jueves, 11 de marzo de 2010

el Arcángel no deja de luchar contra la delincuencia, inlcuso cuando no está.

Episodio 27: Un criminal
La luna llena es cortada a la mitad por una nube con una velocidad no lenta, pero cruel, esa velocidad que solo puede crear un sádico que disfruta pasar la navaja por una herida, o el viento sin mayor intención que pasear por el cielo. Así mismo una nota larga en un violín nos crea la incertidumbre, el suspenso y la duda al bajar la mirada hasta el piso, cerca de una bodega vacía caminan seres fantásticos perezosamente pero con un recto camino definido, delante de ellos una mujer hermosa corre con un dramatismo por demás exagerado. Mujer rubia, con medidas destacables, buena estatura y una voz que en una charla es deliciosa, más en su huida solo permite la entrega de gritos ensordecedores.
Las posibilidades de ser alcanzada eran mínimas si consideramos que las criaturas se mueven con una eterna lentitud y ella mantiene una condición atlética. Su atuendo la retrasa, el vestido entallado y los tacones altos la hacen tropezar. Es el momento que los monstruosos perseguidores están por dar alcance a la mujer, cuando con una heroica entrada un hombre fuerte hace una aparición triunfal. Atleta no tan alto como la modelo, pero aparentemente fornido, usando mallones y una capa, el torso descubierto y una máscara plateada. Toda la indumentaria lo es. El Arcángel con movimientos de luchas está a punto de enfrentar a los mutantes que creó el Doctor Maldad.
Un clásico del cine nacional que es recordado por la mayoría de los aficionados es la muestra más clara de lo que significa ser el Arcángel. Ser un desconocido sin la máscara, empero saber que era ella quien daba esperanza a la gente, que cualquiera podría ser portador de la esperanza, eso es lo que representa ser un Arcángel. El poder ser cualquiera y ser quien se es a la vez, esa transitoriedad del no ser uno mismo. El ser eso que cuando ataca la maldad, tenga la forma que tenga, surgirá para enfrentarlos.
Como a todo ser ya sea real o de mito, llega el día de toparse con su destino, el día que deja de compartir escenario con los suyos, y se convierte en leyenda.

Años han pasado desde la muerte del Arcángel original, su legado deportivo ha sido heredado por su hijo, aunque este no ha podido asimilarse ni a los tobillos de su padre, ha luchado años por mantener la tradición del de la máscara plateada. Hace unas horas lanzó con extrema convicción el reto al ser extraordinario que de noche hace de las suyas. Los rumores lo describen como todo un ser fantástico que realmente podría ser considerado como un verdadero arcángel de no ser por su naturaleza destructiva.
El sudor bajo la capucha aparece y no deja ni por un instante a su excretor, él está muy nervioso a pesar de su gran condición física, si no ha sido como su padre no ha sido cuestión de técnica o de fuerzas, si no de verdaderas hazañas. El padre antes ha luchado contra golems, nigromantes, noctámbulos no muertos, y otras figuras de pesadilla. Además tiene en su repertorio de títulos campeonatos en todos los continentes, y no solo eso, además logró formar el concepto en México del héroe que es real y ficticio a la vez, y lo más importante, que podía ser cualquiera.

Por otra parte el joven Arcángel solo ha podido competirle en lo deportivo, la gente lo valora por ser continuación de la leyenda, y aunque agradece el apoyo, se esfuerza en emular a su antecesor y dedica cada acto a promover la figura heroica… Jamás ha enfrentado y vencido a un rival fantástico. Esta noche es la oportunidad, no tanto por ser como el padre, tampoco por demostrar que el Arcángel siempre será el luchador más fuerte del mundo, si no porque una de esas figuras de pesadilla usa el nombre de la familia, usa el rostro de la figura que puede ser cualquiera, e incluso sus actos dicen que lejos de ser un arcángel, es un demonio.
La justicia debe ser defendida, no por otro, si no por el más grande héroe de México, hay que rescatar al título, la visión que tienen los demás del héroe y a la misma gente, no importa si las narraciones dicen que puede levantar dos autos a la vez con solo los brazos. Él puede quedarse todo el mes lanzando pesas y nunca logrará ese resultado, tampoco importa si su enemigo lanza fuego por los ojos o el aliento, si vuela o puede matar a la gente con solo mirarlos a los ojos. El hijo del Arcángel se prepara para la lucha más importante, y está dispuesto a morir en manos del demonio si es necesario para salvar a la gente.

El as que corre por las calles de la ciudad a bordo de una sencilla pero veloz motocicleta esquiva todo lo que circula a menor velocidad que él, con una elegante gracia y limpieza en cada adelantamiento. Una vez pasado el cruce de unas avenidas importantes, Damián decide cortar distancia cruzando por una zona poco concurrida, el ruido del motor se escucha claramente ante el silencio de la oscura zona, y son testigos del corte en el concreto al pasar sobre él las llantas, el casco polarizado no puede reflejar tantas luces como lo hacía en las calles, prácticamente es dicromática la vista, donde los relieves de los edificios exaltan líneas rectas. La trayectoria totalmente ecuánime y su sonido son acompañados por un grito de auxilio que aparece dentro de un plano, uno de esos espacios sin textura que indican que se trata de un hueco, uno sin luz.
Damián se detiene y mantiene inmóvil para percibir mejor el llamado, el aire parece ponerse de acuerdo con él, si antes le ponía resistencia ahora su estancado compañero lo recorre alrededor, como si el sonido tuviera una referencia luminosa, un indicio se refleja en el visor del casco, Damián tarda más en mencionar su nombre que lo que tardo en esconderse con la motocicleta tras una columna de un negocio cerrado, la intensidad marcada del contraste lo hacen desaparecer.
De una esquina a la otra se aprecia la persecución a una guapa adolecente que luce afligida. Aunque su esbelta figura y buena condición son ventajosas acompañadas de su ropa cómoda, son mucho más intrépidos sus tres perseguidores que tan solo son retardados a ella por dos metros, Damián que ha levantado un par de piedras del tamaño de un durazno los ve cruzar la calle, rápidamente analizando el movimiento, lanza una de las piedras acertando secamente en la nuca del que corre más atrás.
La caída del malviviente es tan aparatosa que llama la atención de sus compañeros y de la misma chica, que al voltear tropieza con el filo de la banqueta y derrapa. Cuando el Arcángel arrojó la piedra logró avanzar hasta otra columna y con la ventaja que le dan las sombras desaparece.
Uno de los tipos saca de uno de sus bolsillos una navaja y se acerca a la chica amenazándola mientras su compañero revisa al caído. Con cierto temor al no tener idea sobre lo ocurrido, presta atención a un discreto zumbido, de inmediato ubica la fuente y haciéndole señas a su compañero le indica que hable, el próximo a la muchacha mantiene la amenaza indicándole que guarde silencio mientras grita amenazas a quien quiera que esté escondido, ve a su compañero caminar sigilosamente manteniendo la espalda pegada a la pared y empuñando otra navaja. Cada grosería emitida es un paso que el que planea el ataque de al sitio donde Damián se había escondido, es cuestión de un momento cuando el que asecha el sonido se lance a atacar la motocicleta que tenía su motor encendido. El vándalo se sorprende e incluso atemoriza al saberse burlado, no logra reaccionar a tiempo cuando una piedra le da en el hombro. Damián aprovechó el momento de la sorpresa y la dedicación a otro punto por parte de sus enemigos para sorpresivamente aproximarse al que está más cerca de la joven, con una serie de patadas los desarma y derriba, es embestido por el otro compañero que estaba cerca de la moto con el filo por enfrente y con un movimiento de artes marciales lo proyecta para lograrlo desarmar también. Los villanos que son solo un poco más altos que él y de cuerpo trabajado lo atacan a la vez ya un poco dolidos, Damián esquivando las patadas con saltos y los puños interceptando los golpes para golpear él a la vez en zonas blandas.
Damián ha visto cientos de veces a Abraham en sus entrenamientos y conoce los movimientos básicos de este, más cuando lo ha observado como el Arcángel, no se mueven parecido en lo más mínimo. Abraham tiende a hacer bromas, durante los combates, utiliza posiciones chuscas y es un tanto lento, de pronto puede estar perdiendo en el marcador aunque su único punto a favor lo haya logrado con un movimiento espectacular al que el argumentará como… “No pensé que saldría”. En cambio, cuando pelea enmascarado, todos sus movimientos son más rígidos, carga con la responsabilidad del bien de otros y eso lo tensa mucho, Abraham incluso adopta el modo de combate de su amigo, algo más frio y calculando siempre lo que hace su oponente. Damián puede mantener el estilo del Arcángel, pero a diferencia de este, él tiene menor energía, y un error le costará un herida que tardará mucho más en sanar que las que Abraham sufre y unos minutos después se restauran.
Dando pasos atrás Damián da media vuelta y corre, es perseguido por los bandidos hasta cerca del fin de la cuadra, uno de ellos está por alcanzarle pero se atraviesa un señalamiento de tránsito del que Damián se sujeta para dar un giro y golpear por la espalda a su seguidor haciéndole derrapar, el segundo lo toma ya un poco mareado y en el piso, con patadas desvía las puñaladas que le lanza este mientras se reincorpora su compañero. La batalla no es tan espectacular como lo es un enfrentamiento entre el Arcángel contra uno de los rollos o Ramadán, pero a Damián también le cuesta trabajo mantener el equilibrio con el casco puesto. Para lograr atrapar la mano de uno de sus agresores, realiza una maniobra quitándose la gabardina, lo logra pero los maléficos se paralizan al verle el traje.
Lo han reconocido como el Arcángel y no pretenden hacerle daño alguno, como si hubieran visto al diablo en persona dejan caer las armas y se alejan desesperadamente, es cuando Damián se da cuenta que ahora él porta como charola de identificación el miedo de todos, al voltear se percata que la chica ha levantado su gabardina y se la entrega, parece no temerle.
-Gracias, de nuevo- La chica al parecer ya había tenido un encuentro previo con Abraham, pero ahora no era posible distinguirlos a menos que conociera a ambos desde hace tiempo-. Ha pasado como un año desde la última vez que te vi.
El Arcángel observa fijamente a la chica que con la lluvia luce una ropa mojada pegada al cuerpo, le indica que use su gabardina y le señala la motocicleta, la mujer se queda intrigada pues no puede creer que su héroe se mueva en una moto y no haya salido volando como la última vez, pero no le importa. El Arcángel la lleva hasta cerca de la entrada de un metro para asegurarse que al menso esté en un sitio seguro, ella se despide mandándole un beso que solo se ve reflejado en el casco mojado, le devuelve el abrigo.

Damián no se ha cansado mucho pero ya había tenido más emoción que de costumbre, el recorrido ya más corto solo le sirvió para tomar aire antes de llegar a la Arena de luchas que al tener la entrada libre está a reventar, hay mucha gente que está completamente a la expectativa que el villano se presente. Damián compra una máscara del Arcángel en la entrada y se pierde entre la gente.
En el interior la gente no hace mucho ruido, el bullicio es solo por los cuchicheos que se tienen entre ellos, muchos comentarios negativos y de dudas al respecto del Arcángel, y a favor del hijo de la leyenda –Se me hace que es puro cuento lo de las noticias, y ese tipo le tiene miedo al Arcángel de verdad- dice un señor que frecuenta las luchas, pero en esta ocasión no ha llevado a su familia por si apareciera el demonio mismo. Al igual que esta conducta inexplicable, hay otras más o menos locas, pues… Si saben que el Arcángel tiene poderes y es maligno, podría acabar con todos ellos juntos. Aunque, sería héroes, por apoyar al auténtico justiciero. Los escépticos consideran que si es una persona, el hijo del Arcángel podrá vencerlo y la policía lo atraparía acabando la función, y su apoyo era de gran importancia, era la forma de manifestarse en la lucha contra el Arcángel falso, ese sentimiento que solo un aficionado comprende.
En los vestidores tímidos y temerosos reporteros que se encuentran ahí con el mismo placer que si los hubieran enviado a cubrir un bombardeo en medio oriente, no dejan de preguntar sobre el momento en que el Hijo del Arcángel hable con ellos, estos a su vez lo tienen desesperado pues, le hacen creer que el rival no vendrá, ante la presión de los medios el Hijo del Arcángel pide una tregua de media hora esperando su antagónico se presente.
-¡Será una lucha como jamás!, es como cuando su jefecito peleaba con monstruos en el cine, él lo hará en la vida real, ¿quién lo diría?, el Arcángel contra el Hijo del Arcángel- Un señor le explica a su compadre porque no temer a estar ahí y es escuchado por Damián.

Arturo sigue cuidando a Abraham con la incógnita del paradero del tercer amigo, aunque ya está mejorando el enfermo.

1 comentario:

  1. "Corre conejo...corre, por que tu hermanito ya no puede más, pero al volver recorre el mismo camino con velocidad...llega a la botica, tócales la puerta y dile al boticario por favor...que despache pronto, el mejor remedio para barriguitas con dolooooor..."

    ji ji ji

    A mi se me hace que le dio el AH1N1, jajajaja!
    Saludos!

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