sábado, 31 de mayo de 2014

Del cajón Prohibido #4: En el burdel del perdón.

Este escrito es parte de las entradas que hice en un blog que he dejado morir. Decidí rescatarla por mero ego, el otro blog tenía carácter erótico, al menos eso pretendía, y como ahora me vale mi reputación, poco a poco iré mudando los escritos a este espacio.



Regresé antes de media noche, con los labios secos y manchas de sangre bajo la nariz, eso sí, ningún moretón. Aunque para ser preciso no hacía falta, ya era suficiente el zarandeo  de mi dignidad como para además cargar con los ojos delineados a puños. O, al tratarse de un conflicto con una… Dama, remarcados con las uñas. Y resulta ser que siempre supe que ellas lastiman más con la lengua, pueden mutilar con una mirada y derribar con su ausencia. No obstante, quise hacerme el rudo.

Era la habitación/oficina de la madrota, recuerdo que la promesa de mi virilidad y carácter me permitieron ser atendido con la calidez que solo unos pocos reciben. Y no es que en ese lugar no se le trate bien a las visitas. Por el contrario, el cliente es lo más importante en ese burdel, pero a ninguno lo atiende la “Jefa”.

Mi largo camino para perfeccionar a mi lado seductor consiste en el perfeccionamiento del arte más codiciado en el mundo, el arte de ser deseado e inaccesible. Solo podía lograrlo acercándome a quienes poseían las formas de atracción definitivas, y así lo intenté, solo que olvidé hacer a un lado mis defectos humanos.

Al principio ella me atendió con la humildad de cualquiera de sus empleadas antes de llegar a una habitación. Escuchó mi plática y planeó rápido un escenario en el que me podría complacer. Después que mencioné que yo pretendía conquistarla como al resto de las féminas, mi ambición le pareció destacable y digna de recibir una oportunidad. Ya era un miembro de la casa.

Varias noches me permitió visitarla y sentarme al borde de su cama, admirarla mientras se desvestía para ir a dormir. Aunque ella dormía sin ropa le gustaba probarse distintos conjuntos de noche solo para poder quitárselos una y otra vez, me encantaba ver sus gestos cada que la seda corría por su piel para después ser desprendida por la pura gravedad. La tela corría por sus hombros y sus senos sin formar pliegue alguno, era una caricia uniforme que levantaba su ritmo cardiaco. Y esa misma admiración que le tenía era la culpable de mi fracaso próximo.

Ella podía reafirmar a cualquier macho con solo mostrar su figura, y a cualquier criatura con sus palabras. Su mente combinaba la precisión de un hábil cirujano y la cadencia de un pianista experto, todo esto lo reflejaba en su movimiento firme sobre mi persona. Entonces le abrí mi mente, y si uno se convertirá en objeto de deseo, no puede abrir nada de sí hasta que el otro no abra lo correspondiente.
Eres un farsante- dijo ella –. Lo que me prometiste parece una mentira para sentarte en mi cama a 
fantasear, un hombre de verdad se levanta y actúa.

Disculpa – respondí apenado-, no encontraba el modo de…

¡Eres basura! – Respondió sin escuchar un pretexto – Te he mostrado de mis artes y sigues actuando como un crio que quiere una teta para chipar leche y no lívido. Es egoísta, un mentiroso, solo te has sentado ahí a platicarme tus experiencias igual que cualquier cliente, estos hombres no pueden tomar una mujer y vienen a comprar solo motivos para no sentirse miserables. Solo se levantan por las mañanas para trabajar por unos fierros que en la noche cambian por motivos. Saben que no tienen nada.

Yo solo compartía contigo – intenté decir sin lograr calmar su enojo.

¿Quieres compartir? –Dijo ella y me derribó en su cama y subió sobre mí exigiendo que cumpliera sus instrucciones -. Mastúrbate, eso es lo único que has hecho, solo llegas y cuentas tu vida como el resto de los clientes de mis putas, solo hablas de tú y no aportas nada, así es repugnante dejarte entrar, ni siquiera puedo tocarte. La diferencia es que los perdedores que quieren hacer eso aquí pagan, así que si eso pretendes ve a trabajar y solicita una mujer que esté dispuesta a venderte su tiempo, el mío jamás podrás comprarlo.

Ella se movía como si cabalgara a una bestia lenta y pesada, lo hacía con dominio y decisión, pero sobre todo con frialdad. Su cadera marcaba un ritmo constante y se columpiaba en una sola dirección, su pulso no se alteraba, no sudaba ni se erizaba. Ella sabía que simplemente era mucho para mí. Yo no me he salido de nada, tú no has entrado – dijo convencida.

Eres un hombre patético que viene al burdel a encontrar perdón para su cuerpo como aquellos que se esconden en las iglesias para obtener perdón, pero jamás se disculpan a sí mismos. – Mordió sus labios y cerró los ojos-. No me excita nada ello.

El rose de su piel era tan placentero que hasta un regaño suyo provocó que mis fluidos estallaran sobre mi pierna, pero al derramarme sentí como me despojaba de mi propio autorespeto, me había humillado para convencerse que solo me trataba de uno más.

Esa noche no sonreía, no lamió sus labios ni se acarició el cabello, no encontró un motivo húmedo ni el más cálido susurro suyo se vertió en mi oído. Claramente me pidió no volver si lo hacía para ensimismarme con mis propias manos.

Bajó de mí victoriosa y yo quedé derrotado, solo me quedó vestirme y salir con la amenaza de ser apabullado si regresaba sin noticias de un progreso. Regresé a mi casa y comprendí que no se puede crear sin trabajo alguno, sin un sacrificio del mismo valor de lo esperado, que era indigno admirar la belleza ajena si no se dan muestras de una capacidad recreativa. La primera lección importante para el camino del ovo era esa. Ir a la vida como el guerrero va a la batalla: con un objetivo y bien armado.

Afuera del burdel entendí que el costo de volverla a ver sería llegar en un futuro al sitio aquél con más coraje en los pantalones que mi concentrado en manos.

Del cajón Prohibido #3: ¿Te gusta Byron?

Este escrito es parte de las entradas que hice en un blog que he dejado morir. Decidí rescatarla por mero ego, el otro blog tenía carácter erótico, al menos eso pretendía, y como ahora me vale mi reputación, poco a poco iré mudando los escritos a este espacio.




Cuando uno prepara el viaje a la batalla es menester antes ejercitar el cuerpo, si la batalla es intelectual, hay que activar la mente entonces. Y no hay mejor campo de entrenamiento que la biblioteca de la universidad, casa de las más grandes mentes y escenario de los mejores discursos. Lugar donde es común sentarse entre Dante y Cervantes, y así mismo levantar la mirada y ver pasar a las musas que inspiraron cada uno de sus escritos. El nombre de la hermosa chica que vi era desconocido, pero le llamé Melpómene, musa armoniosa que engalanó mi lectura pues encarnaba a la perfección lo que Byron escribió de la bella que caminaba. Ella andaba como la noche, con su oscuro brillo y sensualidad que invitaba a renunciar a los sueños, todo por seguir despierto en ella.

Ella caminó frente al estante y cordialmente me sonreía, buscó el mismo tomo que yo, y al no toparlo frunció el seño buscándolo. Yo admiré sus tobillos delicados que sobre unos largos tacones eran cubiertos por medias oscuras. Su aspecto era sobrio, contrastante al de una estudiante normal, después yo sabría que ya se dedicaba a la investigación. Su falda ajustada y camisa abierta hicieron que mi mirada escalara su cuerpo hasta sus pequeños pero hermosos senos, ella giró a verme e identificó el libro, luego se acercó y me pidió compartirlo. Obvio que no le negué un lugar junto a mí, pero ella prácticamente se acomodó encima. Y recitó:

Camina bella, como la noche
De climas despejados y cielos estrellados;
Y todo lo mejor de la oscuridad y de la luz

Parecía que lo hacía para ella, sabía que era como mi noche que me cubría y en un acto de exposición me decía sus propias características, resaltando que sobre su silueta eran mejores las sombras y la luz.

Se reune en su aspecto y en sus ojos:
Enriquecida así por esa tierna luz
Que el cielo niega al vulgar día.

Me resultó inevitable excitarme sintiendo su cadera sobre mis piernas, pero a ella no le incomodó, acomodó sus hombros en mi pecho para mostrarme el texto. Apenas podía leerlo, era completamente imposible no mirar bajo su escote y sentir su cabello en mi cuello.

Una sombra de más, un rayo de menos,
Habría mermado la gracia sin nombre
Que se agita en cada trenza de negro brillo,

Su cabello sedoso resultó ser mi bufanda favorita intenté olerlo y el poema tocó una fibra nerviosa de su mente, con sus tobillos acariciaba mi espinilla y se mordía los labios.

O ilumina suavemente su rostro;
Donde pensamientos serenamente dulces expresan
Cuán pura, cuán adorable es su morada.

No pude evitarlo, tuve que tomarla por la cadera y ella sonriente se acomodó, juntó sus rodillas y los pies los separó para encerrar los míos, para leer en voz alta hizo una postura más firme, enderezó su espalda y sentí perfectamente su peso sobre mí.

Y en esa mejilla, y sobre esa frente,
Son tan suaves, tan tranquilas, y a la vez elocuentes,
Las sonrisas que vencen, los tintes que brillan,

Suspiró, comenzó a moverse sobre mí, colocó el libro sobre su pecho y me dejaba moverla, nos estorbaba la ropa, pero aún así todo tomaba su lugar, su respiración se aceleró y volteó para sonreírme, mordisqueó un poco el libro que tenía  y con la mirada fija en mis ojos, ella interrumpió el poema, porque a diferencia de lo que escribió Byron, su amor no era inocente.

Hizo todo más rápido, cerró el libro y lo puso sobre sus piernas, lo empujó contra ellas para que su falda no se subiera más de lo que ya había avanzado, sentía sus piernas sobre las mías y eran muy calientes, su respirar ya comenzaba a ser ruidoso, satisfactoriamente ruidoso. Ella concluyó y arqueó la espalda recargándose más en mí, se levantó y acomodó su ropa pero mantuvo el cabello alborotado. Me ofreció su tarjeta y me devolvió el libro.

Ya repasé el poema que necesitaba, gracias- me dijo amistosamente- ojalá pronto pueda decírtelo pero ahora en inglés.

La escultural mujer guiño el ojo y me colocó un beso en la mejilla con sus dedos, se retiró con un caminar exquisito y solo dije.

Though the night was made for loving,
And the days return too soon,
Yet we'll go no more a roving

By the light of the moon.

jueves, 29 de mayo de 2014

Del cajón Prohibido #2: Recuerdos sobre una Ex

Este escrito es parte de las entradas que hice en un blog que he dejado morir. Decidí rescatarla por mero ego, el otro blog tenía carácter erótico, al menos eso pretendía, y como ahora me vale mi reputación, poco a poco iré mudando los escritos a este espacio.


Esos labios rosas, su mirada cansada, su muñeca ya no se mueve como antes cuando dibujaba, eventualmente la gira para desadormecerla de pasársela en la oficina. Al final de los días que estábamos juntos ella no era sombra de lo que me dijo que quería ser, simplemente ahora tampoco lo es.

Ya no se desvela por hablar conmigo, ya no soy el que la molesta, ahora le doy su espacio y la acompaño hasta la madrugada mientras hace las cuentas del trabajo en su casa. Maldito internet, solo me enseña que está conectada, pero no me deja acariciarla ni mandarle besos como lo hacía el teléfono.
Recuerdo cuando nos conocimos, ambos vírgenes e idiotas, soñábamos con ser libres pero con compromiso. Un hijo o dos, ir de viaje, olvidar a los acosadores de la secu. Pero no, tuvimos que adaptarnos a los tontos de alrededor. Con regalos en San Valentín, con visitas y llamadas a escondidas de los padres, con mis amigos preguntándome el color de sus pezones, y yo masturbándome pensando en ella sin decirle que quería conocer su sabor.

El tiempo pasó y me confesó que ella también se tocaba pensando en mí, entonces la convencí de jugar apenas y entraba, ella sangró, también lloraba, y me adelanté, simplemente fatal. Dijo que no valía la pena y me dejó.

Fuimos a distintas universidades y conocimos otras gentes, ella se volvió una chica sexy y yo el amigo de muchas chicas, ese que no es el novio pero que amanecía en sus camas, ella tuvo a un chico bueno, intelectual y amante de la trova, vestía camisas y no se afeitaba porque era lampiño. A ella le gustaba reflejarse en sus lentes y me dijo que se casaría con él, siempre me dijo que lo amaba, pero nuestros encuentros evolucionaban, ahora la abrazaba por detrás y ella se inclinaba, buscábamos espacios solos y cada día movía la cadera más rápido.

Muchas noches tenía que escapar por la ventana para que no nos descubrieran, el chico era celoso, y sabía que ella y yo encajábamos bien. Pero era su prometido y yo el que no la llenó jamás. Pasaron los años, ella y yo en verdad disfrutábamos, nos aguantábamos todos los gritos, solo ella podía arañarme porque yo no podía dejar rastros de mí en su cuerpo, ella encontró el modo para mantener su figura para su vestido de novia a mi lado.

El chico aquel tuvo una crisis antes de la boda, no tenía dinero para pagar detalles como la limosina o la luna de miel en Zúrich, una tremenda falta, ella quizá lo hubiera entendido, pero no entendía que él sacrificara horas de verla por trabajar doble turno. La boda se canceló.

Ella no volvió a andar formalmente con nadie, tampoco me tocaba ni me dejaba dormir con ella, salía con perdedores que no podían pagar la cuenta y les pedía que le cantaran, muchos eran músicos de bares modestos, con carreras truncas o becarios en algún museo, ella ya era la coordinadora de su despacho y odiaba a los hombres que estaban sobre ella, todos la acosaban y le ofrecían la limosina o el viaje a Zúrich. Pero con ninguno movía la cadera como conmigo. Lo intentó con el de las copias, era una fantasía de jefa dominante, el chico se enamoró y ella lo veía como a un hijo. Vivía decepcionada de los hombres.

Me sentía culpable, debí dejarla gritar cuando hacíamos el amor, que sus padres nos descubrieran y su novio encontrara mis uñas marcadas en sus caderas, debió terminar a ese perdedor antes, debí robarla para que como una mujer con carácter se liberara de mí por convicción, y no que dejara escapar a un ñoño porque ya no había otra alternativa.

Ahora se hace hermana de sus conquistas, madre de quienes la admiran, y conmigo ya no duerme, solo se desvela contando sus lamentos, vive sin ilusión en la humanidad. Ya no sale a correr, ya no pinta, ya no brinca con canciones de Rock&roll, ya se pinta la boca.

Sus tobillos andan sobre talones cuando camina rumbo a la cafetería, pide un expresso para animarse y revisa las noticias, cree que la mierda somos los demás, no ve que ella es la que dobla turno para mantener el estilo de vida de una chica caprichosa, igual como lo intentó su ex.

Del cajón Prohibido #1: Y se fue

Este escrito es parte de las entradas que hice en un blog que he dejado morir. Decidí rescatarla por mero ego, el otro blog tenía carácter erótico, al menos eso pretendía, y como ahora me vale mi reputación, poco a poco iré mudando los escritos a este espacio.



Y se fue, se fue lejos, muy lejos con sus labios de carmín. Se fue con el librero de dulzura, con el apetito inocente por la vida, con esos momentos que sin saberlo ella, alumbran la vida más miserable. Pero al menos se fue con dirección al horizonte, siguiendo el sol desde abajo, se va a donde el mundo aún reciba luz, a donde ella encontrará mucho que abrazar con sus ojos.

Se va y se aleja de esta gruta entrañada, de esta casona abandonada, de este sitio donde el amor nunca es visita, donde preferimos contar las lenguas en lugar de las venas, donde la oscuridad nos cubre y enfría lentamente. Donde el ser solitario reside.

Pero todo cuanto ocurre en la vieja casa se escucha, todo cuanto mi llanto suene lastimará el jardín vecino y, ¿qué derecho tiene un hombre de marchitar las flores ajenas por no tener las propias? Me llamarán egoísta, me dirán envidioso, de amar tanto pasaré a ser monstruoso, porque para el hombre acompañado es pecado maldecir a Dios, es herejía tenerle a otro un amor más grande que el que se siente por el creador, se condena a muerte a quien tiene como crimen ser despreciado.

La condena consta de un trato especial, tal como con Cristo los romanos comenzaron por humillarlo, hacerlo penar y clavarle a una cruz. Los recuerdos nos dan el mismo trato, solo que a la inversa. Primero nos entregan el tablón donde nos hacen escribir nuestro título con mofa e ironía, un nombre de cargo que dice que somos los más fieles, que somos el amigo, luego nos cuelgan para que todos vean nuestras heridas y… Cuál es nuestro lugar. Después nos exhiben por las calles, nos pasean sin correa como símbolo de autoridad, dicen que el hombre sin cadenas está donde quiere estar.

Y yo quería estar a su lado, quería cambiar el brillo de lo celeste por la sombra de sus actos, por una caricia suya antes que con otro se acueste. Y maldije mi nacimiento, el nacimiento de mis maestros y la obra del humano que predijo palabras de esperanza.

Solo la vi marchar, la vi corriendo con su corazón de frente, lo jugaba obstinadamente, a romperlo con otro se marchaba, a romperlo de repente. De vuelta ella venía, ya pensaba cuándo volvería a irse, ya sabía que en esta casa no se quedaría, sin corazón ni virtud el mundo ya no le valía.

Se iba y venía con el sol, al amanecer mostraba su grandeza y por la tarde se acurrucaba en su llanto, y yo… solo podía medir las horas, solo podía verla como diosa, solo podía aún así amarla.

martes, 20 de mayo de 2014

Gonzo’s Kashmir Season #6: Para enloquecer.


La locura es uno de los temas preferidos por muchas tendencias, me resulta curioso como lo que siempre destaca es siempre lo que es diferente; distinto no solo por romper patrones técnicos, intenciones de efectividad, simbolismo o el cambio de valores en sí. Sino por ser distinto sin motivo para serlo, tal como sucede con el loco, él no busca ser llamado loco, las situaciones lo han llevado a ese estado y posteriormente se le ha llamado así ¿por qué a él se le diferencia?  Dice Werner Wolff acerca de la “normalidad”: según el concepto estadístico de norma, una persona normal es aquella que está próxima a la tendencia de un grupo de individuos. Unos están un poco más cerca, otros un poco más lejos de la tendencia central que caracteriza el tipo medio. 

El peligro de este concepto es evidente si el hombre medio se conduce anormalmente… Según el punto de vista clínico, se llama anormal y se clasifica, diagnostica y trata por medios biológicos o psicológicos o por ambos, a la persona que ya no puede gobernar su propia vida o pone en peligro su ambiente… Entonces cabe la posibilidad que un loco no sea una persona nociva obligatoriamente, sino un “anormal” con distintos grados de “peligro”.
Quizá después de esta breve indagación sobre la locura, pueda meditar sobre lo que podría ser una rola que enloquece, porque si nos vamos a estadística, cualquier rola que cambie nuestro estado normal nos enloquecería, pero lo haría con base en la intención propia de ponernos de tal o cual forma, entonces una rola que enloquece debería alterarnos de una manera que no sea precisamente nuestra intención. Por eso aquí mis 5 propuestas de canciones para enloquecer.

Bach

Si yo aceptara enloquecer para iniciar esta lista, lo haría escuchando algo parecido a esto, creo que en realidad no la reproduciría, solo la oiría mientras destruyo a algo o alguien, mientras lo azoto con mis puños contra una superficie dura hasta que reviente, y esto sonaría en mi mente exigiéndome terminarme los nudillos para que pueda parar, ¿y a quién no le pasaría? Esta locura que estadísticamente resultaría normal para muchos cineastas relaciona al arrebato demente con lo armonioso, elaborado y refinado. ¿A cuántos asesinos no hemos visto destruirse sobre sus víctimas ya cadáveres con fondos de música clásica? Ya sea una toma de Naranja Mecánica, El silencio de los inocentes, o una batalla de Evangelion, son bastantes las referencias que relacionan la locura con la música clásica, quizá porque los grandes genios que la compusieron tenían algo de esta llamada locura. Quizá nuestro equilibrio mental nos exija cuidarnos de caer en la violencia y lo contrarreste con belleza, y acerca a la destrucción como una manera para alcanzar la paz.

Les contaré una anécdota con esta pieza, una noche se me ocurrió escuchar la sinfonía entera y me quedé dormido, soñé que estaba en una habitación normal realizando actividades normales, solo que esta melodía no paraba y no encontraba su origen, al desesperarme me llevé las manos a los oídos y no podía detenerla. Comencé a gritar y revolcarme pensando que estaba sordo y el silencio absoluto sonaba así y que me volvería loco con esa música porque no podía oír ni siquiera mis propios gritos, de repente me desperté y me llevé las manos a los oídos donde encontré que tenía puestos los audífonos y estaba sonando precisamente este movimiento, lleno de sudor aventé mi reproductor y me dormí rápidamente, esta vez llorando sin motivo aparente. Caí en cuenta de lo ocurrido hasta la mañana siguiente.

Bach escribe esta pieza para el Leopold de Anhalt-Cöthen en algún momento entre 1717 y 1723, el nombre de este fragmento es “suite orquestal en do mayor No. 3” pero es mejor conocida como Aria para cuerda de sol o simplemente “Air”.




RJD2/Enoch Light

Mad men es una serie genial que irremediablemente nos apela a la locura, y su intro refleja de manera exacta lo que es enloquecer, caer, así de simple. El tema que musicaliza la caída de una sombra que puede ser de Don Draper o la cualquiera (hasta Homero tiene una parodia genial en un gag del sillón), es original de Enoch Light (Autumn Leaves), pero mezclada por Ramble John Krohn (A Beautiful Mine), mejor conocido como RJ hasta que un amigo le hizo un juego de palabras haciendo alusión a R2D2 de Star Wars. Esta misma melodía sirvió para un sampleo con Aceyalone, aunque en lo personal al agregarle el rapeo pierde mucho de su encanto.



The Pixies

Ellos son la gran influencia para el boom del Rock alternativo, aunque por algún tiempo se separaron, desde 1986 han sido un referente obligado de la música de nuestra generación (nacidos entre 1980 y 90). Quizá no sea esta rola la causante de desvarío en alguien sino la consecuencia, ya no pertenece propiamente al momento en que alguien cae en locura, sino cuando comienza a vivir en ella, con su letra autodestructiva y desmembrante, un poco lejos de Where is my mind, Boken Face es el canto de alguien que ya se ha estrellado, un superviviente del choque con quien sabe qué y que hace alarde de no tener más que una cara rota.

Broken Face pertenece al primer álbum de esta banda: “Surfer Rosa”, disco que el mismo Kurt Covain dijo, era influyente en él. Esta canción rescata mucho del gusto Punk que Black Francis tiene.



Susan Boyle/Gary Jules

“Los sueños en los que he muerto son los mejores que he tenido”.

 La locura no siempre es una completa pérdida de juicio, en muchas ocasiones es una manera de tenerlo en abundancia, solo que de un modo estadísticamente “anormal”. Esta canción original de Tears for Fears describe precisamente una manera de invertir esta idea de la normalidad, pues relata la experiencia contemplativa de un individuo que al apreciar el mundo considera que es precisamente el mundo completo el que está loco, ante esto solo se puede tener más que aceptación, resignación.

Además de los motivos que tiene la canción en sí para ser digna de una lista de locura, la interprete es la carismática Susan Boyle, ella fue la típica niña que bulleaban de pequeña a causa de un errado diagnóstico de “Síndrome de Asperger”, cuando se enteró que no lo tenía sintió alivio y cierta pena por la discriminación por la que pasó (un motivo por el que alguien podría considerar que el mundo es el loco por la necesidad de encasillar a otros como anormales). No obstante Boyle en realidad tuvo dificultades al nacer, tuvo falta de oxígeno y eso afectó su aspecto físico, ella no es visiblemente agradable para algunas personas quienes se han burlado de su aspecto, por ello cuando impresionó al mundo en 2009 en un reallity show por su voz y talento, se convirtió para mí en un ejemplo de esta locura como un mero concepto estadístico; estamos acostumbrados a que las cosas lindas vienen en recipientes lindos, y cuando no es así, cuando no coincide una bella actitud con una bella presentación, nos sorprendemos y lo cosideramos una locura. Susan Boyle no ganó la competencia y quedó en 2º lugar, frente al público mostró buena actitud pero en privado ya en su hotel tuvo que ser intervenida, había perdido el juicio.

A fin de cuentas Susan es una de nosotros, tampoco pudo aceptar que un bello camino podía ser distinto a su final, aunque comprendo su desilusión entiendo más que esos momentos de locura por eso son distintos, porque después de un tiempo breve todos vuelven a la normalidad.



Aerosmith

La locura bien nos presenta una oportunidad para reflexionar lo cotidiano, las normas y la tradición, podría ser solo eso, el instante en el que reconsideramos al mundo. En cambio las decisiones posteriores son las que podrían en realidad ser juzgadas como actos benévolos o crueles; algunos locos revolucionaron la ciencia, las artes, la cultura, cambiaron la historia. Por otro lado otros se hicieron radicales e iniciaron guerras, muerte, discriminación y religiones.

Esta canción le da al estar loco un sentido distinto a ser un incitador, un loco es también un briago en placer o dolor, uno puede estar loco de amor y vivir disfrutando la vida. Otros pueden enloquecer y dejarse morir.






jueves, 15 de mayo de 2014

Momentos del Profe Abraham… #1 La naranja.


Aún recuerdo el día en que logré uno de mis sueños, dar clases, y además tal como quería comenzar mi proyecto de vida profesional: dando clases en la secundaria donde estudié. Sé que para muchos la docencia es sinónimo de fracaso en sus respectivas carreras, como si al no haber plazas para ejercer nuestro oficio fuera consuelo de tontos el quedarse en un aula dando una materia que no explota al 100 nuestras habilidades profesionales, y peor aún; terminar dando clases a niños que no entienden en lo más mínimo la lógica simbólica, relevancia de la ética, ontología, metafísica, filosofía de la ciencia, teología, etc. Pero yo quería hacerlo, quiero aún llegar a ser una eminencia en la más grande universidad,  pero quiero hacerlo desde abajo, no como compañeros lambiscones que a falta de mérito deciden entregarse a la política y lambisconería para hacerse adjuntos que arañan por poder, esperando a que muera el mentor para tomar su sitio, y no es que todos los adjuntos de mi generación lo hayan hecho así, muchos en realidad son chicos destacados, empero varios otros empañan ese camino.

Cuando pensé en cómo llegar a ser un gran profesor y escritor, lo primero que pensé era que debía reafirmar mis creencias o autocorregirme, antes de enseñar algo debía estar seguro que fuese auténtico y sobre todo: verdadero. Decidí entonces lo contrario a los villanos tradicionales, ellos olvidan quienes son, de donde vienen y se reinventan con morales renovadas y usualmente absolutas, los villanos saben su pasado fracasado y pretenden trascender cambiando al mundo radicalmente. Yo no podía caer en ese error, debía recordar de donde vengo y a la gente que me ha ayudado a llegar hasta donde he logrado, por eso decidí recorrer el mismo camino reconstruyendo los puentes caídos, demostrándome que si volvía a vivir lo haría del mismo modo, por eso dije: -quiero comenzar dando clases ahí.

No tenía un año que había recomendado a un buen amigo en esa escuela como profesor de música, rápidamente él se ganó la confianza de los dueños y la amistad del otrora profesor de historia, un joven de nuestra edad que daba la materia por la que yo había luchado alcanzar sin éxito. Entonces mi amigo me presentó al profesor de historia, era mi cumpleaños y nos fuimos de fiesta, yo deseaba en realidad ir con la mujer a la que quiero pero parecía que mi historia exigía que tuviese esa invitación accidental y me perdiera de mi objetivo prioritario. Fuimos a una modesta taberna a beber cerveza, dicen que los buenos tratos se cierran en las cantinas y así pareció coincidir, bebimos y se nos unieron dos personajes más a la celebración: mi mejor amigo y una fémina que nació en el mismo instante que yo. Menciono esto porque me resulta curioso que en los momentos que mi vida toma un giro determinante están presentes los mismos elementos: un deseo, mi historia pasada, una persona que me conoce a la perfección y una persona cuya probabilidad de conocerla es casi nula.

El Ex del puesto que quería quedó satisfecho con conocerme y decidió por su cuenta y sin intermediarios conocerme más a fondo, poco a poco frecuentamos vernos y se hizo una amistad, en pocos meses él, mi amigo, otro profesor joven y yo terminamos formando un grupo de amigos que frecuentábamos el bar que quedaba exactamente entre la secundaria donde trabajaban y mi casa, todos los martes íbamos y platicábamos de diversos temas.

Comenzó el año 2011, ya había pasado la fiebre bicentenaria y yo con 25 años no me perdonaba el no trabajar en algo que apelara a mis años de estudio, trabajaba en el negocio familiar bajo las órdenes de mi madre y la mujer a quien quería ya estaba en titulada y en una empresa seria. Me sentía deprimido y a esto se sumó que comencé a tener conflictos laborales con mi madre, un día me dijo como amenaza que si renunciaba no encontraría empleo fácilmente, yo levanté el teléfono e hice una llamada a un amigo que estaba en una empresa de medios, de inmediato me consiguió el empleo, tan pronto como me sentí levemente exitoso por emanciparme, tan pronto me atreví a renunciar a mi seguridad, los profesores tocaron a mi puerta, mi ahora amigo profe de historia consiguió un empleo en una secu más grande y había pedido explícitamente que su puesto fuera cubierto por mí.

Aunque mi otro amigo músico también intervino, y otros conocidos apoyaron la propuesta del de historia, el hecho que fuera él quien me señalara como su sucesor me llenaba de cierto orgullo, cuando me ratificaron como el elegido no pude sentirme más contento, ya no era un comerciante informal ni un desempleado, ni un Godinez, era un profesor, ya no trabajaría vendiendo mi trabajo o promoviendo el consumo de algo en que no creyera, al fin lo único importante era mi conocimiento y mis virtudes, al fin tenía en mis manos el poder si no de cambiar el mundo, si de forjarle los mejores hombres y mujeres futuros posibles.

Cuando el dueño del colegio marcó a mi casa al final de semana santa no había leído mi CV, no había buscado al sucesos del otro profe, y yo al no saber si me contratarían no había preparado una clase, aún así me dijo que me presentara al día siguiente, me llené de pánico al saber que en menos de 20 horas estaría frente a un grupo de niños y no sabía qué les enseñaría. Tomé el transporte público para ir a casa del Ex y él me entregó mis primeros materiales: libros de texto, una planificación y una lista de los alumnos problemáticos. Después de ello tomé de nuevo el público y me fui a visitar al músico, mi ahora compañero vivía en el centro de la ciudad y es ahí donde el zócalo se convirtió en el primer escenario de mi otro primer día de clases, mientras la noche anterior a ello, el depa de mi amigo tuvo un ataque de chinches que no nos dejaron dormir y nos amanecimos fumigando, al día siguiente con muchas prisas y accidentados llegamos a las carreras a la escuela, apenas me había dado un baño con agua fría y mi saco no tenía coderas, entré a la dirección para entregar mis papeles y ¡zaz! Me mandaron a dar clase a primer año, así sin entrevista ni nada.

Soy fan de los Simpson, y pensé inmortalizar mi primera clase con una cita de ellos, una frase que dice precisamente Homero cuando él da una clase por vez primera…

-La geografía es como una naranja…-

Aunque él lo dice acerca de las relaciones matrimoniales, yo lo adapté a mi propio tema, después de decir eso no podía decir que tenía una suave piel ni comerme desesperado su dulce pulpa, los niños no entendieron en absoluto lo que dije y olvidé incluso mi nombre, estaba perdido, no sabía qué hacer como profesor.

Para suerte mía la tierra tiene forma de naranja, y también tiene líneas imaginarias que coinciden con los gajos de la fruta, y después de unos segundos pude retomar la clase de Geografía, porque al dar Historia el paquete la incluía. Después de mi pequeño lapsus comencé a dar el material que había preparado y las clases posteriores fueron más ligeras, cada día fue mejorando mi desempeño y aunque terminé ese primer curso con muchos errores, logré prepararme para los años venideros.
La experiencia de la naranja me marcó, el dar una materia que no era mi fuerte también, por eso ahora tengo una tradición para las primeras clases del año en el grupo de geografía, les llevo naranjas a todos los alumnos, después de repartirlas les explico la curiosa forma de la tierra y que la geografía es como una naranja, algo a lo que no debemos temer, como un tema que no conocemos y que vamos a aprender, como una nueva experiencia. Simplemente hay que tomarla y estudiarla, manipularla, abrirla, e incluso probarla. Hoy estoy orgulloso que mis alumnos en una sola clase comprenden que es un paralelo, un meridiano y cuál trópico es de cáncer y cuál de Capricornio.






miércoles, 14 de mayo de 2014

Fichas de mis carritos: #26: Los customs de mis alumnos


Esta segunda temporada de las fichas de mis carritos, quisiera además de dar a conocer algunas de las piezas de mi colección, poder indagar sobre aspectos personales que se han combinado con esta afición. Los dejo con una nueva serie de pequeñas muestras de arte en ingeniería.

                  

Hace poco cumplí 3 años de ser profesor en una secundaria, ahí he dado las materias de Historia de México, Universal  y Geografía. En otro momento hablaré sobre mi maravillosa experiencia en concreto, pero por el momento mencionaré una de mis actividades favoritas dentro de mis planes de estudio, “La práctica de custom de Hot Weels”.


Como su nombre lo indica, se trata de una Práctica de laboratorio, en la que los alumnos eligen un tema que les haya gustado en el ciclo escolar y realizan personalizaciones en autos Hot Weels, desde la primera vez que lo hicieron me sorprendieron con su creatividad y buena retención de temas atrasados, les permití usar diversos materiales y lo más lindo del día: “Todos resultaron ser admiradores de los automóviles”, y casi todos los hombres eran coleccionadores de autos miniatura, una actividad más que me une a ellos.



El primer momento en que me sorprendieron mis alumnos fue cuando eligieron los modelos sobre los que querían trabajar, sobre todo el grupo de primer año, ahí la niña “Dark” del grupo eligió un Road Runner Ford para realizar un auto temático a la naturaleza y los recursos forestales, lo abrió y pintó interiores, agregó materiales orgánicos y selló de nuevo para presentar un modelo que jamás hubiera imaginado (o tal vez si).


Otro equipo que estaba acostumbrado a ganar las competencias en laboratorio eligió el tema de vulcanismo, amé su BMW M3, lo texturizaron como roca y fueron detallistas en su interior de magma. Si hubieran expuesto mejor habrían ganado también en esa ocasión.


Las niñas que menos ganas solían echarle fueron las que realizaron un diseño más rebuscado esta vez, el tema era desastres naturales, y lo representaron con un Corvette de los 80s que hacía referencia a una vaca volando en un tornado (inspiradas en el mago de Oz), hasta cinéfilas resultaron.


El ganador de la competencia en 1º fue un chico que hizo su diseño solo, él eligió un hermoso Toyota Celica clásico de los 70s y lo cubrió con material de laboratorio como limadura de fierro y sulfato de cobre, colocó cuarzo en los interiores y simuló unas llantas de roca con plastilina, su tema era: “Recursos Minerales”


En la materia de historia ocuparon mucho más elementos ajenos a los autos, los muchachos de 2o entregaron 3 modelos, el más controvertido fue un auto que hacía referencia al holocausto, siento que no se les ocurrió un buen tema sin humor negro.

 Auto Judío en cámara de gas. (Chevrolet Torino)


No contentos con haber homenajeado al holocausto, otros muchachos robaron un muro del taller de Artes Plásticas (una alumna de otro grupo había hecho una maqueta alusiva a Pink Floyd) e hicieron su proyecto homenajeando al Muro de Berlín.


La idea original de partir el carrito en 2 fue de un equipo de niñas que me dejaron en claro que lo más destacado de la revolución francesa no son los derechos del hombre, sino la guillotina, elas se llevaron la competencia en historia universal.

                                      


Los chicos de 3o hicieron sus customs de Bochitos e historia de México, lamentablemente de ellos no hay imágenes, sus temas eran: "El auto de Porfirio Díaz" (solo lo pintaron de café), "Ejército Trigarante" (lo pintaron verde, blanco y rojo), "sexenio de Adolfo Ruiz Cortines " (bocho rosa haciendo alusión al voto de la mujer) y "68" (bocho rojinegro haciendo alusión a huelgas y movimientos estudiantiles)

Con el grupo de 3o fue nuestra última actividad en el patio antes que salieran de la secu, y fue un bonito recuerdo.