios se busca el reconocimiento del trabajo, en los inicios de la industrialización el objetivo cambia a la posibilidad de revelarse, y para este momento la prioridad es la sobrevivencia.
Antes de la primera mitad del siglo XIX la crisis por la que atraviesa Francia orilla a la rebelión civil, este movimiento se fortaleció por la unión del proletariado buscando el cambio político, después de la revolución francesa, el proletariado se enfrenta a la concientización de clase y al definirse como tal, el modo de organización de los movimientos obreros también buscará cambiar su mentalidad, pero es hasta el tercer tercio del siglo cuando los sindicatos se forman como tales.
Este nuevo modelo de organización obrero adquiere conciencia política, minimiza la idea de auto ayudarse, y se enfatiza en la afiliación de trabajadores en común, la organización tiene como fin el crecimiento en su población para una vez más poder exigir y hacerse presente.
Al cambiar las cabezas, cambian los objetivos, las corrientes socialistas y anarquistas perfilan el pensamiento sindicalista a la resolución de problemas inmediatos, así como la democratización y liberación. Cada sindicato adoptará una mentalidad distinta aunque el objetivo es el mismo, la lucha por el presente.

Los sindicatos retoman la exigencia de la dignificación del trabajo ante el patrón, las influencias políticas los convierten en organismos de representación, por ello se restablece las relaciones. El patrón ya no se relaciona con el empleado de modo directo, si no a través de su voz en el sindicato, el obrero no se relaciona con el sindicato, se manifiesta en él, así pues el sindicato pasa a ser el eje de la relación, más no se retoma la importancia por el trabajo.
Como menciono antes, se busca dignificar al trabajo asumiendo que este no se encuentra en ese estado, aunque la relevancia y éxito del movimiento dependerá ahora de la capacidad política más que del trabajo en sí.
Al ser el sindicato la representación del trabajador, lo continua manteniendo en su figura abstracta, no existe el trabajador como individuo, o bien, es una parte más del proletariado o un beneficiario de la defensa de sus necesidades, esto será establecido por el diálogo que se tenga en ese momento con el patrón o bien con el actual estado. La figura del sindicato traspasará la economía para hacerse presente como entidad política, y la acción de trabajar, será un mero trámite.

tercer acto

El Líder
“El hecho mismo que para designarlo se haya españolizado una palabra inglesa, “leader”, indica su importancia en la existencia de la nación y en la vida cotidiana de sus habitantes”
(Alba 1956: 18)
Cuando el sindicato ha adoptado su forma actual, es claramente visible que a diferencia de sus antecedentes, hoy es un organismo político, las negociaciones con el patrón no son ya la prioridad, si no aquellas con el estado, la eficacia del sindicato depende del interés político en el momento. Ha logrado el avance de ser reconocido como un movimiento exclusivo de esta nueva clase proletaria que lucha por la defensa de los ahora derechos de sus integrantes, aunque como antes se mencionó, los integrantes tienen un personalidad dependiente del grupo, la organización son ellos, y ellos son la organización, excepto una sola figura.
Como organismo representativo requiere la presencia de un elemento que aunque es un trabajador como el resto del grupo, este no se dedica al trabajo, si no a la administración humana y política del sindicato, esa figura es la figura del líder.
Figura controversial que está dispuesta a negociar con la voluntad de sus afiliados, dependiendo de los intereses y posturas del instante, este apoyará o se desvinculará de otro grupo político. La relación vuelve a tener otro giro aún más dramático. El patrón, se relaciona con los empleados a través del líder, los obreros no se relacionan con el sindicato, ellos son el sindicato, pero se manifiestan ante el exterior a través del líder, el líder incluso tiene una relación con el estado, y se convierte en la piedra angular en cualquier diálogo que involucre a los trabajadores.
La idea de trabajo, ha desaparecido, no es necesario producir un objeto para ser considerado como trabajador, tampoco la presencia depende de la fuerza de trabajo. El obrero es obrero por su afiliación, ya sea que aporte su fuerza de trabajo o su sola presencia. Aunque el proletariado se sigue reconociendo como la clase oprimida, se da el lujo de enfatizar el contraste en las jerarquías dentro del sindicato, la figura del poder del líder es casi tan imponente como la del patrón, es donde se marca la diferencia de talentos de los que dependerá una empresa.
La personalidad es la única formadora de esta figura, los medios de producción son los formadores del patrón, uno practica el arte de mandar, y el otro el arte de convencer.

jueves, 18 de marzo de 2010

La fuerza de un hobre ordinario se ve nublada por el miedo a un demonio, eso le da desventaja.

Episodio 28: El Hijo del Arcángel
El ring de la arena estaba casi devastado, las lámparas parpadeaban y volaban chispas de los cables que columpiándose alcanzaban alguna superficie, los asientos bañados en escarlata no hacían con su brillo menos oscuro el lugar, por el contrario el silencio del espacio se conjuntaba con el caer de las gotas rojas a sus respectivos charcos. Las pocas luces que siguen en función también oscilan y crean el efecto de movimiento en las butacas, ningún testigo quedó después de la catástrofe, solo quizá podamos contar a una expectativa que cubre a todo como rocío formándose.
Cerca de una orilla del ring, debajo de los escombros se mueve y asoma una mano buscando abrirse espacio, poco a poco la sigue el resto del cuerpo de Abraham.
-Siempre llego tarde, otra vez perdí- se dice a sí mismo antes de soltarse en llanto.
-Todo llega cuando es su momento, solo evita que sea el destino quien te imponga sus límites, puedes anticiparte- Jesús con un carácter cálido se acerca a Abraham para ayudarlo a salir-. Eso que tu llamas llegar a tiempo es solo crear condiciones favorables para que se de lo que quisiste.
-Pero no pude salvarte- El joven con una expresión tan triste como cuando se quedó sin novia evita mirar de frente a su amigo.
-Fui yo quien lo decidió así, desde un inicio no quise ver que aunque no es del todo correcto tu proceder, el control que planea el líder es completamente…-dudando Jesús respira hondo-. ¡Tiránico!
-Pero ahora estás…
-¡Tranquilo!, no importa como esté ahora, eso habla del modo en que he vivido, y aunque no sabes casi nada de mí- Jesús sacude el polvo de los hombros de Abraham-. Escúchame, el líder está a la cabeza de una organización que se llama SPTTRO, ellos tenían siete rollos con poderes impresionantes, pero no te dejes engañar, todos son el mismo en realidad, solo son siete partes del mismo sello, si dejas que se abra por completo… En el transcurso de siete años todo lo que conoces estará en un riesgo que ni siquiera tú podrás enfrentar.
-¿Rollos, sellos?, no entiendo de lo que hablas- Abraham ha recibido la información muy rápido-
-Mira, tú eres más especial de lo que pensaba, al parecer podrás enfrentar a esto, hay siete sellos que al abrirse, cambios importantes pondrán en riesgo a la gente que defiendes, el primer sello se abrirá cuando se abra el séptimo de los rollos, en SPTTRO no hay gente ordinaria, y nadie puede abrir los rollos por su cuenta, solo algo divino puede.
-¡Ya te dije que no creo en dioses!- Abraham reclama cuando recibe una bofetada de su amigo.
-Tú eres un arcángel y te callas- Jesús enojado-. Has peleado contra todas estas fuerzas y, ¿sigues dudando?, eres un necio. Solo algo divino podrá abrir los rollos, pero en SPTTRO las criaturas no pueden asimilar a esa divinidad, sé que no crees en divinidades, pero ellas se manifiestan a través de lo que conoces, a través de la gente, por eso Ramadán tenía que meter el rollo en personas, porque la gente es la manifestación divina que necesitan.
Abraham queda impactado por las menciones de Jesús, No se había detenido en los detalles que menciona su amigo, pero ahora todo tiene sentido del por qué Ramadán nunca se había hecho más fuerte con el poder de los rollos, y más aún, está por descubrirse por qué lo han seguido a él.
-El líder quiere una vez abiertos los siete rollos, usarlos para ver qué poder alcanza un ser de su naturaleza, quieren experimentar contigo, si los encuentras antes, evitarás que abran el séptimo rollo- Jesús toma las manos de Abraham- Falló mi técnica en el último momento y quizá con el tiempo Ramadán regrese, su poder verdadero no lo mostró cuando peleó contigo, es mucho más cruel de lo que puedes imaginar, deberás estar atento.
-¿Entonces, tú volverás también?- Abraham con ilusión mira a su amigo.
-Te dejé un regalo… Adiós Abraham, amigo de Dios.
Jesús se desmorona y no se distingue entre él y el aire cuando los fragmentos se separan, y vuelan, al igual que el tiempo se lleva la vida, el leve viento se lleva los rastros del muchacho. Un estruendoso golpe hace que Abraham volteé y mire a Damián enloquecido dándole una tunda al… ¿Arcángel?

Abraham patalea en la cama asustando a Arturo ocasiona que este lo calme, pero aún no sale de su sueño.

Un momento de tensión se prolonga la media hora de tregua que el Hijo del Arcángel pidió, el operativo que la policía plantó ya se ha dispersado, un ciento de elementos encubiertos entre el público se ha infiltrado con armas esperando a que el malvado Arcángel se presente, ante la presión de los medios el luchador decide prepararse para salir a la arena y dirigirse al público, toma su capa y se dirige al enfrentamiento. En las gradas se genera más expectativa cuando las luces se apagan y otras que sirven de señalamientos para la visión indican que se debe prestar atención a la salida de los personajes, Damián presta atención mientras una música de surf enfatiza la presentación del héroe de todos. Él piensa que ya es el momento de entrar en acción y planea como acercarse al ring de modo rápido cuando sea necesario.
-Damas y caballeros- El Hijo del Arcángel saluda a la gente a través del micrófono, con un aspecto fúnebre está por anunciar que lo ha plantado el rival-. Les agradezco su presencia para apoyarme esta noche, noche en la que buscaba el salvar el nombre de mi padre y al símbolo de un héroe que siempre luchó por el bienestar de los débiles, es una pena que no pueda llevarse a cabo del modo que se había propuesto.
Damián corre y salta desde su sitio en las gradas, al acercarse al ring da un salto y apoyándose en la elasticidad de las cuerdas, entra de modo acrobático en la zona de combate, ágilmente se quita la gabardina dejando al descubierto el atuendo del Arcángel, la gente guarda un silencio como gesto de sorpresa, el luchador también queda anonadado por la destreza de su enemigo y comienza a aumentar el nerviosismo.
-¡Te presentaste!- el enmascarado oficial le habla olvidando que todos escuchan el resueno en el audio local.
-No soy un cobarde, claro que vendría- señalando su rostro-.He asistido, para quedarme con tu máscara.
A las afueras de la arena, una fuerte lluvia regresa, incluso se escuchan unos sórdidos truenos que hacen sentir como si crujieran más allá que solo los oídos. En el interior el silencio también es ruidoso, como si los murmullos asumidos fueran incluso más escandalosos ahora que están ausentes. Todos sabían que era lo que pensaba la persona de al lado, todos están aterrados ante la duda en que su héroe pueda defenderlos de la entidad demoniaca, aquella a la que aún llaman el Arcángel.
El referí que aceptó a quedarse para el encuentro es ni más ni menos que “El Juez del Moño”, seguidor de la trayectoria del primer encapuchado y reconocido réferi en el universo luchístico, los medios apuntan con curiosidad al retado como si tuvieran la esperanza en que sus equipos de modo mágico tuvieran esos rayos equis para atravesar la máscara del Arcángel y averiguar por adelantado la identidad del enemigo público, ahora para conocer el rostro del otrora paladín es menester espera y confiar en el luchador que está por enfrentarlo. El comisionado para el complejo operativo en caza del paladín no es otro que un joven capitán que suele tener roces dentro de la política de la academia de policía, por ello un superior lo ha enviado como organizador del operativo, con la ilusión que falle él para que le Arcángel haga el trabajo sucio de desaparecerlo, esa es una maniobra muy usada para desaparecer a los personajes incómodos, se les da una oportunidad ante un caso que seguramente causará un desastre y así, se unen a las bajas en el cumplimiento del deber. El joven capitán Mijares nervioso también decide ordenar una tregua antes de hacerse de la cacería del enmascarado, decide que lo mejor por el momento es ver las intenciones del objetivo y en el caso que la lucha se efectué normalmente, permitir al luchador defender el nombre de su padre.
-Entonces… ¿dejaremos que el Hijo del Arcángel lo encare?- uno de los agentes de élite que lo acompañan cuestionan la instrucción de Mijares-. Podemos evacuar a las personas para realizar el operativo sin dañar a los ciudadanos.
-¿No me escucharon?- De modo serio e imponente Mijares reitera la orden-. La instrucción es apoyar al Hijo del Arcángel, dejemos que defienda su Honor, el que no lo entienda es porque no lo conoce.
Tímidamente el Juez del moño repasa las reglas para el encuentro, las normas son las de cualquier lucha de apuesta, dos de tres caídas sin límite de tiempo, el que venza dos veces a su oponente gana, si alguien interviene para ayudar a alguno de los oponentes causará la descalificación del beneficiado. Se supone una lucha limpia y con más tímida expectativa, permite que suene la campana.

Damián y el Hijo de la leyenda se aproximan a sus respectivas esquinas, cuando la campana suena se acechan circundando la zona del centro, Damián no tiene mucha noción luchística pero considera que las artes marciales y conocimientos de judo le serán útiles, aunque no tanto como el temor que inspira al ser considerado como el vencedor de seres monstruosos, en los ojos de su oponente ve el temor que este le tiene a él y su fama de ente supra humano.
El Hijo del Arcángel se encomienda al santo de su devoción, sabe que su enemigo podrá verse similar a él, aunque además puede manipular descargas de energía y tiene una fuerza sobrenatural, espera ver la primera reacción. Damián intenta aproximarse al rival con una patada voladora y su majestuosidad ocasiona que este se paralice recibiéndola sin oponerse, la gente en las gradas se sorprende al ver la superioridad mental del arcángel malvado.
-¿Así se defiende un ídolo del pancracio?-Damián cuestiona a su contrincante al ver que no intentó esquivarlo.
El hijo del Arcángel se duele del pecho y con un arranque de rabia se lanza sobre Damián, ambos entrelazan los dedos y demuestran su fortaleza al compararla con la del otro, la gran musculatura del luchador hace evidente su ventaja sobre el pequeño Arcángel que comienza a retroceder, es cuando con este gesto un aire de confianza empuja al luchador a pensar que podría ser rival del Arcángel espurio, Damián para escapar del castigo da una patada frontal para acomodarse y dar un giro soportando las manos de su contrario y favorecerse en posición, movimiento que copió cuando antes Abraham enfrentara al toro gigante aquella noche en el estadio. Como buen intérprete, Damián emula al autor de su imagen y logra aventajarse, ante una muestra de dolor en el rostro del rival, Damián con una maniobra acrobática gira sobre el brazo del luchador para someterlo y llevarlo al piso, logrando una fuerte palanca hace que el Hijo del Arcángel se retuerza tirado del dolor, como mero trámite el réferi pregunta si se rinde pero espera que no sea así. Damián fácilmente se monta en el otro para hacer la llave que daría tantos triunfos al primer Arcángel, la famosa “de a caballo” era aplicada irónicamente al heredero del nombre, ante un fuerte castigo a la espalda, este se rinde.
Damián ha logrado someter a un profesional con cierta facilidad, su misión de defender el nombre para Abraham nunca se vi más posible como ahora. Tras el sonar de la campana cada quien retoma si esquina.
-Deberíamos de prepararnos ya- el segundo al mando de la policía ofrece al jefe.
-Falta aún una caída, no interrumpiremos.
-Bien Abraham, estoy comenzando a pensar que tengo todo para convertirme en el Arcángel- Damián se dice a sí mismo al ver la situación favorable.
-Mi padre nos e rendiría, debo luchar, aún me queda otra caída- Reflexiona enérgicamente el hijo del enmascarado al sentirse al borde de la derrota.

sábado, 13 de marzo de 2010

Una nota escrita por Apolo Valdés a 10 años de la hazaña.

Han pasado 10 años desde que nació Medio Tiempo y que FIFA tuvo la idea de implementar el Mundial de Clubes, otrora la Copa Intercontinental, la cual se disputaba entre el Campeón de la Copa Libertadores (CONMEBOL) y la Champions League (UEFA), el objetivo era no dejar fuera de este evento al resto de las Confederaciones de futbol.

Desde entonces los equipos mexicanos han participado en cinco ocasiones, siendo en el 2005 en la única ocasión donde no hubo representante, ya que Pumas cayó en la Copa de Campeones de CONCACAF ante el Saprissa de Costa Rica, con lo cual el equipo tico el representante de la Zona.

El Necaxa fue el primer conjunto mexicano que participó la justa mundialista (al quedar Campeón de la CONCACAF), la cual tendría su sede en Brasil, en la cual los Rayos sorprendieron a propios y extraños al llevarse el tercer lugar, quedando arriba de equipos como el Real Madrid y el Manchester United.

Necaxa tuvo que enfrentarse a rivales de gran nivel, los invitados al torneo fueron: el Vasco da Gama (Brasil), Manchester United (Inglaterra) y South Melbourne (Australia), los cuales compartieron el Grupo 2 con los Rayos, mientras en el primer sector, Corintihas (Brasil), Real Madrid (España), Al Nassr (Arabia Saudita), Raja Casablanca (Marruecos), pelearían por el pase a la Final.

El torneo se dividió en dos grupos de los cuales el primer lugar de cada sector pasaría automáticamente a la Final, mientras que los segundos lugares pelearían por el tercer lugar.

Los candidatos naturales para la obtención del título eran los equipos europeos, además que los brasileños también tenían el plus de estar disputando el torneo en su casa, aunque el morbo de ver jugando a equipos de la talla del Manchester United y el Real Madrid en campos sudamericanos era el principal atractivo, por lo cual se pensaba que los cuatro primero sitios serían para estos conjuntos.

Necaxa llegó sin ser un favorito, pero el conjunto rojiblanco tomó con toda seriedad la disputa del título, a tal grado que llegó desde finales de diciembre a tierras brasileñas, buscando adaptase rápidamente al clima y el horario, además el equipo rojiblanco se ganó la simpatía de la gente al visitar zonas de escasos recursos y regalar playeras y balones a los aficionados amazónicos.

Habían terminado los 90, el "Equipo de la década" había conseguido tres títulos en la liga local, el último ante Chivas en el Invierno de 1998 siendo éste el que le dio el pase al torneo de CONCACAF, en el cual logró clasificar al Mundial, Necaxa buscaba cerrar con broche de oro una de las mejores épocas de la historia de la institución y qué mejor que buscando un torneo internacional.

Pero el debut no sería nada fácil, el primer partido de los Rayos sería contra el Manchester United. Un equipo que era marcado como favorito y que traía jugadores que eran o llegarían a ser figuras como David Beckham, Ryan Giggs y Gary Neville.

En ese entonces, Necaxa era encabezado por Alex Aguinaga, Ignacio Ambriz, Cristian Montecinos, Octavio Becerril, Agustin Delgado y el joven Luis Pérez.

El duelo inició de una forma que pocos esperaban, un Necaxa que le jugó del tú a tú a los ingleses, sin hacerse menos y buscando el resultado, para supresa de los asistentes de los mismo Red Devils, Cristian Montecinos al minuto 14 abrió el marcador, además el dominio de los de México era evidente al grado que Alex Aguinaga se dio el lujo de fallar un penal, además Hugo Pineda atajó una pena máxima cobrado por Dwight Yorke al minuto 80, pero no todo salió perfecto, ya que el mismo Dwight Yorke al final del encuentro emparejó los cartones para sellar el 1-1.

El siguiente duelo sería contra el South Melboure, el equipo Australiano venía de perder 2-0 frente al Vasco da Gama, y llegaba al igual que los rojiblanco buscando mantenerse con vida en el torneo.

El resultado fue a pedir de boca, Necaxa consiguió dominar desde el inicio, Cristian Montecinos al minuto 19 abrió el marcador, Agustín Delgado al 29, aumentó el marcador, John Anastasiadis sobre el final del primer tiempo acercó al conjunto oceánico, finalmente al 79 Salvador Cabrera pusó el 3-1 definitivo, con lo cual los Rayos se mantuvieron con vida en el certamen.

El turno en el tercer encuentro fue ante los locales, el Vasco da Gama, el equipo brasileño era completamente el favorito y buscaba una victoria para entrar a la Final, pero si Necaxa ganaba lograría disputar el título.

Sorprendentemente empezando el encuentro, Alex Aguinaga puso el primero para los mexicanos al minuto 5, silenciando al Maracaná, pero la fiesta no duró mucho, ya que al minuto 14, Odvan emparejó los cartones y pese a las llegadas necaxistas y lo trabado del partido, al 69' Romário de Souza puso el 3-1.

Después de la combinación de resultados la Final se disputaría entre equipos brasileños, el Vasco y el Corinthians se jugarían el primer título en un Mundial de Clubes, mientras tanto la sorpresa era la eliminación del Manchester United en la Fase de Grupos, el "Caballo Negro" era el Necaxa, que había quedado en segundo del grupo pero tendría que pelear por el tercer lugar ante el Real Madrid.

El favorito indiscutible para llevarse el tercer sitio era el cuadro merengue, ya que el Manchester estaba eliminado y no había podido llevarse el título, por lo cual el conjunto merengue buscaría revancha. El Real Madrid traía entre sus filas a jugadores que marcarían época, como Fernando Hierro, Raúl, Fernando Morientes, Iván Helguera, Roberto Carlos, Michel Salgado, Iker Carillas, Samuel Eto'o, entre otros.

Comenzó el partido, ambos equipos lucharon con todo por quedarse con la Final de consolación, Necaxa mostró respeto pero nunca agachó la cabeza, pero Raúl puso adelante a los Merengues apenas al minuto 15, pero lejos de caer en desesperación los Rayos continuaron buscando el resultado, cuando todo parecía terminado, Agustín Delgado al 58’ emparejó los cartones, el 1-1 quedó reflejado hasta el final del encuentro.

Los penales serían la instancia para decidir quien se quedaría con el tercer puesto, Samuel Eto’o anotó, Sergio Vázquez empató, Ivan Helguera puso el 2-1, Salvador Cabrera falló y metió en problemas al equipo rojiblanco, Steve Mc Manaman dio esperanzas a los rojiblancos al también errar su disparo, Luis Pérez marcó el 2-2, Morientes puso en ventaja a los españoles de nueva cuenta, Alex Aguinaga volvió a emparejar los cartones, Dorado falló el último penal del Madrid y Agustín Delgado selló la historia, al anotar el gol decisivo, con el que Necaxa se llevó el tercer lugar de clubes, causando un gran alboroto en las tribunas de parte de los seguidores brasileños que esperaban el partido de la Final y que en todo momento manifestaron al equipo mexicano.

Necaxa ha sido el equipo mexicano que más lejos ha llegado en el Mundial de Clubes de la FIFA, ya que América en el 2006 terminó en cuarto, al igual que Pachuca en el 2008, mismo equipo que terminó sexto en 2007, finalmente en la edición 2009, Atlante no pudo imitar a los Rayos al caer en el partido por el tercer lugar en Penales.

A 10 años, Necaxa cambió su sede, el equipo que en ese entonces jugaba en el Distrito Federal, ahora está en Aguascalientes, las figuras de ese entonces se han ido, jugadores como Alex Aguinaga, Salvador Cabrera, Octavio Becerril y Sergio Vázquez están retirados, mientras que Luis Pérez quien salió del equipo en 2002 es figura en Monterrey, Alexandro “Mostro” Álvarez es el actual portero titular del Puebla e Ignacio Ambriz, dirige actualmente al San Luis.

El conjunto de los también llamados Hidrorayos es el actual Campeón de la Liga de Ascenso buscando regresar a la máxima categoría y recuperar sus glorias pasadas.

"nota tomada de www.mediotiempo.com el 13 de Marzo de 2010"

viernes, 12 de marzo de 2010

La danza en el cuaderno.

Y entonces veía mi lápiz inherente, abrazado en la mano sin la más mínima idea que podría escapar, entonces esa mano que tampoco tiene voluntad lo acercó al papel, no sé si sea como una charla que nace durante el baile peor ambos se entendieron con naturalidad. Aparentemente compartían sus anécdotas, el lápiz incluso mostraba su pictórico talento y marcaba en la pista cada paso suyo. En realidad se notaba que no era él quien llevaba el paso.
La mano apenas y toca el piso, como toda dama deja se deja llevar cuando en realidad es quien decide a dónde se ha de ir. Es ella quien dejará de escribir si se cansa, si le sale un cayo o si no se le ocurre un trabajo para el lápiz.
Así también si la mano deseara continuar moverá a su pareja a su antojo, no obstante si él ya no pudiera continuar, la dama no deja de escribir, solo deja de hacerlo con él.
Sé que el lápiz no tiene conciencia, también que es un objeto. A veces me da lástima el modo en que su compañera lo guía.
No es que me sienta un algo superior que decide el cómo transitar, aunque a diferencia de él, yo muevo a la mano.
Y ahora dejaré de escribir las reflexiones de mi inanimado amigo, es hora de continuar con el poema de mi querida.

Aniversario del blog.

Ha pasado ya un año desde que abrí mi blog y reconozco que durante diez meses se la ha pasado aquí olvidado, con apenas 4 textos que nadie visitó en más de 300 días, solo con sus tres comentarios como compañeros. El de Sonia que le hace pensar si lo que es y el motivo por el que se llama así es algo positivo o no, el de Marco que le critica y exige mejorar aunque acepta que jamás volverá a verlo, su comentario que vaticina un rotundo fracaso pero que contra su carácter crítico, también señala que siempre se puede ser mejor. Y por último el de Sujey; lenitivo, fraterno, y confortador. Uno que parece fue el consuelo del blog y le servía como rastro de la esperanza que un día su cruel creador lo recordara y volviera para poner en él las potenciales y virtuosas letras cuyos intereses quizá se contrapongan a su voluntad, empero en un acto de humildad opta por aceptar su rol como proyección y manifestación del otro con la confianza que sus actos al menos servirán para un fin superior, el saber que un día al menos hará sonreír a alguien.
Al siguiente marzo ya ha alcanzado mucho más que aquello a lo que apetecía como cotidiano, cuatro veces las entradas con las que comenzó, con más del doble de comentarios (que en realidad no era tan complicado de superar), y con incluso seguidores. Quizá si hablara me reclamaría el hecho que lo retomé meramente por las circunstancias– De no ser por tu cuentito, ni me visitarías-. Diría con tristeza, y probablemente así sería, lo que desconoce es que el otro proyecto también fue retomado con el objetivo de concluir algo ajeno a él mismo, algo que me interesa a mí, a mí que a mi vez quizá esté en el campo planteado por un orden superior y que desconozco que también me tiene probablemente olvidado, o en el peor de los casos, sus intereses son contrarios a mis deseos.
Tal pareciera que si pretendo tener empatía con mis textos, no solamente deben ellos de hablarme de mí, los textos quizá deben mantener cierta personalidad y capacidad de autojustificación, a la vez yo debo formar en mí la capacidad de autocrítica, autojustificación.
Como si no importara lo que los demás digan, no obstante al igual que la redacción y ortografía dan presencia a un texto, las virtudes humanas dan bienestar a una persona.
Si también tuviera a mis tres comentaristas como únicos compañeros en el mundo, supongo también estarían con perfiles similares a los del blog. Aquel que me expone mis intenciones desgajándolas ante mi misma percepción, ya desnudas y con claridad me cuestionarían si en verdad es necesario halar tanto de ellas del modo en que lo hago. También estaría el comentario por la eficacia y elegancia de mis acciones así como su posible relación con la virtud, quizá también me diría que si no mejoro, jamás volverá a buscarme. Y por último pero igual de importante, estaría esa voz que me anima para continuar con mi originalidad característica. En cualquiera de los casos estaría agradecido.
Espero seguir vigente al igual que mi blog, y que esto contribuya en menor o mayor medida en la felicidad de varios, entre ellos yo.

jueves, 11 de marzo de 2010

el Arcángel no deja de luchar contra la delincuencia, inlcuso cuando no está.

Episodio 27: Un criminal
La luna llena es cortada a la mitad por una nube con una velocidad no lenta, pero cruel, esa velocidad que solo puede crear un sádico que disfruta pasar la navaja por una herida, o el viento sin mayor intención que pasear por el cielo. Así mismo una nota larga en un violín nos crea la incertidumbre, el suspenso y la duda al bajar la mirada hasta el piso, cerca de una bodega vacía caminan seres fantásticos perezosamente pero con un recto camino definido, delante de ellos una mujer hermosa corre con un dramatismo por demás exagerado. Mujer rubia, con medidas destacables, buena estatura y una voz que en una charla es deliciosa, más en su huida solo permite la entrega de gritos ensordecedores.
Las posibilidades de ser alcanzada eran mínimas si consideramos que las criaturas se mueven con una eterna lentitud y ella mantiene una condición atlética. Su atuendo la retrasa, el vestido entallado y los tacones altos la hacen tropezar. Es el momento que los monstruosos perseguidores están por dar alcance a la mujer, cuando con una heroica entrada un hombre fuerte hace una aparición triunfal. Atleta no tan alto como la modelo, pero aparentemente fornido, usando mallones y una capa, el torso descubierto y una máscara plateada. Toda la indumentaria lo es. El Arcángel con movimientos de luchas está a punto de enfrentar a los mutantes que creó el Doctor Maldad.
Un clásico del cine nacional que es recordado por la mayoría de los aficionados es la muestra más clara de lo que significa ser el Arcángel. Ser un desconocido sin la máscara, empero saber que era ella quien daba esperanza a la gente, que cualquiera podría ser portador de la esperanza, eso es lo que representa ser un Arcángel. El poder ser cualquiera y ser quien se es a la vez, esa transitoriedad del no ser uno mismo. El ser eso que cuando ataca la maldad, tenga la forma que tenga, surgirá para enfrentarlos.
Como a todo ser ya sea real o de mito, llega el día de toparse con su destino, el día que deja de compartir escenario con los suyos, y se convierte en leyenda.

Años han pasado desde la muerte del Arcángel original, su legado deportivo ha sido heredado por su hijo, aunque este no ha podido asimilarse ni a los tobillos de su padre, ha luchado años por mantener la tradición del de la máscara plateada. Hace unas horas lanzó con extrema convicción el reto al ser extraordinario que de noche hace de las suyas. Los rumores lo describen como todo un ser fantástico que realmente podría ser considerado como un verdadero arcángel de no ser por su naturaleza destructiva.
El sudor bajo la capucha aparece y no deja ni por un instante a su excretor, él está muy nervioso a pesar de su gran condición física, si no ha sido como su padre no ha sido cuestión de técnica o de fuerzas, si no de verdaderas hazañas. El padre antes ha luchado contra golems, nigromantes, noctámbulos no muertos, y otras figuras de pesadilla. Además tiene en su repertorio de títulos campeonatos en todos los continentes, y no solo eso, además logró formar el concepto en México del héroe que es real y ficticio a la vez, y lo más importante, que podía ser cualquiera.

Por otra parte el joven Arcángel solo ha podido competirle en lo deportivo, la gente lo valora por ser continuación de la leyenda, y aunque agradece el apoyo, se esfuerza en emular a su antecesor y dedica cada acto a promover la figura heroica… Jamás ha enfrentado y vencido a un rival fantástico. Esta noche es la oportunidad, no tanto por ser como el padre, tampoco por demostrar que el Arcángel siempre será el luchador más fuerte del mundo, si no porque una de esas figuras de pesadilla usa el nombre de la familia, usa el rostro de la figura que puede ser cualquiera, e incluso sus actos dicen que lejos de ser un arcángel, es un demonio.
La justicia debe ser defendida, no por otro, si no por el más grande héroe de México, hay que rescatar al título, la visión que tienen los demás del héroe y a la misma gente, no importa si las narraciones dicen que puede levantar dos autos a la vez con solo los brazos. Él puede quedarse todo el mes lanzando pesas y nunca logrará ese resultado, tampoco importa si su enemigo lanza fuego por los ojos o el aliento, si vuela o puede matar a la gente con solo mirarlos a los ojos. El hijo del Arcángel se prepara para la lucha más importante, y está dispuesto a morir en manos del demonio si es necesario para salvar a la gente.

El as que corre por las calles de la ciudad a bordo de una sencilla pero veloz motocicleta esquiva todo lo que circula a menor velocidad que él, con una elegante gracia y limpieza en cada adelantamiento. Una vez pasado el cruce de unas avenidas importantes, Damián decide cortar distancia cruzando por una zona poco concurrida, el ruido del motor se escucha claramente ante el silencio de la oscura zona, y son testigos del corte en el concreto al pasar sobre él las llantas, el casco polarizado no puede reflejar tantas luces como lo hacía en las calles, prácticamente es dicromática la vista, donde los relieves de los edificios exaltan líneas rectas. La trayectoria totalmente ecuánime y su sonido son acompañados por un grito de auxilio que aparece dentro de un plano, uno de esos espacios sin textura que indican que se trata de un hueco, uno sin luz.
Damián se detiene y mantiene inmóvil para percibir mejor el llamado, el aire parece ponerse de acuerdo con él, si antes le ponía resistencia ahora su estancado compañero lo recorre alrededor, como si el sonido tuviera una referencia luminosa, un indicio se refleja en el visor del casco, Damián tarda más en mencionar su nombre que lo que tardo en esconderse con la motocicleta tras una columna de un negocio cerrado, la intensidad marcada del contraste lo hacen desaparecer.
De una esquina a la otra se aprecia la persecución a una guapa adolecente que luce afligida. Aunque su esbelta figura y buena condición son ventajosas acompañadas de su ropa cómoda, son mucho más intrépidos sus tres perseguidores que tan solo son retardados a ella por dos metros, Damián que ha levantado un par de piedras del tamaño de un durazno los ve cruzar la calle, rápidamente analizando el movimiento, lanza una de las piedras acertando secamente en la nuca del que corre más atrás.
La caída del malviviente es tan aparatosa que llama la atención de sus compañeros y de la misma chica, que al voltear tropieza con el filo de la banqueta y derrapa. Cuando el Arcángel arrojó la piedra logró avanzar hasta otra columna y con la ventaja que le dan las sombras desaparece.
Uno de los tipos saca de uno de sus bolsillos una navaja y se acerca a la chica amenazándola mientras su compañero revisa al caído. Con cierto temor al no tener idea sobre lo ocurrido, presta atención a un discreto zumbido, de inmediato ubica la fuente y haciéndole señas a su compañero le indica que hable, el próximo a la muchacha mantiene la amenaza indicándole que guarde silencio mientras grita amenazas a quien quiera que esté escondido, ve a su compañero caminar sigilosamente manteniendo la espalda pegada a la pared y empuñando otra navaja. Cada grosería emitida es un paso que el que planea el ataque de al sitio donde Damián se había escondido, es cuestión de un momento cuando el que asecha el sonido se lance a atacar la motocicleta que tenía su motor encendido. El vándalo se sorprende e incluso atemoriza al saberse burlado, no logra reaccionar a tiempo cuando una piedra le da en el hombro. Damián aprovechó el momento de la sorpresa y la dedicación a otro punto por parte de sus enemigos para sorpresivamente aproximarse al que está más cerca de la joven, con una serie de patadas los desarma y derriba, es embestido por el otro compañero que estaba cerca de la moto con el filo por enfrente y con un movimiento de artes marciales lo proyecta para lograrlo desarmar también. Los villanos que son solo un poco más altos que él y de cuerpo trabajado lo atacan a la vez ya un poco dolidos, Damián esquivando las patadas con saltos y los puños interceptando los golpes para golpear él a la vez en zonas blandas.
Damián ha visto cientos de veces a Abraham en sus entrenamientos y conoce los movimientos básicos de este, más cuando lo ha observado como el Arcángel, no se mueven parecido en lo más mínimo. Abraham tiende a hacer bromas, durante los combates, utiliza posiciones chuscas y es un tanto lento, de pronto puede estar perdiendo en el marcador aunque su único punto a favor lo haya logrado con un movimiento espectacular al que el argumentará como… “No pensé que saldría”. En cambio, cuando pelea enmascarado, todos sus movimientos son más rígidos, carga con la responsabilidad del bien de otros y eso lo tensa mucho, Abraham incluso adopta el modo de combate de su amigo, algo más frio y calculando siempre lo que hace su oponente. Damián puede mantener el estilo del Arcángel, pero a diferencia de este, él tiene menor energía, y un error le costará un herida que tardará mucho más en sanar que las que Abraham sufre y unos minutos después se restauran.
Dando pasos atrás Damián da media vuelta y corre, es perseguido por los bandidos hasta cerca del fin de la cuadra, uno de ellos está por alcanzarle pero se atraviesa un señalamiento de tránsito del que Damián se sujeta para dar un giro y golpear por la espalda a su seguidor haciéndole derrapar, el segundo lo toma ya un poco mareado y en el piso, con patadas desvía las puñaladas que le lanza este mientras se reincorpora su compañero. La batalla no es tan espectacular como lo es un enfrentamiento entre el Arcángel contra uno de los rollos o Ramadán, pero a Damián también le cuesta trabajo mantener el equilibrio con el casco puesto. Para lograr atrapar la mano de uno de sus agresores, realiza una maniobra quitándose la gabardina, lo logra pero los maléficos se paralizan al verle el traje.
Lo han reconocido como el Arcángel y no pretenden hacerle daño alguno, como si hubieran visto al diablo en persona dejan caer las armas y se alejan desesperadamente, es cuando Damián se da cuenta que ahora él porta como charola de identificación el miedo de todos, al voltear se percata que la chica ha levantado su gabardina y se la entrega, parece no temerle.
-Gracias, de nuevo- La chica al parecer ya había tenido un encuentro previo con Abraham, pero ahora no era posible distinguirlos a menos que conociera a ambos desde hace tiempo-. Ha pasado como un año desde la última vez que te vi.
El Arcángel observa fijamente a la chica que con la lluvia luce una ropa mojada pegada al cuerpo, le indica que use su gabardina y le señala la motocicleta, la mujer se queda intrigada pues no puede creer que su héroe se mueva en una moto y no haya salido volando como la última vez, pero no le importa. El Arcángel la lleva hasta cerca de la entrada de un metro para asegurarse que al menso esté en un sitio seguro, ella se despide mandándole un beso que solo se ve reflejado en el casco mojado, le devuelve el abrigo.

Damián no se ha cansado mucho pero ya había tenido más emoción que de costumbre, el recorrido ya más corto solo le sirvió para tomar aire antes de llegar a la Arena de luchas que al tener la entrada libre está a reventar, hay mucha gente que está completamente a la expectativa que el villano se presente. Damián compra una máscara del Arcángel en la entrada y se pierde entre la gente.
En el interior la gente no hace mucho ruido, el bullicio es solo por los cuchicheos que se tienen entre ellos, muchos comentarios negativos y de dudas al respecto del Arcángel, y a favor del hijo de la leyenda –Se me hace que es puro cuento lo de las noticias, y ese tipo le tiene miedo al Arcángel de verdad- dice un señor que frecuenta las luchas, pero en esta ocasión no ha llevado a su familia por si apareciera el demonio mismo. Al igual que esta conducta inexplicable, hay otras más o menos locas, pues… Si saben que el Arcángel tiene poderes y es maligno, podría acabar con todos ellos juntos. Aunque, sería héroes, por apoyar al auténtico justiciero. Los escépticos consideran que si es una persona, el hijo del Arcángel podrá vencerlo y la policía lo atraparía acabando la función, y su apoyo era de gran importancia, era la forma de manifestarse en la lucha contra el Arcángel falso, ese sentimiento que solo un aficionado comprende.
En los vestidores tímidos y temerosos reporteros que se encuentran ahí con el mismo placer que si los hubieran enviado a cubrir un bombardeo en medio oriente, no dejan de preguntar sobre el momento en que el Hijo del Arcángel hable con ellos, estos a su vez lo tienen desesperado pues, le hacen creer que el rival no vendrá, ante la presión de los medios el Hijo del Arcángel pide una tregua de media hora esperando su antagónico se presente.
-¡Será una lucha como jamás!, es como cuando su jefecito peleaba con monstruos en el cine, él lo hará en la vida real, ¿quién lo diría?, el Arcángel contra el Hijo del Arcángel- Un señor le explica a su compadre porque no temer a estar ahí y es escuchado por Damián.

Arturo sigue cuidando a Abraham con la incógnita del paradero del tercer amigo, aunque ya está mejorando el enfermo.

martes, 9 de marzo de 2010

Un Arcángel más oscuro

Episodio 26: Alguien como yo
Está cercano el ocaso y Abraham deambula con su melancólico semblante por el parque cercano a su escuela, el verano viene acompañado de las lluvias frecuentes y una nube amenaza con semblante agresivo, su estruendo aviso resuena en el cielo mientras que el chico alza la vista para verlo. No tarda prácticamente nada en lo que las primeras gotas escurren por el rostro del muchacho, no se distinguen tanto las gotas de lluvia y las de llanto, tampoco los sonidos del trueno y los del lamento, ahí venciéndose de rodillas se posa la figura amarga de Abraham que se regresa con un hueco más en el corazón y una hoja de una biblia que arrancó en la biblioteca.

Damián y Arturo esperan en la puerta de la casa de Abraham, hace poco comenzó una fuerte lluvia que dejó caerse con la confianza extrema, como diques que caen por el tiempo a lo lejos alcanzan a percibir una silueta que se desploma, una gran familiaridad hay en ese individuo que caminaba torpemente sujetándose de las paredes, su topa rota y rastros de una batalla les indican que acaba de ocurrirle algo, presurosamente al señalarlo como su amigo deciden ir a levantarlo. Con una rápida inspección se percatan que la temperatura de Abraham indica fiebre, ante esto reaccionan un tanto alarmados y buscan en sus bolsillos la llave para meterlo a su hogar.

Lilith sonríe macabramente en SPTTRO, a pesar de la gran pérdida, el saber a Ramadán muerto le causa gozo, ya se había aburrido de él y sus modos inmaduros para proceder con el manejo de los rollos. Sin embargo, pareciera que se entendió que al final todos debieron ser abiertos, no es una completa catástrofe lo ocurrido si seis de ellos ya habían dejado sus piedras brillando en el baúl.
La información recopilada señala a un joven campeón de Karate como el Arcángel, su nombre es Damián de Santiago, es estudiante de la Escuela Preparatoria del Sur, con fuertes vinculaciones de amistad con Sonia Santander, la chica a la que se le indujo el quinto rollo. También en su grupo resalta en nombre de Jesús Jerome, un chico sin muchos antecedentes y portador del ahora caído sexto rollo. Los investigadores han logrado desarrollar un árbol de relaciones personales, los lazos fuertes fuera de su familia lo vinculan principalmente con sus compañeros de karate, en particular con dos de ellos… Abraham Arrieta y Arturo Arias.
Lilith ha elegido a uno de ellos como el siguiente, en realidad ha visto coherente la idea de atacar a sus seres queridos, esto combinado con la idea de un enfrentamiento con alguien de estilo similar. Pero para su mayor placer piensa en que ahora ya puede hacer uso de su elección pasada. Cuando Ramadán no podía encontrar a Sonia era por una fuerza desconocida y poderosa, Una que provocaba unas ondas destructivas que le resultan de su agrado, le costó trabajo encontrar a la persona causante, pero al final ha sido productivo.
Cierta humedad se crea en la oficina mientras del agua emerge una figura diminuta que se pone a las órdenes de su señora.

Abraham reposa en su cama mientras que sus amigos lo cuidan, Damián sabe que él es un desorden más no deja de preocuparle el modo tan desorganizado en que se encuentra la casa, Arturo siente compasión por su amigo, hace días hablaron los tres sobre el secreto de Abraham, es complicado como aún no puede explicar la muerte de su padre y hermana abiertamente, él opta por creer que lo hizo por accidente. Cerca a la cama se acerca un gato claro que actúa como si fuese con unos viejos conocidos.
-Vaya, has crecido en estas semanas- Damián le extiende su mano para que este la huela-. ¿Cómo estás Neko?
-Su nombre está raro… ¿qué dijiste que significaba?- Arturo observa a su amigo con el gato
-No le digas raro a mi ahijado- Damián lo toma y se lo lleva a los brazos-. Es gato en japonés.
-¿Por qué ese nombre tan feo?, le hubiéramos dejado el que yo propuse… “chingaderita Jr.”-Arturo ríe un poco.
-Por eso soy yo el padrino, ¿no? Siempre debes salir con tus vulgaridades.
Damián aún tiene en mente el momento previo a la discusión entre Sonia y Abraham, con él acudió pronto a casa de Abraham para dejar al gato, en el camino Abraham le explicó que era como su hijo, y si la madre era Sonia él tenía que ser el padrino. Damián pensó en un momento que era un ritual ridículo, no obstante accedió pues le parecía un buen gesto de amistad, un momento en que sus diferencias no importaban y se lo tomaban para disfrutar lejos del Arcángel, lejos de las intrigas y sus diferencias entre los pensamientos sobre el bien y el mal, Abraham no lo llamaba malvado y él no le decía hipócrita, Sonia no era motivo de discusión, sino todo lo contrario, ellos eran una familia. Esa expresión de Abraham al llamarlo “compadre” brillaba por sí misma, quizá por la seguridad impregnada, una que aunque de manera seca y directa es sincera.
Damián se levanta del asiento que había tomado para atender a Abraham y camina con el gato hasta la cocina, de la nevera toma una paquete de salchichas y da al gato una, mientras observa como este la ataca se figura a su madre adoptiva haciendo lo propio con su amigo, su atención es llamada por una mochila entre abierta que descansa en el piso. Ahí, olvidada solo por quienes nos e encuentran viéndola, asomada con descaro se presenta una capa blanca, la misma que usualmente vuela por los aires y que desde la pérdida de Sonia no figura más por las noches. El joven se acerca para sacar el contenido de la mochila y extiende en un sillón el traje que a Abraham le ha traído tantas desventuras.
-Pensé que al ser tan fuerte, era imposible que se resfriara con una lluvia- Arturo mientras coloca una compresa fría en la cabeza de Abraham.
-También la gripe puede significar depresión, psicosomáticamente pueden bajarse las defensas- El joven se acerca con cierta timidez.
-¿Habrá comido bien estos últimos días?- Arturo voltea a ver a Damián sin poder concebir lo que sus ojos indican.
-¿Qué?-Damián vestido como el arcángel aunque sin máscara sorprende a su amigo.
-¿a poco si te queda?-Su amigo aún sigue sorprendido.
-Está un poco grande de la cintura para mí y tuve que quitarle a las botas las plantillas que lo hace ver más alto, pero sí.
El traje nunca ha sido muy vistoso, pero los daños después de última pelea y la persecución a la salida del hospital, lejos de hacerlo ver como harapos muestran un lado más agresivo. Rasgaduras en los costados sobre el atuendo blanco mostrando claros zarpazos y hoyos en las rodillas, muestran a un Damián dinámico, en él el atuendo luce más atlético, y cuando este decide quitarse la capa con cierta elegancia, se muestra un perfil aún más estilizado.
-La máscara está rota, no creo que le sirva más.
En la televisión comienza el noticiero. Entre las noticias más destacadas del día se filtra una nota deportiva.
"Entonces usted está harto de la imagen que el Arcángel ha dado a su personaje- Un locutor entrevista al Hijo del Arcángel, el luchador que tiene por derecho los registros del Arcángel, además lucha con la misma máscara que el acusado de criminal.- Si, ese tipo ha causado muchos desastres, y no estoy dispuesto a que él siga usando el nombre de mi padre-. El Hijo del enmascarado se queja al ver que después de estos años el Arcángel se ha convertido en sinónimo de desgracia-. Él no entiende lo que hace, usa la máscara de mi padre que en paz descanse y causa dolor a la ciudad, a las familias de los desaparecidos y a todo aficionado de un verdadero justiciero como lo fue el verdadero Arcángel-. Con palabras directas y convencidas él afirma que detendrá al sujeto que ha demostrado varias veces su poder devastador.-entonces… ¿Qué va usted a hacer para defender la imagen de su padre?- El comentarista aprecia al luchador indicando un zoom para que la cámara capte el coraje tras la máscara que está a punto de lanzar su sentencia-. Yo te reto, donde quiera que estés Arcángel, se que verás esto, y te buscaré hasta que aceptes luchar conmigo, ¡no le temo a tus poderes!, veremos de qué lado está la justicia, así que tienes que venir a enfrentarme… ¡En un duelo de máscara contra máscara!"
Arturo no podía retener con claridad lo que decía la televisión, en parte por su afrenta y en parte por la situación, pero algo le decía que quería olvidar las palabras del Arcángel original. Voltea a ver a la cama a su amigo que sigue delirando por la fiebre, es una tristeza antagónica la que no le permite distinguir un malestar simple y la preocupación por este, y la verdadera desesperación por el hecho que él sufre. Como los primeros días de su amistad en que Abraham decía no ser querido por la gente.
-Seguramente alguien te quiere, pero debes dejar de tener esa autocompasión- Jesús en los primeros días intenta instruir a Abraham.
-¿Tú me quieres?- Abraham le pregunta a Jesús, este claramente no quiere verse involucrado y deja que Abraham confirme su teoría con una absurda encuesta, a cada persona alrededor hace la pregunta, incluso Sonia que aún no es su novia prefieren no ser partícipes, Damián por su parte lo considera un acto incluso gay, al que no pretende responder.
-Sí-responde Arturo cuando es su turno de ser cuestionado, ante esta respuesta los demás se hacen sorprendidos, incluso el mismo Abraham se exalta tras la solución-. Como amigos.
-¡Pero qué maricas se escuchan!-Damián muestra desapruebo.
Un momento de risas colectivas surgen pues lo esperarían de Abraham diciéndole a Damián que lo quería, más no de Arturo a él. Esos días felices en que los dos grupos de amigos convivían se veían ahora más distantes, Arturo ahora más preocupado por Abraham espera que la balanza de pérdidas no se incline más en su contra, Recuerda claramente cómo él fue un factor importante para la conjunción entre su amigo y Sonia, y la felicidad que le causaba ver a todos contentos. Ahora en la casa, Damián lucía su atuendo de superhéroe y abandona la estancia aprovechando la distracción de Arturo. Al marcharse sin despedirse lleva en su conciencia el abandono de sus amigos, aunque confía en que Arturo cuidará bien de Abraham.
Ese maldito Abraham me salvó de Sonia, incluso cuando eso le hizo enfrentarse a ella, siempre teniendo esas posibilidades de alcanzar un grado superior de conciencia, decidió mejor malgastar sus noches en el rescate de gente que se sobreexpone al peligro. En una lucha que continúa con pequeños delincuentes, exponiendo a sus seres amados. Abraham siempre ha sido un mal héroe, uno que arriesgaría doscientas vidas pro salvar una sola, el mismo que se arriesgó a salir de noche sin saber el límite de sus poderes, al mismo que persiguen otros para hacerse de él, y que no ha hecho nada para detenerlos. Pero esta noche cambiará, esta noche le devolverá el favor y hará lo que el Arcángel nunca pudo, hacerse de dignidad.
-Superhéroe de pacotilla- Damián que decide tomar prestada la vieja motocicleta del padre de Abraham sale con el objetivo de librar una batalla con esos enemigos de Abraham, para probar lo que es el ser un paladín y asegurarse que es capaz de mejorarlo, una gabardina oscura que porta para las lluvias disimulan el atuendo, la primera parada será la arena de luchas, sitio donde defenderá el nombre de su amigo-. Con eso estaremos a mano, después serás el responsable si te haces o no un criminal.
En la frescura de la noche lluviosa, las gotas se impactan como heladas agujas en el frente de la moto. Como estrella fugaz que corta el cielo, Damián ahora como le Arcángel recorre las avenidas, esquivando con destreza otros vehículos, si la gente ya temía de este encapuchado, de su versión actual no podrán menos que temblar.

sábado, 6 de marzo de 2010

Un pensamiento ántes de poder dormir.

Nocturno cariño es el que me dejas tenerte a deshoras, con el recuerdo mío que me hace presa de tu ausencia, como lamento de no ser contención para tu sueño. Es entonces que me aferro a la nostalgia de saber que es él y no yo por quien flaqueas.
Cada noche al contar las estrellas su música no me arrulla como lo hace tu vos, no me arropa como tus consejos, ni mece a mi imaginación.
Me mantengo como no muerto a la espera del probar esa sangre tuya, fluido que necesitan mis venas para volver a mi pulso mover, de escarlata fluido que es el canto de cada sílaba en tu oración.
Ángel de mi tristeza, mi amarga y desolada compañía, quédate fuera de mi casa, así como no lo haces ninguna noche… Ningún día.
De las sombras que me acosan y cubren a mi luna, el hijo del lucero tomándome indefenso rememora mis caídas, me deja hablando con mis serpientes y doblado por la mitad, como los días aquellos en que me sujetaba a la idea del sitio plácido junto a mi madre.
Cuando hablas llamas a mi nombre y cada exhalación de tu vos saliente, alienta a mi destino que incluso estando lejos me evitas otra vez estar vacio. Susurro de lo bello que se niega a partir del crepúsculo hasta hacer de mi sueño un extraño al amanecer.
Contrariado con el criterio de aquellos que me levantan, aún sigo contigo cada vigilia, porque con tu aceptación me apoyas a seguir el camino de una más que te ama y te extraña.

Continua el duelo entre grandes criaturas, no olviden comentar

Episodio 25: Amigo tuyo
Damián no buscó acercarse a Abraham en la mañana, mas le ha sido extraño el no hablar con él desde el día en que Sonia lo atacó, en realidad él temía que Abraham aún sintiera angustia suficiente como para crear conflicto, aunque su compromiso como amigo le dice que tiene que buscarlo. Él ya lo hizo en; los salones vacíos, en el dojo, oficinas, el parque de al lado de la prepa, el auditorio, los chochos, etc. Solo restaba la biblioteca, pero ya estaba cerrada, la alta hora de la tarde ya les sugería a todos el ir a casa, sobre todo ahora que las clases ya no eran continuas. Sin embargo Damián no se iría tranquilo hasta no encontrar a Abraham.

Ramadán superaba la expectativa de Jesús sobre su dimensión que creó para capturar al Arcángel, se suponía que no podría entrar ni salir nada que él no permitiera, aunque Ramadán había demostrado ser mucho más poderoso de lo que pensaba, pues su presencia indica que además de los poderes mostrados, puede traspasar barreras místicas de espacio y tiempo sin dificultad, en el piso Abraham se las dificulta con la cuchilla que le tiene atravesado del hombro.
-Antes me tomaste mal parado, pero ahora, ¿quién es el ganador?- Ramadán con una patada hunde más la cuchilla haciendo que caiga, al verlo rodar en el piso continúa sus golpes con rencor-. Te busqué, y escapaste. Desde entonces no paras de hacérmela lo más difícil, pudiste estar conmigo, y escogiste estar en mi contra, además esa niña me dio mal tu dirección, el que señaló no era, siempre estuviste ahí escondido.
Ramadán continúa por unos , momentos pateando a Abraham mientras se desquita de la paliza anterior, Abraham no se reincorpora pues su herida le quema, desde cerca Jesús va recuperando el aire mientras toma conciencia que estuvo a nada de ser vencido por el Arcángel, ¿cómo podía ser él el sello más fuerte y perder casi con solo un golpe?, además, el chico que se retuerce en el piso es aquel que en la clase de ética defendía la solides y rigurosidad que el estado debía imponer sobre el pueblo para el bienestar de la república, el mismo que siempre repudió al arcángel por usar máscara. El anti demócrata, el que concuerda con las penas mayores a cualquier delincuente y con el comercio capitalista, el que defiende a la propiedad privada, el utilitarista.
Ese chico ahora se arrastra por el piso tras ser herido, empero, ¿qué no lo ha hecho antes?, no es la primera vez que lo atraviesa un hechizo, ni es el primer ente supra humano que lo asedia, ese que está a punto de perder la batalla, lo hace por proteger a la gente, a todos, no ha juzgado si merecen o no el derecho sobre el mundo, no los distingue entre criminales y gente honesta, él los salva para que ellos continúen su mundo, su vida, sabe que la gente se equivoca una y otra vez. Pero así son los humanos, imperfectos, y ese continuo desatino es parte de su naturaleza, y como su paladín, su responsabilidad es permitir que aprendan, con todo y sus errores. Abraham a diferencia de su líder, no pretende establecer un nuevo orden, no piensa ser el salvador, él es un justiciero, y lo que cuida es que las cosas sigan como debían ser, sin criaturas de ultratumba, y sin delincuencia. Abraham tiene opiniones, pero no las pretende imponer, incluso con las posibilidades de ser un verdadero emperador, él veía el verdadero valor de los actos humanos.
-Ahora entiendo tu oposición a nosotros- Jesús se autocritica al ver los métodos de Ramadán-.Tenemos tanto que aprender de ti.
Ramadán deja de patear a Abraham al percatarse del movimiento de Jesús. Se percata que su compañero vacila sobre los intereses de su instrucción.
- ¡Arráncale el brazo!- Ramadán ordena a Jesús dándole una espada que forma de entre un humo negro-. No importa si pierde el brazo, aún así nos servirá.
Jesús toma la espada con temblor, intenta mirar de frente a Ramadán, pero no puede hacerlo, después voltea y aprecia a su ex compañero lastimosamente. Un repentino coraje le invade cuando decide con esa arma cortar la cabeza a Ramadán, con un giro blandea el arma, y Ramadán rápidamente lo anticipa y con un puñetazo en la cara lo derriba.
-El quinto pudo ser repelido fácilmente, pero no lo esperaba del más fuerte, ¿cómo pudiste no aislar la conciencia de un simple chico?, ja ja ja-Ramadán asume que Jesús también se impuso al poder del rollo-. En verdad quería hacer esto desde hace tiempo, no tienes idea de lo frustrante que me resulta ver como todos se divierten y yo solo soy el repartidor, el Arcángel esperará, me divertiré contigo.
Jesús se levanta y sonríe con malicia, no es solo el pensamiento de su parte humana, sino que además el rollo coincide en los conceptos de justicia, además de tener el mayor poder, este rollo tiene conciencia. Jesús se prepara extendiendo sus alas para después contraerlas hasta que desaparecen, el Muchacho se acerca a Abraham para sacar el trozo metálico que le atraviesa el brazo. Con cuidado ilumina su palma sobre la herida para cauterizarla.
-Abraham, debes alejarte lo más rápido posible en dirección contraria a mí, quizá veas una luz a tus espaldas, no debes voltear, tú solo corre- Jesús explica Abraham como escapar-. Esta dimensión es un sitio fuera del espacio y tiempo, cuando yo la cancele todo lo que está dentro saldrá conmigo, así como cuando entramos, aunque, si la hago implotar, lo que esté dentro ya nunca podrá salir. Por eso debes apresurarte, entre más lejos estés del centro, o sea de mí, menos fácil será que te absorba la implosión.
-No te dejaré, no voy a abandonar a un amigo-Abraham entiende el sacrificio, aunque no está dispuesto a aceptarlo, ya han sido varias bajas y no quiere sufrir por eso una vez más, con coraje se incorpora y con actitud de propuesta se piensa unir a la batalla una vez más.
-Con que me vas a traicionar, no lo esperaba, ahora creo que no es tan sorprendente.
Jesús expulsa energía para alejar a Abraham quedándose solo frente a Ramadán, Abraham intenta oponerse y después se percata sobre una barrera entre él y la lucha, poco a poco esta crece alejándolo cada vez más, aunque él no se mueve le parece más y más distante el enfrentamiento, ahora comprende, la dimensión crece más, él no se percata del tamaño, aunque sabe que se ha quedado en una orilla y pronto este tamaño es lo que hará fuerte el estallido, Con determinación comienza a lanzar ataques a la barrera para así abrir un hoyo para entrar, la barrera destella cada que la impacta con sus intentos, cada vez más lejos se observa a Ramadán que embiste a Jesús.
Ramadán puede fácilmente atravesar la protección de las alas de Jesús y tomarlo del cuello, con su increíble fuerza lo arrastra una distancia considerable, después se sienta sobre su pecho y hace crecer sus uñas para golpearlo repetidas veces, los arañazos se incrementan en el rostro de Jesús que comienza a sangrar cegándolo poco a poco. En el exterior la debilidad de Jesús también debilita la barrera la cual muestra una cuarteadura por donde Abraham insiste. Jesús sale despedido tras el último golpe de Ramadán.
-Ja ja ja, no tienes idea de lo que es temer a algo hasta ahora, te enseñaré lo que es el miedo, todo lo que llamaste vida pronto será el infierno para los que se quedarán, una vez terminados todos los insectos como tú y tu amigo, pondremos orden a todo. Seremos los únicos gobernantes, y cuando yo sea el más fuerte- El demonio sonríe de manera sádica para pasar su lengua sobre sus dientes-. Seré el único dios.
-¡Eso jamás!- Jesús arremete con un ataque de saetas que hacen vibrar el cuerpo de su oponente atravesándolo repetidamente, al ver esto sonríe-. Tú no puedes ser un dios.
Unos ojos brillantes aparecen tras Jesús acompañado de un humo que formaliza a ramadán, como si jugara pone una mano a la altura de la cabeza de Jesús como si se tratara de una pistola, con jugueteo oprime el gatillo.
-¡Bang!- Inmediatamente Jesús cae de rodillas con un intenso dolor de cabeza-. Te dije que temieras, ahora verás antes de morir lo que pasará.
En la mente del muchacho sus peores temores se materializan a una velocidad inclemente, es como una pesadilla continua que lo aterra en unos segundos como si fuera así desde siempre. Abraham logra crear un hoyo en la barrera e inmediato el interior comienza a absorber lo que está fuera de sí, Abraham trabaja para mantenerse sin ser tragado. Jesús queda rendido en el piso y Ramadán manteniendo su puño cerrado lo acosa, un destello que se aproxima a él lo impacta, por un momento se he a un Abraham que de lleno golpea con una patada voladora el rostro de Ramadán, con giros Ramadán cae al piso.
-Yo no abandono a nadie, debes aprender eso si quieres ser mi amigo- dirigiéndose a Jesús el cual deja de sufrir el ataque mental-. Lamento haberme tardado.
Jesús se levanta con cansancio, y sonriente al ver este destello en su pasión contempla a Abraham. Ramadán también se recupera doliéndose la mandíbula.
-No eres terco, eres necio, ni juntos podrían vencerme.
Abraham y Ramadán corren para encontrarse, Ramadán con sus garras logra provocar uno que otro daño en el joven al cual parece no pasarle nada, y a pesar que él también conecta varios de sus intentos, de modo indiferente Ramadán continua su lucha. Jesús aprovecha para sentarse en posición de flor de loto, meditando acumula energías mientras piensa en ese espíritu de una extraña confianza que tiene Abraham, aunque fue su enemigo, ha regresado con la intención de vencer a Ramadán y sacar el poder del rollo de él. ¿Qué es lo que lo impulsa?, el defender incluso aquello con que lucha pensando que va a cambiar, sabe que es un riesgo pelear a lado de Jesús por que en cualquier momento lo traicionaría, peor no le importa, cree que ya lo ha convencido.
Jesús termina y con un movimiento imperceptible se coloca a lado de Ramadán, él y Abraham se quedan paralizados mientras Jesús apunta a la cabeza de Ramadán como si tuviera un arma.
-No voy a temer nunca más- Dicta Jesús
-Eso se dice. No tienes idea de lo mucho que me agrada haber conocido alguien como tú-Abraham aunque no puede moverse puede comunicarse con él.
-A mí también me ha dado gusto conocer alguien como yo- Jesús contento cambia la dirección de su dedo apuntando ahora a Abraham.
Ante la sorpresa de todos, Jesús simula apretar el gatillo y dispara a Abraham, como si lo hubiera encapsulado y arrojado como una pelota, Abraham se va perdiendo en la inmensidad e la dimensión, ahora vuelven a estar solos los precedentemente servidores de SPTTRO. Ene l instante en que Jesús baja la guardia Ramadán encaja su codo en su estómago, lo hace doblarse y comienza a golpearlo, Jesús levanta la cara sonriente mostrando una esfera luminosa en la mano, Ramadán se sorprende y comienza una explosión, el demonio sale despedido en la dirección contraria a Jesús y cae al piso, después los enemigo intercambian golpes, constantemente Ramadán escapa de las presas que logra concretar Jesús convirtiéndose en humo y apareciendo en otro punto, de igual modo cuando él logra atrapar a su oponente, también ocupa una técnica similar haciendo de este un duelo escurridizo, Jesús lamenta el modo en que se despidió de su ahora protegido, y no llegó a otra resolución, si no forzaba a Abraham, él seguiría insistiendo en ayudar. Ramadán es muy fuerte y está ganando la mayoría de los encuentros, esto porque Jesús no pretende ocupar su energía pro completo, y cede cierta ventaja. Cada vez Abraham viaja más rápido y también los movimientos en el combate son más fluidos. Durante ese tiempo en que Jesús mantuvo su meditación ya había empezado a distribuir las cargas de energía en los extremos de la dimensión, cargas fisionables y devastadoras, estas al estallar generan una onda expansiva que dirige todo con dirección al centro, todo a una velocidad en la que la explosión en sí no es percibida, Abraham desaparece de la dimensión envuelto en la protección, Ramadán vacila por un momento cuando al fin logra penetrar el estómago de Jesús, se da cuenta que Jesús lo mira contento, y aunque escupe sangre como gesto de su agonía su mirada mantiene cierto gozo, Ramadán maldice al sentir su mano aprisionada en las entrañas del otro y apenas puede moverla cuando todo ha desaparecido. Simplemente lo que estaba ahí ya no es.

Abraham Se encuentra dañado tirado a lado de la mesa en la biblioteca. En ella sigue aquella biblia con la que leyó a lado de su amigo, aunque la página ya no es la misma. Con angustia busca rastro de su amigo cerca de ahí, pero no hay anda, las técnicas de Jesús son discretas, limpias y elegantes, aisló su dimensión de la realidad para no dañar a terceros y al implotar solo borró todo lo que contenía.