viernes, 30 de julio de 2010

Agradecimiento

Les agradesco por haber votado, hubo un empate entre "Taquito" y "Arkangell", pronto sabrán qué pasó con el concurso.

Por fín Abraham logra salir del Templo, Damián vs Lilith y se acerca el encuentro entre Abraham y Arturo.

Episodio 39: Sin respeto a nada
Los héroes no son mártires que sufren apasionados por rescatar al mundo o a otros sujetos, tampoco defienden causas pro que es su obligación. Los héroes deben proteger al débil porque creen en eso, el ayudar les hace feliz y saben que el bien es mayor si es para todos, por eso abandonan sus propias personas, se olvidan de ser ellos mismos y se hacen el bien en persona, el bien como virtud y continuidad, lo que defienden lo hacen bajo un solo criterio, la justicia.
Empero en esta ocasión no se trata esto de actos heroicos, en realidad no hay qué salvar, y la mayor injusticia posible es el abandono de la persona en sí misma. La decisión que Abraham está por tomar no es sino la proclamación de su eterno carácter, es la manifestación más explícita de los actos de toda su vida. Si él está vivo recostado boca arriba viendo de frente a Yibrail mientras este reclinado lo mira con una sensación de alegría, no es por otra cosa que por lo que ha hecho siempre, defender a quien está en problemas para que pueda esta persona concluir con lo planeado. Una idea que la mayoría de la gente pensaría es un acto de valor y que para Abraham es el pan diario.
-¿Qué hiciste con la granada entonces?, ya no supe en qué terminó la historia- Yibrail cuestiona a Abraham como si no hubiera acabado de salir de un encierro de días.
-Este… Pues aprendía comer granada- Abraham aún mareado dice con seguridad.
-De eso se trata- Yibrail sonríe-. Sé que siempre has sido el blanco de ocasiones que para otros son jugarretas del destino, mas nunca te dejas vencer. Y aunque fue necesario probarte, nunca he dejado de creer en la gente como tú.
-Espera, estoy muy confundido, ¿qué pruebas?, no sé de qué hablas.
-Pareciera que en tu historia estaba escrito que tendrías que venir a este lugar- Señalando el ángel su alrededor y con un giro de su dedo terminando el recorrido en el pecho de Abraham-. Tenías que reafirmar tu compromiso de paladín.
-¿Paladín?
-Nosotros no hablamos como ustedes, aunque puedes entenderme del mismo modo que hablas tú, eso que crees que es un paladín, es lo que tenías como objetivo ser- hunde un poco su dedo en el pecho de Abraham-. Algo te hace resistirlo y es normal, tienes pasiones y deseos, y contrariado todo ello, siempre has querido ayudar porque confías en las personas, elegiste el camino de ayudar antes de tu vida misma.
Abraham tiene conciencia de lo que ocurrió la noche que se enfrentó a unos ladrones ante los que casi muere. Del mismo modo un recuerdo le señala que ese día Damián estaba presente.
-Veo cosas, he estado en no sé donde, y no sé dónde está mi compañero, no tengo tiempo para estar tomando lecciones, si no lo encuentro el…
-Felipe no existe, era una representación que entendías como una figura vulnerable y dependiente, al final de cuentas siempre hay discriminación en un corazón humano.
-Yo no discrimino a nadie, por eso lo busqué. Para rescatarlo.
-Eso es falso, los seguiste porque llegaste a pensar que nunca saldrías de aquí, y tenías miedo a estar solo, siempre has tenido miedo a eso. En la primera cámara por ello no se parecía nada en un principio, después decidimos tomar otro de tus temores de menor grado.
-¿Eligieron?
-Este es el templo de una antigua deidad, y solo los guerreros más valiosos podían entrar y salir de él con vida, era necesario que pasaras por las mismas pruebas.
-Eso ya lo entendí, solo que tú… Bueno, pareces un ángel y este templo creo que es prehispánico, además, ¿qué quieres decir con que decidieron?
-No tendría que explicarte que la verdad es la misma en todas partes, no tienes tiempo para discutir eso, además es una respuesta que tú debes conocer por ti solo.
-¿Eso significa que me dejarás salir?, ¿he superado las pruebas?
-En realidad… mostraste todas las fallas, se diría que fue un fracaso, aunque aún te queda una prueba más- Yibrail aleja su dedo de Abraham para apuntar a un extremo luminoso de la cámara- Solo te lo diré una vez más para que tengas conciencia sobre lo que se te avecina.
-No comprendo nada de lo que estás diciendo, ¿por qué me prueban?
-En la primera cámara tuviste que enfrentar uno de tus temores, tenías que demostrar que eres capaz de encarar uno de tus miedos, aunque no enfrentaste tu temor original, hiciste buen trabajo con el ratón. Después tuviste que reconocer tus errores y hacerte responsable del camino que sigues, no es digno de ser un arcángel, ni humano ni cosa. Algo que se la pasa quejándose de ser lo que es, y no porque haya una dignidad, si no porque algo que se niega a sí mismo nunca podrá desarrollarse en su propio bien, por ello el autoconocimiento es la base para que respetes algo, quien no conoce sus límites ni los reconoce, al igual que sus aciertos, se forma como un engreído. En la cámara pasada te dimos a escoger entre tener o no un obstáculo, exactamente lo que considerabas que menos te ayudaría fue lo que materializamos, prefieres tener un herida fuerte o que el enigma represente un reto casi imposible a tener que cuidar alguien a quien consideras menos que tú. Ese es tu defecto más grande.
-Yo no consideraba a Felipe…
-Eso dice tu mente, pero tu corazón aún tiene oscuridad, pero al final mostraste que puedes hacer a un lado esos prejuicios y verlo como tu igual, dado que nunca pensaste deliberadamente en abandonarlo, por el contrario te preocupaste por no herirlo, salvarlo e incluso confiar en él. El que pudieras confiar en alguien más débil es muestra que pensabas que aunque él se equivocara, podrías arreglar las cosas, así es como demostraste la confianza que puedes tenerte.
-¿Entonces?
-Ahora debes salir de aquí y continuar tu marcha
-¿Qué nos e supone que faltaba una prueba?
-Abraham, el mundo es una prueba, es tu desafío y el ir siempre alerta no nos lo demostrarás a nosotros, en la vida tendrás que hacerlo, porque en cuanto te descuides un ángel como yo o quizá otro… Vendrá por ti. Eso siempre ha ocurrido así, como portadores de la gran voluntad también estamos merodeando todo, y quienes se acercan a nosotros descuidadamente, ya no pueden continuar.
Yibrail exalta sus alas acuosas y tras él como si se trataran de fantasmas borrosos centenas de figuras se manifiestan, él materializa una especie de trompeta en su mano y ve como los demás hacen algo similar con distintos objetos, los dos más cercanos tienen un bastón largo y una espada respectivamente. Abraham apenas y comienza a distinguir más que los objetos cuando le llama la atención un ángel lejano con una especie de guadaña y un aspecto del todo oscuro.
-Será mejor que no lo mires tanto o él te mirará a ti- Yibrail reprende levemente a Abraham para que lo volteé a ver-. Él tiene las mismas facultades que yo, la diferencia es que yo si te avisaría si viniera por ti, en cambio él solo te tomaría.
Un viento rosa se lleva las imágenes y comienza a borrar poco a poco la bóveda donde se encuentran.
-Abraham: amigo de Dios- El ángel logra apoderarse de la completa atención del joven-. Un poderoso acontecimiento ha amenazado con el día que iremos a tu mundo para ir por tus similares. Mikhal contempla su espada y aprecia su reflejo en ella, si evitas que nosotros intervengamos podría decirse que a pesar de todos tus defectos, habrás superado al Abraham que entró aquí. Si escoges evitarlo claro está.
-¿Puedo elegir?
-Siempre lo has hecho, recuerda la segunda sala, esto no es una petición es solo una advertencia de lo que ocurrirá, es asunto tuyo si decides hacerte cargo o esperar a ver como nosotros nos encargamos de guiar las almas. Por cierto, el espíritu de Fuji que continuaba en ti, ahora ya descansa, no volverás a usar sus plumas.
Todo es más borroso y claro, Abraham comienza a cubrirse los ojos por la luz.
-Recuerda Abraham, tu vida es el resto de la prueba, fallaste en las anteriores, así que aprende de ello.
Abraham pierde su orientación y se halla en medio de una habitación completamente luminosa, frente a él una figura con forma de maíz tallada en piedra, cada grano tiene en relieve delicado pequeñas inscripciones. Abraham tiene el presentimiento que debe tocarlo, al hacerlo siente un gran alivio mental y su cuerpo sano. Aparece con su vestidura del Arcángel en un lugar abierto. El cielo está nublado y hace algo de frio.

Damián siente presión por parte de Lilith, no obstante decide no mostrar incomodidad como lo hace ella, en cambio le muestra una sonrisa con la que ella se siente mejor.
-¿Este ejercito es tan poderosos y está a mis órdenes?- Damián aprecia a los espectros.
-Así es, siempre y cuando sirva al líder ellos le seguirán pues están entregados a la causa- una solemne Lilith con reserva le contesta.
Damián extiende su mano apuntando a los espectros sospechando de lo que es capaz de hacer.
-¿Sucede algo capitán arcángel?- Lilith se preocupa por la postura adoptada pro Damián.
-Sucede que este ejército no está a mi nivel- Damián crea sobre los espectros una nube que al disiparse muestra una esfera casi transparente pero oscura, la rodean rayos que crecen y comienzan a recorrer con dirección a los espectros, inmediatamente el ejército los intenta evadir mas no pueden la mayoría-. ¿Y es esta tu élite?
Los rayos crecen y parten por la mitad a las figuras, otros son absorbidos por la esfera la cual se revoluciona sobre su eje. Lilith entra en pánico y ordena atacar a Damián, pero cuando lo intentan atacar intentando robarle energía, caen al piso como si absorbieran un espíritu venenoso, ahí sus ropajes se disuelven y los cuerpos, dejando expuestos esqueletos deformes que también desaparecen rápido. Damián ríe y en un instante fulmina a todos los espectros al servicio de Lilith, en los laboratorios también circula una neblina que cubre todo y después de pasar no deja a ningún trabajador de SPTTRO de pie. Damián ha desaparecido a todos excepto a Lilith, tensa sus músculos como si hubiera recibido un estímulo placentero y aprecia sonriendo sus puños. Después de dar una gran carcajada aprecia a una Lilith que de rodillas y derrotada queda impactada por lo que acaba de presenciar.
-¿Qué hiciste?- tartamudea un poco al ver al ser sumo poderoso en que se ha convertido Damián-. Con solo un movimiento, destruiste a todos.
-No necesito a un ejército de débiles, deberías agradecerme por reducir la plantilla, si alguno hubiera resistido lo hubiera contemplado, pero ya vi que tu compañía es débil, y yo… ¡No necesito ayuda de débiles!- Expulsa parte de su poder y hace temblar el sitio-. Si este es el poder que puede controlar tu líder, entonces él también debería ser reducido, no necesito de su ayuda y menso de su consentimiento para instaurar un nuevo orden. Sí, el mundo es un asco y debe ser redimido, pero él no es alguien capaz de conducir esta empresa, por el contrario… Él solo me estorbará, así que también lo eliminaré, por tu parte, si decides serme fiel, te permitiré seguirme, y si no, correrás con el mismo destino.
-¡No cuentes con ello!- Lilith se levanta y con un brillo oscuro crea una armadura sobre su cuerpo-. Jamás seguiré a un enloquecido como tú.
-Más respeto muchachita, estás enfrente del futuro Dios.

miércoles, 28 de julio de 2010

Segunda entrega de la serie de comentarios a la Tecnología.

Si dan a esa mujer una cuchara larga, la meterá en el plato de un demonio.
Geoffrey Chaucer
Los cuentos de Canterbury
El cuento del mercader
Siempre ha sido bien sabido que lo que trae desgracia al hombre es el conocimiento sobre esta posición. Pareciera que en la ignorancia siempre se es más feliz, pero ahora pareciera que la vida solo es vida cuando se cubren las necesidades ajenas. Cuando se puede tener una buena capacidad de adquisición más que de aprehensión.
Como ya he tratado, la búsqueda que hace la tecnología fuera de la persona misma orilla a este tipo de confrontaciones, la desgracia tecnológica radica en no poder cumplir con la exigencia de la competencia, lamentablemente esta desgracia es transmitida a los usuarios a través del uso continuo de la tecnología no como herramienta si no como finalidad. Pero esto no es propiamente causado por la innovación en las técnicas, pues los productos están en una constante cadena de desarrollo, donde la creación de una nueva capacidad potencializa a muchas otras funciones hoy entendidas como… Aplicaciones.
Y no es si no centralizar las funciones en una sola corriente para después presentar lo antes existente como novedad, tal ejemplo es el modo en que los teléfonos han dejado de servir para hablar y hoy son una navaja suiza para la selva de asfalto. También es propio de consolas de videojuegos el convertirse en una tienda en línea en la que posiblemente podrás jugar a que bateas exactamente como podrías hacerlo sin una de esas consolas, es decir moviendo los brazos. O qué decir de los satélites que orbitan la tierra con el fin de que puedas ver la azotea de tu casa.
Y no es que esa haya sido la idea original de los I-Phone, o de Google earth, mucho menos un Nintendo Wii. Unos tienen una finalidad de facilitar las cosas ya sea en el campo de la investigación, la comunicación o la diversión, aunque al final todas cayeron en un vicio común, vieron que podían explotarse con nuevas variantes.
Un teléfono servía para hablar, no obstante al encontrar modos de almacenamiento portátiles se encaprichó y optó por rellenar esos espacios que resultan enormes, aunque ahora se presentó una nueva problemática satisfactoria en torno a los contenidos para los teléfonos: Se creó un mercado ¡exclusivo para el celular! Uno que rebasaba al anterior en el que podías encontrar cargadores o fundas, este nuevo campo está decidido a lograr la personalización perfecta de un teléfono no por como se ve, si no por lo que lleva dentro, como dije anteriormente… Hacen pasar esta idea como nueva siendo que las personas en un inicio eran distintas por lo que tenían dentro de sus personalidades y no por como lucían.
La identidad es un producto de novedad que se antepone a la idea anterior de “Moda”, ahora la moda es ser distinto, y el ser mejor depende de la capacidad de hacer, si tus pertenecías pueden hacer más cosas, tu identidad será mejor. Potencia es la virtud más valorada.

sábado, 24 de julio de 2010

¿Tecnología o deshumanización? parte 1

"No tema usted, no cometeré más crímenes. Mi tarea ha terminado. Ni su vida ni la de ningún otro ser humano son necesarias ya para que se cumpla lo que debe cumplirse. Bastará con una sola existencia: la mía. Y no tardaré en efectuar esta inmolación. Dejaré su navío, tomaré el trineo que me ha conducido hasta aquí y me dirigiré al más alejado y septentrional lugar del hemisferio; allí recogeré todo cuanto pueda arder para construir una pira en la que pueda consumirse mi mísero cuerpo."
Mary Wollstonecraft Shelley

Tecnología… Palabra que se entiende bajo varios conceptos dependiendo el contexto (¿y qué no?), a grandes rasgos se entiende en la cultura popular y en el bajo mundo del mismo modo que en la más exigente y rigurosa revisión filológica. Tecnología es el estudio y mejoramiento de los modos de hacer las cosas.
Bajo esta sentencia nos encontramos con todo un embrollo de principios lingüísticos y metódicos que dificultan el desarrollo de la tecnología en sí. Digo lingüísticos dado que esta disciplina (porque resulta ser una tan celosa y rencorosa, tal como la música y otras artes dado que llega incluso a alterar el modo de vida de quien la sigue desde un objetivo externo), maneja un lenguaje propio, críptico y aunque nunca es falaz, su contenido es inconstante. Digo embrollos metódicos porque sus partícipes suelen ser de los más universalmente relativistas sobre el mundo, no obstante a diferencia de los revolucionarios culturales, estos no reparan que su avance teje las bases para un futuro cambio de percepción fuera de su intención primaria.
Marx nos hace partícipes de su profética acusación al progreso y bien señala la característica principal de la ideología que tenderá a tener el avance tecnológico… “El tener un objeto fuera de su propia naturaleza”, en pocas palabras, la tecnología ahora encubre su propósito de consumo con desarrollo. Y no es la intención del científico actual el vender, pero siempre se tiene la aspiración a revolucionar la vida cotidiana del mundo sin prestar como referencia la virtud, pues en un intento por facilitar la vida, lamentablemente se destila como consecuencia una tendencia a la pereza y dependencia.
Ya sea el mejorar los medios de producción o facilitar las condiciones de vida, por ese interés primario se derivan conductas de consumo injustificado en el primer caso y desnaturalización y deshumanización en el segundo.
Por ello es por lo que creo menester vincular el pensamiento crítico con la tecnología una vez más, pues en un inicio era así pues el inventor dice… “¿No sería mejor si en vez de hacer esto, lo pudiera arreglar e hiciera esto otro? “, en cambio ahora, la crítica es solo a la ciencia y sus limitaciones actúales para ver cómo puede ser superada conforme a utilidad y la superación de capacidad. Más no superación del acto por el acto mismo, no se cuestiona la innovación si esta ayuda al hombre a ser más hombre. Por ejemplo, la imprenta se hizo para que no se perdiera y se difundiera el conocimiento, por otra parte… Las armas de destrucción masiva se innovan para matar mejor.

viernes, 23 de julio de 2010

Damián y Lilith, Abraham e Yibrail, ambos encuentros son definitivos.

Episodio 38: Compañero
El laboratorio principal de SPTTRO aumentó su aforo, es como un inmenso espacio oscuro en el que miles de espectros tapizan todo de modo uniforme, espectros como los que atacaron a Bell junto a Lilith están solo esperando la instrucción para hacer lo mismo por el mundo entero, todos de rodillas presencian con solemnidad la cumbre del plan.
-Dime Damián, ¿Sientes el poder dentro de ti?- Lilith dejó de inducir el dolor-. Ese es nuestro objetivo, cambiar el orden de este mundo corrupto. La gente continuará peleando por siempre si se les deja hacerlo, por ello les pondremos un alto a ellos y a su creador quien los puso en contra de sí mismos.
-¿Por qué a mí?- Damián se reincorpora y mediante se levanta un tejido cubre su cuerpo, se trata de un karategui como el que portaba cuando fue secuestrado, solo que esta ocasión es todo negro y sin mangas, su aspecto definitivamente se ha vuelto más imponente-. ¿No podían ustedes usar este poder sin mi ayuda?
-Así es, los rollos del mar muerto solo pueden ser abiertos por Él, y su creación es una parte de Él, sus hijos son capaces de desarrollar sus mismas capacidades, solo que en un modo más limitado, por ello para abrirlos ocupamos a otros chicos mortales.
Damián cae en cuenta sobre por qué utilizaron a Elioth, Las gemelas, Oscar Noé, Arturo y Sonia. Los recuerda a cada uno en sus encuentros contra Abraham excepto Arturo a quien solo vio cuando estaban por secuestrarlo y evidentemente ignora sobre lo ocurrido con Jesús.
-Ellos sirvieron para abrir el poder de cada rollo, pero ahora abiertos tampoco podíamos usarlos, por ello necesitábamos a otro hijo del primero, pero todos habían sido descartados por que nadie sería capaz de controlar el poder tan grande que estos le brindarían- Lilith entonces recuerda al Arcángel y sus grandes hazañas en contra del macho cabrío- Intentamos con el primer rollo en una criatura como lo fue el macho cabrío, aunque fue problemático el recuperar la energía del rollo, los animales tiene una conexión más fuerte con la naturaleza y seguir intentando con ellos hubiera significado el exponer perder el poder, pues este sería drenado en ella.
Damián recuerda entonces la noche en que Abraham y Samantha fueron atacados por la criatura, ese día el Arcángel fue visto asesinándola, y él sabía que fue lo que pasó en realidad, aunque nunca tuvo una explicación del porque ocurrió que apareciera de la nada un demonio como ese, siempre supo que alguien lo había enviado, y ahora se ha enterado que fue SPTTRO quien estaba detrás de todo desde el inicio.
-Y esa noche de nuestro pequeño error, estaba amenazado todo el plan, pero apareciste tú- Lilith aun no entiende que el Arcángel no es Damián-. Un humano que había desarrollado gran poder, apareciste como el complemento perfecto, la piedra angular para completar el nuevo orden.
-Entonces… ¿Empezaron a usar humanos porque ellos no tienen un vínculo más fuerte con la naturaleza?
-No solo con la naturaleza, su uso de la razón también los aleja de Él, y cada recipiente tenía cualidades por las que dejaron poseer; ambiciones, deseos, sueños. Todas esas cosas nublaron su voluntad y accedieron a ser los portadores de los sellos, incluso cuando se llegaron a revelar - haciendo alusión a Jesús y Sonia-. En un inicio aceptaron los rollos porque pensaron que podrían controlarlos.
Damián cae en cuenta, Elioth quería ser más fuerte, las gemelas y Noé también tenían ambiciones de poder y éxito, Arturo quería vencerlos a él y a Abraham, y Sonia, ella quería estar con el Arcángel.
-Los humanos fueron mejores contenedores, y aunque todos desarrollaron unas habilidades impresionantes, no se comparaban con las que tenías tú, quizá solo el macho cabrío explotó el verdadero poder del primer rollo, pero como te expliqué, nos exponía a perderlo. De hecho esa noche fuiste tú quien lo recuperó para nosotros -la noche del accidente con el macho cabrío Ramadán apareció en la escena, tras el ataque réquiem de Abraham logró tomar el restante del sello para entregarlo a Lilith-. Además, descubrimos que había un humano que podría soportar el poder de los siete rollos, con la información recopilada esta tarde hemos descubierto como usar ese poder en nosotros, y todo te lo debemos a ti. Por ello compartiremos nuestro plan contigo.
-Entonces… ¿Ustedes no pudieron abrir los sellos en ustedes, por qué a mí?
-Tú eres mitad humano mitad deidad, eres engendrado, no creado, de la misma naturaleza del padre por quien todo fue hecho.
Damián sonríe malévolamente, no soporta el grave error que han cometido Lilith y sus seguidores, más ahora que comienza a familiarizase con su nuevo estado, pretende prestar atención a las palabras de su interlocutora.

Abraham nunca escuchó el sonido de la roca caer en el vacío, tanta profundidad y tan poca luz hace más atemorizante la caída, además no es posible que haya un puente invisible. Por otra parte, no podía abandonar a Felipe, ambos están juntos a partir de ahora hasta que salgan, y como eso es una posibilidad distante… ¿Qué perdería pro confiar en su única compañía?
-Felipe, ¿cómo caminaste sobre el barranco?
- Me asusté, muuucho y codrí, cuando iba a la mitad me dio miedo y zeguí codiendo- el niño atemorizado se abraza de las rocas, evidentemente cree que podría no volver a funcionar lo del puente.
Abraham suspira, no tiene muchas opciones, voltea y mira por donde vino y entiende que si regresa será lo mismo que renunciar a no salir de ahí, y para colmo, solo. Por ello tendrá que encontrar el modo de llegar a Felipe, y en su mente no hay un cómo. Solo le queda confiar en las cualidades paranormales de la gruta, al igual que los gatos tenían que decidir si hacer o dejarse llevar, él tiene que decidir si confiar en el niño o no, de cualquier modo todo apuntaba a que no saldría de ahí.

El cuerpo de Damián es notablemente más fuerte, y logra pararse erguido sosteniendo la mirada ante Lilith, sus ojos ahora tienen la capacidad de expandir de manera exagerada la pupila y contraerla en zonas variadas hasta casi desaparecerla, su retina generó células que responden a más tipos de espectros luminosos, este efecto y su cerebro que procesa lo que ve hasta mil veces más rápido le permite ver cosas asombrosas, por ejemplo, si la pupila se expande para cubrir casi todo el ojo dejando un hueco en la parte trasera, y si abre dos espacios también enfocará dos cosas a la vez. Puede ver lo que hay a espaldas suyas, y cada que enfoca puede ver la misma cosa en otro tipo de plano, en pocas palabras, su vista ahora es como un faro que todo lo puede ver, incluso ve energía vital de otros y lo que el señor Fuji llamaba voluntad, fuentes de energía, rastros de calor y hasta el flujo exacto de una onda de aire. También tiene el efecto de ver todo como si se tratara de cámara lenta.
Gracias a esto le es posible notar que donde se ve a simple vista un ejército, en realidad no hay tal, de momento le cuesta trabajo entenderlo y decide no darle importancia, lo mismo ocurre con Lilith, así que deja de verla en ese plano y de solo le presta atención a lo que dice.
-La profecía habla de una bestia, ella pondrá en duda a todo el mundo, y terminará con el orden establecido, ese eres tú Damián- con tanto gusto ella enuncia ello-. Te hemos dotado del poder necesario para destruir todo lo que está sobre el mundo.
-Pensé que estaban a favor del mundo- con cierta ironía plantea Damián.
-Y así es, peor para construir algo nuevo es necesario limpiar el terreno.
-Coincido con ello, aunque no veo cómo vas a restaurarlo.
-Es simple, ahora que sabemos usar el poder de los siete rollos juntos, nuestro gran líder podrá hacerse de estos, y creará sobre las ruinas del desastre un nuevo mundo, una nueva ley y una nueva conciencia. Será un paraíso y será reconocido como… Un dios.
-¿De eso se trata?, ¿de hacer de tu líder un dios?
-No comprendes, es necesaria esa figura para que los hombres no caigan en desgracia, si les dejas sin una figura a la que teman, pensarán que nada es cierto y todo está permitido; guerras, hambre, enfermedades, muertes. Nuestro líder a diferencia del anterior, sabrá imponer su autoridad, unificará a todos los hombres en una sola nación donde no habrá tiranos que por querer imponer sus ideales pongan en contra a sus iguales, sin libertinaje tampoco habrá enfermedades, todos trabajarán y explotarán toda la virtud humana – ella habla con una ansiedad que desalinea con su refinamiento cotidiano-. Estamos en medio del cambio, somos los creadores de un mundo… ¡Perfecto!
-Creo que tienes razón, solo que aún no comprendo del todo algo, ¿dices que con los poderes de los rollos, se es como un dios?
-Es eso lo que quise decir, cuando el líder lo posea será tan poderoso como Él. Ya debes saber cuánto poder circula por ti y cuanto sigue avanzando, no llegarás al completo desarrollo aún cuando termines tu parte, imagina entonces qué tan poderoso será nuestro gran líder.
-El líder, un dios, el poder de los rollos. Todo eso es suficiente para establecer al mundo ideal… Es muy interesante- La mirada con que Damián se concentra en Lilith la hace sentir incomoda, como si un chico con rayos x pudiera fisgonear su ropa interior o su desnudes.
-Por cierto, este ejército está a tu disposición si decides ayudarnos, con él dentro de pocos meses lograrás conquistar la mayoría del planeta. Son la élite de nuestros espectros, trabajando en equipo son capaces de vencer a guerreros del nivel de Bell o Ramadán.
Damián ignora esos niveles dado que jamás enfrentó a ninguno, aunque comienza a sospechar que en realidad tiene más poder del que hubiera imaginado.
-Dime, ¿Amas al líder?, ¿Cómo se llama?
-¡No soy digna de decir su nombre, y tú tampoco de cuestionarlo!- ella iracunda reclama.
-Justo como imaginaba.
Sin una explicación alguna todo se oscurece.

Abraham titubea y se acerca a la orilla del barranco, extiende temeroso el pie, deja caer un poco el peso al frente y como reflejo después jala el peso para atrás cayendo de sentón sobre el borde, sus pies resbalan y cuelgan sobre el mismo, definitivamente no existe el puente.
-No puedo hacerlo, debo encontrar el modo de alcanzar a Felipe- Mirando al fondo sin ver nada.
¿Qué será lo correcto?, ¿el gato que huyó es más afortunado?, ¿o fue más sabio el que se quedó?, ahora no importa, no existe una explicación y alguien me dice lo que le sucedió, no puedo tirarlo de a loco, por algo llegó ahí, eso es lo que importa.
Abraham como si nada, da un brinco al barranco como esperando aterrizar, con los pies juntos y las rodillas flexionadas pareciera que aterrizara sobre una cuerda o una viga angosta, manteniendo los brazos extendidos recorre en línea recta cruzando el foso, efectivamente había un puente. Una extraña luz ilumina todo y Abraham se encuentra recostado en la bóveda de siempre, no ha cambiado nada a excepción que ahora hay una puerta luminosa justo al frente suyo.
-¿Qué pasó con Felipe?- Abraham desconcertado no entiende el cambio
- Lo lograste, simplemente se trata de eso, quien no puede confiar en los demás, el que no confía en nada, simplemente no confía en sí- Yibrail aparece aplaudiendo y rodeando a Abraham hasta verlo de frente-. El camino que está destinado a los guerreros, guerreros como tú. No puede ser tomado sin valor, sin estar alerta, sin confianza en ti mismo, sin respeto por nada.

miércoles, 21 de julio de 2010

Abraham tiene otro extraño alicín, peor se acerca al final de este relajo de prisión.

Episodio 37: Un perdedor
Abraham tiene trece años, es la fiesta de cumpleaños de Samantha a la cual ella invitó, él no sabe que aunque ella no siente atracción por él, le ha dicho a toda su familia sobre las cartas que le envía y lo tierno que llega a comportarse. Por ello mismo, la familia de la niña lo ve con cierto aprecio. Su padre lo lleva al jardín donde le presume su árbol de granadas.
El señor llevaba preparadas unas tijeras de jardinería y se extiende para cortar uno de los frutos. Granda de mayo, fuera de su temporada pero estaba en su punto esa que había sido cortada, con una sonrisa el señor la abre y coloca en la mano del pequeño, después de esto se retira.
El niño no entiende el siquiera porque le sacaban de la fiesta para darle una fruta a la que por cierto no está acostumbrado. Con un ojo achicado recorre la superficie, no repara tanto en su amarillo cubierto un poco por las partículas suspendidas de la ciudad, la mirada se enfoca y agudiza en los puntos rojos que se asoman, se aglomeran y crean una textura de conjunto manteniendo perfectamente la individualidad de cada grano. Los tonos rojizos entre cada uno de ellos, cada variante en la tonalidad es acelerada y sutil a la vez, y cada reflejo blanco en la curva de cada uno de los granillos. Todo ello le hace cerrar los ojos, la esencia del rojo se queda en su mente, pero un aroma desagradable lo exalta, abre los ojos rápidamente y es salpicada por un fluido que tiene los mismos tonos escarlata. Músculos reventando, órganos fuera de cuerpo, extremidades mutiladas y a una chica cayendo de espaldas. Todo ello le causa un shock tras el cual se dilatan sus pupilas. Solo se oye en su mente al padre de Samantha preguntándole si no se sabe comer la granada.
Él está en el embrollo de túneles y humedad del cual no ha logrado salir ni en él hallar a su protegido, las gotas que caen resuenan en seco y Abraham tiene miedo de llamar al muchacho, pues parece que al menor sonido, todo se derrumbará.
Es curioso cómo sin ninguna fuente de luz clara se puede distinguir dentro de las grutas, es como si cada roca tuviese algo que la hace visible aún en la oscuridad, incluso se puede distinguir si algo cruza corriendo entre los túneles. Y eso es lo que ocurre enfrente de Abraham.
Este detiene su paso como pasmo tras ver esa pequeña criatura que evidentemente no es Felipe, tras él brinca de un hoyo a otro otra figura, esto solo ocasiona que aumente su preocupación por el infante y sin dejar pasar un solo instante más, se despide de ese sitio a toda velocidad para adentrarse en uno de los hoyos y asomarse para encontrar a su compañero.
El haber elegido una ruta azarosamente dio frutos y Abraham se acerca al lugar donde se guarece Felipe. Sin embargo cuando este escucha algo acercarse se asusta y corre para meterse por otro agujero. Abraham al estar cerca de su fortaleza de lodo, ve algo moverse y meterse en un hoyo, pero por lo que vio antes concluye que se trata de otra extraña criatura, por ello decide tomar una dirección contraria.

Por la mente de Damián desfilan algunas imágenes: Explosiones en el espacio, planetas desconocidos, egipcios levantando majestuosas pirámides, aztecas haciendo lo mismo, a Napoleón sobre un caballo, Tanques alemanes atacando y tantas otras más. Cada vez el cambio es más rápido, son como recuerdos vivenciales, son tantas y tan rápidamente que en un inicio le causa una enorme migraña, lo suficiente para que lo derribe de rodillas.
El joven desnudo y empapado con una viscosa sustancia rojiza se toma la cabeza como si quisiera arrancársela, además de sus visiones también sus oídos parecen estar a punto de estallar pues, también escuchan los gritos de miles de personas a la vez.
Lilith lo mira contenta y un raro resplandor morado cubre su mirada, es ella quien filtra las sensaciones a Damián.
-Este es el mundo, el único que hay y esta es su historia, malestares y guerras lo sacuden una y otra vez, la gente muere a manos de la misma gente- Mientras ella coloca sentimientos de sufrimiento en el adolecente, este puede distinguir su voz-. Las escrituras dicen que es el destino del hombre, pues Él ha puesto a sus hijos en contra unos con otros.
-¿De qué me hablas?- Damián entre el dañino proceso logra preguntar.
-Él es quién es- sabe ella que con mencionarlo de ese modo es suficiente para que Damián se dé cuenta de qué le habla-. Desde el inicio de los tiempos se dijo que los hombres pelearían con sus hermanos pues unos serían favorecidos por el padre, irónicamente el pueblo se alejó y formó sus propias leyes. Cada generación con mentalidades distintas formó motivos distintos para reclamar al mundo, incluso quienes estaban a favor de la paz caían en alguna infracción; vicios, pereza y promiscuidad. Siempre han sido así los humanos, siempre han despreciado el respeto por sus superiores, a los líderes los hacen tiranos y a las deidades las toman como si fueran amistades íntimas, nos aben distinguir los niveles.
Pero… nuestro líder ha encontrado el modo de herir al culpable de esto. Con tu ayuda podremos establecer un nuevo orden.
El dolor en la cabeza de Damián cesa. El muchacho sintió cada muerte en carne propia y cada preocupación, mayor tortura jamás se había visto en la historia, el padecer todo el sufrimiento del mundo en un instante doblegaría a cualquier espíritu, lo que Lilith no sabe es que su víctima ya escapa del entendimiento de un mortal.

Abraham cuando va a emprender la huida del sitio donde estaba Felipe se resbala con algo del lodo de la barricada hecha por el niño. El desplomo es seco y certero. Abraham parece vencido, boca abajo mientras se aguanta el dolor siente que no tuviera las fuerzas para levantarse y, con un profundo sentimiento de nostalgia es invadido. Unos segundos después hace un intento por reintegrase, su ropa chorrea el agua absorbida y su cabello húmedo es pesado y deja caer líneas de agua.
-Quizá debí haber elegido el otro camino- se gira de espaldas y apuntando al techo ya que no se podría decir que lo veía-. Al gato que no escapó, ¿cómo le habría ido?
No había duda, Abraham no lograba comprender que el acto de los gatos no había ocurrido aún y no hay certeza de que un día pase. Aunque la imagen del gato que decidió escapar de su destino lo había marcado en profundidad.
Sabía entonces que el gato dejado en el hospital iba a ser cuidado pero… ¿Hasta cuándo? Seguramente el que escapó tenía el sentimiento de abandono y actuó sin pensar para no sufrir por esto. Un arrebato que sabrá quién el motivo por el que sucedió, ¿Y si al perderse entre los negocios corrió y lo atropellaron?, sería el mismo asunto -a ninguno le fue bien- pensaba en solitario. Su maestro de Karate prácticamente no hablaba con ellos, solo con Damián, por él siempre tuvo gran cercanía, pero Abraham levantando la oreja se entrometía en las conversaciones.
-No puedes andar por ahí pensando que lo que sucede a tu alrededor no te afecta- el Sensei le decía a Damián aunque este hacía una cara de que él no lo hacía-. El mundo está en completa conexión y movimiento, las fuerzas que lo controlan están observándonos y en el instante preciso nos tomarán mediante fenómenos muy marcados.
-¿Qué tipo de fenómenos Sensei?- Damián con atención cuestiona.
-Nada que no sea definitivo, como la muerte- ríe un poco el maestro-. La gente suele estar a expensas sin hacer el intento de controlar su camino, son como hojas que están volando a la deriva en el viento, actúan tan así, que ellas mismas lo dicen. Se quejan de la buena y de la mala fortuna, siendo que ellos mismos se colocan en esas condiciones para recibir su devenir sea cual sea.
Una persona que ha accedido a una vida de guerrero asume su responsabilidad de cada acontecimiento que le sucede. Incluso cuando no tienen relación aparente.
-Dígame, si en este momento cayera un rayo sobre mí y me cortara un brazo, ¿es mi culpa por estar parado aquí en este preciso momento?- Damián quiere interpretar la lección.
-Ja ja ja, creo que no me expliqué bien. No es cosa de decir es culpa de la gente o de la naturaleza, tampoco quiero que creas que los que controlan la naturaleza del rayo están esperando a ver quién se distrae para lanzarle uno. No, simplemente es algo que ocurrió y hay que aceptarlo como algo que es, y no como algo que podría o no ser.
-Lo ocurrido no puede ser de otro modo entonces- Damián ratifica lo entendido.
-Si, en otras palabras es inevitable en el momento que sucede, y la responsabilidad entra en acción cuando la persona lo acepta. Es decir, si cae el rayo y te corza el brazo no es mala suerte, eres un tullido y deberás aprender a vivir como tal.
-Ja, ¿eso no es mala suerte?
-Puedes verlo así o verlo como tu desafío.
Abraham al recordar esa palabra final reacciona. Los accidentes podrían ser eso o ser retos que una persona superaría para continuar rumbo a lo que quiere. Los gatos tuvieron un actuar distinto porque uno fue más osado que el otro, y no era un valor de arrojo simplemente. El que escapó podría haberlo hecho por que se dio cuenta de su destino y quiso huir de él, o bien podría no saber que le iría bien y se asustó del cambio. Por otro lado el otro podría no saber ni lo que le ocurría o más bien estar dispuesto a correr el riesgo de quedarse ahí en el refugio.
El no saber el final de los felinos no importa tanto, o cuál fue el que tuvo mejor vida después de ese día. Sino que uno de ellos tomó la iniciativa de alejarse o continuar. ¿Sería eso a lo que el Sensei se refería como tomar la ventura como un desafío?
-Si el cielo te da naranjas aprende a hacer naranjada- Abraham dice para sí en voz alta y un tanto entusiasmada-. Mis poderes no son una bendición o una maldición, son mi condición, así como el niño, no puedo pasármela quejándome de que sea mi compañero, puedo decidir seguir con o sin él.
Abraham le levanta rápidamente y cae en cuanta de aquello que lo hizo resbalar, se percata del cúmulo de lodo que evidentemente fue hecho por un niño y cae en cuenta que lo que vio no se trataba de otra cosa más que de Felipe.
Al mentalizar el sitio por donde este escapó, Abraham se apresura a seguirlo, es como si tuviera trazado en su mente un mapa pues en ningún momento titubea al elegir los agujeros por los que pasa o si hay algo en el piso que lo haga tropezar. Corre con tal desenvolvimiento dejándose llevar en medio de la oscuridad de las catacumbas. Así continua hasta dar con un barranco enorme de ancho e incalculable profundidad, al otro lado en un hueco encuentra a Felipe en posición fetal lamentándose.
-¡Felipe!- le grita al niño esperando no asustarlo-. Quédate quieto, iré por ti, lamento haberte confundido antes.
Abraham busca algún modo de cruzar el barranco, ya sea con algo que pueda usar de puente o un rocoso tramo por cual rodearlo, pero es inútil es demasiado liso para escalar por la orilla y no hay siquiera protuberancias para columpiarse, e intentar un salto de semejante distancia es un inevitable suicidio.
-¡Felipe!, dime cómo llegaste ahí- Abraham grita con las manos dirigiendo la voz.
-Ed en medio, ed en medio del agujero hay, ud camino, caminé, pedo tengo miedo.
Abraham no puede creer lo que dice Felipe, él no ve nada, aunque en realidad nada de esto tiene sentido, ¿podría confiar en la palabra del niño al cual evidentemente cualquier cosa lo puede confundir?, dudando incluso de lo que hará toma una pequeña piedra y la arroja sobre el barranco, entonces ocurre lo que pensaba. La piedra cae sin que nada la detenga.
-¿Este es mi compañero?- Abraham se rasca la cabeza con una expresión dudosa.

martes, 13 de julio de 2010

Mantasía mía.

Es medio día y a mitad del camino mi medida vista marca en el piso un maltratado papel, manchado por el movimiento en el aire, llegó a descansar momentáneamente cerca de mis pies, lo levanto mansamente mientras mi mirada periférica busca el mirar ajeno de quien lo dejó caer.
Más tarde, Mientras el transporte público me lleva de vuelta a mi casa, la memoria me evoca la hoja que guardé en el bolsillo, a la que antes de manera deseosa no quise mostrar un acto de menosprecio. Con las manos temblando la extendí en las piernas para menear la vista más o menos perdiendo la atención sobre mi término y colocándola en el embrollo que en el texto se menciona.
Meses después seguiría leyendo ese papel a manera de cuento favorito. El modo en que menciona cada momento marca en mi mente la historia de Marco y Merlina. De su breve y modesta historia inmersa en fantasía, con la moraleja del hacer menester el manejar la voluntad del mejor modo sin dejar de ser ameno, y hace mención también de la importancia de creer en algo muy filosóficamente.
Muevo la imaginación una y otra vez, a lo mejor es la misma espera por lo distinto lo que me empuja a maquilar las imágenes una y otra vez de manera majestuosa. No me importa si me tomas por morboso cuando formo en mi mente la escena de amor entre el mensajero y la madre de Merlina, pues es memorable ese montón de letras que mencionan que… En el monte ella monta una silla sin caballo ante la cara pálida del mensajero del maestre, que si no tuviese el mentón a la cara pegado, se desmantelaría al verla morder su labio mientras le muestra un poco de su muslo.
El mensajero parecía moribundo pero mía es la fantasía, en mi íntima mazmorra recreada encierro todo con papel y tinta en mano.
Hoy como todos los mañanas mastico y devoro los detalles de la escritura que nunca merma, pues esa sola hoja no es merienda comparada con las muchas que he perdido. Hojas que no están conmigo físicamente más las creo en mi mente. A partir de la única que tengo en manos, la que miro y no reparo que soy yo el personaje que al leerla y mostrar interés animo.
Pues soy yo el lector y la historia está en mi memoria, y solo muestro en mi cama como reflexión, la cambio y medito pues la hoja es semilla y la historia es mía.
Mucha será la intriga por lo que hay en ese mundo, pues ahora esta curiosidad de lo que pasa es mía.
Mi lectura de esta hoja, mi lectura y mi imaginación es al margen de la historia. Pues lo que en mi mente resuena me menciona ante la página en blanco lo que hay en mí.

lunes, 12 de julio de 2010

más cargas para el viaje.

Episodio 36: Ahora
Sonia y Abraham son adultos aún jóvenes, él conduce rumbo a un hospital para animales. En el asiento trasero del auto van los gatos que Sonia rescató y cuidó por tanto tiempo, ella se mudará en breve y no podrá llevarlos a ambos.
-Bien, aquí estamos- Abraham frena y Sonia se prepara para tomar al gato de color negro para llevarlo al interior del recinto- ¿Qué le pasó a la jaula que tenías?
-Sabes perfectamente qué le paso, no te hagas- ella con una sonrisa fingida le recuerda a Abraham lo que le hizo.
-Este… Bueno ya ves tú que ni falta hace- prefiere omitir el tema.
-Nunca vas a cambiar, ¿verdad?- Sonia abrasa al gato negro y se dirige al interior.
El gato negro juguetea y lame los dedos de Sonia, toda su juguetona actividad es relativamente tranquila y parece no mostrar desaprobación a su cambio de hogar, ella camina a ritmo normal. Mientras Abraham se estira en el auto y por el retrovisor ve que el gato rojizo ya no está, ladea las cejas y decide revisar, el felino entre el viaje ha mostrado una completa conducta negativa, ha maullado quejándose desde que salieron, ahora se ha escondido bajo el asiento del conductor, Abraham teme meter la mano pues cree que será mordido, así que opta por bajarse y dese atrás revisar.
Así él abre una puerta de las traseras y se asoma por debajo del asiento y ahí ve al animal hecho todo erizado, como si lo desconociera, Abraham lo mira fijamente a los ojos y un extraño brillo los conecta, como si él pudiera entender lo que piensa el gato.
Sonia viene de regreso ya sin el otro felino, ella se aproxima al auto para recoger a la pareja y Abraham se percata de su arribo.
-Déjame ir- Abraham por un instante entiende decir al gato.
El joven abre la puerta más, rápidamente el gato sale de un brinco y pareciera voltear en medio salto para con un guiño agradecer a Abraham, corre por la calle y la cruza, se adentra en una callejón cercano y entre unos negocios ambulantes se pierde, así es como el optó por su libertad.
Sonia mira sorprendida y enojada a la vez a su compañero.
-Se escapó- Abraham dice ni más ni menos con un aire de ingenuidad y cinismo simultáneos, al parecer a este personaje solo le resta oír su regaño en solitario, dado que la visión termina.

-Me duelen los ojos, ¿dónde estoy?- Abraham se levanta lentamente como cada mañana en que amanece tras una noche de palizas- el gato estará bien, ¿verdad?
-No sdé de qué gato hbda sedñod. Una voz trabada e infantil le contesta
Abraham rápidamente reacciona y gira para apartarse, se lleva un gran susto al oír que no está solo.
-¿Quién eres tú?- Abraham asustado pregunta apuntando con la mano olvidando que no tiene poderes.
-Yo dsoy Fedipe, pensé que no te ibas- se limpia la saliva-. A devantad.
- ¿De dónde saliste, qué pasó con los monjes?- Abraham grita amenazadoramente, así asusta al niño el cual se agacha y comienza a llorar-. Pero si es solo un niño.
Abraham se acerca cuidadosamente al pequeño el cual en posición fetal solloza tras el cuestionario que más bien parece regaño. Se inclina para verlo y se percata de varias cosas, entre ellas que el niño parece muy maltratado, como si llevara varios días perdidos en ese lugar, sin aseo ni alimento, además era evidente que el pequeño sufría de un retraso mental.
-Lo siento, no te preocupes, está bien- Abraham con su mano en el hombro del niño, lo alienta-. Ambos saldremos de aquí.
El pequeño se tranquiliza después de un corto lapso, Abraham estudia la bóveda una vez más y en esta ocasión encuentra una posible salida tras una grieta diminuta.
-¡Felipe, creo que he encontrado una salida!, espera y déjame ver puedo mover las rocas del rededor para intentar salir, no temas si ocurre algo, pero si escuchas algo que te parezca sospechoso escóndete y no salgas hasta que te avise.
Abraham hace palanca sobre la grieta con una piedra larga que encuentra tirada, su esfuerzo le parece a la vez extraño, aunque de niño no tenía poderes que lo hacían supra fuerte, prácticamente desde el día que tuvo el accidente no ha tenido problemas por su fuerza o cualquier otro atributo físico, haciéndolo dependiente de ello. Tan ajeno le es el no poder realizar de modo eficiente un trabajo físico que en cierta medida disfruta el ser normal por ahora. Con el sudor a cántaros logra mover una piedra pequeña, abriendo suficiente espacio para que por el hueco pasara el niño, y él batallando un poco, siempre y cuando la gruta no se haga angosta más adelante, ambos podrán continuar a gatas.
Ahora le dilema es decidir si el niño será el primero en entrar o él. Está oscuro y no sabe si más adelante habrá fauna nociva, o cosas que le lastimen la pequeño por lo que cree que él debe ir enfrente, no obstante si manda al niño por detrás y algo obligara a acelerar el paso, podría perderlo. Abraham opta por hablar con el chicuelo y explicarle ambas posibilidades.
-¿Tú que consideras Felipe?
-Yo quiedo id pod… Delante.
-Está bien, pero si algo ocurre y te pido que aceleres el paso, no me esperes, continuas hasta que salgas, prométeme que pondrás mucha atención y tampoco andarás como lo…- se detiene antes de pronunciar “loco” como si esto fuera despectivo para el caso especial de Felipe.
-Tú no quedes queed en mí, tú me dices loco- Felipe enfurece y entra en el pasaje rápidamente como si escapara de Abraham.
-¡No Felipe!- Abraham se lanza para atraparlo sin éxito, y batalla para entrar en la angosta perforación, para cuando lo logra, Felipe se le ha adelantado.
Abraham gatea pro un pequeño lapso, pues, solo era el inicio de un laberinto de túneles que una vez adentro se multiplican.

Una silueta se materializa en la bóveda que es abandonada, espirales de luz se entrelazan como fibras luminosas que cosen la superficie de una figura humana, masculina y fornida, más alargada en las extremidades así como en el cuello, a continuación escaman en su superficie placas metálicas que recubren el cuerpo del ángel.
Armadura con detalles en azul a causa de los cristales preciosos que se forman como sedimentos minerales sobre la plateada armadura, su máscara completamente uniforme y lisa evita el imaginar sus rasgos, flotando a pequeña distancia del piso al final se desenvuelven fibras más luminosas que parecen formar más que una capa sobre su espalda, “alas”, alas que ondulaban como si su naturaleza fuera acuosa.
-Pudiste abandonarlo Abraham, ese niño y tu completa necedad de pensar que todo lo aquí presente no es una trampa, harán que perezcas. Es una pena, nunca había visto alguien con tus capacidades.
Yibrail es un ángel muy distinto a lo que la tradición nos ha querido enseñar, su figura no coincide tanto en ese espíritu en que se podría confiar como en su capacidad de causar temor, quizá en eso si es efectivo ya que con semejante figura aterradora, se respeta a dios por que se respeta, y se le teme. Él ha logrado entrar en el Templo de Quetzalcóatl y activar todos sus aspectos místicos a su voluntad para así probar a Abraham con base en las virtudes señaladas por los antiguos aztecas.

Abraham busca y se asoma en cada posible ruta tomada por Felipe, sin embargo no logra dar con el paradero. Cada orificio húmedo y resbaloso, el sonido de las gotas caer y la frialdad estática hacen de ese un sitio poco cómodo, incluso para alguien que se la pasa combatiendo contra seres completamente extraordinarios, o con poderes gélidos como lo fue con la hermanas gemelas hace ay meses. El eco repite el nombre del niño y se pierde en la oscuridad, el muchacho en desesperanza amenaza con rendirse, pero… ¿A dónde irá?, de no encontrar a Felipe, aún así no sabe por dónde podría continuar.
Pedacito a pedacito el niño arma un ladrillo de lodo, considera que seguirá sin salir de la cueva por lo cual deberá hacerse de una fortaleza en al que pueda protegerse por si algún monstruo o Abraham lo busca para hacerle daño. Ha logrado encontrar una bolsa de aire de buen tamaño y ahí planea en hacer su casa. Como cada infante, su fantasía es su realidad, en tanto Abraham ha dejado de caminar pues no tiene intención de perderse… Más.

La superficie es rojiza y elástica, se trata de una membrana que se ha adelgazado hasta ser casi transparente, por su orilla podemos apreciar a una persona en su interior. Un muchacho que dentro de una delicada burbuja se encuentra en posición fetal, un liviano fluido disminuye su densidad rápidamente, aunque el cuerpo en el interior flota, apreciarías que no hay ya líquido si no gas en su interior.
Lilith ansiosa muestra un brillo desconocido en sus ojos, uno benigno. Con un mordisco no más calmado presiona su labio inferior y con poca presión que ejerce la lengua sobre este, recorre de adentro a afuera con un delicado latigueo.
Damián abre la boca y deja escapar una bocanada de aire que forma una bomba flotante que se dirige hasta la parte superior de la membrana que lo contiene. El aire se alarga primero y después toma una forma de esfera perfecta, al alcanzar el tope con una súbita explosión revienta el envase dónde se haya Damián.
El joven se desploma y extiende sus extremidades en la caída, parece que recibiría con un abraso al piso cuando Lilith con un movimiento rápido se lanza contra él para atraparlo. De rodillas ella sostiene el frio cuerpo de al que cree el Arcángel, sin impulso alguno, con cada músculo colgante, sin aire entrando o saliendo de su boca. Damián parece completamente inanimado.
Lilith ha pasado de su euforia discreta a un estado de completa contemplación. Atenta mira el cuerpo que abrasa, un segundo le parece eterno y más siete de ellos, es entonces al final del último cuando escucha un latido ajeno, el sonido aunque es casi imperceptible para ella le resulta como un gran estruendo, la paso de un segundo más resuena el segundo latido, las pupilas de Lilith se dilatan y enfocan claramente el momento del tercer latido, el mismo momento en el que Damián abre los ojos.
La primera imagen que percibe tras estar suspendido en esa bolsa de poder es el de la hermosa mujer que lo tiene sostenido, él enfoca y desenfoca la visión repetida y rápidamente, cada que ocurre el cambio mira a una Lilith distinta, una que aunque posee gran belleza muestra un espíritu corrompido.
De la raíz a la punta su cabello cambia del mismo modo que el de Abraham, se tiñe en color gris aunque más claro y brillante, así mismo se dilata la pupila de manera sobrenatural, su ojo se cubre de negro.
-Ha despertado, ahora el Arcángel es como ellos, conoce del bien y le mal, y posee el fruto del árbol de la vida eterna- Lilith contenta menciona.
-Yo no soy el Arcángel- Damián sentencia de modo despectivo-. No soy un perdedor.

lunes, 5 de julio de 2010

Segunda prueba de Abraham de su preparación para la batalla más difícil.

Episodio 35: Serás sepultado
“Como un pez en el agua”. Nunca había sido tan irónico, Damián estaba literalmente en un enorme frasco como si fuera un pez en su bola. El líquido es muy rojizo y apenas se distingue al individuo dentro, tampoco es muy grande el contenedor, a diferencia de las películas de ciencia ficción que acostumbraba él donde sumergían a los tipos del experimento en enormes tanques con sondas rodeando todo el cuerpo y en un líquido cristalino, él estaba en algo más parecido a una placenta.
Cuando lo capturaron y llevaron al laboratorio principal de SPTTRO, parecía más que lo llevaran a misa de difunto, en un estuche como si se tratara de un obsequio iba el joven tan tranquilo, tan sumiso tan sereno como si estuviese muerto. Del techo una goma marrón se extiende para levantarlo y envolviéndolo en una ligera capa de sí misma lo encapsula, Lilith supervisa cada paso con una grandiosa pero intranquilizada sonrisa. Las piedras de colores son colocadas sobre la goma y de inmediato se infla un globo formando el recipiente, dentro la sangre de Damián se mezcla con otro extraño fluido conocido como éter y otros, de no ser por esta goma especial, la sustancia chorrearía más que inundando manchando al tierra, pero no, ahora está siendo absorbida por el mismo sujeto.
Se estima que durará cerca de 6 horas la completa absorción de la energía que literalmente fluirá dentro del joven.

Silencio… Un silbido… Silencio, y comienzan a caer las chispas por los choques de los metales, el brillo opaca la iluminación normal, una centella arriba y otra abajo, la coordinación de los monjes hace parecer que estuviesen danzando. Abraham tiene la práctica suficiente para tomar ese ritmo y poder al menos esquivar y chocar la espada cuando es necesario.
Entre el sonido del aire cortándose y las hojas golpeándose se forma una melodía muy peculiar, que solo llegaría a su fin cuando el sonido final de una piel atravesada la culmine, como lo hace esa última percusión al final de tantas melodías. Más el breve ruido del que cae atravesado dejando de respirar, arrastra el sonido como esa cuerda del violín que va bajando de intensidad y así fue el último sonido que escuchó el vencido.
Ante la mirada de sus compañeros, este cae y el resto no dan crédito al fracaso de su amigo. Abraham consternado aún empuña fuertemente y empujando el ahora inservible sable dentro de un cadáver, ahí la espada es tan útil como un clavo en un ataúd.
Pero los sacerdotes no dejarán su ataque así solamente, el muchacho no puede sacar fácilmente su arma y opta por tomar la del difunto, retrocede desesperadamente y gritando comienza su apología.
-No quería matarlo, en serio, yo solo quiero regresar a casa.
-¿Cuándo tendrás el valor para reconocer tus actos?, tú lo mataste y eso es lo único que ocurrió- el líder dijo.
-Pero no quería hacerlo- Abraham replica como si pidiera piedad.
El duelo continúa y el muchacho esquiva hábilmente logrado hacerse a espaldas del grupo, un espadazo en los hombros de otro rival lo derriban como si lo hubiese nombrado caballero. El grupo cierra filas y ahora menos se confiarán del inexperto espadachín que tienen enfrente.
-Siempre has sido así, destruyendo por aquí y por allá diciendo que no fue tu voluntad, como si no tuvieras alternativas, reduces tus actos a meros accidentes- una vez más el líder habla.
-Ya te dije que no podía elegir, si me atacan ustedes debo defenderme.
-¿Y no podías decir eso?, solo acepta que tienes miedo a la muerte, y que es más valiosa tu vida que la de aquellos a quienes eliminas, que eres egoísta, al menos aunque suenes sínico, no serás un hipócrita.
-¡No soy hipócrita! El joven se lanza contra el líder con una enorme ira.
El líder con movimientos definidos lo recibe y golpea con rodillas y el mango de la espada, lo zarandea por unos momentos mientras pareciera le explica la diferencia entre el actuar y el responder.
-Siempre te has escondido tras tus supuestos accidentes, nunca haces lo que haces porque quieres, siempre son porque no hubo otra, hablas como una pequeña que además de conflictiva es… Caprichosa, si las cosas fueran como quieres, te seguirías quejando, nunca nada está bien para ti- con un golpe certero derriba a Abraham.
Abraham se siente débil, pero al ver las siete navajas restantes acercándosele para hacerle tantos hoyos como sea posible decide girar para atrás, los picoteos avanzan sobre el piso en dirección suya hasta que él puede levantarse y blandear la espada para disipar las entradas.
-¿Qué vas a saber tú por lo que he pasado? Me la paso perdiendo a la gente que quiero por mis malditos poderes, no tengo elección, yo solo actúo, conforme lo pide la ocasión- Con un movimiento atrapar a uno de los perseguidores y lo prende amenazando con la espada en su cuello.
-¿Nos amenazas con eso? Si tú dices que haces conforme ocurren las cosas, no estás seguro que puedas matarlo, entonces eso no me preocupa, no sabes actuar de modo que cada acto tuyo fuera como si fuese el último en el universo- sin reparos atraviesa a su propio compañero y logra herir un poco en el abdomen de Abraham- yo estoy seguro de lo que haré, y no titubearía por destruirte.

Años atrás en el entrenamiento de karate los tres amigos recibían instrucción, el maestro les explicaba las condiciones para potencializar un golpe.
-Arturo, golpea a Abraham-daba la orden en seco y Arturo respondía marcando el punto a su amigo- eso estuvo bien, fue un buen punto, pero yo te había pedido que lo golpearas. Si estuviesen en una pelea de verdad, no van a marcarle los errores a su enemigo, si no acabar con él, como ustedes son compañeros, no se les enseña a hacerse daño, y por ello solo les muestro como se da un buen golpe, Damián, ¿Qué condiciones favorecen a un buen golpe?
-Que cada golpe debe ir con la intención de ser el último
-¿Por qué el último?-pide el maestro.
-Porque tenemos que ser definitivos- sentencia Damián.
-Exacto, un golpe que no busca ser definitivo es un mal golpe, porque su intención no es la de ser concreto, los intentos que no buscan ser definitivos son intentos erróneos, la energía y técnica utilizadas en ellos carecen de intención, y solo prolongan el intento. Por eso deben buscar derribar al oponente desde el primer golpe, ya si no lo logran es porque el otro lo evitó, pero entre tanto tendrán otra oportunidad esperando que se concrete su voluntad, recuerden, lo que no va a romper, se rompe.

Abraham tras tener su rápida regresión, continua con el ataque y enfurecido tras ver su estómago manchado de escarlata se arremete contra dos de las figuras sin titubeos y parte el pecho de estos con diagonales mortales, una fría lluvia de sangre le abre el paso para encarar dos más a los que rebana por el cuello y así se abre el paso para ensartar a una más. Con una velocidad de relámpago se ha hecho de una posición amenazadora frente al líder el cual lo ve por primera vez decidido, el filo de la espada de Abraham se hace firme frente a la cara de su enemigo.
-Ahora se ha terminado el juego- el líder inmóvil se dirige a Abraham casi aceptando una derrota.
-Yo no juego- Abraham responde
-Pero si sigues vacilando en acabar conmigo idiota- retando a Abraham
-Te equivocas, en lo que no vacilo es en obtener de ti la información para salir de este lugar.
-Ahora si comienzas a hablar como un hombre- sentencia en desventaja el anónimo desvaneciéndose en una capa de humo.
Abraham se percata que es el momento de guarecerse en una guardia que le mantiene en expectativa, las figuras caídas también se esfuman y se incorporan a una nube que aparece a una distancia considerable de él. El resultado es que todos eran parte del mismo sujeto que ahora lo observa con cierta satisfacción.
-Aunque no suenas del todo convincente, ya vas mostrando mejoría- señalando al abdomen de Abraham cura su herida-. Al parecer ya vas entendiendo que lo que haces no tiene vuelta atrás, es el momento que sepas por qué venciste al Dragón y por qué ha terminado tu combate conmigo.
-Te escucho_ dicta un joven con decisión.
-La primera quimera que enfrentaste en la bóveda pasada no era más que una alusión a tus propios temores, cuando decidiste enfrentarlos estos se hicieron menores hasta el punto en que lograste simplemente aplastarlos, aunque en realidad solo se tomó en cuenta uno de tus miedos menores, en realidad sabes que a lo que temes más lo enfrentarás en el mundo de arriba- señala el extraño con su dedo-. Tienes un terror por perder a tus seres queridos, peor si te decides por buscar el poder y la paz, tendrás que superar ese miedo, tendrás que ser valiente y valorar que las pérdidas no son sacrificio si no una parte de la responsabilidad, en resumen debes ser valiente.
La figura de este tipo brilla y unas alas emergen de su espalda, no es sino un ángel contra lo que se había enfrentado Abraham.
-En este segundo campo te he provocado para que reconozcas tus intenciones, de no hacerlo solo te quedarás cometiendo accidentes una y otra vez, debes percatarte de la trascendencia de tus actos y hacerte responsable, no hagas lo que no quieres hacer y menos lo que no reconocerás, eso se llama respeto. Respeto por la sangre de los caídos incluso cuando son queridos por ti, cada mancha es parte de tu proceso y debes actuar decididamente, si fallas de nuevo en esto de nada habrá valido ninguno de tus movimientos, debes actuar si arrepentimientos. Aunque aún te faltan por superar dos pruebas más, ya que no has venido aquí a otra cosa que no sea tu superación para encaminarte al poder.
-¿De qué hablas? No he venido aquí en búsqueda de eso, mientras pierdo tiempo contigo, el futuro de la gente está en riesgo y yo…-. Abraham no termina de cuestionar sin antes caer en cuenta que desaparece su interlocutor así como el escenario, de nuevo las sombras se adueñan del espacio para abrir paso a la siguiente bóveda.

Han pasado la mitad de las horas en que Damián logrará una aceptación al poder de los sellos y los grados de perfección, esto causa en Lilith una enorme euforia, en los alrededores el clima comienza a ser depresivo y se perfilan las nubes para cubrir el cielo, pareciera que este llorará pronto.
Arturo más impaciente sabe que aún falta un poco para encontrarse con Abraham y comienza a borrar de su mente la idea que se trata de su amigo.
-¿Dónde estás Arcángel?, tienes que estar pronto conmigo, asolo así veremos qué tan hombre eres ahora.
La realidad se puede apreciar a sí misma, inmensa en su júbilo palpita ante el gran acontecimiento que en ella se forma, depresiva en su espera por su propio final y los elementos particulares de la misma que se encuentran en partes distintas siguen esperando el resultado del devenir. ¿Abraham se hará un mejor hombre?, ¿Damián sobrevivirá al proceso de SPTTRO?, ¿Lilith cumplirá su objetivo dándole a su líder el poder que busca?, Arturo nos e cuestiona, él está decidido.