El Arcángel Primera Temporada

El Arcángel

Primera parte
(Sonia)


¡Oh, como se holgó nuestro buen caballero cuando hubo hecho
este discurso y más cuando halló a quien dar nombre de su dama!

- Miguel de Cervantes

Episodio 1: El poder de la fe

Es una de esas mañanas de febrero en la que el frío invita a arroparse de más, no es precisamente temprano pero a algunas criaturas nocturnas que viven desveladas por las películas, videojuegos y las continuas llamadas a una chica le hacen casi imposible el levantarse sin queja. Un despertador hecho como los antiguos suena fuertemente, sus dos campanas arriba son insistentemente golpeadas exigiendo a su dueño el levantarse, pero este no hace otra cosa que aventarlo para que se fraccione con la pared.

Ya pasó una hora de más, de entre las sábanas emerge cual crío de entre su manada al despertar. Un chico distraído que se cuestiona la intensidad del sol a la hora de la mañana en que se supone debe levantarse, tras ver los restos del reloj en el piso se da cuenta que ya se ha pasado del horario. Una ducha rápida, una mala combinación de colores y un desayuno a medio comer son las actividades de Abraham en lo que él tiene por rutina. La casa no es muy grande, pero el caos en ella no concuerda; trastos sucios acumulados en el lavabo, ropa juntada en el cesto, revistas y periódicos acumulados cerca de un estudio con pocos libros y una PC prendida. Abraham Sale corriendo con un bollo en los dientes mientras deja la TV prendida.

"Una vez más somos testigos de la poca efectividad de este gobierno ante una situación de suma importancia, El Arcángel no es más que un delincuente que no puede ser aprendido por las autoridades, y los medios no hacen más que exaltarlo al describirlo como un ser fantástico, ¡completamente sobrehumano!" , había concluido en las noticias un político del partido opositor.

Abraham corre para cruzar las vías del tren, rodear una fábrica y a menos de un kilómetro llegará a la “Escuela Preparatoria del Sur”, esa a la que hace ya un año ingresó con la ilusión de llegar a la universidad. Entra sin mostrar la credencial lo que causa el diario enojo del vigilante, corre por pasillos vacíos y exaltado llega a un salón… Vacío. Deja caer el bollo con incredulidad mientras mira que el salón que esperaba lleno estaba sin gente alguna.

-¿es que me volví a confundir de salón?- pregunta a la nada intentando recordar si ese día y a esa hora tendría su clase de ética.

-¡Te tengo!- dice Damián mientras aplica una llave de judo por la espalda a Abraham-. Cada que te veo puedo sorprenderte; eres lento, poco atento y flojo. Si dedicaras más tiempo a entrenar y menos a babosear con esa niña que nada bueno te deja.

Damián y Abraham son amigos desde el primer día de sus clases en la prepa, ambos practican karate y viven muy cerca, aunque se conocían desde pequeños, no fue hasta la prepa en que ambos estudiaron en la misma escuela.

Caminando por el pasillo se acerca una chica con calma, es alta tomando en cuenta que las mujeres mexicanas no suelen ser altas, no es una niña con medidas modelo lo cual compensa con un arreglo personal minucioso, tiene piel clara y cabello negro, se hace un peinado de trencitas y usa lentes morados, en su ropa resalta el color morado, usa tenis blancos y su mochila no es llamativa, al verla Damián frunce el seño y suelta a Abraham.

- cof cof, ¡Sonia mi amor!- Abraham aún tose tras el castigo y admira a Sonia, ellos son novios desde hace tiempo y él se le acerca.

- ¡Espera!- Detiene a Abraham con la mano-. Primero dime qué le hiciste a Damián para que te hiciera una llave, además, no me gusta tu camisa.

- Calmada Sonia, solo estamos jugando, deberías dejar que Abraham juegue contigo también- dice Damián con tono burlesco-. Nunca veo que lo trates con cariño, ¿ya cuánto llevan?

-Ese, mi querido Damián no es asunto tuyo, y si tanto te gustan estos jueguitos pues continúen sin mí.

- No, ya no vamos a jugar a eso -. Interviene rápidamente Abraham- ¿verdad?

- Jajaja, no apuestes por eso, pero cambiando de tema, ¿por qué llegaste con tanta prisa Abraham?- acorrala a Abraham contra la pared y lo mira de cerca-. Solo te vi corriendo como loquito.

- Ah, verás, es que yo, se me hizo tarde otra vez

- Eres un tonto, hoy no teníamos las primeras clases, resulta que en “la última hazaña del Arcángel” resultó herida la hija de la maestra, ojala nos den más días libres, esa clase es bieeeeen aburrida.

-Y si sabías eso, ¿por qué llegas temprano?

- Este… Porque a mí no se me pegan las sábanas, además, es muy aburrida mi casa- dice él como si buscara una excusa.

Los muchachos se ven sospechosos el uno al otro, Sonia aprecia la amistad de ambos, son compañeros desde que entraron a la prepa. Abraham es de estatura promedio, pero es más pequeño que ella, un chico aparentemente débil, pálido por la poca exposición al sol y con suficientes canas que han hecho de su cabello alborotado una madeja grisácea, su mirada es triste tomando en cuenta que casi siempre sonríe. Abraham en sus fotos de infancia tiene el cabello negro y es moreno, sin embargo cuando cumplió quince un extraño fenómeno hizo gris su cabello y ojos. Damián por el contrario, es atlético, de la estatura de Sonia moreno claro y su cabello negro con peinado de picos le dan un aspecto retador, en su mirada se ve fuego. Abraham acostumbra una combinación de rojo y blanco mientras que en la ropa de Damián abunda el Azul.

La tarde pasaba y las clases de más tarde si la cursaron los chicos, usualmente a la salida de las mismas, se reunían los amigos de Sonia en unas escaleras tras el auditorio de la escuela. Por la cantidad de insectos que en primavera se acumulaban en una pared decidieron llamar a este sitio “los Chochos”, ahí Sonia gusta de dibujar. Aunque su padre siempre le ha insistido en que estudie leyes, a ella le gustaría algún día ir a “La Escuela de Artes”. En esos días ella dibujaba personajes de sus caricaturas y otros de gatos, sus animales favoritos. Mientras Damián tortura a Abraham y llegaba el resto de la pandilla.

Cerca de las tres Damián y Abraham se iban a entrenar y Sonia esperaba a Enrique y Jesús, Enrique un chico callado y del tipo gótico, él al igual que Jesús son muy altos y delgados, al contrario que Enrique, Jesús viste muy colorido, él es un seguidor de la doctrina de los Flores Magón e irónicamente cristiano de closet. Cuando se acerca la pareja un tanto complementaria Sonia sonríe y guarda su trabajo.

-¡Hola!- saluda Sonia a sus amigos con una sonrisa discreta la cual siempre Jesús interpreta como un secreto-. Ya no alcanzaron a los otros.

- ¿Cómo estás?, si, los vimos irse desde las canchas- dice Jesús -. ¿Ocurre algo?

- Si, como que te vez, hem, con el aura oscura, es decir, como si algo te preocupara-. Agrega Enrique.

-No es nada grave, es que leí en el periódico cuando venía a la escuela sobre el accidente del puente que ocurrió ayer- señalando con dirección al norte-. ¿Sabían que se accidentó la hija de la profesora Ana Bertha?

- Si, por eso llegamos tarde- dice Jesús mientras mira bajo los cuadernos de Sonia el periódico, lo toma y hojea mientras sigue hablando-. En la noticias vi que el Arcángel derribó un puente peatonal sobre varios autos que había estacionados frente a la plaza de Coapa, pero me contó un chico que vende dulces por ahí, que el Arcángel lo tiró por descuido, como si escapara de algo.

- Pues si de algo escapaba, es porque hizo algo, ¿no?- cuestiona Enrique levantándose los lentes oscuros y percatándose que Sonia frunce el ceño.

-Yo creo que los medios lo atacan mucho, es su perfecta excusa para no hablar de lo que en verdad es importante-. Dice Sonia con dejo de tristeza.

-Mmm, quizá en parte tengas razón, pero si es extraño que lo persigan por nada, y es más extraño que ese tipo se deje ver así por así si sabe que lo buscan, además si es tan fantástico como lo describen, quizá ya habría podido conquistar una ciudad como esta.

-Jesús, ¿cómo puedes llamar fantástico a esa criatura aterradora?- cuestiona Enrique con su voz grave alargando las palabras

Sonia entristece cuando oye hablar del Arcángel de ese modo, ya que en secreto tiene una fascinación por el encapuchado, no obstante no la muestra frente a Abraham por que casi un año atrás el perdió a su familia en un ataque de este.

- Falta poco para que se cumpla un año de… Eso- Menciona Jesús con solemnidad.

- Sí, ya casi pasa el aniversario que él se quedó solo- Sonia menciona mientras recuerda la imagen de un Abraham sentado en los chochos con su ropa negra entristecido.

Sonia memoriza aún esos días, reporteros esperando a Abraham entre el trayecto de la escuela a su casa y viceversa. Ese fue el gran escándalo del año, unos meses antes el Arcángel había matado al padre y la hermana mientras conducían por una avenida principal, eso orilló que la madre enloqueciera y fuera recluida en un psiquiátrico el cual fue atacado un par de meses después.

- ¿Y si no fue él?- pregunta Sonia más como reclamo que como cuestión, pues ella siempre ha preguntado lo mismo, Sus amigos la miran de reojo y la hora de retirarse llega.



En un lugar oculto, una mujer sensual con vestimenta de oficinista camina por los pasillos de un enorme laboratorio, su silueta y cabellera rubia casi blanca la haría resaltar en cualquier círculo social, su andar elegante y presuroso refleja que puede permanecer con la mente tranquila incluso en una situación extrema. Camina sosteniendo sobres sellados y a punto de llegar a la puerta de su jefe no toma en cuenta a la recepcionista, cuando toca la perilla sus fosas nasales se expanden y una señal de desagrado aparece en su rostro. Entra a la oficina.

- Ya está aquí, ¿cierto?- menciona con una voz melodioso pero fría.

- Es el más apto para este trabajo, sabes que es bueno con el… Trabajo sucio.

La voz viene de un escritorio en la oficina oscura, el contraste apenas permite ver la silueta del líder, los arreglos del sitio son muy sobrios y elegantes, peor parece todo diseñado para intimidar al hombre más valiente, tal pareciera que la oficina tiene como objetivo que una discusión ante el líder y su carácter de león sea lo mayor posible parecida al infierno. El olor que Lilith percibió similar al azufre no indicaba más que la presencia de Ramadán, un ser de ultratumba que servía para su causa, este camina saliendo de la sombra cercana a la pared pero lejos de haberse ocultado ahí, parece emerger de ella.

- ¿Me solicita señor?

El silencio en la habitación bien podría interpretar cualquiera como un sarcástico – No te hablaría si no fuera así-. Pero el silencio lo hace elegante y terrorífico a la vez. Del escritorio una mano señala un cofre, un cofre sencillo y no tan grande, Ramadán al acercarse y abrirlo logra maravillarse por el contenido.

-Son los mismos- explica el líder como si ramadán ya los conociera-. Hace unos años, cerca del mar muerto un pescador los descubrió, tienes que insertarlos en alguien para que adquieran su forma original, el cómo lo hagas es asunto tuyo, lo importante es que acerques a… nuestro próximo invitado.

Ramadán sonríe ante el poder que tiene enfrente y se prepara para próximamente atacar.

...
Es el estadio de “la Ciudad Universitaria”. Sonia camina junto a Abraham después de un partido de fútbol americano, aún retumban las promesas que él le reclamaba para ir, a Sonia no la dejan salir mucho y le costó trabajo convencer a su mamá de dejarla ir, además esa noche tenía que estudiar para su examen del día siguiente, algo que su novio no tomaba tan en serio. La salida del estadio se hace lenta, mientras en los vestidores del mismo un jugador se queda solo. Es Elioth, el centro del equipo local, dos veces convocado al juego de estrellas contra una selección de los Estados Unidos, uno de los jugadores más grandes de la liga y quizá el más fuerte. Siempre le agrada ducharse solo por un complejo que tiene desde la secundaria, tan acostumbrados están todos que le respetan su horario, quizá más por el temor a una discusión cara a cara con él que con su complejo, camina con su toalla cuando cerca de su casillero divisa a un tipo claro como la leche y cabello marrón rojizo, su gabardina negra y el resto de su vestimenta de piel aparentan ser más que una moda retro, salida de un festival renacentista-punk

- Buenas noches Señor Elioth- saluda Ramadán con un gesto cortés-. Espero no interrumpir algo importante, pero he venido solicitando de su valioso tiempo.

- Pero que mala idea para una entrevista, sabe perfectamente que lo atenderé en la sala de prensa- dice elioth con una voz torpe.

-Ja, es evidente que no me ha entendido, lo siento quizá debo ser más concreto con usted- sus ojos se escapan por encima de sus gafas y con una voz rasposa-. He venido por ti.

A Elioth no le da gracia el tono y lo toma por la gabardina, Ramadán sobriamente sonríe, con una sola mano aprieta la mano de Elioth y lo hace hincarse del dolor, elioth nunca había imaginado a la muerte, pero Ramadán le haría ver una aproximación.

- ¿Entrevista?, está bien, te haré una entrevista, dime ¿cuándo has jugado con tus pequeños amigos de abajo? ,¿Has hecho lo mismo con tu minúscula mente y disfrutado de la auto estimulación del imaginar un mundo sin ti ?, ¿No intuyes que cuando ha llegado alguien y te mira desde arriba, es momento para ti de que no esperes un solo amanecer más?- como si fuera un muñeco ligero, Ramadán arroja a Elioth contra casilleros que caen como fichas de dominó, se acerca saboreando cada paso mientras las regaderas se abren expulsando agua tan caliente que el vapor se espesa esparciendo el miedo del gigante que yace cual chiquillo llorando en el suelo tras caer de su bicicleta, la lengua de Ramadán sisea, en una mano sujeta uno de los siete cilindros que estaban en el cofre es de madera y tiene tallados detalles en una lengua extraña-. ¿Quieres dejar de tener miedo?, te haré ser parte del miedo mismo.

A las afueras ya casi abandonan por completo el estadio Sonia y compañía, antes de seguir la ruta hasta el punto en que su padre la esperaba, logra divisar a Damián que pareciera espera que ocurra algo, De pronto la gente se alarma y corre desesperada, la ola humana se aproxima a ellos y los separa, una capa de polvo sumado al desorden no permiten distinguir a la raíz del pánico. Una criatura mitad hombre y mitad toro, de dimensiones superiores a las de un elefante camina torpemente expulsando un hedor sulfurado y con un ruido casi humano intenta mencionar “el Arcángel”. Comienza una embestida y por fortuna no aplasta a nadie, pero Sonia que logra correr hasta el edificio de la Biblioteca Nacional tropieza en los escalones y rueda cuesta abajo, La criatura se acerca y acelera sus pulsaciones, levanta sus puños juntos y decide aplastarla.

Desde la cima del Edificio un haz de luz golpea la espalda del monstruo y este voltea encrespadamente levantando la mirada, Una capa ondea y se recarga en la silueta de un encapuchado con máscara plateada.

Episodio 2: El miedo mismo

El estadio de la Ciudad Universitaria está rodeado de las instalaciones de la misma, solo hay que cruzar por debajo del puente sobre el que corre una de las avenidas más grandes de la ciudad, conforme se aleja uno del mismo se comienza a descender hasta los jardines centrales, hay unas largas escaleras y cerca de los más altos escalones está Sonia paralizada por la imponente presencia de la bestia que está lista para reducirla al silencio, de no ser por la saeta de luz que lo impacta por detrás, esa hubiera sido su última postal de la vida. A unos metros de ahí está la torre de la biblioteca y varios metros arriba está asomado como gárgola el Arcángel. Su vestidura no es precisamente colorida, apenas combina ropas negras, blancas y el toque plateado que le da la máscara idéntica a la del luchador héroe del cine en las décadas pasadas, el mismo que luchaba contra seres de otras dimensiones y que mostraba historias de ensueño en las pantallas. Definitivamente si hubiese sabido que su imagen llevaría esas luchas surrealistas a las ya casi ficticias e incongruentes vidas del mundo real, quizá, se habría dedicado a hacer zapatos.

La distancia entre él y el monstruo a pesar de ser grande no impide que su conexión la reduzca, La bestia lo tiene como objetivo a él, de modo que dejará el deshacerse de la chica a un lado y se dirigirá a partir de este momento solo a su presa original. El Arcángel da un salto acrobático y con la gracia de un águila aterrizará cerca de su oponente, guardando una distancia para poder acomodar su pose en lo que este se distancia para atacar. La embestida atípica de un toro que corre en dos patas es veloz y pronto se provoca el choque, como mal torero el Arcángel recibirá los cuernos intentando detenerlo y aunque lo logra por un instante el peso de su adversario logra sumir unos centímetros en el concreto los pies del enmascarado. Sonia detenida por la impresión admira la afrenta entre estos seres, uno que estaba por liquidarla y el otro que hizo lo propio con la familia de su novio.

- Eres lo más feo y apestoso con lo que he luchado- dice el arcángel dejando estallar su energía para alejar al toro de él y Sonia.

El toro al verse vencido por una criatura más pequeña ruge y vaporiza por la nariz, con sus enorme puños golpea el piso logrando cuartearlo con poder tal que levantará escombros de modo dirigido, de entre la piedras enormes que forma y salpican a su oponente buscará las más grandes para lanzarlas y herir a distancia a su enemigo. El Arcángel dará saltos en diagonal para acercarse esquivando las piedras, pero la repetición se acelerará hasta el punto que una lo choca en el pecho y es derribado.

- ¿Ese es el monstruo del que las noticias dicen tantas cosas?- titubea Sabiendo que solo es un comentario para ella, se levanta y busca refugio tras algún árbol o banca que la cuide.

De modo aturdido el Arcángel se levanta haciendo a un lado el proyectil y para este momento el toro está por cogerlo, solo puede defenderse acertando la trayectoria y entrelazando las manos con él, en una lucha de fuerzas el toro sin duda tiene la ventaja y el Arcángel comienza a apoyar las rodillas, de reojo mira que Sonia se ha puesto a salvo, en el instante siguiente apoya su una pierna en el pecho de la criatura y con un giro para atrás cambia la posición de las manos ejerciendo la fuerza hacia arriba, el toro estira el cuello, se queja y lo suelta, de nuevo se colocan a distancia.
- No puedo dejar que me agarre otra vez- Dice el Arcángel buscando un punto débil en su oponente viendo que sus enormes brazos y cuernos son peligrosos, por lo cual decide buscarle la espalda.

Elioth lo embiste de nuevo y el otro logra saltar entre las piernas para cruzarlo, estando ya del otro lado junta sus manos para rematarlo como si bateara un cuadrangular, el toro cae de bruces y aumenta su enojo, el Arcángel con una maroma agrega una patada a su ataque y queda sobre la espalda del caído toro. Ya con las rodillas apoyadas el toro gira el torso para golpear a su enemigo pero este logra agarrarse de él, mientras se incorpora de pie la bestia logra tomarlo por un pie y lo impacta tres veces contra el piso para luego arrojarlo sobre un muro cercano. El encapuchado queda incrustado como una piedra más y con una respiración cansada mira como corre a él como lo hacía el jugador de americano para derribar al mariscal contrario, ante esto solo cruza los brazos para cubrirse la cara, el efecto continuo es que ambos atraviesan el muro y el toro teniéndolo abajo comienza a golpearlo insistentemente.

-Te destruiré- dice la bestia con un tono forzado casi animal que solo se entiende poniendo mucha atención.

Elioth regresa donde los escombros para hallar una enorme piedra con la que lo rematará, pero en el lugar donde se hacía tirado el otro ya no lo encuentra, una luz impacta la piedra haciendo escombro que cae como polvo en su cabeza.

- ¿Es que nadie te dijo que no puedes descuidarme?- Dice el maltrecho disfrazado apuntando aún con el dedo que disparó y gesto cansado.

Irritado aún más Elioth eleva su adrenalina y con esta su masa muscular, su propio calor comienza a hacer notable la evaporación del sudor, el Arcángel utiliza una técnica de agilidad para simular que se divide en dos iguales uno ataca por derecha con un gancho y el otro por la izquierda con una patada de tijera, el animal acierta con golpes a ambas imágenes pero desaparecen, luego con un codazo gira para deshacerse de la nueva imagen que se formaba a su espalda y con el otro brazo golpea al aire arriba de él al ver otra ahí, pero estas distracciones solo facilitaron que el arcángel le ganara el piso justo abajo y con un salto lograría impactarle en el mentón. La fuerza es suficiente para doblar para atrás a Elioth y quedar flotando arriba de él, Elioth rápidamente lo pesca por el tronco y aprehende con ambas manos, la presión que ejerce sobre él hace que el encapuchado apriete los dientes intentando zafarse pero el toro enloquecido le propina un cabezazo dejándolo aturdido. Elioth le regresa el golpe en el mentón y el Arcángel como muñeco de trapo es lanzado por el aire. El cuerpo cae sobre el puente en el que la avenida cruza y es alcanzado por el toro que de un salto llega. Por lo repentino del fenómeno aún los autos seguían pasando y enloquecen al acercase a las figuras fantásticas que pelean, algunos patinan al dar la vuelta y chocan entre sí, un compacto menos afortunado se le acerca lo suficiente al toro para que este de un golpe lo mande fuera del camino volteándolo. Elioth se acerca decididamente al su enemigo que comienza a recuperarse, el Arcángel mira como va a ser arrollado por un auto y apenas gira para librar la llanta la cual solo pasa sobre una parte de su capa, de inmediato mira un puño colosal cayéndole encima pero logra evadirlo con otro giro.

Una vez más el enmascarado busca escabullirse bajo los pies del monstruo, pero este logra atraparlo esta vez y lo derriba con otro golpe. Los autos ya se han detenido y el toro repite su golpe al piso para dirigir escombros al enemigo pero por estar en un puente lo que provoca es romperlo y caer con el Arcángel y el resto de los autos.

Entre los cascajos se levanta furiosa la bestia y olfatea desesperadamente para encontrar al rival, comienza a mugir y el sonido es acompañado con un rayo que enmarca la silueta poderosa en alto contraste, acto seguido un trueno continuo con el ruido y comienza a llover de pronto como suele pasar durante febrero en esta ciudad. La lluvia se ha llevado el aroma del Arcángel y ha provocado encharcamientos, tras este combate la gente ha logrado escapar, unos cuantos curiosos se esconden a buena distancia, pero la más intrigada es Sonia que no ha de estar a más de cincuenta metros.

- ¡Oye, cornudo!- grita el Arcángel que logró saltar antes que el puente cayese y está de pie en una orilla que no fue derribada-. Me has dado un magnífico masaje pero es hora de que te acabe.

El enmascarado aprecia por donde ve daños y algunas personas heridas, su furia le hace temblar las manos y luego las aprieta, está decidido a lanzar su ataque más fuerte, ve como el toro le lanza cascajo y este lo evade para saltar hacia él y concentrar energía en su puño para así propinarle un buen golpe, con esto logra torcerlo así que hace lo mismo con ambas manos, conforme logra acertar unos golpes pierde parcialmente el juicio y comienzan a intercambiar porrazos como peleadores callejeros. El toro también lanza un par de patadas que impactan los costados de su enemigo haciéndolo retroceder, el Arcángel se duele y furioso junta una bola de energía en sus manos, está por agrandarla y lanzarla cuando de reojo ve cerca de Sonia, sus pupilas se dilatan y un recuerdo lo asalta por un instante.

En el recuerdo se ve que una noche helada después que se apaga una enorme luz el Arcángel se ve en un parque devastado y cerca de él una chica con la ropa rasgada y sin vida, la escena cambia y un entierro es televisado, en las pantallas de las teles se ve a Abraham llorando cerca del ataúd. En ese instante el recuerdo se acaba y la luz que formaba para lanzarla se extingue.

En esta breve pausa el toro lo levanta por la cabeza, con ambas manos y comienza a apretarla para reventarla, pero una piedra mediana le golpea un cuerno.

- ¡Déjalo monstruo asqueroso!- Grita Sonia que se ha acercado, de inmediato recupera la cordura y retrocede poco a poco atemorizada.

Elioth sigue sosteniendo la cabeza del Arcángel pero se dirige a Sonia pues le ha indignado que ella lo atacara, aunque apenas y sintió la pedrada, un rastro de orgullo lo invade. El Arcángel que cuelga de su mano abre los ojos y ve que se acercan a la chica, su reacción es balancearse para apoyarse en el piso y coger de la mano al enemigo y lanzarlo lejos. Elioth por un instante pareciera ligero y se ve volando por varios metros, aterriza enlodándose por los charcos y se reincorpora aún con más ira.

El Arcángel respira con dificultad tras el gran esfuerzo que hizo para proyectar al gigante y voltea para de reojo a ver a Sonia, en su mirada hay un fuego que Sonia jamás había visto y ella se atemoriza cayendo de espalda, con ese gesto quedó sobreentendido que debía alejarse. Sin duda el haber sido salvado por una chica no fue del agrado de él.

El toro prepara otra embestida y el Arcángel de inmediato mira alrededor buscando algo que le sirva, al parecer ve algo y corre con rumbo a un edificio y brinca a una barda la cual es alcanzada por Elioth y derribada, justo en eso el Arcángel salta de nuevo al piso de arriba y evita ser atrapado, Elioth al ver que este puede escapar decide escalar cada nivel del edificio que pareciera una escalera con escalones de tres metros. El arcángel por primera vez se ve huyendo y Elioth se desespera por no poder alcanzarlo, así hasta el piso tres en el que se encaran. Como si recordara el pasaje de David contra Goliath el arcángel prepara una pequeña bola de energía para lanzarla al aire engañando a Elioth, esta falla y solo da contra un poste de luz que comienza a caer, en su otra mano prepara una esfera luminosa más grande, Elioth lo ataca con los cuernos por delante y acierta derribándolo y cayendo los dos cerca de otros escombros y el encharcamiento que a estas alturas ya ha aumentado notablemente por los daños en el piso, justo antes de caer el Arcángel impacta con la esfera el piso y este sale despedido hacia arriba y con unos giros logra posicionarse sobre unas piedras retiradas al cráter creado por la esfera luminosa, Elioth se levanta furioso y empapado en el lodo.

- Debes saber, que tienes tres turnos atrás de haber perdido – dice el arcángel con una sonrisa malvada.

El poste de electricidad cae y un cable de alta tensión llega a la laguna donde se encuentra el monstruo electrocutándolo, el Arcángel prepara el ataque luminoso que no utilizó con anterioridad, en sus manos forma una luz que crece y es lanzada como rayo a Elioth mientras pareciera que esta luz subiera su sonido tono a tono de manera melódica, el Arcángel grita el nombre de la técnica… “Réquiem”. El toro desaparece disuelto en la luz.

En este mismo instante Comienzan a llegar helicópteros y carros de la policía, rápidamente unos granaderos se colocan en posición y rodean al enmascarado, este salta y nueve imágenes de él corren en direcciones distintas, se disuelven a los pocos pasos y crean confusión. El Arcángel ya está a varios metros corriendo para alejase del estadio, pero siente una presencia, de inmediato unos rayos negros caen cerca de sus pies, salta y se sitúa sobre una de las taquillas del estadio.

- Veo que eres tan fuerte como lo esperaba, ¡felicidades!- dice Ramadán con un discreto aplauso mientras se forma a partir de una nube de humo negro-. Has sido elegido por nosotros y he venido por ti.

- ¿Quién eres tú?- Pregunta el Arcángel con tono enojado y listo para atacar.

- Yo, mi estimado caballero, soy su juego nuevo- contesta con un ademán elegante Ramadán, guiñe un ojo y sonríe, se logran apreciar sus colmillos de vampiro.

Al fin los oficiales cortaron la electricidad de la línea rota y continúan buscando al encapuchado, los curiosos que creen que ya todo está bajo control comienzan a salir, incluso unas aves regresan los árboles cercanos y pareciera estar en calma la gente entre todas esas ruinas. Cerca de las escaleras que dan al enorme jardín central camina Sonia, cruza sus brazos por el frío y exhala vapor a cada respiro, su rostro empapado aún refleja su consternación y admira lo que fue al campo de batalla, aunque todo luce un desastre a partir de ahora nace una mayor admiración por ese al que la gente conoce como el Arcángel.


Episodio 3: Un Juego Nuevo

Es una noche caótica en un parque al sur de la ciudad, hace poco tiempo el Arcángel ha provocado una gran explosión y casi ha destruido medio parque, la policía ha cerrado la zona y los bomberos buscan entre los destrozos si es que había personas. Abraham camina cojeando, su ropa maltratada y múltiples raspones solo confirman que su cita ha sido más que un desastre, pero ojala y fuera solo eso, en cambio pasos más adelante cuando se tope con los paramédicos atendiendo a una chica en el piso le harán desear cualquier número de desastres por que no hubiera ocurrido la desgracia.

Una ambulancia se acerca y de ella sale una camilla que está destinada a una chica que está tirada, la suben y con una manta cubren su rostro, ya no hay más que hacer. Samantha murió esa noche y con ella la vida de Abraham que tenía hasta entonces, el Arcángel se ha llevado a su familia y a su querida. Abraham sale del recuerdo, está bajo escombros que lo hacen desfallecer, en la oscuridad de su entierro queda inconciente, el ataque de Elioth lo ha sepultado y en silencio duerme.

Ha pasado el tiempo y en la Ciudad Universitaria todos se reincorporan tras el desastre después de un partido, Sonia camina buscando a sus seres apreciados, su cuerpo, su cabello húmedo y su mirada perdida le dan un toque perverso mientras trepida por el frío, pero el entorno seguramente a ella no le parece algo placentero, de entre el alboroto se acerca Damián.

- Hey – saluda este con un aspecto cansado

- ¡Damián!, sabía que te había visto- Sonia contesta con dejo de sorpresa, lo mira fijamente y luego desvía la mirada-. Tengo que encontrar a Abraham.

- Ya hubiera salido si estaba escondido, creo que se ha de haber atorado por el puente-. Contesta el muchacho

- Claro, te acompaño- Piensa que sonó tonta pues ella es quien lo busca, pero en este momento le pasa la idea que así pasará un buen rato a lado de él-. Pensándolo bien… Si no hay de otra.

Ambos se acercan donde el puente y revueltos entre los bomberos, policías y ciudadanos ven salir a los escondidos y sepultados, Unas personas levantan una mano que sobresale debajo de unas piedras pequeñas y polvo, Damián lo reconoce.

- Sonia, ahí está – señala Damián al chico que sacan los otros y que se ve bien, solo un poco desorientado.

- Ya decía yo, Abraham ni siquiera es bueno para desaparecer- Dice Sonia para sí misma lamentando que la búsqueda sea breve.

Una vez juntos los tres caminan un par de cuadras donde el padre de Sonia la espera preocupado y marcando repetidamente por un celular. Mientras caminan Sonia informa a Abraham de lo que ocurrió, pues este le explica que con la ola humana él quedó tirado y no vio nada después que el polvo lo sepultó.

- ¿Y qué pasó con el toro entonces?- Pegunta Abraham con su rostro y ropa maltratadas y sucias.

- El Arcángel lo venció- sentencia de manera concreta Damián ante la expresión de desapruebo de Abraham

Sonia se sorprende y reflexiona sobre la seguridad con la que Damián menciona ese hecho, y aunque ella también lo vio, está conciente que casi no hubo testigos. En poco tiempo llegan al lugar convenido por su padre el cual tardó en llegar por el tráfico ocasionado y aunque no supo lo que ocurrió hasta llegar al lugar, lo vería muy alterado. Ella sabe que quizá jamás vuelva a salir con Abraham, él y Damián se retirarían juntos.

Sonia vive al oriente de la ciudad, en sus inicios la ciudad no imaginó que un día se expandiría hasta esos lugares y ahí las autoridades colocarían una cárcel sin saber que llegaría a convertirse en el referente de una colonia. En el hogar de la chica ella no tiene mucha comunicación, es la menor de cuatro hermanos y mantiene en secreto su noviazgo con Abraham. Su mamá es una mujer conservadora y le cuida teniéndole limitados varios permisos, después de saber lo que ocurrió la noche anterior pensaría más de diez veces el dejarla salir a eventos multitudinarios. Esa mañana Sonia salió a la prepa a hacer un examen de idioma y solo le avisó que llegaría pasado el medio día, sin embargo se prolongó hasta las tres y media pues pasó a hablar con Abraham por un teléfono público pues se descompuso su celular el día anterior y no le dejan llamar por mucho tiempo en su casa. Al llegar mira a su mamá que está cocinando.

-Hola mami, ji ji- saluda Sonia Sabiendo que ha llegado atrasada.

- ¿Por qué tan tarde?- Pregunta su madre enojada.

- Ah, verás, es que tuve que pasar por unos libros a la biblioteca y como no estaban a préstamo, pues adelanté mi tarea ahí- se excusa sabiendo que su madre no le creyó nada.

- Ya sabes que debes llamar si vas a llegar tarde… Y…. Necesito que vayas a la tienda por algunas cosas, ¡apúrate!-. Dice la señora mientras continua preparando la comida.

Sonia va a la tienda y completa lo que falta para la comida, revisa la harina, los huevos y la pasta que le encargaron cuando se oye una explosión cercana. En la cárcel que queda a unas cuadras de su casa ocurre un pequeño pero violento temblor, acto seguido unas extrañas llamas aparecen quemando lo que se atraviesa a su paso, varias paredes arden aún cuando son de concreto. Una señora que caminaba cerca de la tienda se asusta por las llamas que a lo lejos se sienten, esta corre asustada e invoca a las divinidades populares tales como el Señor de Chalma y La Virgen, sus gritos ocasionan que Sonia mire sorprendida las flamas que se levantan por encima de los enormes muros de la prisión.

La cárcel del oriente es un penal de seguridad media-alta y con mayor tamaño, en muchas ocasiones son trasladados ahí internos conflictivos de otras zonas, por la sobrepoblación, como ahí se encuentran presos con condenas muy elevadas estos son concientes que quizá jamás salgan por lo cuál ahí dentro no tienen nada que perder. Aquellos que tienen unas condenas menores pero que suelen regresar continuamente intentan mantener una reputación pues además de que les da un estatus, les facilita tener negocios dentro de ahí, los que son jóvenes gustan de quedar bien con los veteranos y poderosos pues les otorgan cierta protección. Por último hay una gran población de delincuentes relativamente muy menores, varios se quedan solo un año y muchas veces es lo que dura su juicio. Estas clases de reclusos provocan una especie de sociedad jerárquica en la que todos saben todo de todos y a la vez solo muestra la corrupción dentro ya que los negocios internos están expuestos a todos pero siempre serán negados por mantener la imagen del “Centro de Readaptación Social”.

La cárcel en sí es el edificio tras las oficinas en que se encuentran los juzgados, así es como irónicamente las oficinas llenas de funcionarios supuestamente decentes están también en la prisión, la diferencia es que los reclusos están todo el tiempo y ellos ocho horas, no obstante los presidiarios podrían abandonar el centro una vez cumplidas sus sentencias y no volver, en cambio el salario de los trabajadores los esclaviza por siempre, algunos que tienen plazas que pueden pasar a sus familiares ya han condenado a su estirpe a seguir ahí dentro.

La zona en que están encerrados los convictos los separa de todo por muros de un metro de grosor, son cuatro y están custodiados por cuatro torres, en cada una policías tienen como herramienta más ornamental que necesaria rifles de asalto. Hay en el centro un edificio conectado con las oficinas, es enorme y en él están las celdas donde los que pueden pagar su espacio gozarán incluso de una celda completa para ellos, mientras los que entre menos posibilidades tengan tendrán que ver donde poder dormir. Junto a esto hay un comedor en el que siempre hay vigilancia, sobre todo por que cerca de la cocina hay entradas para camiones que surten los víveres y representan un punto clave para fugas. Así mismo queda cerca un gran patio en el que los reclusos pasan el tiempo en que no están en lo antes mencionado o en la muy esporádicamente en su sala de visitas. No obstante hay también apartados a donde envían a los más violentos para aislarlos durante algún tiempo de los problemas, de manera subterránea hay dos niveles más en los que se reparten presos violentos y aquellos cuyos casos complicados exige la ley no convivan con el resto de la población: presos políticos, narcotraficantes con mayor renombre y estafadores mayores. Estos inclusos permanecen incomunicados entre sí y rara vez salen a la luz del sol, existe un cuarto nivel que se asume vacío pero su existencia sirve para crear el mito que hay algo aún peor encerrado ahí.

El temblor ha provocado una grieta en el patio y de ella un torbellino de flamas gira violentamente, aunque este fenómeno se da en el interior de la prisión también, esta es la torre de fuego más impresionante. Las autoridades tomadas por sorpresa pierden el control de la situación, en su intento por retomarlo piden auxilio para una evacuación de emergencia, dentro de poco comenzarán a sacar a la población general, los bomberos acuden al llamado con un protocolo especial para la prisión y los medios de comunicación quizá serían los más prontos en llegar.

- ¡Aquí, transmitiendo desde la Prisión Oriente! – aclara una reportera ante su cámara

-¡Las llamas son tan grandes que no puede haber tomas aéreas!- Comenta otro reportero mientras su camarógrafo enfoca la torre que desde fuera se ve.

Así cada televisora y fotógrafo busca su ángulo deseado, los helicópteros no se pueden acercar. Sonia mira las flamas y por un instante le parece apreciar una figura familiar que entra en la prisión.
El Arcángel prácticamente no ha tardado en llegar, logra saltar los grandes muros y llega hasta la torre de fuego, se cubre el rostro pues ni él soporta el calor y rápidamente avista alrededor para ver qué es lo que hacen los demás, se acerca a un policía y pregunta por si puede hacer algo para ayudar, el policía le teme y considera que podría tener relación con el siniestro, pero por un instante decide contestarle, quizá más por el miedo que por confianza.

- Mira, estamos preparando a los convictos para evacuarlos, este, primero los del tercer nivel, ellos llevarán más seguridad, este, luego la población general, pero nos falta ir por los del segundo nivel, este, si pudieras apoyarnos ayudándonos a sacarlos, este, pus, hay que sacarlos y traerlos aquí cerca de este punto el cual es, pues ahora si que la zona de seguridá- dice el policía asumiendo que el Arcángel entendería todo y elaboraría un plan-. Pues es que hay que evacuarlos por que el fuego, pues se pueden quemar.

El Arcángel ubicó una entrada cerca del edificio central y por los señalamientos del policía asumió que era el acceso para los niveles inferiores, corre y entra rápidamente, con velocidad inspecciona y se percata que hay flamas que se adhieren a los muros como si alguien los hubiera bañado de algún combustible. Casi no hay muebles de madera, todo es metálico pero también arde de manera misteriosa. Un pasillo conduce a un elevador que sin duda solo sirve para bajar, aunque todo mundo sabe que en un incendio no hay que usar elevadores el arcángel lo intenta, pero para accionarlo hay que utilizar una llave, mira alrededor y no ve algo así, pero no hay tiempo, cubriendo sus manos de energía golpea las puertas para abrirlas, inmediatamente hace eso y las luces de este se prenden y aparentemente bajará por si mismo, lo aborda y comienza el descenso, el calor aumenta, por el tiempo que tarda en bajar parece que están muy profundos los niveles.

- Estos tipos saben lo que hacen- comenta para sí el Arcángel pensando que un custodio que baja por ese elevador ha de aterrarse del solo hecho de estar completamente enterrado bajo diez metros de tierra.

Al llegar al final del recorrido las puertas rotas hacen el sonido como si se abrieran y el Arcángel baja, hay una especie de bodega y una reja abierta que conduce a unas pocas celdas que ya están vacías, a diferencia que las de arriba estas se ven aisladas pero cómodas, unas con muebles de madera los cuales ahora ya sirven de combustible, en el fondo hay dos caminos pero las celdas también tienen las puertas abiertas, Nunca había estado él en una cárcel y esto le parecía un tanto macabro, sin embargo no había tiempo para pensar en ello, aunque ahí las llamas son meno que arriba, el calor se encierra y el humo no deja respirar, también está una rampa que dirige al tercer nivel. Ahí las cosas lucen más oscuras, apenas unas lámparas delimitan los espacios y ahí entre una humareda están los criminales más violentos, no tienen rejas, ellos tienen en sus celdas una puerta metálica con una rejilla que sirve para apenas poder revisarlos, los gritos de los olvidados son lamentaciones aterradoras, apenas y pueden respirar y el calor los sofoca, el arcángel grita para apaciguarlos, peor esto solo provoca que todos golpeen sus puertas para dar muestras de vida.

-¡Rayos!, ¿por qué no los habrán liberado antes?- el Arcángel exclama lamentando por los que están encerrados.

Toma la puerta de una celda y la retira con facilidad, aunque es un acero muy duro para él fue como quitar una lámina de un aluminio delgado, pero de inmediato del interior un sujeto enorme y musculoso lo aprieta del cuello, esto al tomar por sorpresa al Arcángel loga derribarlo aunque sabe que con un simple golpe podría romperle todos los huesos.

- ¡Malditos!, déjeme salir, te mataré por que no me han sacado- grita el criminal sosteniendo un tenedor que logró hurtar y amenazando al encapuchado pues el encierro y calor lo han enloquecido.

El criminal intenta enterrar el tenedor en el cuello de su oponente, pero este con sacudirse un poco lo aleja de golpe. Lamentando la situación avisa a todos que se retiren de sus puertas con un grito, tensa sus manos y con un grito poderosos acumula energía en sus manos, corre a lo largo arrancando todas las puertas de una vez., asombrados los presos se asoman y nadie intentará algo tonto.

-Voy a sacarlos de aquí, suban por esa rampa y suban en el elevador, si no sirve, agáchense y no respiren el humo, ¿hay más celdas?-. Pregunta de modo imponente a uno de ellos.

- Eh… dicen que hay una abajo, pero nadie lo sabe a ciencia cierta, nosotros no sabemos, que ahí está el… Que mueve a todos- de inmediato se hecha a correr con el resto, pero su expresión delata que dijo algo que no debía haber dicho.

El Arcángel busca apresuradamente y observa una pequeña puerta, la abre y observa una rampa angosta, al bajar llega a una celda discreta y en su interior hay dos tipos desmayados, abre la celda y logra despertar a uno mientras que se hecha a los hombros al otro, rápidamente corren hasta el segundo nivel para agarrar el elevador, ahí con un poco más de aire logra recuperarse el maleante inconciente.

- ¡Que bien!, ya puedes caminar por ti- dice el Arcángel dejándolos en el elevador.

- Gracias, este… tiene años que no subimos, en verdad no se quien eres pero se nota que no eres policía- dice uno de los prisioneros mientras el elevador sube.

De pronto mientras el elevador emerge una repetición del terremoto hace que se cuarteé la bodega subterránea y que el cable del elevador se rompa, los reclusos caen de manera violenta pues los frenos del vagón.

Episodio 4: No eres policía

SPTTRO es un laboratorio secreto, sus trabajadores son en su mayoría gente extranjera y vive en las mismas instalaciones subterráneas, para ser sinceros no se les distingue a ciencia cierta a que región podrán corresponder. Quizá sean europeos por su tono de piel clara y estatura, pero no tienen un rasgo definido para identificarlos, la mayoría en extremo pálidos por la nula exposición al sol, sus miradas y ojos grises bien podrían compararse con la mirada de Abraham. El ambiente muestra indiferencia, pueden convivir de manera tranquila el laboratorio y las áreas administrativas, por un pasillo que conduce a la dirección va caminando un vampiro maltrecho, aunque los no vivos se regeneran rápido, este muestra que perdió la batalla con su simple carácter, llega a la oficina y entra.

- ¡Ese maldito!- grita abriendo en par las puertas-. Él que tanto batalló con un simple toro apenas convertido me humilló, diciendo que no le interesa actuar para nosotros, y con un simple golpe de sus técnicas casi me derrota.

- Es por que eres un cretino- dice Lilith que estaba sentada donde el líder suele sentarse y después ríe-. ¿Es que crees que esperábamos que lo capturaras tan fácilmente?, esto solo fue una prueba, pero no esperaremos a que termines con los rollos antes que lo captures.

-Eres una bruja, ¿qué te has creído al ocupar el lugar del jefe?- contesta Ramadán furioso.

- Él está ocupado en otro asunto el cuál tú no tienes derecho a cuestionar, y yo mando por ahora, así que resígnate a obedecer y ve pensando en donde vas a usar el siguiente rollo- habla Lilith con un coqueto tono administrativo-. Recuerda que es fuerte y ya ha vencido antes el poder del rollo, ¿o no te enteraste de su batalla contra el macho cabrío?

-El macho cabrio no era más fuerte que yo- reclama Ramadán-. Hace poco tiempo el rollo lo convirtió en un guerrero temible, pero yo podría vencerle.

-La batalla de anoche solo nos confirma que no sabe usar el Arcángel su poder aún, batalló para ganarle al toro pero es por que está acostumbrado a pelear con seres de este mundo los cuales rara vez le exigen esfuerzo alguno- Lilith se levanta y se le acerca a Ramadán con paso seductor-. Tú no cuestiones, sabes que el plan es así, cuando acceda por las buenas o las malas probaremos el poder de los siete rollos en él, mientras tiene que ejercitarse un poco con tus mascotas.

Lilith le entrega a Ramadán un rollo más, Ramadán lo arrebata descontento y desaparece, ella sonríe y se inclina para orar, así establece un diálogo con la voz de su amo.

- Señor, el Arcángel logró vencer al segundo rollo y a Ramadán, en poco tiempo probaremos su fuerza contra el tercero, dígame si es momento de intervenir.

La oscuridad toma a Lilith y todo parece e, calma.


Dentro del Reclusorio del oriente el Arcángel rescata a los presos que caen del elevador, esa salida se derrumba dejándolos atrapados, el homo se vuelve más denso y las llamas comienzan a crecer, el Arcángel cubre con su capa a los reos y los protege del calor creando un campo con su energía vital.

-Puedo hacer una salida, pero creo que los dejará fuera de prisión, los dejaré salir si prometen regresar y cumplir su condena- explica el enmascarado con voz decidida pero paciente.

-Señor, puedo asegurarle que volveremos pues de todos modos nuestras vidas ya estaban condenadas, primero por las leyes y ahora por estas llamas- dice el reo que agradeció antes.

- Con esta promesa basta- Dice el Arcángel para desvanecer el campo y dirigirse a una de las paredes-. Creo que este camino será retirado de las llamas.

Él se concentra y su mirada se pierde, su energía vital fluye por su cuero y se prepara para lanzar un gran poder, extiende su mano y deja salir unas ondas que chocan con los muros, en el punto al que lo dirige estas parecen entrar sin provocar daño alguno, pero un momento después el concreto implota pareciendo que algo lo apretara y dejara un largo túnel como huella.

- Esto servirá mientras lo mantenga, así que corran y no miren atrás- Dice el Arcángel con esfuerzo manteniendo la postura.

Los presos se apresuran y corren por el pasaje, al llegar al final el reo agradecido voltea para ver si él los sigue, pero esta acción irrumpe con la meditación de su héroe y el hoyo se cierra.

- Se ha quedado atrapado, debemos de avisarle a alguien- dice alarmado el reo agradecido.

-¿Eres idota?, ya viste que es muy poderoso, saldrá de algún modo, mejor aprovecha para escapar, los francotiradores están distraídos con el desmadre- reclama su compañero el cual emprende una carrera.

- Prometimos regresar- lo deriva su compañero evitando que continúe.

- ¡Cállate, no digas estupideces, es nuestra oportunidad!, llevamos años ahí dentro, yo ya me harté- el otro reo enfurecido por la actitud comprometida de su compañero lucha y gana, lo derriba y comienza a patearlo-.Prometieron que nos sacarían, dejamos a nuestras familias, dejé mi carrera por esta misión y ni todo el poder que acumulamos vale nada, no somos nada, yo me pelo.

El reo noble se retuerce en el piso un rato, luego se levanta y rodea el reclusorio, al llegar a la zona donde están saliendo los transportes de la evacuación nadie le presta atención y entra, su conciencia no lo deja en paz y decide adentrarse una vez más en el reclusorio para asistir si es que hay alguien a quien salvar. Su compañero por el contrario, logra cruzar las barreras desprotegidas y corre por las calles aledañas, se quita parte del uniforme para no ser reconocido, pero al llegar cerca de una avenida principal se resbala y al no poder detenerse cae en esta y es arrollado por el transporte colectivo.

Dentro del penal el Arcángel queda atrapado, pero le es fácil escapara haciendo un hoyo por donde estaba el elevador, ya sin cargas es mucho más sencillo escapara por ahí, sin embargo conserva al duda de las misteriosas llamas, pues… ¿Cómo es posible que haya flamas que quemen el cemento y se adhieran a todo? Es como si tuviesen una voluntad propia. Al salir al patio, los francotiradores lo reconocen y disparan repetidamente, las balas cesan por una repetición del terremoto y el enmascarado logra escapar evadiendo los escombros de la construcción que caen cerca de él, cuando logra huir lo hace por una calle que lleva cerca del sitio donde está Sonia, ella se da cuenta y ve que él se mete en una callecita y escala a una azotea accesible, decide que es buen momento de tomarle una foto, desesperadamente y con sigilo toma el teléfono de una chica que curioseaba las llamas, como esta lo tría en una funda y a la vista es fácil de sacarlo sin que se percate. Sonia sube hasta donde el Arcángel y mientras este está a punto de quitarse la máscara ella prepara la cámara, piensa que es la oportunidad y eso le eriza la piel su pulso se acelera y dice para sí misma – te tengo-. El arcángel se da cuenta de su presencia y la voltea a ver.

- ¡Espera!, no te vayas- Dice ella al ver que está por escapar, lo cuál logra detenerlo-. Tengo que agradecerte que me hayas salvado ayer, por favor dime que no eres el mismo que mató a los padres de Abraham y a Samantha.

- No soy nadie- responde él tajantemente ante las preguntas que le hace y escapa.

Pasan los días y rehabilitan el reclusorio, en las celdas del nivel cuatro el preso se dialoga para si. Ha pedido información sobre el Arcángel, lo estudia, aún le sorprende que su compañero terminara arrollado. Él es quien maneja desde al cárcel a un grupo de mafiosos, tiene control sobre varias zonas y es el indicado para la repartición de varias mercancías ilegales, no obstante no es su placer. Hace años él era un prometedor agente secreto del Centro de Inteligencia y Seguridad Nacional. Un día un protocolo ultra secreto llegó desde los poderes más altos e iniciaron la formación de un cártel autorizado que se mezclaría con el crimen organizado a modo de encubiertos, pero era un proyecto a largo plazo, sin embargo producía grandes ganancias para los políticos implicados, poco a poco se vio más como negocio que como misión al punto que se alejó de su fin, con el cambio de gobierno se desconoció el proyecto y lo trataron como a un cártel más. Pero las herramientas y contactos ya estaban esparcidos, por ello ha sobrevivido con los métodos corruptos y facilidades que se han ganado. Es como si el gobierno creara un virus como arma biológica y esta se les escapara de control y terminara mutando e infectándolo, y aunque el líder aún puede apegarse al protocolo y rendiría cuentas al estado, las autoridades encargadas prefieren que continúe a la sombra del actual partido político.

Episodio 5: No soy nadie

Unas semanas han pasado desde el incendio en el reclusorio, Sonia busca en Internet las noticias al respecto y aún nadie puede explicar por que fue posible que unas llamas aparecieran del subsuelo si en la zona no hay actividad volcánica alguna, claro se omitieron varios detalles, no se menciona que las llamas podían adherirse a cualquier material aún cuando este no se consuma, mucho menos que el Arcángel había intervenido, claro algunos blogs asumían que él estaba detrás de todo eso. Sonia leyó también páginas dedicadas a las leyendas urbanas al respecto. El Arcángel apareció hace año y medio, en un inicio la gente pensó que era un paladín enmascarado, salvaba a las personas y detenía grandes crímenes. Lo llamaron así por que usa una máscara idéntica a la que un luchador famoso del mismo nombre, incluso sus capacidades sobrenaturales hacían pensar que era un enviado divino y llegó a tener seguidores. Pero el tiempo pasaba y se demostró que tenía que ver con los siniestros que según resolvía, además en una ocasión provocó el gran accidente vial que como resultado provocó que varias personas murieran entre ellas el padre y la hermana de Abraham y que un narcotraficante escapara de la justicia. Unos meses después provocó el siniestro en el hospital psiquiátrico donde estaba internada la madre de Abraham y ahí la mató. Todo indicaba que tenía como blanco esa familia pues intentó acabar con el mismo Abraham en mayo del año anterior pero en esa ocasión la víctima fue una amiga de él y de Sonia llamada Samantha.

-No, muy mal todo esto- decía Sonia a la máquina-. Escriben muchas cosas feas, pero a mí me rescató, también salvó a la gente del estadio y también dicen que fue a la cárcel a salvar gente, incluso aunque son criminales.



Ese día en una zona comercial al norte de la ciudad un comando armado hasta los dientes asaltó una banco y varias tiendas de una plaza lujosa, escaparon por la vía principal y los policías intentaron perseguirlos con varias patullas. La balacera provocó varios choques y las patrullas los perdieron de vista, los maleantes escapaban pacíficamente hasta que un rayo impactó el concreto haciéndolos girar y subir en la explanada de unas torres decorativas de la zona. El Arcángel apareció y los detuvo, pero estos abrieron fuego contra él. Así con unos movimientos acrobáticos asombrosos el paladín esquivó las balas y saltaba en las paredes de las torres escalándolas, los malhechores apuntaban y descargaban sus armas semiautomáticas hacia arriba hasta que el brillo del sol les impedía verlo. Eran cuatro los hampones y tenían pasamontañas y chalecos antibalas, cuando dejaron de disparar se colocaron a uno del otro para cubrirse. Apuntaban a cualquier cosa que los amenazara hasta que unas pequeñas bolas de energía cayeron a sus pies, estos en su temor decidieron disparar al piso y las esferas explotaron levantando polvo y pequeñas piedras, ente sus absurdos disparos no se dieron cuenta que el Arcángel ya había noqueado por la espalda a uno de ellos, los demás reaccionan y comienzan a pelear. Uno de ellos con el rifle intenta golpear al encapuchado que ya está entre los tres pero este se agacha, otro dispara pero el Arcángel resulta ser una de sus imágenes y solo hiere a un compañero en la pierna, a sus espaldas aparece el original y con una patada voladora lo arroja hasta que choque con una torre, el que queda se asusta y retrocede vaciando su arma en el Arcángel, este extiende su brazo y con un golpe de aire detiene las balas que caen enfrente suyo, luego escupe una que se le escapó u capturó con los dientes haciendo un gesto de menosprecio. El asaltante corre lleno de pánico y cae al piso cuando llega la policía, el Arcángel escapa.



Al sur de la ciudad hay una plaza comercial en coapa, es un lugar popular entre los jóvenes y tiene servicios costosos, también hay tiendas donde los chicos suelen surtirse de lo que esté a la moda, esto genera un ambiente con gente frívola y pretenciosa, entre las atracciones hay una pista de hielo, en su interior un juego de hokey se desarrolla, es un juego mixto donde los chicos y las chicas se dan golpes por igual, entre ellos destaca Brígida, la goleadora del equipo blanco.

-¡Así se hace, hagan una tijera!- ordena el entrenador al ver que su equipo tiene la ofensiva.

Brígida se abre por derecha con el disco, lo pasa al extremo opuesto y se acomoda más al centro para rematar en cuanto le regresan el disco, lo remata de bolea y acierta sobre el hombro del portero que había achicado el ángulo de disparo, aunque este podía frenar fácilmente, se dejó ir para golpear a Brígida a discreción, pero esta ya esperaba eso y con un desplante elegante le mete el pie para que caiga. Así continua el partido exhibiendo la gran técnica y talento de Brígida, con sus regates veloces, sus fintas y el modo en que domina con el bastón el disco para hacer burlas aéreas. Así de modo divertido gana el partido su equipo. Cuando van de salida de la pista se preparan para ingresar un grupo de baile sobre hielo, Brígida al pasar junto a una de las bailarinas la mira de reojo y le desea buena práctica.

- ¡Un, dos, tres, cuatro, todas ahora giro!- Da las órdenes la instructora a un grupo de bailarinas que practican en la pista.

El ensayo es agradable, peor entre las chicas resalta una de hermosa figura y gran estatura, una chica de traje azul que es la copia exacta de Brígida. Se trata de Avril, su hermana gemela que al igual que ella es una excelente patinadora. Ambas son muy populares en su escuela, son alumnas del colegio tecnológico más prestigioso de la ciudad y tren a más de una docena de chicos muertos por ellas. Altas, rubias, ojos claros, rasgos finos y cuerpos estilizados son destacables. No obstante ellas son de carácter sencillo y amable, cariñosas con sus amigos y de carácter fuerte cuando se trata de flotar en el hielo. Ambas entrenan su afición en esa pista y ala salida caminan a su casa la cual queda cerca. En el camino hay un anciano sucio que batalla con unas bolsas pesadas y batalla con ellas, las gemelas deciden ayudarlo por una cuadra.

- ¿A dónde va?- pregunta Avril con voz cálida

-Voy a comer hijita- Contesta el indigente

- ¿Y, qué come señor?- Pregunta Brígida con la misma voz que su hermana

-¡Jóvenes vírgenes!- contesta el anciano con sorpresa de las hermanas las cuales dejan caer las bolsas asustadas, una nube de humos negro sale de las bolsas y los envuelve a los tres para después desaparecer.



En la prepa Sonia platica con Jesús después que Abraham y Damián han ido a su entrenamiento.

- Ayer casi lo tenía, y en las fotos nos e ve claro quien era- Dice una Sonia desilusionada por no haber descubierto la identidad el Arcángel-. Si se hubiera quitado la máscara saldría de mi duda.

- Quizá sea un secreto que no te gustaría saber- contesta Jesús-. Tú estás enamorada de él, no puedes negarlo, pero recuerda que ya tiene un novio, ¿es que no lo amas?

- Jesús, sabes que lo quiero mucho, peor pues de eso a que lo ame- Sonia habla de Abraham al cuál aceptó por la situación por la que pasaba en esos días.

- Deberías hablar con él, él está muy enamorado, y aunque no te lo demuestre, vive por ti-. Arremete Jesús con solemnidad.

- Creo que no es el momento ahora, además si se entera que quiero al Arcángel no se como reaccionaría, pero estará bien, además tiene a Damián.

-Pero sabemos que tú estás ilusionada con que sea él el mismo que le ha quitado todo, su familia, su primer romance y el amor de su amada- Dice Jesús con tristeza.

Sonia accedió a ser la novia de Abraham tiempo después de la muerte de Samantha, ellos eran amigos de ella, pero solo Samantha y Jesús sabían que en realidad ella estaba enamorada de Damián, cuando Abraham se enamoró de Sonia a ella se le hizo imposible decirle a Damián sobre sus sentimientos con el temor que Abraham se enojara, luego vino lo de Samantha y esa noche en que en el parque aquel el Arcángel los atacara. Sonia aún recuerda la imagen de un Abraham llorando tras la escuela y ella se acercó para preguntarle si él quería ser su novio. Él no respondía ante la obvia respuesta, él se había enamorado de ella y Samantha ya solo figuraba como un fracaso en su vida. Abraham después de un rato abrasó a Sonia y desde entonces quedó entendido que solo la querría a ella.



Un frió inclemente azota a la glorieta de coapa, un conjunto de puentes que agilizan el tránsito, en un instante la superficie se hela y los autos patinan, en un instante ya no pueden subir por los puentes por que estos se han congelado por completo, una figura hermosa patina por uno mientras que de entre un humo azul aparece su gemela en el puente opuesto, con graciosos movimientos estas recorren el trayecto congelando todo cuanto se les acerca. Avril que tiene un traje azul que exhibe sus piernas largas y delgadas crea el aire frío en lo que su idéntica pero en color blanco genera el hielo en las superficies. Estas damas de hielo se divierten cuando aparece el Arcángel dando saltos hasta plantarse ante Brígida la cual detiene su marcha admirándolo, Avril da la vuelta al circuito y se detiene a lado de su hermana, ambas miran coquetamente al Arcángel el cuál es de menor estatura que las dos. Una nube de humo negro se forma en medio de las chicas y Ramadán toma forma, sonríe y las abrasa.

-¿Te gustan mis juguetes?- Fanfarronea Ramadán al Arcángel acariciando las caderas de las chicas-. Te dije que jugaría contigo, y hasta que no te nos unas, seguirán apareciendo.

Se forma otra nube y Ramadán se disuelve.

-Mira Auril, es guapo- dice Brígida a su hermana con nueva identidad.

-¿Será fuerte?- pregunta la hermana mirando seductoramente a el enmascarado.

-¿Mujeres?, esta batalla es dispareja- dice el Arcángel sorprendido.

- Es un machito- responde con cara de tristeza e ironía Brígida con cierta decepción-. No importa si es fuerte, si no es veloz

De inmediato Brígida ahora Frigg crea entre sus manos una katana de hielo y comienza a empujarla hacia su enemigo, este retrocede rítmicamente coordinado con el avance de Brígida y resbalándose en la pista, Avril salta y con una patada voladora lo derriba haciéndolo resbalar de espaldas cuesta abajo, el Arcángel con una maroma hacia atrás logra voltearse y conservar el franco apuntado a ellas pero sigue patinando de espaldas, se concentra y dispara rayos mientras retrocede, las gemelas patinan velozmente y esquivan los disparos. Le dan alcance y ante el nulo apoyo del Arcángel combinan una serie de movimientos acrobáticos para cortarlo con el filo de sus patines de hielo. El Arcángel cae y rueda para resbalar hasta un extremo del puente del que queda colgando.

- ¿Ves? es tonto, haremos que se trague sus comentarios a las chicas- Presume Avril mientras una brisa helada sopla a su espalda generando granizo grueso que golpea el rostro del Arcángel. Esto mi vida, es tu sepulcro helado.

Una capa de hielo crece del borde del que se sostiene el Arcángel congelando la mano de este y manteniéndolo unido al puente. Brígida eleva su mano y un arma similar a un hacha de hielo se forma, la blandea un poco y después la azota contra el enmascarado.

Episodio 6: Sepulcro helado

La glorieta de los vaqueros es llamada así por que años antes ahí había un club de fútbol americano del mismo nombre, incluso a toda la zona se le conoce así. El distribuidor de la glorieta se compone de varios puentes que la rodean en un circuito redondo. Ahora está todo cubierto de hielo, el sol se refleja y deslumbra a quien se acerque, en uno de los bordes cuelga el Arcángel con el brazo congelado y soldado al puente, Brígida que ahora se ha convertido en Frigg está a punto de golpearlo con una arma pesada de hielo. Entonces con la mano libre el Arcángel forma desesperadamente una esfera de energía, al igual que una bomba esta desintegra en cuanto impacta una superficie, con esta bomba golpea el puente desde abajo destruyendo el borde. Con un salto las gemelas se alejan y el Arcángel se columpia para regresar a al superficie del puente, concentra energía que sale por su mano y rompe el hielo que la cubría, sin embargo la tiene entumecida.

- Es impresionante el frió que pueden producir, unos segundos más y podría haber perdido la mano- se dice el Arcángel admirando la mano que apenas se rescató.

- Oye Frigg, este tipo se resiste, ¿quién va primero?- pregunta Avril a su hermana con tono arrogante, proponiendo un juego de piedra papel o tijeras el cual perderá -. ¿Cuánto quieres?

- Dame 30 segundos- contesta contenta Brígida ante la oportunidad de iniciar.

- Pero me dejas algo ¿eh?- le dice Avril resignada creando en el piso una pequeña flor de hielo que de inmediato se comienza a derretir como si se marchitara.

Brígida comienza el ataque lanzándose al Arcángel blandiendo el hacha, el Arcángel logra saltar y se apoya en el hacha, la dama la gira de modo circular para deshacerse de él, con los giros el Arcángel sale despedido y cae para rodar un par de metros, este se levanta y ya al tiene encima una vez más, ella azota el hacha y él logra detenerla con ambas manos, con esfuerzo logra transferir parte de su energía y la hace estallar. Brígida extiende su mano para crear un florete y luego lo ataca frontalmente, su enemigo para esquivarlo retrocede, pero por el hielo en la pista este resbala haciendo torpe sus movimientos.

- Es imposible caminar en esto- reflexiona el Arcángel ante sus lerdos movimientos-. Si pudiera deshacerme de esto.

Como rayo el florete le hace un corte a la altura del pecho el cuál pudo haber sido profundo si no lo evade haciéndose para atrás, pero así de rápido también llega a su mente una idea. El arcángel salta de modo mortal hacia atrás para alejarse, se concentra y agrupa la energía en sus pies, con ella crea unos tachones en sus plantas que deshacen el hielo en donde pisa, así con sus pies crea un modo de aferrarse al piso sin resbalarse, no obstante esta técnica es difícil de conservar activada y su energía es difícil de moldear, por ello le cuesta trabajo mantenerla y dirigir sus intenciones en los ataques. Brígida repite los movimientos de esgrima pero el arcángel ya más firme puede evadirlos, mientras una de las hojas de la flor que hizo su hermana se derrite por completo. La flor está hecha para durar 30 segundos exactos, y ya han pasado cinco, dentro de otros cinco pétalos esta se terminará. El arcángel de modo más estable ha leído los movimientos de su oponente y poco a poco elabora una estrategia.

- Ya memoricé tus movimientos, las niñas bien por mantener su estilo a veces no son tan creativas- dice el arcángel acelerando su avance hacia Brígida.

Brígida lo recibe con el florete adelante, los sacude de arriba abajo para después intentar clavarlo por abajo empujando su cuerpo frontalmente, así toma una dirección hacia su izquierda, el arcángel evade esto ladeándose y empujando la espalda a la izquierda, Brígida entonces intenta un corte curvo de izquierda a derecha pero su adversario dobla por completo el cuerpo para que el florete pase por arriba, la chica entonces intenta tres picones progresivos apuntando a la parte baja de este, pero como él da tres pequeños saltos mortales para atrás los esquiva y le gana la espalda, ella entonces gira media vuelta a su izquierda para clavarle la espada de derecha a izquierda, peor el Arcángel esperaba ese movimiento y ya tenía preparada la respuesta, con la energía acumulada en sus pies crea una pequeña explosión que le ayuda a impulsarse y patear la mano armada de la chica con un brinco, como si despejara un balón de fútbol acierta y el florete sale girando para clavarse en el piso metros a la distancia. Con el giro Brígida queda con su apoyo inestable y ve al Arcángel y su capa sobre ella, el Arcángel se la quita en el salto y esta cae sobre ella dejándola sin visión, un pétalo más se acaba de derretir. El Arcángel cae del otro lado y aprovecha el momento para acomodarle a la chica una serie de movimientos de box. Se agacha y acierta un par de ganchos en el estómago de Brígida para después atinar un golpe directo al mentón con el puño izquierdo, esto la hace tambalear y el Arcángel se perfila para dar un golpe largo paralelo al piso y acertar en el rostro de ella de modo lateral, con el impulso de la energía en sus pies logra que su impacto se lo suficientemente fuerte para arrojarla a una buena distancia a la izquierda. Brígida rasga la capa con unas cuchillas de hielo que logra crear, coloca una pose defensiva dejando sus garras protegiéndola, con el rabo del ojo mira que otro pétalo se disuelve mientras respira hondo y se recupera de los golpes. Con la mitad del tiempo consumido ella se desespera, siente la presencia del Arcángel que la embiste por un lado y ella con un golpe ascendente clava un juego de las garras en el estómago del Arcángel, sonríe y de inmediato se concentra para que el hielo crezca y las garras se adentren en él, Con unas sacudidas levanta el cuerpo y lo azota un par de veces en el piso.

- ¿Pensaste que volverías a golpearme?- pregunta emocionada ella mientras sacude el cuerpo una y otra vez, pero poco dura la emoción cuando este desaparece.

-¡Es una ilusión! No bajes la guardia- grita Avril previniendo a su hermana.

-¿Cómo?- reacciona Brígida y tranquiliza rápidamente la ira mientras de entre el hielo ascienden cuatro arcángeles que la rodean por sus puntos cardinales, ella de inmediato reacciona y coloca las manos en el piso haciendo crecer unas enormes púas que la rodean y ensartan a las figuras que desaparecen, cansada mira sonriendo a su hermana.

- Uff, eran solo ilusiones- Dice calmándose Avril por poco tiempo cuando ve como el verdadero Arcángel ataca a su hermana desde arriba con un golpe directo-. ¡Arriba tuyo!

Brígida voltea y sus pupilas crecen por la sombra que se acerca a ella e intenta cubrirse, el Arcángel le cae con un golpe que da justo en su cabeza que rebota en la superficie cuarteándola, la onda expansiva hace que las púas que los rodean revienten. El Arcángel de pie ante ella nos e percata de las que una fuerte ráfaga helada lo impacta y arroja lejos de Brígida. Avril pisa la flor con enojo y el viento que crea hace sacudir su largo cabello de modo violento.

- Ya se acabó el tiempo, me toca a mi- dice furiosa a Brígida que se encuentra muy aturdida por el golpe.

- Pero, agh, me restan diez segundos Auril- protesta tosiendo y escupiendo sangre Brígida.

- ¡No seas tonta, un pétalo más y estarías muerta!- grita Avril reprendiendo a su hermana.

Avril extiende sus brazos y la temperatura baja aún más, sus ojos emblanquecen y ráfagas se dirigen al Arcángel que espera el ataque. El aire de esta tormenta que inicia es tan helado que genera minúsculo cristales que cortan y se entierran en su oponente como si fueran agujas, aunque el paladín se cubre resiente un tremendo dolor en brazos y piernas, Avril avanza manteniendo el aire.

-Este viento que pica como agujas heladas es literal, aunque te escondas detrás de una ilusión lo sentirás- sentencia Avril.

- Agh, no puede ser, siento el hielo hasta los huesos- dice el Arcángel perdiendo concentración en los pies anclados provocando que se deje llevar por el aire.

Avril apunta con ambas manos y genera bolas de nieve de pequeño tamaño que salen disparadas cuales balas al Arcángel, las bolas de nieve están huecas en el centro dándole el efecto de una bala expansiva que estalla al impactar un cuerpo, El arcángel que cae rodando al recibir los disparos no puede esquivarlos, con la energía potencial de la caída repetida en el plano inclinado su cuerpo salta como pelota, avril al darse cuenta que es el original deja de disparar y se lanza patinando para alcanzarlo. Al llegar a él lo empareja y realiza saltos y movimientos de ballet. Para el Arcángel todo se pone oscuro, no puede explicarse como pero se siente suspendido, en este ataque se combinan aspecto psíquicos que crean la ilusión de aislarlo del mundo, todo es negro, solo ve flashes que le muestran los movimientos de Avril danzando, giros y movimientos sumamente artísticos que al final muestra el rostro de Avril con un quiño coqueto, cada flash él es golpeado de modo directo. La siguiente imagen que ve son los patines de Avril que con un giro ascendente lo patean en el pecho elevándolo, Avril se reincorpora al piso y una vez más el panorama oscurece, flotando en el aire se detiene el tiempo y solo están ellos dos, Avril sonríe y le manda un beso soplándolo acercando las manos a su rostro, el beso se materializa y como copo de nieve que flota se le acerca. La ilusión se acaba y de nuevo funciona la gravedad pero antes que caiga un torbellino de este helado y cortante viento lo atrapa expulsándolo de nuevo a la cima del puente, mientras es arrojado distintos cortes desgarran sus ropas haciéndolo girar, él cae con la cara contra el hielo y queda tirado. Con calma patina en ascenso Avril y al igual que Brígida se acercan calmada pero prevenidamente, saben que el Arcángel está dañado pero aún así no se confían.

- Es momento de encerrarlo hermana- dice Brígida a Avril extendiendo su mano al cuerpo tirado.

- Cierto- dice exhausta Avril mientras concentra aire frío.

El Arcángel comienza a ser cubierto de una capa de hielo ligera que va acumulándose hasta encerrarlo en una piedra de un hielo tan transparente que parece una crisálida de diamante.

-¿Hicimos un buen trabajo?- pregunta Brígida.

- Así debe ser, de modo frío, no con tus juegos como en el inicio- contesta un tanto gruñona Avril.

En el interior del cristal el Arcángel se ve inofensivo, pero lucha por que el hielo no congele sus órganos, la memoria le trae la imagen de Ramadán pidiéndole que se una a él y está conciente que las gemelas lo entregarán a él. Como soñando se siente en un lugar lejano, flotando dentro de un tubo de vidrio lleno de un líquido que aunque huele a sangre es cálido y confortable, hay sondas en su cuerpo y muchos aparatos miden sus signos vitales, la escena cambia y está sentado escuchando pláticas de una persona que le explica sobre los designios del Señor, después se ve encarándose a un tipo con capucha como monje que se la retira suavemente. El rostro le parece familiar al inicio, después cuando este deja caer el atuendo lo mira con un enorme rencor. Abraham que ha recuperado su aspecto de niño lo mira detenidamente y con odio, el sueño termina y el Arcángel despierta.

Con una enorme ira logra concentrar el poder en su cuerpo, sus músculos se tensan y hace lo posible por que este poder estalle, el sepulcro helado se cuartea para después reventar en cientos de fragmentos que impactan a las gemelas que se cubren de ellos, atónitas ven a su enemigo que se ha reincorporado con un aspecto de un ser salvaje al que no le importan sus múltiples cortadas.

Episodio 7: En el inicio

El puente helado, el frío extremo, dos mujeres que aunque emocionan hacen bajar la temperatura y un enmascarado cuyos objetivos no se entienden. El arcángel ha logrado salir de la cárcel de hielo, sus sentimientos y miedos no lo sacaron por sí solos, si no su miedo a que lo alcanzaran.

- ¡Ha escapado!, pero no lo entiendo, solo el poder del Líder podría haber roto nuestro encierro- admirada menciona Avril la cual no puede creer en lo que mira.

- Algo debimos hacer mal, por que él no puede ser fuerte como él- contesta con miedo Brígida.

El paladín respira hondo calmando su ritmo, la sangre que se estancaba con la helada ya fluye calentando el cuerpo, su mirada regresa a al normalidad y se concentra para atacar. Las gemelas no esperan a que esté recuperado y de inmediato atacan de forma coordinada, Brígida por derecha lo embiste con una espada de hielo que crea en el instante, Avril toma el franco izquierdo y prepara un ataque a distancia con las balas de nieve. Brígida de nuevo sacude la espada cambiando los pasos para intentar sorprender, pero el Arcángel se el adelanta en los movimientos y los esquiva sin dejar de estar atento a los disparos de Avril, saltos da él para esquivar ambos, cuando las balas son inevitables se logra cubrir formando pequeñas láminas luminosas en las que las esferas revientan, así se protege por momentos en lo que maquila el ataque. Ante la huida del Arcángel, Brígida se agacha para tocar el piso y genera púas enormes que surgen en el trayecto de su adversario, las primeras las deja atrás antes que crezcan pero poco a poco tiene que voltear para ver que otras crecen para donde él pensaba moverse, sabe que si se deja, estas lo harán recorrer un camino planeado por ella.

-¡Más rápido Frigg, ya lo desesperas!- Avril grita en lo que prepara su danza de ilusión.

Las púas han crecido en la mayoría de la superficie del puente, Avril emblanquece sus ojos y comienza a danzar, un giro veloz la hace hundirse como tornillo en el hielo, Brígida carcajea ante esto, un gozo la invade al imaginar que la técnica que están realizando está por concretarse. El Arcángel se percata que las púas emiten un sonido, un chillido que se agudiza, tal volumen alcanzan que se tiene que cubrir los oídos, después de un instante cae hincado al piso, mantiene la visión para evadir un ataque de ser necesario, el sonido irritable aumenta y dejan de crecer diques de hielo, entre los reflejos de los cristalinos ve un movimiento, con eso basta para caer en la ilusión.

Es todo un verdadero congelador, ya no se escucha nada, el Arcángel puede verse reflejado en los picos cristalinos, pero de la misma púa una púa más crece a partir del reflejo apuntando al rostro del enmascarado, este se dobla para atrás y ve que el cielo ha ennegrecido, entonces se percata que de nuevo está el la ilusión, ahora Avril le mira desde todos los reflejos. Brígida aparece y ataca, él se defiende pero cristales crecen del piso sin que esta tenga que tocarlo, un pico que salió de un reflejo le hiere un hombro al atinar justo al sitio donde se movió para esquivar el ataque. El Arcángel da un salto pero llueven cuchillas que lo obligan a formar una capa de luz que lo protege de arriba, al descuidarse por abajo es atacado por Brígida que salta con una lanza ya preparada para atravesarlo, él con una patada repentina acierta en la punta de la lanza para desviarla, pero en su lugar solo la quiebra. Una figura de hielo creció desde el piso hasta donde la lanza, el Arcángel se desliza por ella pero de ella más picos crecen hiriéndole las palmas, él cae y recostado rápido gira pues más púas salen del piso. Después de una serie de movimientos este genera un campo de energía que lo protege de los constantes crecimientos de lanzas y cuchillas.

-Si mantengo esto dentro de poco no tendré energía para contraatacar, eso es lo que quieren- se dice él mismo mientras mantiene la concentración y con ella el escudo en el que se revientan las puntas al tocarlo-. Quizá en realidad las puntas no crecen, esto a fin de cuentas es una ilusión, pero mientras estoy quemando mi energía, debo encontrar como salir de ella.

Una idea se el viene a la mente, en la anterior ilusión cada que flasheaba el cielo Avril hacía un movimiento que lo lastimaba, por lo que en esta otra ella lo mantiene ocupado haciéndole creer que está siendo atacado constantemente para que él se canse rompiendo las puntas, pero la puntas lo hieren, eso es definitivo además se adelantan a sus movimientos como si entre ellas dos pudieran ver desde todos los ángulos posibles.

- ¡Eso es!, la de la ilusión me ve desde las puntas, por eso cubre los huecos que su hermana no ve así la otra puede redirigir el trayecto de las púas tan rápido. Mientras tenga este escudo su hermana no puede dañarme, pero debo salir del campo de visión de la bailarina y separar de la superficie a la que genera las armas-reflexiona cuando recuerda que Brígida tenía que tocar el piso cada que hacía crecer el hielo, pero pequeñas agujas de hielo penetran en corto número el escudo protector- ¡Auch!, se debilita el escudo y al parecer el aire helado puede atravesarlo si se adelgaza lo suficiente, pero mi ataque debe ser concreto, si no la ilusión se reincorporará más rápido que yo.

El Arcángel eleva su energía para evitar el daño del viento que se filtraba, de pronto pequeños haces de luz salen del campo de protección de modo azaroso, cada vez más salen con mayor velocidad y número, los rayos comienzan a impactar varias puntas, estas como respuesta comienzan a crecer a mayor velocidad, de pronto los rayos dejan de serlo y en sus lugares salen esferas que al impactar se mantienen brillando en donde chocan, de ellas salen varias imágenes del Arcángel que al correr de modo aleatorio son alcanzados por las púas, sin embargo esta confusión le facilita al Arcángel moverse con velocidad de una esfera a otra y rápidamente enviar más esferas e imágenes de cada una, todo indica que la visión de Avril no es tan rápida para detectar al original el cuál ya ha cambiado sus puntos de ataque, con esto ella lo pierde de ubicación.

- No se cuánto tiempo más pueda continuar si acelero más, pero las púas ya no crecen a la misma velocidad, quizá ya se está cansando o no sabe en donde atacar.

Efectivamente los picos ya no crecen tan rápidos y certeros pues dejan escapar a una que otra imagen, los pocos que salen lo hacen con gran tamaño y modo violento. Con esto el Arcángel se percata que Brígida ya batalla para crear los diques y tiene que emplear más energía en uno a uno esperando que alguno penetre el escudo en el que se imagina él se encuentra. También se da cuenta que hay una dirección en la que crecen antes los picos.

- ahí se concentran más, cada pico sirve como un ojo que me observa, de modo que la prioridad es reponer con más urgencia aquellos que me ven donde ellas no podrían, así que la dirección en que menos cúspides haya debe ser donde al menos la que las provoca se encuentra- para asegurarse envía una hilera de imágenes a la dirección donde hay más agujas y otra a donde menos, las primeras son atacadas pero algunas llegan a esquivarlas, mientras las segundas son penetradas casi de inmediato-. Perfecto, el orden de los ataques es antes donde le queda más cerca y se hace lento en el punto que más le dista.

Es entonces cuando él se proyecta cubierto con el escudo al punto donde deduce está Brígida. Este rayo de mayor tamaño devasta cuantas cumbres parecen en su camino hasta que se visualiza a la dama cubriéndose del ataque con expresión aterrada, la impacta de lleno y la hace volar un buen tramo. La oscuridad desaparece y en el piso yace ella y su hermana desvanece la ilusión.

-¡Frigg!, no puede ser- exclama espantada Avril al ver como recibe en seco el ataque.

La bailarina enfurecida descarga una ráfaga de balas sobre el Arcángel es cual las evade para acertar una patada poderosa en ella, Avril logra contenerla y comienzan a cambiar golpes en una batalla cuerpo a cuerpo. Brígida se reincorpora con la vista borrosa y con el enojo genera una serie de púas para ensartar a su oponente. Las agujas crecen de más y envaran a lo que resulta se runa imagen falsa de él, mientras el Arcángel aparece por su espalda y la golpea con un gancho. Brígida tarda más en levantarse y al voltear a su hermana la aprecia penetrada por las púas en distintas partes del cuerpo.

-No me diste- dice con un tono de logro el Arcángel

Entre las varias cúspides se encuentra la chica desangrándose como si crucificada hubiera sido repleta de lanzas, con el enojo su hermana voltea y rápidamente crea una daga que intenta atravesar a su enemigo el cuál la detiene sosteniéndola, él dirige una luz por el cristal y le quema la mano.

- Lo sospechaba, este hielo también puede conducir mi energía, lo intenté hace rato, pero como tu hermana tenía el control de él no lo transfería, en cambio explotaban.

El Arcángel toca el piso como lo hacía Brígida y concentra la energía que le queda. Todo el puente brilla y de las puntas salen haces de luz que se engrosan, Brígida con las últimas fuerzas crea una lanza que cuando la acerca a él sirve para que una onda de energía circule por ella y la desvanezca gradualmente, las superficies elevan el poder creando una columna que se aprecia desde lejos, las nubes que estaban sobre ellos abren un tragaluz que en esta ocasión funciona a la inversa pues el piso alumbra al cielo. El puente no puede aguantar el poder y se cuartea en distintos puntos, del combate solo ruinas quedan pues los cuerpos de las chicas se desvanecen entre la melodía del réquiem.



En la prepa Sonia y Jesús miran que una torre de luz se eleva a lo lejos, como no que muy lejos una corriente de aire mueve los árboles cercanos a ellos. Sonia se impresiona y su corazón palpita rápidamente, no sabe por qué pero se sienta pensando que Damián esta tras esto, lo medita otro momento y unos minutos después decide ir al dojo donde entrenan él y Abraham.


En el gimnasio de la prepa hay un dojo en el que las clases de karate no tienen horario, los alumnos llegan a la hora que pueden y se retiran cuando quieren, usualmente Abraham, Damián y Arturo se pasan ahí toda la tarde. Abraham hace lagartijas y Arturo le apoya una pierna en la espalda para dificultar el ejercicio.

-Entonces su mamá nos cachó en su cuarto y yo le dije, Valeria, yo creo que no deberías quitarte la blusa solo pro que hace tanto calor- dice Arturo con tono aventurero mientras Abraham cuenta hasta treinta y seis.

-No veo a Damián- Le dice Jesús a Sonia cuando se asoman por una de las entradas.

-¡Caramba Damián!, ¿con qué gata te revolcaste?- Dice Arturo al ver a Damián saliendo de los vestidores con bastantes rasguños.

-Nah, olvidé mi credencial cuando fui a comer a mi casa y me salté la barda, me caí en los arbustos- contesta Damián de modo apresurado.

Abraham se levanta de golpe provocando que Arturo caiga y de inmediato revisa las heridas de Damián, le mira el pecho, las manos y la cara que en todos lados tiene arañones.

-¿Qué me ves afeminado?- Damián protesta ante la cercanía de Abraham.

- Yo diría que le hiciste el amor a las plantas- contesta Abraham sospechando de la respuesta-. Seguro que te caíste, ¿o fuiste a meterte por gusto?

-La verdad si me revolqué con ellas, ¿cómo ves?-. Damián lo encara retadoramente-.Y con dos

Cerca de ellos Sonia no puede creer lo que ve, Damián a pesar de haber salido desde tiempo atrás apenas llegó al entrenamiento y con heridas.

-No puede ser, ¿será que…?- Dice en voz baja Sonia al ver la escena de siempre, Abraham sospechando de lo que dice su amigo, y él imponiéndose como ha sido desde siempre, en el inicio así los conoció y aún sigue todo igual- Dijo que no era nadie, más como un “no te importa” que modestia.

- ¿Qué dices Sonia?- Jesús mira desconcertado esa reacción de en ella- No pensarás que esto va en serio.

-Debes curarte eso, una vez Valeria y yo nos metimos bajo unos arbustos y se me infecto el…- Dice fuera de lugar Arturo cuando es interrumpido por el sensei.

-A ver, cinco minutos de descanso mientras Roberto le dará los datos sobre el torneo- ordena en sensei mientras un alumno pasa al frente.



Episodio 8: El torneo

El ambiente más pesado no podría ser en SPTTRO, se sabe que el líder está furioso y los ingenieros trabajan a marchas forzadas, asumen que aunque Ramadán no logre capturar al Arcángel, ellos deben tener todo el equipo a punto. En la oficina Lilith reprende al vampiro de modo burlesco.

-¿Qué sigue Ramadán, infectarás a tres chicos ahora a ver si entre más sean puedes capturarlo?- dice Lilith sentada en el escritorio del líder el cual nos e encuentra, extiende la mano con un cilindro-. Si fuera por mí esta oportunidad no te la daríamos, capturar al Arcángel debería ser trabajo sencillo, sospecho que no sabes observar.

- Tú no tienes idea del poder de este tipo, los rollos no bastan, ya quisiera ver que tú lo intentaras, no podrías escoger al adversario correcto, menos enfrentarlo-. Rezonga Ramadán.

- Quizá tengas razón- retrocede la mano extendida-. Esta vez seré yo quien elija al usuario del rollo, y te propongo que observes.

-¿Y cuál será tu criterio?- cuestiona Ramadán con tono retador- ¿Qué has leído en estos intentos por atraparlo?

-Verás mi querido, tú no has observado que nuestro objetivo es un claro dominador de las artes marciales, el rival adecuado será alguien que lo pueda encarar con sus mismas técnicas, un campeón de estas artes podría vencerlo con el poder de este rollo acorazado- contesta tajantemente ella.

-Siendo así necesitarás más que suerte, en fin, no me importa tu intento pues seguro fallarás- sentencia él preparando el humo para retirarse.

Lilith cierra los ojos y junta sus manos realizando movimientos de invocación, el humo de Ramadán se detiene y este sale derribado, Lilith se desvanece y en un instante reaparece sobre Ramadán mirándolo fijamente.

- Querido, yo te dejaré también los ojos morados para que estés conciente que mi nivel está al parejo que el de él.

Los empleados de SPTTRO sienten el enojo de Lilith a lo lejos, desde la oficina se escucha el grito de Ramadán que sufre un ataque que lo manda a su escondite herido.


En los Chochos se encuentran Sonia, Damián y Enrique, ella está con los apuntes de Abraham resolviendo la tarea de este, mientras Damián y Enrique se encaran en un partido de ajedrez, el segundo tiene las blancas y abre con fianchetto, Damián abre con el peón de la dama y jugada tras jugada se juegan el control del lado derecho del tablero, Sonia a discreción escribe en su diario sobre lo que leyó en el periódico ese día, El Arcángel había peleado con dos mujeres que controlaban poderes de hielo y casi destruyen la glorieta de los vaqueros. Poco a poco Damián avanza sus piezas cubriéndolas en conjunto, con esto logra que Enrique sea acorralado y no pueda atacarlo sin temor de perder piezas de valor en cada movimiento, Sonia aunque no entiende sobre el juego se percata que las expresiones de los chicos son contrarias, enrique no sabe como moverse mientras Damián ya tiene su estrategia bien planeada.

-Oye Damián, ¿Abraham es bueno en el ajedrez?- Pregunta Sonia para saber si se han enfrentado

-Abraham no sabe jugar, él prefiere jugar con fichitas como niña- dice Damián sereno sin preocuparse por el juego el cuál ya lo ha definido

-¿Cómo que con fichas?- cuestiona Sonia

-O sea que le gusta jugar cartas- aclara Enrique que cuece concentrado en el tablero

-Ah, ¿y es buen estratega?- pregunta Sonia para aclarar su idea de él, voltea a ver la tarea que le hace y se percata que Abraham no muestra interés por el orden.

-Ese tipo solo tiene suerte- condena Damián mientras con una torre abre todo el lado derecho del tablero para cerrar las posibilidades de Enrique para realizar una buena defensa a tiempo.

Caminando se acercan Arturo, Jesús y Abraham que regresan de jugar fútbol en las canchas.

-Esa jugada que hiciste para el final fue muy tonta- le reclama Arturo a Abraham.

-Pero funcionó por suerte- contesta Abraham denotando que fue buena.

-Fue tonta y ya- dice Jesús para intentar acabar la discusión-. Pero fuiste valiente para intentarlo.

Damián avanza en diagonal a su dama hasta un punto donde da jaque mate a Enrique, de inmediato se levanta y con un movimiento rápido amenaza con un golpe a Abraham, este reacciona retrocediendo, resbala y cae de sentón.

-No, no eres valiente- Damián dice a Abraham que está doliéndose en el piso.

Sonia escribe en su diario sus observaciones, Damián cumple con varios aspectos, es disciplinado, atento, buen estratega, valora el valor y tiene un toque de crueldad. Recuerda cuando el Arcángel lanzó una esfera de energía que el toro esquivó antes de crear el cráter donde caería electrocutado, ese ataque por un instante pareció fallido, pero en realidad era un movimiento que le sería útil en el futuro. Sonia subraya la palabra “estratega”.


Han pasado tres meses desde que el Arcángel peleó con el toro gigante, dos desde el incendio del reclusorio y uno desde el ataque de las gemelas, Sonia revisa la información que ha recolectado en su computadora, la imagen de Damián llegando herido y tarde al entrenamiento de ese día aún está fresca en su mente, recuerda que en el ataque del toro se encontró a Damián antes y después, también recuerda que enfrente de Damián Abraham nunca ataca al Arcángel y que Damián ha mostrado habilidades destacables tanto como deportista y estratega. Por la hora ya avanzada la noche decide que es momento de cerrar su sesión e irse a dormir, entonces recibe un correo de Abraham. Es una canción con título “What I’m” y breve recordatorio sobre lo tanto que la quiere, ella la reproduce en lo que se alista para irse a dormir, sus ojos se cierran preguntándose qué estará haciendo el Arcángel.



Al día siguiente en la prepa ella pide a Gerardo, un amigo suyo, que le tome el apunte para copiarlo después, pues ella se tomará un par de horas para ir a ver a Abraham y compañía en el torneo que se llevará a cabo en el gimnasio de la prepa. El torneo Inter-preparatorias de karate se lleva a cabo cada año en una de las distintas preparatorias, este año se eligió a la zona sur como cede, también es destacable que Damián va a refrendar su campeonato obtenido un año antes. El año anterior logró vencer en la final a un contrincante más experimentado que él en su categoría, por otra parte sus amigos se quedaron en el camino, Abraham incluso se lesionó al resbalarse antes de su primer encuentro, solo Analuz logró otra medalla para su prepa en la rama femenil. En el dojo que se encuentra en la planta baja del gimnasio los locales calientan mientras los visitantes lo hacen arriba donde las gradas.

- De acuerdo, este año todos calienten bien, no queremos lesiones absurdas- dice Roberto mirando a Abraham el cuál contesta con una sonrisa absurda-. Les deseo buena suerte a todos y recuerden que están defendiendo sus colores, varios ya nos conocen y deben demostrar lo mucho que han crecido en este año, ¡así que vamos!

Enseguida se preparan para subir, todos marchan para formar una entrada adecuada, en las escaleras de camino Sonia se encuentra esperando para desearles lo mejor a sus amigos, Abraham que se emociona al verla no sube más de tres escalones cuando pisa la orilla de uno y se cae. Damián rápidamente lo atrapa para evitar que se lastime.

-No, este año no te lastimarás, tengo que pelear contigo- dice Damián sujetando a Abraham y enderezándolo-. Tuve una visión que me decía que te enfrentaría.

-¿Les ocurre algo?- los mira Sonia extrañada ante la postal que se da-. Si quieren me regreso a clases.

-¡No! Lo siento, es que…- Rápidamente Abraham se disculpa reincorporándose y dejando a Damián a un lado-. Este… ¿viniste a verme?

-Si Abraham y por poco te encargas de que solo viera a Damián y Arturo- Contesta Sonia y continua subiendo las escaleras para tomar lugar.

Cerca de las gradas se encuentra un jurado y gente de la prensa, entre ellos está Oscar Noé, él es el campeón nacional de Karate y ha sido invitado para entregar las medallas este año, su presencia es lo que ha llamado más prensa de lo común. Sonia toma asiento en una de las gradas más altas y ve la ceremonia de apertura. Cuando entonan el himno universitario todos los participantes se forman y después escuchan unas palabras del presidente de la asociación universitaria de karate. En realidad todos los compañeros de Abraham desean en el fondo que les toque pelear contar él, los de los grados mayores saben que sería una victoria sencilla mientras los que los siguen durante sus entrenamientos saben que ha mejorado un poco, como él no es muy afecto a los combates es prácticamente un misterio su estilo.
El sorteo comienza y los números pasan, Arturo y Roberto son sorteados con los números siete y trece respectivamente.

-Número dieciséis, Arrieta Abraham- Dice el tipo del sorteo mientras saca una pelota de una urna.

-Al fin, ahora sé contra quién me toca- dice Abraham en voz baja emocionado, peor por poco tiempo.

-Número diecisiete, De Santiago Damián- continúa el sorteo el individuo que lo realiza

-Entonces podré enfrentarlo de una vez- se dice Damián así mismo mientras voltea a verlo sonriendo.

- ¡No puede ser! Les tocó combatir, esto no es bueno- piensa Sonia mientras le cruzan por la mente los momentos en que Abraham y Damián lejos de mostrarse como amigos parecieran rivales, Damián siempre con sus motivos escondidos y su fuerte carácter siempre ha contrastado con Abraham, su sinceridad y accidentada locura-. Esto no me agrada.

Una sensual reportera se acerca a Oscar Noé, sus modos seguros y certeros lejos de hacerla ver coqueta la muestran como letal.

-Señor, quisiera pedirle una entrevista antes de los combates- le dice la reportera al campeón colocándose cerca de la boca la pluma.

-Lo siento señorita, falta poco para comenzar y sería una descortesía ausentarme, si quiere en cuanto termine- contesta el campeón con timidez 

- Por favor, será un momento solamente, lo que usted decida consentirme- insiste la reportera con una ilusionada expresión en su mirada, como de una niña pidiendo un dulce.

- Está bien, pero quizá deberíamos ir a un sitio más privado- cede Oscar Noé.

-Será un placer en realidad, espero usted no sea tan rudo conmigo- dice alegremente la señorita tomando del brazo al atleta.

-No se preocupe, no seré rudo, aunque le advierto que soy además de competitivo, cumplidor- alardea él

-Es grato escuchar eso, en realidad usted no sospecha las ansias que tengo de verlo, digo, nuestro encuentro- la reportera marcha con él del brazo como buscando protección.

Terminado el sorteo Abraham y Damián caminan el uno al otro, todos sus compañeros los miran y ellos se preparan sonriendo.




Episodio 9: Nuestro encuentro

El las gradas del gimnasio no hay mucha gente, en realidad a estos eventos solo acuden las amistades y familiares de los competidores, a Abraham no lo visitan sus familiares pro el simple hecho que no los tiene, Damián no invita a los suyos pues no tiene buena relación con ellos y varios de sus amigos tienen clases o participarán también, por ello Sonia es la única que asiste para apoyarlos. En la cercanía a la arena instalada ese día Damián sonríe ante las posiciones anunciadas, Abraham mantiene cierto nerviosismo disimulado por una mueca de gusto, sus amigos de karate los miran pues les genera morbo el encuentro de estos dos que casi nunca e desligan, mientras solo Roberto se dedica a estudiar el tablero.

-Ja, tan cerca y tan lejos- dijo Roberto con un toque de sarcasmo.

-¿A qué te refieres?- pregunta Arturo como si esto arruinara el momento.

-A que somos treinta y dos participantes, Damián y Abraham están en combates continuos, pero sus llaves solo se juntan si llegaran a la final, así que olvídense de ello- Explica Roberto.

-Oye, ¿insinúas que no crees que llegue ala final?- reclama Abraham.

-Es que me toparías a mí en semifinales, jajaja- contesta él de modo alegre.

Todos ríen por el optimismo de Roberto y se preparan para iniciar, la organización es sencilla, treinta y dos participantes divididos en dieciséis encuentros, los ganadores van avanzando a las siguientes fases hasta la gran final, Abraham inicia sus combates con timidez dado que nunca ha participado, Damián con más experiencia avanzó sencillamente dejando en el camino unos oponentes de grados superiores, Roberto también avanza y se topa con Abraham en el segundo encuentro.

-Te dije que no avanzarías más- fanfarronea Roberto a Abraham una vez que están en el área de combate.

-Quizá esta vez te tenga una sorpresa- luego ríe Abraham el cuál está emocionado por enfrentar a su instructor.

Abraham voltea a Sonia que lo observa desde las gradas y se encara a Roberto en el duelo cerrado, el instructor al conocer varios de los movimientos de Abraham logra hacerle una llave de judo para orillarlo a una rendición.

-Es tu momento Abraham, a menos que tengas tu contraataque, este es el fin- presiona Roberto

-¡Yo no me rindo!- Abraham aprovecha una baja en la energía d Roberto para realizar la contrallave y proyectarlo.

Con esa muestra de coraje Abraham avanza a la siguiente fase mientras sus amigos hacen lo mismo. Un combate después y en las semifinales se encuentran los tres amigos, Sonia emocionada se alegra por que ellos hablaron de este momento durante mucho tiempo. Abraham y Damián son amigos inseparables, pero también Arturo suele pasar casi todo el tiempo con ellos, ella los llamó “La Pistola, La Funda y El Colado”, ante esta expresión Abraham siempre preguntó que si él era la pistola, ella negaba, entonces Abraham insistía en ser el colado, ella solo reía.

Arturo es un poco más bajo que Abraham, es más delgado y siempre viste de modo alegre, le gustan las camisas floreadas y usa unos zapatos muy cuadrados a los que Abraham bautizó como zapatos de pato, Arturo es de piel clara y cabello castaño, por su peinado lo apodaron Akuma y este por ese motivo en los entrenamientos imitaba sus movimientos, sin duda este enfrentamiento genera morbo también.

-Si te gano, procura no llorar- bromea Arturo pues conoce el sentimentalismo de su amigo, él llega a veces a ser muy quejón y esto le causa gracia.

-Bueno, de ser así, procura no lesionar a Damián en el siguiente encuentro- toma de buena forma la broma Abraham.

Ambos comparten un estilo similar, intercambian golpes y patadas similares y casi todos sus impactos son bloqueados, se acercan y distancian varias veces y al final con una variante de patada voladora Arturo desempata en encuentro en su contra al fallar. Abraham le cede la mano y juntos salen de la arena para permitir el ingreso de Damián el cuál también gana su justa. Todos los amigos se entusiasman como en un inicio pues los casi hermanos están por enfrentarse y esta vez es definitivo.

-Siempre sí se van a encontrar- dice Arturo

-El campeón contra el novato, como si esto fuera un cuento- Dice con ironía Roberto.

-Ja, ok, esta es una novela de acción, y seguramente soy el protagonista, obvio ganaré- bromea Abraham.

-Nah, si se trata de acción, seguramente yo tengo un personaje más dinámico, cualquiera sabe que sería el héroe, mmm, no, mejor el antihéroe- continuo con el juego Damián-. Entonces ganaré yo.

Sonia por otra parte titubea en su deseo con respecto al enfrentamiento, ella se engaña pensando que cualquiera que gane está bien, pero sabe que hay uno que le agrada más que el otro. Una vez más Sonia recuerda las imágenes del pasado, Abraham suele tomar las derrotas a mejor modo que Damián el cuál. Incluso ganando puede ser un tanto irritante, ella sabe que Damián es la encarnación del coraje, pero también confía en Abraham y su no tan frecuente pero si destacada valentía.



Cuando Abraham salió de la secundaria, no tenía amigos, al menos eso pensaba él, al poco tiempo de entrar a la prepa él solía solo juntarse con su querida de la primaria Samantha. Ella siempre le gustó por su actitud alegre y amistosos, algo que el consideraba admirable, pero poco a poco Abraham mostró sus cualidades frente a los demás y se fue ganando el aprecio de muchos, de inmediato lo ubicó una gran mayoría de su clase y de otros grupos. Un día una chica se le acercó y lo tomó por la mano cuando caminaba. -¿Ahora sí ya quieres tener amigos?- Dijo con tono cálido para conocer la opinión de Abraham con respecto a su popularidad, él no se había dado cuenta que ya era de los más queridos, pronto también dejó de ver a Samantha como un ideal, ay aunque aún la quería, comenzaba a admirar el arte de Sonia, incluso antes que ella anduviese con él apostaron un día. Ella no le hablaría pues apenas lo conocía y no le agradaba mucho, si ella lograba su objetivo Abraham dejaría de molestarla con la súplica de ser novios, peor si él ganaba, ella haría dibujos para su historieta escrita por él. El día pactado Sonia llegó dispuesta a no hablarle, pero él tenía una trampa, llevó un gato a la escuela sabiendo cuanto le gustaban, ella no duró ni un minuto antes de pedirle el gato y él ganó. Antes su victoria no planeada Abraham se vio envuelto en la necesidad de escribir un guión usando como referencias a sus conocidos, cada tercer día llegaba con varios episodios que le entregaba a Sonia la cual no le ha mostrado sus avances, después de comenzar como pareja Abraham continuó escribiendo, pero ya dejó de pedirle que ella lo ilustre. Él no sabe que ella está por concluir después de un año el número dos.

-El otro día tuve una visión Abraham- dice Damián cuando ha hincado su combate.

-Yo también, no solo tuve mi visión, si no que se que estás tras algo extraño- le contesta para después iniciar con el ataque.

-¿Cómo estás seguro, es que me has seguido?- cuestiona Damián esa suposición.

-Sé sobre tus desapariciones, además, Sonia actúa de modo raro y se que te observa, ¿acaso crees que no tengo idea sobre su interés sobre…? Ya sabes- Abraham intenta marcar el primer punto y es bloqueado.

-A mi no me vengas con tu niña rara, a mi ni me interesa- él lo aleja con una patada-. Si tú no la escuchas y cuidas, es normal que se fije en alguien más capaz, alguien con capa.

-¡Eres un tonto!- Abraham lo embiste de modo ciego.

-Sabes que ella no es para ti, siempre la molestas y hechas a perder todo- Damián lo derriba con una proyección-. Admítelo, tú no podrás ganar esta ocasión, como nunca me has ganado.

-¡Cállate!- Abraham se levanta rápidamente con un salto-. Yo se que me ha elegido a mí, por que soy bueno, y después de vencerte verá que soy mejor.

-¿Ese es el objetivo de ganarme?, ¿ser mejor? Eso no te hace mejor- Damián se lanza directamente y acierta en el punto marcado, el réferi los separa y comienzan de nuevo-.Ser mejor es ganarse a sí mismo, no a otros, y eso te lo enseñaré ahora.

Ambos ya estimulados por la acción se aporrean con todo lo que tiene, se bloquean y contraatacan con una velocidad mayor a la mostrada en sus encuentros anteriores, es difícil plantear un resultado peor el tiempo se va consumiendo y Damián va a la delantera por un punto, Abraham toma por desprevenido a Damián y deja ir su cuerpo hacia atrás para sacarlo de ritmo, después golpearlo con sus dos puños en el abdomen, está a punto de empatar el encuentro cuando un humo rojo aparece a gran velocidad cubriendo la arena, de inmediato se suspende el enfrentamiento y todos comienzan a murmurar suposiciones. De las nubes que se forman un cúmulo de langostas salen volando para asustar a la gente, todos corren saturando las salidas y un temblor lastima la estructura del gimnasio, Abraham se percata que Sonia está debajo de una torreta de iluminación que está por caerle y decide lanzarse para alejarla, como lo hace violentamente el impulso hace que ambos rueden y sin quererlo entren en uno de los baños, la torreta cae y obstruye la salida. La gente sigue empujándose y la mayoría de espectadores y de participantes sale, Damián conserva la calma y se queda en la arena para ver el desenlace.

-Vaya vaya, alguien se siente un héroe- Dice Oscar Noé que sale de entre una de las nubes-. Pero si es un chico, quizá en lo que te destruyo aparece mi oponente.

Ante los alardes de Oscar Damián se prepara para recibir un ataque, sabe que no se quedarán personas peor aún así decide encarar al extraño enemigo. Oscar se ha convertido en el cuarto sello y tiene el nombre de Kanker, él aún no ha cambiado su aspecto, solo su vestimenta ha sido cambiada por una ropa de guerrero oriental en tonos de cobre y negro. Alto, fuerte y atlético. Decide que antes de concluir con su transformación peleará con su mínima fuerza como calentamiento contra Damián.

En el interior del baño Sonia y Abraham se levantan lastimosamente, saben que se han salvado de portento pero que aún no se escapan de todo, a través de la puerta oyen los gritos de combate y se percatan de la actividad de Damián.

-¡No!- Sonia asustada exclama-. Han venido por él.

-¿Por mi amigo?- Se extraña Abraham mirando a Sonia con sorpresa, esto se ha salido de lo que esperaba en realidad.



Episodio 10: ¿Mi amigo?

Es la escuela Villa del Sur, un colegio privado en el que un pequeño Abraham camina con una lonchera tomada con ambas manos, no conoce a nadie y le cuesta trabajo acercarse a unos niños que juegan en el patio durante su recreo. Damián también es un niño pequeño, se encuentra jugando futbol y después de anotar otro pequeño le reclama. Eres un caza goles – reclama un infante a Damián. Los niños reprueban su modo de juego y le hacen cánticos molestos, Damián ofendido se retira a jugar buscando bichos debajo de las piedras. En la otra escuela Abraham juega a lo mismo, cerca de la fuente del colegio él encuentra cochinillas y gusanos, se emociona mientras sigue el camino de un escarabajo por el pasto hasta que se aleja volando, Abraham contento salta y al caer tropieza, en el piso comienza a llorar. En el colegio preescolar donde Sonia estudia ella se encuentra formada durante la ceremonia, con una vara otro niño le levanta la falda poco a poco, Sonia se da cuenta y rompe la formación para ir llorando al baño. Damián también tenía ganas de soltar al llanto cuando los demás niños le negaban jugar con él, sin embargo no estaba acostumbrado a hacerlo. Los tres tuvieron días difíciles antes, Sonia y Abraham eran un par de llorones mientras que Damián un gruñón, con el tiempo crecieron, y cada uno desarrolló actitudes para socializar. Abraham se hizo un tipo comprensivo y carismático, Sonia una talentosa dibujante y Damián un héroe deportivo. Años después los tres se toparían y mantendrían un triángulo tétrico, el enamorado, la temerosa y el orgulloso. Abraham y Sonia se hicieron pareja y en un evento desafortunado han terminados atrapados en un sanitario del gimnasio de la prepa.

-¿A qué te refieres con que han venido por él?- Abraham pregunta a Sonia con pasmo-. No entiendo, ¿de qué hablas?

-¡Digo que los malos han venido a cazar al Arcángel, como el otro día en el partido!- Sonia intenta explicarle un tanto desesperada-. ¿Recuerdas que buscaron crear un alboroto para llamar su atención? Luego que intentó el toro aplastarme él llegó para salvarme.

-Sonia, no entiendo lo que dices, ¿cómo que te salvó?- Abraham muestra completa incertidumbre-. ¡Debes alejarte de él!, es peligroso.

-¡No me grites!, tu ni siquiera sabes nada de él, ni nada mío, tú no sabes nada de nadie, para ti solo importas tú, solo importa lo que te pasa a ti- Sonia reacciona molestamente pero intenta clamarse después-. Tu amigo está allá afuera, seguramente algún monstruo va a atacarlo.

-¿Él? Seguramente ya debió de haber corrido- habla él de Damián con enojo

-Él, es más valiente que tú- sentencia de manera definitivamente Sonia, recuerda que él fue al que encontró primero el día del ataque en el estadio-.Además, es alguien muy inteligente.

-Damián, Damián, Damián… Hablas de él como si te gustara- Abraham mantiene un silencio incómodo.

El silencio se prolonga y Sonia evade la discusión buscando una salida. Ella no le diría lo que ocurría, Abraham comienza a buscar su mirada con temor a la respuesta.

-Dime Sonia… ¿Sientes por él algo?- Él pregunta con misterio.

-Abraham, estamos encerrados, ¿podrías pensar un poco en cómo vamos a salir de aquí?, ¿No ves que en cualquier momento nos puede caer el techo?

-¿Por qué nunca me has besado?- insiste él en que lo importante es la relación.

-¿Qué, en estos momento piensas en eso? En verdad es una pena que seas como todos- Sonia desvía la conversación.

-Pues somos novios, ¿no?- Abraham no desiste-. Jamás me abrasas ni nada, eres fría conmigo, y yo que tanto te quiero.

- Pues si tan inconforme estás, no deberías seguir con esto- Sonia replica y se acerca para abrir la puerta.

-No, yo lo haré- Abraham se interpone y al detenerla por accidente le agarra un seno.

Sonia se detiene y le suelta una bofetada, Abraham se paraliza y después se observa la mano, Sonia se sienta enojada y Abraham continua intentando abrir la puerta empujándola. En el exterior Damián ha iniciado una lucha con Kanker esquivando los rayos que este le arroja para hacerlo bailar, Damián se el aproxima e intercambian patadas, Oscar Noé con diversión lo ataca con su fuerza humana. De nuevo en el baño Sonia se levanta al ver los intentos por abrir de Abraham y se le acerca, este aprecia su caminar y cuando la tiene cerca ambos se miran fijamente, Abraham confiando en que lo abrasará deja que ella lo tome de la mano, cierra sus ojos y espera, Sonia toma la manija y jala la puerta que se abre.

-Mira menso, se abre hacia dentro- Sonia regañando a Abraham y sale del baño seguida por él.

-¿Es eso lo que creo?- Abraham se percata que Damián enfrenta al campeón.

-¡Escapen!- Damián grita al percatarse que continúan en la zona del desastre.

Abraham toma de la mano a Sonia y corren por la salida, al bajar las escaleras una repercusión del temblor hace que se caigan unos escalones, Sonia que logró pasar mira a Abraham del otro lado.-Te demostraré que también soy valiente-. Dice él optando por regresar, al percatarse que se cuartean más escalones ella corre para salir del Gimnasio. Una vez afuera ella escucha un sonido terrible, una nube de polvo sale por las ventanas y después los cristales se rompen por una explosión, acompañada de ella cae al piso un encapuchado familiar. Este impacta con el piso y con una rodilla en el piso se reincorpora.

-No pensé que patearía tan fuerte- Dice él en el piso mientras mira hacia arriba y la gente corre de la zona, otros se mantienen resguardados pues quieren ver la pelea, Sonia opta por hacerlo desde los Chochos que quedan cerca de ahí.

-Al fin, que bueno que te muestras, ya me había cansado de jugar- Dice Oscar mirándolo desde arriba-. Ahora comenzará el combate que esperaba.

Con un salto acrobático aterriza cerca de él. Sonia entonces deduce lo que estaba por confirmar. El Arcángel estaba en el gimnasio desde el inicio. Ve entonces como intercambian movimientos de karate justo como Damián y el monstruo lo hacían arriba.

-No hay duda, ya se quien eres- Sonia asegurando haber descubierto la identidad de su héroe.


Episodio 11: Quien eres.

Se acerca el verano, el sol se encuentra casi en lo más alto y por una leve inclinación no permite ver con detenimiento la trayectoria por la que cayó el Arcángel, desde las ventanas que dan a las gradas se asoma Kanker, mayor satisfacción no podía tener, pues ahora estaba ante su rival explícito, los calentamientos habían terminado, ahora comenzaría el combate en serio. El Arcángel aprecia el descenso de su enemigo estudiando cada movimiento, de todos modos ya había visto lo suficiente para saber de qué oponente se trataba. Sabe que es Oscar Noé, el campeón nacional de karate, que es muy hábil con las piernas y que definitivamente su traje pareciera blindado. Cerca de la biblioteca una sexy reportera sonríe pensando que ha hecho una buena elección.

-Creo que te has equivocado al atacar aquí e interrumpir un combate que esperaba con tantas ansias- el Arcángel quejándose por la interrupción del torneo.

-¿Qué dices?, vi parte de él y sé que era enorme la distancia, tu debilidad es la compasión que le tienes a la gente- Definitivamente él habla del encuentro entre Damián y Abraham-. Hagamos algo, únete a nosotros, y no tendrás que cargar con esa debilidad.

-No tienes idea de lo que dices, ya vi cuales son sus medios y no estoy dispuesto a trabajar con nadie- responde el Arcángel-. Como le dije a tu amigo…Yo trabajo solo.

-¡Te las das de muy rudo!, ¿no?- un brillo comienza a cubrir el cuerpo de Kanker- me dijeron que eres un chico al que hay que motivarlo adecuadamente.

El brillo convierte su traje en una armadura samurai con tallados de cangrejo, con la armadura una espada aparece, El Arcángel sonríe discretamente, por un instante recuerda su batalla con Brígida y sus armas de hielo, pero a diferencia de esa ocasión, no cree que este adversario maneje un estilo predecible y delicado. Él se para recto y extendiendo un brazo con la palma para arriba hace un gesto de reto antes de salir huyendo saltando sobre los techos, Kanker lo persigue al mismo ritmo. Sonia al percatarse de ello sale de la escuela para tomar un taxi.

-Debo alejarlo de la escuela, estoy seguro que planea transformarse gradualmente- Se dice a sí mismo el Arcángel mientras recuerda que los oponentes ya estaban transformados al enfrentarlo, en esos momentos eran fuertes pero controlables, pero al pensar que Oscar Noé ya había tenido 2 transformaciones dedujo que hay una tercera-. El toro era muy fuerte y las gemelas muy dinámicas, seguramente este combina ambos aspectos, es el campeón de karate, significa que los anteriores también eran personas ordinarias… ¡Rayos!

Pronto el enmascarado se percata de lo que ha ocurrido anteriormente, se da cuenta que el tipo que lo sigue convierte personas con cualidades específicas, recuerda que entre la lista de desaparecidos se encontraban el centro del equipo de la universidad y un par de gemelas que entrenaban en una pista de hielo cercana. El toro, las gemelas heladas y ahora el campeón nacional –He cometido un grave error al destruirlos- se dice a sí mismo. Así él se apresura y saltando de techo en techo hasta llegar a la avenida, el samurai que lo sigue lo alcanza y agita la espada para cortarlo pro la mitad, el Arcángel salta sobre un camión y se aleja del guerrero, este lo persigue saltando de coche en coche para toparlo, a cada zancada le imprime tanta fuerza que los autos incluso se voltean si no se abollan sus toldos marcadamente, así llega al colectivo donde hace su enemigo e cual lo recibe con una patada derribándolo. El Samurai cae en la acera y un auto está por arrollarlo peor con su espada agita y crea un corte que abre en dos al vehículo haciendo que la inercia expulse las partes en sentidos contrarios. Él se levanta y corre hasta alcanzar el camión, el chofer de este se frena por el alboroto haciendo que los guerreros caigan por el frente de la unidad. Justo en ese punto se da un cruce de vías y los autos que avanzan tienen que ser toreados. Kanker atacando al Arcángel lo hace dar piruetas para evadirlo, cuando sube a un auto también lo hace su oponente, cuando ambos caen sobre techos que circulan en sentidos contrarios corren al punto en común, también el Arcángel intenta ir a la ofensiva, en uno de los casos en que se separaban por el flujo de los autos, ambos corren para encontrarse en el centro, Kanker salta de uno de ellos y clava su espada en el piso generando una onda que voltea a todos los vehículos que pasaban, el Arcángel cae de uno de ellos y rápidamente planea como alejar al samurai a una zona menos transitada.

-¡Aceptaré tu reto, pero vamos a hacerlo con honor!, no lastimaremos más personas- exclama el paladín pidiendo compasión para los ajenos

-Hasta que hablas como hombre- acierta Kanker bajando la guardia-. Llévame a un campo donde podamos pelear pero no intentes escapar.

Rápidamente el Arcángel corre con dirección a un estadio que es cercano para tener un buen espacio, durante el recorrido pasan por campos de béisbol y en uno de ellos se planta Kanker.

-Este es el sitio- el samurai detenido exige ese como el lugar de su batalla.

-Pero si aún no llegamos- responde el Arcángel.

-Este me parece vacío, no veo por qué debamos continuar amenos que quieras que lo haga menos poblado- levanta su espada iluminándola.

-Está bien-acepta su oponente-. Pero ya no dañes más personas.

De inmediato comienzan su encuentro enfrentando las técnicas de kendo del Kanker contra los movimientos ágiles del Arcángel. Al cabo de un rato Sonia llega retrasada pro el tráfico y se adentra para apreciar la batalla. Lo que ella ve es a su héroe evadiendo la espada hasta que logra capturarla con su manos, la espada brilla y provoca en sus manos una herida, él se aferra y emite un brillo como lo hizo contra las gemelas para contrarrestar el poder del guerrero, ambos expulsan poder presionando al otro a soltar el arma hasta que esta termina por romperse.

-Veo que no pudo más- replica el Arcángel con un tono burlesco.

- O quizá de eso se trataba- Kanker arroja la mitad con al que se quedó y patea en el pecho al enmascarado.

La espada se hace humo naranja y comienzan a darse de golpes, el Arcángel se percata que su armadura lo protege y opta por usar su técnica de acumular energía en sus extremidades. Aún así los golpes no lastiman en lo mínimo a Kanker el cual aunque no acierta se mantiene inmune. Pronto el Arcángel enfurece y se aleja dando un salto hacia atrás para concentrarse, su cuerpo se calienta y comienza a emanar un resplandor que pasa de lo blanco a lo rojo. De nuevo él se lanza contra kanker y son su puño lo impacta en la cara, la fuerza es tal que el casco del Samurai sale volando por el aire, al caer le sucede lo que al arma y desaparece.

- Tal parece que las piezas cuando se alejan del conjunto se esfuman- acierta el encapuchado y repite la maniobra.

Kanker en esta ocasión atrapa el puño del otro y lo gira haciéndolo caer, el piso lo remata con un par de pisotones y el segundo lo presiona en el cuello.

-Tus intentos no han sido malos, pero la verdad dudo que puedas contra el verdadero poder del rollo- Kanker presiona peso sobre el Arcángel que en el piso intenta quitarse el pie.

-No, me rendiré- este con sus fuerzas levanta el pie poco a poco hasta que con rabia logra arrojarlo a cierta distancia.

Kanker al caer de inmediato con un giro se reincorpora, ambos se levantan a la vez y una ocasión más chocan bloqueando a su oponente. El Arcángel continúa emitiendo su brillo rojo y un sudor escarlata sale de sus poros evaporándose de inmediato.

-Tu energía consume parte de tu cuerpo- Kanker se percata que la sangre del otro se convierte en ese brillo-.Ahórrate ese sacrificio y sígueme.

-¡Nunca!- el enmascarado grita y con una ligera explosión de su energía logra alejar a su enemigo-. Yo jamás me rendiré ante alguien como tú.

Sonia detrás de un árbol se maravilla al ver esto, la tenacidad y persistencia del Arcángel la anima y continúa apreciando el desarrollo de la batalla.

Cuando Kanker embiste una vez más, el Arcángel reacciona disparando pequeñas pero potentes esferas de energía que impactan a su enemigo en el pecho, después de siete descargas lo derriba, Kanker intenta levantarse pero el Arcángel ya lo alcanza.

-Se que ya no volverás a ser como antes, entonces no podré dejarte vivo- El Arcángel levanta su puño y con este golpea en el pecho del samurai, concentra su brillo en él y crea un rayo que penetra la armadura-. ¡Desaparece!

El rayo se hace más grueso y desprende el brazo izquierdo de Kanker, este se queja y cuando deja de ser atacado se levanta quejándose.

-¡Idiota!, ¿Crees que solo por esto podrás ganarle al cuarto rollo?- grita Kanker intentando tolerar el dolor que le causa la perdida de su brazo- Ya verás.

-Si, aún no gano, en cuanto separe tu cabeza lo habré hecho- sentencia un furioso paladín concentrándose en una nueva embestida.

-Señora Lilith, no le fallaré, por favor, permítame desplegar el poder del rollo- como si rezara apenas para él, Kanker expulsa un campo que hace retroceder al Arcángel-. ¡Señora Lilith, mire como mi armadura mejora!

El Arcángel intenta mantenerse de pie y se planta para no salir volando por las ondas del campo del demonio, Kanker emite un gran brillo naranja que solo compite con su grito de dolor. Su cuerpo cambia y se hace más fuerte, la armadura se une con su piel y comienza la transformación. Del hueco quedado por el brazo emerge una tenaza que va creciendo, el polvo que levanta no permite que se vea completamente el cambio. Más brillante un acorazado va creciendo, se pierde su forma humana, el brazo derecho se forma como una tenaza de mayor tamaño aún que la izquierda, al alcanzar una altura de cuatro metros se comienza a distinguir una especie de cangrejo gigante, su tenazas son ponzoñosas y con varias espinas al rededor, las patas más como de arácnido son articuladas y lagas para dar más agilidad, la coraza además de resistente tiene púas de terror.

-¡Pero qué cosa tan más terrible!- impresionada dice Sonia batallando para mantenerse agarrada al árbol.

La transformación concluye y dejan de fluctuar las ondas, Kanker ahora es una criatura salida de las pesadillas y ha perdido rastro de humanidad alguna. El Arcángel sorprendido genera imágenes de si y como una ola corren a la bestia para atacar a la vez con un Réquiem.

Episodio 12: Terrible

No era depresión lo que le preocupaba a Sonia en los días aquellos en que consideraba no tener amigos, con el tiempo ella había intentando aprender a resignarse. Ellos quieren amigas bonitas con las que puedan besarse e ir a acariciarse en los jardines traseros – se decía a sí misma cada que se miraba al espejo y no se hallaba atractiva. Cuestionaba que un chico pudiera considerarla bonita con un peso de más y su aspecto de chica sosa. No esperaba que en la clase de literatura le asignaran el lugar junto al chico extraño, ese que decía que iba a ser presidente de la república para que sus compañeros lo reconocieran, ese que decía que tampoco tenía amigos y que en apenas una semanas sería el más conocido de su generación. El encuentro fue simple, ellos dos y un momento de ocio, comenzó la charla y poco a poco el muchacho que supuestamente estaba enamorado de la amiga a la que apenas conocía ya estaba pidiéndole que fuera su novia. En esa ocasión ella no aceptó, con el tiempo se ha percatado que era la dedición que debió mantener siempre, pero algo hubo que la hizo cambiar de opinión. La imagen de aquel niño huérfano llorando era una de las más representativas para ella, pero solo ella en más de un año se ha dedicado a conocerlo, ha compartido sus preocupaciones a tal grado que siente incluso cuando él le esconde algo. La mayoría contempla a Abraham como el niño ese con gracia al que le va mal pero se levanta para hacer intentos. Solo ella estando cerca de él ha podido sentir el lazo que mantiene con su amigo, incluso asegurando que él lo quiere más que a ella, solo ella se percata del secreto que Abraham le oculta y sabe que no lo confesará no tanto por su hermeticidad, si no por que la considera muy tonta como para entenderlo. También él sabía su secreto, por que aunque ambos parecieran una pareja sin comunicación, la empatía que se tenían era mayor que las palabras, ella sabía que él también le escondía que ya sabía sobre su interés por el enmascarado, su cariño por Damián y sobre lo que la mantiene a su lado. No, no era depresión lo que le preocupaba, ella siempre se ha considerado lo suficientemente fuerte como para soportar su propio dolor para, con tal de ver sonreír a otros. Lo que a ella le preocupaba era saber que hay alguien que la ama más que Abraham, alguien que ha estado al pendiente suyo para salvarle la vida. Y que solo eso combinado con que ella también lo ama, es lo que la separará de Abraham. No le preocupa la depresión, le preocupa el corazón de la que la ama cuando esto ocurra.

En el campo se ha creado una depresión por las fluctuaciones de energía expulsadas en la transformación de Oscar, ahora su forma ha llegado a la máxima expresión y se ha dispersado cualquier rastro de humanidad en él. Cada movimiento va acompañado del sonido metálico causado por lo pliegues de la coraza, al avanzar también despide una aroma a sangre y sal.

-Que bueno que las gemelas no se convirtieron en algo tan feo como esto- Una pizca de humor se escapa en este instante al Arcángel mientras las numerosas réplicas se preparan para atacar con un réquiem a la vez.

Aunque todas impactan a su objetivo en realidad solo es una la que provocará daño, la que está cerca de la… Cabeza. El réquiem crece en una medida media y ante la dureza de la coraza, solo logra expulsar al enmascarado unos cuantos metros.

-Está blindado contra ataques de energía- el Arcángel se percata que ahora no podrá usar el réquiem como lo ha hecho antes-. Debí matarlo desde el inicio, si vuelve a haber otro, juro que lo acabaré de inmediato.
Kanker azota sus enormes tenazas contra el Arcángel, él, con una maniobra lateral la esquiva. Para ser un cangrejo resulta ser una figura ágil, con avances frontales que le permiten una gran movilidad lo hacen un auténtico tanque, además su cubierta lo protege contra los ataques de energía, será más difícil aún que los golpes le hagan algo.

-Podría intentar escapar en lo que planeo algo, su velocidad no debe ser la misma- pero de inmediato el Arcángel se da cuenta que esta bestia destruirá todo por donde lo siga-. Será como escapar por las calles de Stalingrado de un Tiger-Mörser.

Analizando rápidamente la situación como si enfrentara a ese tanque alemán siguiéndolo por la ciudad, se imagina que tiene un poder altamente destructivo, principalmente de asedio, por lo cuál opta por la vanguardia total para evitar que un ataque a él sea errado y cause más daño. Comienza a disparar pequeñas esferas explosivas, pero ninguna parece más que alentar el avance, después ataca alas patas y aunque lo logra hacer caer no las daña. La coraza es repelente de la energía, por lo que decide crear una técnica de un golpe de taladro.

-Concéntrate… Acumula energía, hazla girar para que sea más como un golpe rotatorio, y dale forma- El Arcángel piensa en un instante mientras en su puño crea esta variante del réquiem -. ¡Ahora!

Se lanza y avade un golpe de la tenaza para impactar en el centro, se aferra a la superficie y se percata que puede dañar el esmalta, pero un movimiento del cangrejo lo aleja y provoca que no pueda continuar con el golpe.

-Necesito tiempo sobre él para poder penetrarlo- concluye con acierto.

Luego crea de nuevo un grupo de imágenes para acercarse, Kanker dispara desde sus tenazas rayos que pueden acabar con ellas y así las desvanece. Con un poco de esfuerzo, el Arcángel logra posicionarse en su espalda, la trepa e intenta de nuevo taladrar, pero la superficie es resbalosa y no puede sujetarse, acto seguido cae justo debajo del cangrejo. Este por su parte inferior segrega un ácido para derretirlo, al Arcángel le cae de este y de inmediato comienza a corroer su capa la cual opta por quitársela. Para escapar crea una ve más imágenes que huyen en distintas direcciones.

-No hay duda- combina todo lo de un tanque de guerra, blindaje y ataque a distancia- se dice a sí mismo mientras recupera posición-. Tengo que meter una bomba en él. Pero seguramente la segregaría, entonces… ¡Lo tengo!

Al ver que solo puede atacarlo a una distancia corta se mantiene lo más cerca posible, si permite que se haga mayor el espacio no podrá atacarlo de lejos, pues a distancia solo podría usar rayos y estos no dañan la armadura. Con gracia intenta explorar las zonas más débiles detectando la boca y la parte inferior.

-Quizá si acierto en la boca pueda taladrarla para meter una bomba- piensa mientras traza una trayectoria.

Rápidamente sigue la jugada evadiendo los agites de las tenazas hasta posicionarse en frente de él, da un salto y por un instante flota a la altura de la boca. Kanker que no es tonto esperaba un movimiento similar u lo captura con la tenaza en el salto, el puño del Arcángel que iniciaba a iluminarse se apaga, y cede ante la presión de la pinza.

-Agh, no soportaré esto- el arcángel se queja mientras siente que sus huesos están a punto de reventar- ¡Réquiem!

El paladín crea en la mano que quedó dentro de las pinzas una esfera giratoria como en el golpe anterior, esta se revoluciona creando un taladro que crece, los cortes dañan incluso su mismo cuerpo pero evitan la presión que el cangrejo ejerce en él., tal volumen alcanza, que es suficiente para aflojar la prisión y permitirle escapar.

-Si me atrapa de nuevo quizá no soporte- tendré que jugar en equipo para que al menos alguien meta la bomba, ¿pero quién, si estoy solo?- él rápidamente avista alrededor y se percata de Sonia que está escondida- ¿Ella?

Concentrándose más crea alrededor de veinticuatro copias que rodean a Kanker evadiendo los movimientos y rayos, mientras el original se logra escabullir hasta Sonia.

-Tú no deberías estar aquí, te había dejado en el gimnasio-

-No pensarás que me quedaré ahí viendo como te me escapas otra vez, después que me has salvado dos veces- Contesta ella excusando su presencia.

- Entonces tendré que violar mi palabra de no exponerte y me tendrás que ayudar- resignado le pide su apoyo-. Se que tu novio te ha enseñado de futbol americano.

Sonia que no cree lo que ocurre está dispuesta a colaborar y asienta con al cabeza. Él toma su mano y juntos corren hasta cerca del cangrejo, con una mano el Arcángel realiza el movimiento para crear imágenes y en esta ocasión salen parejas de Sonia y él corriendo en todas direcciones. La original no puede creerlo, pues se ve a ella en varios momentos corriendo de la mano del Arcángel.

-Cunado te de la señal haces que el arrojas algo a la boca- sin explicar más el Arcángel da la indicación a Sonia.

Ella aún sin entender lo que ocurre deja que su adrenalina le permita actuar. Aparentemente las parejas corren cubriéndose una s a otra y el cangrejo las elimina una por una. Como si fuera una formación escopeta un grupo cubre a una pareja estacionada al fondo y los extremos corren para cubrir los flancos. Al rodear a la bestia el Arcángel salta para que tres de ellos se posicionen a la altura de la boca, todas las parejas hacen el mismo movimiento. Con una tenaza Kanker dispara a las copias de Sonia en la tierra y con la otra captura al los arcángeles que vuelan frente a él. Ella se desagrada al ver a sus copias desapareciendo y cierra sus ojos para no verlas, con confianza espera la original no ser alcanzada por un ataque esperando la señal.

Kanker captura al Arcángel original que se retuerce en sus pinzas, el resto de los que quedan hacen el mismo gesto y caen al piso como si algo invisible los prensara. Kanker se siente victorioso por la falla del plan.

-¡Ahora Sonia!- gritan todas las imágenes a sus parejas.
Su pulso es Acelerado, la respiración se paraliza y para ella el tiempo se detiene, ella no se percata de sus mismas copias, no sabe en qué posición esté y asume que solo han quedado los originales, abre lo ojos y ve a su compañero en la tenaza y en el piso retorciéndose, no lo piensa más y lanza lo que no tiene en la mano. Como si pelotas invisibles volaran todas en dirección al a boca poco a poco esferas luminosas se van formando. Kanker que se ve desprotegido confía en que su caparazón soportará cualquier impacto. Pero ese parpadeo sirvió para que aflojara la tenaza un instante, sonriente el Arcángel original que se hacía revolcado en el piso a sus patas se levanta en un salto. Con una velocidad calculada crea el golpe rotatorio que acierta en la boca. Por un instante lo mira lo que cree son los ojos del monstruo y refleja una sonrisa de victoria.

-Esto te enseñará que nunca estoy solo- el Arcángel golpea con todo y logra penetrarlo.

Kanker que se ve burlado solo opta por tragarlo. Las copias de Sonia y Abraham desparecen y el cangrejo se retuerce para que sus ácidos cumplan su labor.

-¡Noooo!- Sonia cae de rodillas al ver el fracaso de la jugada-. No puede ser. Por mi culpa.

La espera luminosa aún no se desvanece y choca con la cara del crustáceo. Aunque no significa un gran golpe pareciera que la ira de la chica le permitió continuar. El cangrejo vira a ella y prepara una tenaza para desaparecerla con un rayo fulminante, el rayo cesa antes de explotar y un arcángel cae pro su parte inferior. Este siente corroer su traje y rápidamente se coloca frente suyo.

-Esto no se acaba así- él sentencia mientras crea un nuevo golpe rotatorio.

En esta ocasión el puño de en el centro, con la confusión el cangrejo se queda inmutado y no se mueve, dando un instante suficiente para que el golpe haga una cuarteadora en su estómago. El Arcángel rápidamente se aleja para tomar en sus brazos a Sonia y alejarla. Con saltos logran escapar mientras a sus espaldadas la cuarteadora brilla.

Era una trampa para que él Arcángel tuviera tiempo de taladrar por la boca, entrar y mantener el taladro para poder salir por el otro acceso, mientras dejaría una bomba de réquiem que estallaría en poco tiempo. El golpe con el que taladro el estómago haría un hoyo que con la explosión se aseguraría de fragmentar a todo el animal. Sin duda una estrategia genial para ser pensada en unos instantes. La escasa energía que dejó en las manos de Sonia no era más que un engaño, como una jugada de supertazón logró la pantalla, el engaño y la anotación.

Mientras el paladín y la dama se van alejando, un brillo crece tras ellos y el cangrejo desaparece.

-¿Esto es un sueño?, no quisiera despertar- se dice Sonia mientras queda desmayada por la excitación del momento.



Episodio 13: Quisiera despertar

La tarde comienza a caer y en la prepa se respira incertidumbre ante el evento ocurrido, algunos ya tienen algo de las narraciones acerca de la batalla que se libró, como no hay testigos fieles solo se maneja que escaparon sobre el combate que hubo en el deportivo. En el gimnasio hay dos chicos que discuten con más enojo que en otras ocasiones.

- ¿Es que eres un tonto?, ¿cómo puedes andar haciendo este tipo de cosas y sobre todo orillarla a exponerse así?- reclama Abraham a Damián ante Sonia que yace dormida recargada en sus brazos.

-Yo no la he obligado a nada, tu poca atención la ha orillado a esto-Damián se lava las manos-. Si hablaras con ella, no andaría escondiéndote que busca al Arcángel.

-Sabes a la perfección que no tiene que acercarse a él, no es seguro para ella- reclama Abraham.

-Pues a ella le gusta el riesgo hermano- contesta él con tono retador-. Tú ya no le causas emociones.

-¿Cómo has podido hacerme esto?, yo siempre he confiado en ti- Abraham a punto de estallar en llanto-. ¿Desde cuándo haces esto?

-No tienes idea de lo que dices, tú no sabes nada, todo lo que he hecho es por algo- Damián protesta por el reclamo-. Siempre te he dado los consejos, y jamás me escuchas, por eso tú eres el culpable de lo que ocurrió.

-Mira, yo sé lo que le causo, y espero te mantengas al margen, si no…- Reclama Abraham con seguridad.

-¿Si no, qué?, tu no podrías contra mí nunca- Damián se levanta y busca su maleta, luce cansado y su karategui se rompió.
-No quisiera…- Sonia se despierta poco a poco pensando que sigue en el sueño con su héroe.

-Sonia, ¿estás bien?, ya pasó todo- Abraham le dice mientras se reincorpora, abrazándola después-. ¿Por qué lo seguiste?, me preocupaste mucho.

-¿Qué pasó?, el monstruo- ella se reincorpora rápido y asustada-. ¡Nos va a atacar, corran!

-No Sonia, ya se acabó-Abraham apretándola en sus brazos intenta calmarla-. Ya pasó todo.

-Pero… ¿Dónde está el Arcángel?, Estábamos luchando, pero…-Sonia aún no se explica lo que ocurre

-Sonia, no puedes seguir con esto, debes de dejar de seguir estas cosas- Abraham incita a Sonia a abandonar la búsqueda.

-Abraham, yo…- Ella se conmueve y se aleja del abrazo-. Debo descansar.

Abatida por el cansancio Sonia se queda con una postal más, solo sabe que el Arcángel la regresó donde sus amigos y que después ellos discutirían por la acciones del otro, al poco rato unos bomberos los sacan del gimnasio. En su casa ella se conecta a la red para continuar con sus apuntes, al agregar los nuevos datos escribe en su diario sobre la experiencia de luchar a lado de su héroe, aún considera que pudo haber sido una alucinación. Todo fue tan rápido, el combate fue a una velocidad increíble, incluso duró menos tiempo que con el toro a pesar que se consideraría más poderoso el cangrejo. Esto solo le lleva a concluir algo… El Arcángel es mucho más fuerte de lo que ha mostrado.

Después de fantasear con un viaje en los brazos del enmascarado, Sonia continua con sus observaciones, las discusiones de Abraham y Damián no tenían otro referente más que su acercamiento con el Arcángel, por las palabras de Abraham, se notaba la acusación directa. Si Damián le ha hecho algo a Abraham, debe ser algo enorme para que este le tenga rencor- se dice ella-.Seguramente él cree que Damián es responsable de más de una de sus desgracias. Sigue cavilando y rayando círculos en un cuaderno, las ideas van de un lado al otro y todo apunta a lo mismo.

-No hay duda, ya sé quién es el Arcángel.

Se acerca a menos de una semana el mes de junio, ya los calores se intensifican. Eso provoca que en la prepa los jóvenes por mucho que se agraden no quieran estar tan juntos, Abraham usualmente no dejaba mucho espacio entre él y Sonia, pero ella ha optado por medirle la distancia, tampoco hay mucho diálogo y esto provoca que pasen menos tiempos juntos. Después de clases se dirige Sonia con Jesús y Enrique a los Chochos.

-Jesús, ya confirme todo, no hay duda- Sonia le muestra sus apuntes a su amigo.

-Hay Sonia, ¿no crees que estás llevando todo esto muy lejos?- Enrique duda de la objetividad y sentido de esta investigación

-No puedo creértelo, es demasiada tu fijación por que se dé, que haces que concuerden cosas que no- Jesús con cierto toque de molestia lee el apunte.

-Mira…. En los tres últimos ataques de monstruos Damián ha estado presente- Sonia intenta explicar-. En el estadio, en el gimnasio, llegó lastimado el día de lo del puente congelado.

-El Arcángel aparece en muchas partes de la ciudad cuando hay clases, Damián se queda mucho tiempo en la escuela entrenando-Jesús comienza a develar detalles no considerados-. Si fuera un héroe, lo más seguro es que Abraham se diera cuenta de ello y ya te habría comentado algo.

- Abraham no me dice anda nunca, es capaz de ocultarme que se derriten los polos aunque estemos inundados solo pro no preocuparme- Sonia responde con nostalgia.

-Si Damián es el Arcángel… ¿Por qué habría matado a la familia de su amigo y a su ex?- Enrique planeta la pregunta

-Se que él no quiso matar a su familia, su mamá de hecho no se sabe por qué murió, al arcángel solo se le vio en el lugar- Sonia defiende al Arcángel.

-Todo mundo vio que el Arcángel le disparó a Samantha, Esa noche definitivamente iba buscando a Abraham- Enrique recuerda lo que se conoció como el día en que se descubrió que el Arcángel no era un justiciero.

-El Arcángel no mató a Abraham esa noche, ¿no es esa suficiente prueba que no lo quería matar?- Sonia al borde de un coraje sigue defendiendo a su querido.



Con esta tensión pasan dos semanas, Sonia y Abraham cada vez se tratan menos, hablan por cortos ratos para ver como está el otro, Sonia ya ni siquiera le platica a Jesús ni a Enrique sobre sus teorías. Abraham ya no se queda con Damián tampoco, ambos casi se dejan de hablar y cuando hay combates en los entrenamientos ambos se evitan. El Arcángel sigue su papel de justiciero escapando de la policía y ayudando a las víctimas en atentados comunes. Prácticamente pareciera que todos se prepararan para hacer un movimiento drástico, Quizá Sonia decida dejar de ser la novia de Abraham, o él se moleste antes y desista. Tal vez Damián le explique lo que ocurre a Abraham y este perdone lo que haya hecho. Quizá incluso Jesús revele a Sonia la información que ella aun no tiene.

Sonia ha concluido un día más de clases, se retira a casa temprano a estudiar, ni siquiera esperó a Jesús o a despedirse de Abraham, ella lleva al mundo en sus hombros. En el camión ella siempre se sienta del lado derecho con la mirada en la vista a través la ventana, siempre aprecia cada árbol que pasan cuando llegan al tramo con vegetación por el que cruzan, cada llano con pasto y cada fosa. En el tramo donde colindan Xochimilco e Iztapalapa se forma un canal con pequeñas fosas al rededor, en el trayecto del camión atraviesa por un paraje a medio poblar. Ella se recarga en la ventana y en el camino ve un hombre colgado de un árbol, por unos instantes no le pone atención pero cuando reacciona parpadea un poco y se sorprende, acto seguido voltea al árbol en el que ahora no hay nada.

Sonia fuera de sí decide bajar del camión, no estaba segura de porque, pero no pidió ayuda. Caminando cerca del árbol al que vio lo examina lentamente, le da incluso dos vueltas y se cuestiona su visión. Se creía loca, pero estaba segura, había visto a un hombre colgado en el árbol, recuerda el cuerpo débil que no mostraba síntomas de vida, cada miembro completamente flojo, tan muerto era que el peso solo se movía por un ligero viento, todo muestra que llevaba mucho tiempo en que el último movimiento se le había aplicado.

Ella camina buscando rastros de pisadas, no haya nada hasta que mira el lago, una extraña onda fría le recorre el cuerpo, diría que escucha un sonido, pero no es más que el del aire flotando sobre el agua. Como si respirara la tierra y esta inhalara justo a sus espaldas, hace su piel erizarse y con temor comienza a girar la cabeza. Un extraño aroma a nada, lejos de colocar una esencia al aire, parece robarlo. Sonia se perturba y cae de rodillas con el giro, levanta su cabeza y con trabajo logra enfocar. Una cabeza de Perro negro le gruñe de frente, con vapor saliendo del hocico el rugido se va intensificando en cámara lenta, y un ladrido se escapa con estruendo.
Sonia no tarda en reaccionar, su cuerpo se jala hacia atrás, y el perro se aleja de espaldas conservando el ladrido, luego hecha a correr y desparece tras la hierba.
Sonia con un aire de valor le sigue pero ya no lo encuentra. De otros arbustos sale un anciano y con enojo se dirige a ella.

-¡Vete!, o te pasará lo que a él- el anciano con voz fuerte sin dudar ni un momento-.si te quedas, también flotarás, te digo, como ellos.


Episodio 14: Como ellos

El señor Fuji es un anciano excéntrico, aún en el siglo XXI conserva un estilo de vida lleno de un misticismo prehispánico, su cabaña no parece tal, es grande y a su servicio tiene algunos jóvenes cuyos labores nadie conoce. A pesar que es poseedor de una gran fortuna, siempre mantiene su sencillez, viste de manera humilde y nunca se ha visto que cambie su balsa por alguna lancha motorizada o tampoco que se llegara a hacer de algún aparato moderno. Alrededor suyo se cuentan historias extraordinarias, como si se tratase de un ser mágico, algo fantástico que sería el ideal de un cuento de hadas, pero su magia no es precisamente la del mago que ayuda a los jóvenes o a la paz. Es una magia que lo convierte en el ser en busca un silenciosos conocimiento, hermético, incomprensible al científico pero común a los hombres. Un señor que acumula tal poder personal que ha asustado a toda la región, un poder que podría salvar a cualquiera que lo necesitara pero que es usado para proteger algo. Un algo que su sola existencia aterra al imaginarse, un algo que hará a cualquiera preferir al Señor Fuji como una persona para temer.

Sonia tiene en su mente la idea concreta, aún le parece imposible el haberse levantado y tras ver al anciano, haber sacado fuerzas del temor para haber corrido casi un kilómetro. La carrera no le permitió voltear y por un instante no quiso saber qué les ocurrió a los otros que fueron mencionados. De inmediato ella hace la parada al primer camión que prometiera alejarla, y así, sentada completamente paralizada en el fondo del camión, sentía como si caminada sin rumbo, como si estuviese perdida, actuaba como si hubiera quedado desnuda ante la mirada de Fuji y este la atravesara con algún lazo que le revolvió el estómago, como si hubiera sido un acto de… voluntad.

En SPETTRO no ha disminuido la tensión, el fracaso rotundo de Lilith solo ha traído bienestar a Ramadán, pues él mientras no estuvo en acción se dedicó a averiguar un dato que quizá le asegure un rotundo éxito para la siguiente misión, de momento ya piensa en pedir que se le permita usar dos rollos simultáneos.

-¿Está bien Lilith?, ahora verás lo útil que resultaste, tu monstruo me ayudó a descubrir a quién está a la derecha del héroe- Ramadán recuerda a la chica que ayudó al Arcángel en contra de Kanker-. Esa chica, ya la he visto antes, basta ver con qué tenacidad él la protege, hahaha. 


La noche llega y Sonia espera a que sus padres estén dormidos, con silencio se viste para emprender su marcha planeada, tomará las llaves de su padre y hará una escapada rumbo a los lagos donde vio al señor Fuji. En el transcurso repasa lo maquinado, llegará al embarcadero más cercano y buscará una trajinera para adentrarse en las aguas más profundas, sabe que el Arcángel la rescatará. No tiene una certeza real, pero confía en que él estará ahí, de alguna manera su llamado de auxilio será escuchado y vendrá a rescatarle. El camino es corto y le facilita el manejo aún cuando apenas y sabe conducir un auto, el hecho que sea este automático le ayuda mucho, sin tanta afluencia no tarda en llegar a su destino. Sin apuros puede estacionarse. Abrigada procede al descenso; con botas, ropa térmica y un flotador por aquello de las emergencias, Sonia se cubre y saca el abridor de candados que aprendió a hacer en internet. Un trozo de lata de aluminio cortado como un pequeño cinturón para envolver al candado, con una pestaña que entra en el seguro y lo empuja para que con un simple movimiento el candado abra.

-¡Listo!- Sonia con una expresión de logro agachada ante la cadena que aseguraba una pequeña canoa-. Al parecer aún no ocurre ningún problema, jijiji, al menso ninguno que no esté planeado.

La muchacha sube a la canoa y con el pié la empuja para separarse del muelle, en un costado encuentra el remo para así adentrarse en las aguas poco a poco, mientras canta una canción tranquila piensa en la emoción de verlo una vez más, le encantaría repetir la experiencia de salir acompañada por él. Al llegar a una zona abierta ella se considera suficientemente en problemas.

-Sería una tragedia que ¡ops!, se me cayera el remo- La chica dice para así dejar caer su objeto de propulsión, deja que el templado lago arrastre el remo a donde ya no puede alcanzarlo-. Ahora soy una dama en peligro.
Espera un momento sentada en lo que considera que se encuentra perdida, al cabo de diez minutos se levanta y decide continuar con la coartada.

-¡Auxilio!, estoy sola en medio del lago, mi remo se ha caído y no puedo regresar a la orilla- Ella se empeña en ser escuchada-. ¿Hay alguien que me ayude?

No hay respuesta alguna.
-¡Socorro!, en verdad no tengo como volver, ¡Alguien ayúdeme!- comienza a gritar más convincentemente al percatarse que en verdad está perdida- ¡En serio!, no sé cómo voy a salir, ¿hola?

-¡Ya cállate!, mi mamá dice que no existe la llorona, así que déjame dormir- se oye una voz infantil cuando una roca cae cerca de la balsa salpicando a Sonia-. Ya están grande par asusta a la gente de noche.

-No, en verdad necesito ayuda- Sonia aún cubriéndose por si otra roca le es lanzada-. Amiguito, llama a la policía o alguien.

El silencio no cambia en el lago, aquél niño que amenazó a Sonia ya la ha abandonado y al parecer nadie le pone atención, Sonia se preocupa ante el temor de quedarse ahí hasta el amanecer, no sabe cómo reaccionará su padre al enterarse que tomó el auto y se escapó de noche, además no tiene idea de cómo explicar que salió para buscar al Arcángel, de inmediato se incrementan las críticas que recibirá y explicaciones que tendrá que dar. La distinción entre estar loca y ser señalada como una ya no importa porque se está borrando. Así entre el frio y la humedad cae dormida.

-Escuché que estabas aquí, te pondré a salvo- Un brillo despierta a Sonia que se hace tirada en el piso de la lancha, una luz que cubre el contorno de la silueta que desciende para asegurarla-. ¿Estás bien?

Sonia despierta sintiéndose alegre, ve al salvador que ha ido a buscarle y le sonríe a la silueta, poco a poco las luces dan la forma correcta. Una lancha de la policía está junto a la suya, un par de oficiales acudió ante el llamado de auxilio y el reflector que alumbra la espalda del gendarme se acompaña de destellos azules y rojos.

-¿Él no vino?- Ella le cuestiona a la nada al percatarse que antes llegarían los oficiales que su héroe-. No, no vino por mí.

-En un momento nos alejaremos de aquí, pise con cuidado por favor- el policía le da indicaciones a Sonia de cómo pasarse a la lancha oficial-. Ahora voy a atar su lancha a la nuestra para remolcarla y así la llevaremos a donde esté a salvo.

Sonia pasa a la lancha de los policías y aquel que la despertó se pasa a la que abordaba ella. Buscando su cadena para atarla se percata de una onda que rodea a la lancha, no le da más importancia y comienza a asegurar el remolque. De pronto suena el agua como si hubiesen arrojado algo, el otro oficial se percata de lo mismo y se asoma, pero ninguno de los dos ve más que las ondas en el agua, por un momento se calma todo y el primer oficial se prepara para pasarse a su lancha, justo cuando apoya el pie algo desde el fondo aleja violentamente la lancha alejándolas, el policía cae al agua y emerge chapoteando, de inmediato su pareja y Sonia se preparan para auxiliarlo. El oficial con una expresión aterrada comienza a trepar por una orilla, el miedo de caer de pronto solo se compara con el de caer por completo a la nada. Su terror es contagioso, a los tres se les ha acelerado el pulso. Aun no termina por salir cuando el policía grita de dolor y una de sus piernas es jalada, aunque sus compañeros lo intentan jalar, se les resbala y este se pierde entre la espuma de su forcejeo y las burbujas de su aliento que poco a poco desaparecen.
Tanto Sonia como el otro policía se alarman, y saben que de ser de día se vería salir la mancha roja sobre el agua, pero no es el caso, la oscuridad lo cubre todo. De pronto una enorme sacudida los derriba, algo desde abajo sacude la lancha hasta voltearla. Sonia completamente asustada logra sujetarse de modo instintivo a la lancha que flota al revés, su pánico le ha hecho olvidar incluso que no sabe nadar. El otro policía también sale flotando y se sujeta del otro lado de la lancha quedando frente de Sonia, ambos se ven por un instante. Uno tan corto y tan largo en el que ella apenas distingue los detalles, cada uno se le queda grabado, el policía extiende la mano a Sonia en señal que le ayudará a subir a la obra viva de la lancha, pero no pasa un segundo y ella no tiene tiempo ni de rosarle los dedos cuando del fondo del lago sale a espaldas del policía una perro negro, enorme, con garras monstruosas, dientes largos y filosos.

El susto no tiene comparación, otra criatura de la noche se ha presentado de modo violento, un instante suyo en el aire bastó para grabar los detalles, las gotas de agua caen lentamente y la bestia a su vez sobre el policía, la embarcación s e sacude y Sonia se suelta cayendo en el fondo del agua.

Episodio 15: ¿A salvo?

Sonia se levanta gritando y sudando de su cama, tarda un instante en reconocer que fue un sueño, sus padres no tardan en llegar a su puerta para preguntar si está bien, ella se los confirma y después de asegurarse de ello, deciden todos regresar a su intento por dormir. Poco a poco se va calentando la cama de nuevo, Sonia no está nada contenta con el sueño que acaba de tener. ¿Será que su subconsciente le dice que está dispuesta a hacer locuras por volver a estar al lado del Arcángel?, y pareciera que el mismo le anticipa que este no estará ahí siempre con ella, la pesadilla no es más pesadilla por las quiméricas imágenes si no por ese sentido de duda que ha provocado, un sentido que trasciende del sueño y lo hace peor que la pesadilla misma, lo hace real.

Un día más en la prepa, junio pasa rápidamente y los jóvenes se preparan par sus exámenes de área, Damián intenta colocarse en el área de ciencias biológicas para pode ir a la escuela de medicina, Enrique al igual que Arturo y Abraham estudian para le área de leyes, mientras que Sonia no se decide aún y busca la prueba multifuncional, por su parte Jesús y Gerardo llena solicitudes para el área de ciencias y aspirar a la escuela donde estudiaría matemáticas aplicadas. El ambiente escolar se tensa y paralelamente Sonia se acerca a Abraham de nuevo.

-Oye Sonia, ¿no apuntarás que harás la prueba para artes?- Enrique pregunta al ver la solicitud de Sonia.

-Sí, eres muy buena, deberías ir a la escuela de artes- Abraham interviene con emoción.

-Pero mi papá insiste en que estudie leyes- Sonia responde a todos con cierta nostalgia.

-Quizá deberías de hablar con él, a ti no te gusta tanto eso- Jesús apoyando a los demás.

-Sí, al diablo con tu papá, tu eres talentosa en esas cosas de arte, mejor sigue tus preferencias- Abraham con mayor energía.
-Si supieras lo que puede ocurrir si siguiera mis preferencias- Sonia dice con micro tono para no ser escuchada-. Es mejor responder conforme la situación, luego no vaya a ser que no lleguen por mí.

Todos se quedan perplejos ante la respuesta, terminan de llenar sus solicitudes y Abraham ha cambiado si prueba para la multifuncional, Arturo al entregarlas todas juntas se percata del acto de su amigo y está a punto de decirle que llenó mal el campo.

-No Arturo, será mejor si estamos repartidos en los grupos, además si paso podré elegir el área que quiera- Abraham se anticipa al ver le gesto de su amigo y le habla en secreto-. Déjame estar con ella, ¿sí?

Después en los Chochos se encuentran todos platicando, Abraham y Sonia están juntos y ocurre algo que no presencian los demás muy a menudo. Ella lo abraza y pone nervioso.

-Abraham, como tú eres de Xochimilco hay algo que quisiera preguntarte- Sonia mirando fijamente a un Abraham tímido-. ¿Qué es un nahual?

-Este, verás, me parece que es un dialecto- Abraham responde torpemente.

-¡Hay baboso!, dije nahual no náhuatl- Sonia empuja decepcionada a Abraham.

-Bueno, me parece que es un brujo que se hace animal, es un perro negro que asusta a la gente-Abraham sentencia con una vaga seguridad.

-Un nahual no es un brujo simplemente- Damián interfiere con un aire de menosprecio sorprendiendo a Sonia y Abraham que estaban por discutir-. Las personas tienen una dualidad. EL tonal y el nahual, el nahual es la proyección del espíritu animal que cuida a las personas.

-Continua Damián- Jesús interesado se lo pide.

-Se dice que el nahual de cada persona le otorga habilidades relativas a ese animal, pero hay hombres de conocimiento que contactan con su nahual de un modo más íntimo- Damián captura la atención de todos-. Incluso pueden adoptar la forma de su nahual para realizar actos que solo con esa forma podrían hacer.

-¿Ves?, si es un brujo que se transforma- Abraham insistiendo a Sonia.

-No entiendes tu nada, hablas con palabras que ni entiendes- Damián contesta al hacer menso Abraham su respuesta, así comienzan un debate.

Sonia queda menos confundida y reflexiona sobre lo que le explicaron de viaje de regreso a su casa. Ella aún conserva el temor de la visión del fin de semana pasado por lo que decide irse sentada del otro lado del camión para no ver el sitio donde el árbol de entonces. El trayecto continua tranquilamente, pero cuando Sonia calcula se acercan a la zona donde fue el accidente se voltea y cierra sus ojos. Aunque pasan con velocidad normal ante el lugar, ella siente que es un tramo inmenso, tu estómago se revuelve como si una mano haya entrado en él y le airara las entrañas.
-Ella regresará- el señor Fuji que está parado donde el árbol sabe que Sonia acaba de pasar y pareciera que fue él quien le causó el malestar-. Y con ella ese poder.

Sonia llega a su casa e intenta actuar con normalidad, Aunque su mamá se percata de la tensión ella opta por dejarla descansar sin hacer preguntas. El tiempo pasa y Sonia lee sobre nahuales en la red, sobre la proyección del animal de la que habló Damián y está por buscar el término de “Hombre de conocimiento”. Ya es algo tarde y el sueño sería común, pero en esta ocasión Sonia se siente tana traída por caer que lo hace sin resistencia alguna, su estómago le duele y durante su desplome ve a un cuervo en su cuarto. Esa es la última imagen que percibe antes que el cuervo se haga hombre y s ele acerque firmemente.

La casa del señor Fuji no es pequeña como antes se había contado, fácilmente tendrá seis habitaciones y en todas hay ocupantes que las comparten a veces hasta cuatro por cada una. Solo él y una pequeña niña tienen un cuarto para ellos solos, en una habitación grande que pareciera hospital, Sonia despierta y se ve rodeada de las manos por cuerdas, al hacerse sola intenta desatarse cuando una voz la llama.

-Lamento que no esté cómoda como en su civilización- se acerca el señor Fuji con una lámpara de aceite al camastro donde Sonia, encendiendo el candelabro a su lado, continua-. Como ve, no tenemos electricidad, mis padre fueron indios al igual que los suyos. Y yo también, por eso seguimos usando las velas.

-Déjeme ir- Sonia suplicando-. No he hecho nada.

- A lo mejor sea eso exactamente lo que pasa, verás todos estamos en este mundo en guerra, hay guerreros por todas partes acechando a sus presas, así mismo hay trampas, y puede caer cualquiera, pero caíste tu, tu camino te llevó a él y ahora no puedes salir así como así- el señor Fuji explicándole-. Esa tarde en el lago tu caíste en la trampa, porque ese era tu fin, es inevitable, tú no puedes verlo pero yo sí, y sé que es este el momento.

-No entiendo nada de lo que dice- Sonia desesperada-¿Por qué me asecha?

-Porque todos buscamos poder, esa trampa era para alguien con poder, pensé que caería alguien cuyo poder pudiera ser controlado, peor caíste tu, que en realidad no tienes poder personal más que el que te prestan- el señor Fuji con un tono misterioso-. Sí, hay alguien que te cubre de un poder grato, no te pasa nada porque esta persona es poderosa, pero aunque te cubra de su poder, no te puede salvar de todo.

-¿Por qué dice tanto poder?- Sonia indignada ante lo que escucha-. Yo no he hecho nada para que me capture.

-Claro que si, permites que eso te ame, aceptas su poder cuando lo aceptas a él, pero tampoco lo aceptas, tu voluntad no es tan grande aún, solo que su fuerza hace que el poder circule por ti una y otra vez, como intentos de hacerse contigo, pero lo expulsas y aceptas.

Es notorio como el señor Fuji no es entendido por Sonia, pero aunque no usa un lenguaje explicativo le da a entender que ella es cuidada por alguien poderoso, es el objetivo de Fuji atraer ese poder. Fuji no le ha explicado a Sonia sobre el interés que él tiene en el Arcángel, pero la gente cuenta que en esa casa donde se oyen gritos y ladridos no animales hay escondido algo, y eso lo cuidan con extrema notoriedad, lo que nadie sabe es si lo cuidan para que nadie llegue a él, o eso no llegue a los demás.

Ya va siendo media noche cuando el frio azota la casa como no lo hacía meses atrás, cuatro jóvenes cuidan la casa como si esperaran una visita, en esos momentos del cielo cae una figura conocida, su expresión aunque está cubierta no esconde su enojo.

-Sé que está aquí, he venido por ella- dice un furioso enmascarado.

-Tenemos la orden de hacer que esperes a nuestro maestro, a lo mejor ya está preparándola para el sacrificio.


Episodio 16: El sacrificio

En esta ocasión no se trata de un sueño, Sonia se encuentra atada a una cama con un hombre cuidándola para un especie de sacrificio, afuera su héroe a ha venido por ella. Y no es una fantasía, no es erótico si no espeluznante, pero no es un sueño como el de las aguas y el perro emergiendo de ellas, esto es real. Afuera el Arcángel ve como cuatro heroicos jóvenes le cierran el paso.

-No quiero dañarlos, así que entréguenme a la chica ahora- El Arcángel decidido habla intentando intimidarlos

-Ya te dijimos que tendrás que pasar sobre nosotros primero- Uno de ellos los lidera y se preparan para atacar.

Con velocidad dos jóvenes lo flanquean y los otros dos forman con ellos un cuadro, no hay duda, el Arcángel ya esperaba un ataque por distintos frentes, es obvio que a diferencia de SPTTRO ellos no lo han estudiado y creen que con simples ataques podrían detenerlo, pero fallan cuando los cuatro atacan a la vez de modo que con un simple salto son evadidos.

-No puedo perder el tiempo con esto, Sonia está en peligro- el Arcángel al aterrizar se concentra para expulsar un campo de fuerza que sale de su espalda elevando su capa y cuando impacta a los jóvenes ellos caen hasta el agua que rodea la chinampa. Corre a la puerta cuando otros chicos salen embistiéndolo. Elaborando el golpe que inventó en la lucha contra Kanker se deshace de ellos hasta que es detenido por una pared invisible.

-¿Qué es esto?- La barrera no parece tal, más bien parece que una brazo invisible lo detuviera atrapando su brazo-. Si no ha nadie.

En el interior el señor Fuji ha cambiado su ánimo, de inmediato se levanta para salir de la casa, Sonia no entiende el repentino movimiento y solo escucha al anciano salir de la habitación y hablando con alguien que contesta con un tono infantil.

-Ya ha llegado el invitado que esperábamos, cuida a la chica en lo que yo atiendo al futuro huésped- el hombre le encarga a la tarea a la niña que le ayuda con los quehaceres.
-Señor, si ella va a morir de cualquier modo, quizá no debería cuidarla- Belinda con su característica tristeza responde-. ¿No podría ir a descansar?

-Mira Bell, si algo le ocurre antes que este hombre hable conmigo, no entenderá los motivos- le advierte Fuji.

-Yo no creo que tus motivos sean buenos- Bell susurra mientras camina a la habitación.

-Te escuché Bell- Fuji antes de salir se detiene y sin voltear a verla la amenaza-. Si tuvieras motivos, no creo que fueran buenos.

Bell humedece con una discreta lágrima sus ojos y entra al cuarto donde ante Sonia no piensa llorar. Ella se percata de su nueva compañía y aunque también está a punto de tirarse al llanto decide hablar.

-¿Qué pasa pequeña?, ¿por qué estás triste?- Sonia intentando jalar las cuerdas para aflojarlas.

-Es el mundo quien entristece- Bell en su tristeza refleja algo distinto a la misma, su tristeza es como una advertencia de la ira que se aproxima-.Esta noche sacrificaremos a alguien, pero creo que fallarán y el sacrificio solo llevará al mundo a su…Muerte.

Bell es una niña extraña, criada siempre dentro de la casa nunca ha salido al mundo, el anciano le enseñó a leer y procurarse por sí misma, actos que serían propios de un abuelo, pero Fuji verá antes de todo en ella que algún parentesco. Bell es huérfana, y aunque Fuji la recibió, no sabe ni siquiera él algo de sus padres, ella es cuidada con respeto por todos los chicos, ese respeto no es por ser la nieta adoptiva de Fuji, es más obra del temor que le tiene a la pequeña que desde que aprendió a caminar ha mostrado talentos en las artes oscuras. Suficientes que atemorizan a todos los nahuales juntos.

En el exterior el Arcángel aún lucha contra la fuerza que lo ata, los jóvenes adoloridos lo rodean pero no lo hacen con prisas por atacar. De hecho varios solo toman sus posiciones y pareciera que se preparan para tomar una clase. De la puerta de la casa se asoma el viejo Fuji con un carismático carácter cordial.

-Buenas noches estimado señor, sabíamos que pronto lo encontraríamos visitándonos, debo decirle que todo está listo para su recepción- El anciano habla como si alguien le elaborara el guión mientras camina suavemente apoyado en su bastón hasta quedar casi frente al Arcángel.

-Déjese de tonterías, entrégueme a la chica o si no- el encapuchado se percata que la fuerza le suelta la mano y se la arrojara como si un brazo real lo sujetara.

-Si no, pues las cosas se van a hacer como esperábamos que se hicieran- Fanfarronea alegremente el viejo-. Sé que estás enojado porque para llegar aquí tuviste que seguir a la mujer que está dentro, pero el camino que sigues te ha traído aquí, y es tu final que logremos liberarte, así podrás liberarnos de la carga que el camino nos ha traído pro el momento.

-Viejo loco no se de lo que está hablando- El Arcángel intenta golpearlo pero cae por un fuerte dolor en el abdomen.

-Ya veo, tú no puedes ver, es normal de alguien que no está abierto y lo esperaba de ti para decir verdad- Fuji se inclina para ver de frente al Arcángel que cae retorciéndose del dolor-. Si pudieras contemplar al mundo y pararlo, entonces habrías ya renunciado a eso desatinos que no puedes controlar, peor ya veo tu verdadera historia, cuanto sufriste y cuanto estás dispuesto a sufrir por esta mujer una vez más. Pero es claro que sabes que no te corresponde, y un amor más grande es el que la cuida en realidad.

Fuji que ha cruzado los ojos como si hiciera viscos para desenfocar pareciera leer el interior de todos los pensamientos de su invitado.

-Mataste a quienes no querías hacerlo temiendo la ira de los que aprecias, y ahora, estás en la batalla mayor, aquello a lo que valoras ahora se opone a lo que en verdad quieres. Eso es porque no puedes olvidar, a diario lo ves, es tu amigo y temes que te descubra, pero en el fondo no sabes si es porque te reclame o por su envidia… Ese que dice ser tu mejor amigo te envidia, y quisiera estar en tu lugar, saber del modo en que sabes y tener la oportunidad de hacer lo que tú. Es una pena la verdad que él o sea el que desarrolló este poder. Es grande, se siente desde la distancia, no es necesario salir a volar para buscarte, y eso que no basta con extender apenas mi voluntad para sentirla- Fuji se comienza a sentir conmovido y comienza a toser-. Cof cof, ese otro joven tiene pensamientos más puros que tú, él si sabe querer, de ser él el que estaría aquí esta, noche entendería y no habría que sacrificar nada, él sería mejor guardián.

Tus penas te acompañan a diario, y decides mejor gruñirle a los demás ye esconderte tras tus actos de hombre no aceptado. Qué pena que haya llegado a esto, pero ahora que se lo que hay en ti, no me queda la menor duda que hay que proceder con desaparecer a la mujer. ¡Juan, Genaro, comiencen!, solo déjenlo que pueda respirar.

Los chicos de mayor rango de inmediato se colocan accesibles, concentrando sus pensamientos loa hacen trascender más allá de sus cuerpos, con las técnicas que han aprendido logran conectarse con las figuras que eligieron como guardianes, su cambio no es tan espectacular como el de los hombres lobos que en el cine rasgan sus pieles y aumentan increíblemente de tamaño. No la transformación de ellos es más discreta, prácticamente indescriptible, solo de un momento al otro son capaces de dejar de ser humanos y ser esos animales. Y, a la vez seguir siendo lo que son.

El Arcángel que descansa un momento del nudo en las entrañas contempla a los seres contra los que peleará, a ciencia cierta no sabe distinguirlos de hombres o de perros, gatos monteses y algunos cuervos. Más bien es una visión en la que sabe que pelea contra eso pero que no puede asegurar que alguno lo sea. La vista borrosa no puede enfocar, cuando siente como si látigos superiores en número al de los jóvenes, que solo eran nueve lo golpearan en el estómago, pero a diferencia de los látigos normales estos entran en él si herida alguna.

Un vago pero acertado recuerdo de sus entrenamientos en el karate le llega a la mente y señala que en el estómago es en el lugar donde vive el alma. Por lo cual de lo único que puede percatarse es que lo atacan desde afuera, pero los golpes se sienten desde dentro de él mismo, mareado el Arcángel cae a punto de desmayarse.

En SPTTRO al fin llega la mueva nueva de Ramadán, está a un paso de atrapar si no al Arcángel, si a quien sabe quién es.

-Muy bien Ramadán, te dejaremos usar dos de los tres rollos restantes, cuídalos que no se te otorgará el restante- Lilith entrega a su compañero el baúl con dos rollos y cinco espacios-.Estamos cerca.


Episodio 17: Estamos cerca

En SPTTRO las cosas no podrían ser mejor, todos sabían aunque sea como rumor, que ya había una pista contundente sobre la identidad el Arcángel. El rumor decía que había una joven que al parecer se relacionaba de modo muy cercano al objetivo, la chica ya había sido señalada y Ramadán tenía todo listo para ir por ella. Este era el plan perfecto. Convertir a la muchacha, y utilizando su gran influencia sobre el paladín para convencerlo en su unión con ellos. A menos que el Arcángel cuidara todo el tiempo a la chica, Ramadán podría infectarla con el quinto rollo. Pero el plan iba más allá de eso, en esta ocasión se develarían dos rollos simultáneos, a diferencia de la ocasión de las gemelas en la cual solos e usó el rollo gemelo para dos individuos, en esta ocasión dos demonios distintos actuarán a la vez.

En definitiva, el Arcángel no podrá cuidar a Sonia y pelear contra el sexto rollo a la vez, de un modo u otro el plan debe funcionar, Ramadán se concentra para localizar a Sonia. Pero algo sucede, no puede encontrar la presencia de Sonia, al parecer hay algo que no le permite encontrarla, como si hubiera algo que le interfiriera. Así, después de intentarlo una vez más se percata de una energía que la cubre, o mejor dicho dos. Una que su naturaleza le es distinta, algo nuevo como un poder que lo bloquea, este poder es de una magia correspondiente al aura de Fuji. Es un poder de aquel que Ramadán no acostumbra, a diferencia del suyo que es producto de las fuerzas oscuras, el de Fuji es producto del conocimiento, y mientras esté en la trajinera con ella, Ramadán no podrá encontrarla ni al Arcángel ni a ella. Pero hay otro escudo además de la interferencia del nahual. Un poder nacido del amor protege a Sonia de Ramadán.
Pero no hace lo propio con el destinatario del sexto rollo.

En la chinampa de Fuji el Arcángel se encuentra librando una dura batalla, tras meditar con respecto al modo de ataque de los jóvenes nahuales, el héroe está por ceder, pero su recuerdo sobre las clases de karate en la prepa le señala que es posible hacer estallar ese amarre con un grito de combate. Pero le cuesta trabajo concentrarse así que piensa en algo que lo motive, en su mente está la posibilidad de no rendirse, algo que lejos de ser una posibilidad, es un anhelo que puede convertirlo en realidad. Sabe que si se deja caer no podrá seguir protegiendo a la gente, a la que quiere y a la que no conoce, sabe que desde que ha cambiado su vida con estos poderes ha podido defender al débil. Y si cae no solo defraudará a aquellos quienes no lo hacen un villano, también sabe que se defraudará a sí mismo, y que Sonia puede ser dañada.

-No te lo permitiré- el Arcángel rescata fuerzas y comprimiendo aire en su abdomen para liberarlo lanza un grito de batalla con la intensidad de un rugido de león.
Una onda expansiva aleja a los jóvenes que lo rodeaban cada vez más de cerca y se logra liberar.
-De modo que les gusta pelear en grupo, entonces les concederé una pelea masiva- Tras juntar las manos el Arcángel realiza copias suficientes para atacar a cada nahual.

Varios de ellos desde su estado abren los ojos y miran a un Arcángel cada uno dirigiéndose para embestirlos, pero la mayoría desenfocan su mirada y no le dan importancia a las copias, estas solo aparentan atacar pero no los dañan.

-Nosotros si podemos verte, y sabemos que esas copias no son tú- dice uno de ellos que se levanta con calma.

Los hombres de conocimiento en sus entrenamientos desarrollan una técnica para ver que les permite distinguir los actos de poder como el que el Arcángel realiza para generar esa ilusión de multicopias, ante esto el paladín se percata que esa es una técnica que no podrá usar entre ellos.

-Con que no le temen a las copias, entonces lucharán con reales- el Arcángel se coloca en posición de emprender una carrera y de inmediato desaparece para que aparezcan una nueva cantidad de sus copias que esta vez son más borrosas pero son apreciadas por los contrincantes con una mirada de sorpresa.

-Pero… si todas son el mismo, ¿cómo lo hace?- otro de los nahuales se sorprende y percata que ahora no usa una técnica de ilusiones, todos los clones impactan a sus objetivos y desaparecen al final.

Al golpear al último, este resulta es el único que no desaparece. El hecho es que no usó el Arcángel su técnica de ilusiones si no que atacó con una velocidad tal que aparentó atacar a todos a la vez pero en realidad fue un ataque a una velocidad sorprendente, por ello cada chico lo vio acercarse y a la vez atacar a los demás.

-Con ese golpe ya no se levantarán- Un cansado arcángel respira hondo con éxito tras su táctica-. Ahora a alcanzar al anciano.

Los más resistentes de inmediato apresuran a cubrirle el paso mientras que los demás se apresuran para entrar a la casa tomando su forma humana, y apoyándose entre sí se dirigen al improvisado hospital donde curarán las quemaduras producto de la honda que los derribó. Fuji que no había avanzado mucho decide regresar y se detiene en la puerta permitiendo el paso de sus alumnos.

-Adentro vayan con Bell- Fuji les da instrucciones para después bajar ante el Arcángel-. ¿Cómo pudiste derribarlos con un simple grito de batalla que seguramente desconoces?

-Solo necesité sentirlos-fanfarronea un poco el Arcángel.

Dentro de la casa los nahuales llegan al sitio donde Bell intimida a Sonia, los que aun caminan sin dificultad recuestan a sus compañeros en las camas aledañas y los encargan con ella para después descansar un poco.

-¿Para qué traen a los que sin duda han perdido su esencia?- pregunta Bell con un tono frio-. Pude percatarme de su fracaso, él es más fuerte que todos ustedes juntos, además puede usar ahora un grito de batalla.
-¡Cállate!- uno de los jóvenes da una bofetada a la niña con desesperación-. Ese hombre no sabe usar el conocimiento, solo fue un accidente.

El joven que después tartamudea arrepentido decide huir a la zona de batalla. Después de su acción sabe que es mejor enfrentar al Arcángel a quedarse contra la ira de Bell. Pero Bell le dijo una verdad. Ahora que el Arcángel pudo acertarlos con su grito, seguramente aquellos vectores de voluntad que usaban para atacar su centro han sido destruidos. Sin saber el Arcángel ah inutilizado las principales armas de los jóvenes.

En las camas los heridos se retuercen del dolor mientras un par de los que los apoyaron e sientan en unas sillas para despejar su mente e intentar hacer crecer de nuevo sus voluntades Bell aún con la mejilla enrojecida sale de la habitación para ir por agua y telas para tratar las heridas.

-¿Por qué no me dejan ir?- Sonia al borde del llanto pregunta a uno de los chicos en las sillas mientras ah logrado desatarse en secreto.
Uno de los jóvenes le presta atención. Desenfoca su mirada y se sorprende al ver la verdadera Sonia.

- Es cierto, ese hombre te está cuidando, él está protegiéndote con su voluntad aún cuando no sabe usarla.

-¡Ya dejen de decir cosas sobre la voluntad, no entiendo nada, yo no hice nada para que me trajesen, quiero irme a casa!- Sonia con mayor angustia ruega por su liberación.

-Tú no saldrás de nuevo de aquí- Bell ha vuelto con una jícara de agua que coloca en una mesa cercana a su cama-. Él es un buen hombre, y por tu cariño descuida lo que podría ser el camino con corazón más noble que hay.

-Yo lo amo, y no interferiría entre él y su camino jamás- Sonia reclama la acusación de Bell.

- Mientes. Tu no lo amas, si no, corresponderías a su atención, pero esta noche nosotros lo haremos por ti, al sacrificarte lo libraremos de la cadena que no le permite trascender- Bell sentencia pero a la vez la invade la nostalgia de Sonia-. Acabaré con esto y te mataré yo misma.

Afuera de la casa Fuji admira el trabajo del Arcángel mientras este pelea con sus discípulos, son sus ojos en modalidad de ver se percata que ya no cuentan con los lazos de voluntad que les permitían atacar las entrañas de este, en el intercambio de golpes ellos caen desfavorecidos pues en realidad ninguno tiene fuerza para atacarlo. El Arcángel solo los vence con compasión y poco le importa sus formas animales. Al poco rato la concentración de ellos disminuye y no les es posible mantener su modo nahual. Es una pelea decidida, es el Arcángel peleando con simples humanos.

Recuperándose poco a poco el Arcángel mira a Fuji con un gesto retador. Sabe que sea cuál sea la técnica que sus alumnos utilizaron contra él, esta ya no podrá repetirse.

- Ahora solo te venceré a ti a menos que me entregues a la chica- dicta con seguridad el Arcángel.
-Eres una noble persona, decidiste no matar a ninguno- Fuji reconoce la postura del Arcángel ante la situación-. Pero esa nobleza mal acostumbrada te hace acompañarla de un desatino mayor.

En el interior de la casa Bell toma agua con sus manos y camina lentamente a los caídos, lo hace con una lentitud solemne que refleja su poco interés en que sanen en realidad.

- El agua, por favor, el agua- Uno de los muchachos recostado se la pide.

- Pequeña, apresúrate con el agua o ese hombre puede morir- Sonia dentro de su angustia se preocupa por el muchacho en la cama.

-Ese hombre ya está muerto- Bell sin voltear a ningún lado aprecia le piso y abre sus manos dejando caer el líquido.

El pequeño chorro cae y cada gota parece retrasarse, ante la mancha que se forma de modo dramático la pequeña niña deja caer también a primera de las lágrimas que nacen en sus ojos, todos se percatan de eso y con el piso húmedo, la vida del primer joven se desvanece.



Episodio 18: Está muerto

Bell ha dejado caer el agua que transportaba en sus manos, y con una precisa coincidencia ha muerto por un infarto aquel muchacho que la pedía. Sonia y los otros muchachos quedan atónitos ante la visión. No es quizá la muerte del individuo lo que cause revuelo, pues, aún ni siquiera se han percatado de lo ocurrido, es la presencia de lágrimas en los ojos de Bell lo que resulta polémico. La niña de pequeña estatura no pudo mostrar ningún rastro de ternura desde el momento en que Sonia la vio entrar, es más, no da muestras de ternura desde que alguien la conozca. Siempre con una triste seriedad, Bell ha tomado día a día sus clases sobre chamanismo, ha hecho sus labores domésticas, y tras obtenidas pequeñas conversaciones con ella, nunca nadie ha recibido muestras de afecto de su parte. Es evidente la tristeza en sus acciones, pero las lágrimas es algo completamente nuevo, algo que inclusive Sonia puede interpretar como un mal augurio antes que un motivo para preguntar si quiera sobre su pensar.

-Todos morirán esta noche, ellos enfrentan algo temible, él enfrenta aquello a lo que teme y tu desaparición es la única forma de terminar con todo esto- Bell pareciera rezar-. Perdón por ser la piedra angular que acabe con esto, pero seré la liberadora.

-Niña, la presencia de nuestro hermano se ha esfumado, y no hiciste nada- reclama uno de los jóvenes sentados.

Bell voltea a mirarlo con desprecio e inmediatamente este se lleva las manos al cuello, cae de rodillas y pareciera que lo ahora a la distancia con alguna mano invisible.

-¿No escuchaste?, todos morirán- Bell cambia la mirada a Sonia-. Puedes permitir que todos caigan o puedes con tu caída evitarlo.
El joven cae al piso revolcándose por la falta de respiración ante la vista de todos los cuales prestan atención a las palabras del infante.

Fuera de la casa Fuji ve caer al último refuerzo que ha vuelto para apoyar a sus hermanos. Con satisfacción por los sacrificios decide acercarse para comenzar la lucha con el Arcángel.

-Lo haces bien, si dudarlo diré que eres el único que puede ayudarme a controlar la bestia que habita aquí- Fuji temerariamente estira su mano apuntando al Arcángel.

La vista adecuada recorrería la distancia en dirección al encapuchado y aunque no se ve se percata que algo se desenrolla desde el centro de Fuji para latiguear a su ahora adversario. De esta presencia de da cuanta el Arcángel y decide lanzar presurosamente un haz de luz que impacta el pecho de su enemigo para lanzarlo tan lejos como pueda ser posible. Como en un duelo del viejo oeste donde los contrincantes aciertan a la vez, ambos caen un par de metros tras donde se encontraban.

-Yo nunca me uniré a ustedes, el controlar al mal es mi motivo, más no seré el subordinado de ti ni nadie- el Arcángel con una simple maniobra se pone en pie cuando Fuji controla algunos troncos que mantienen estable la chinampa, los hace flotar y sirven como flechas que aciertan al lugar donde son esquivados pro el Arcángel-. Con que también tienes esas cosas que agarran a distancia.

-Esas “cosas” no son más que las salidas de mi voluntad, ya te habrás dado cuenta que estas tienen que ver con migo como si fueran mis brazos.

El Arcángel confirma la sospecha, desde el centro de la persona ellos pueden extender una especie de tentáculos invisibles que sirven para agarrar cosas físicas y otras que no lo son, los que lo atacaron antes sujetaban sus entrañas atravesando su piel, como si metieran sus manos a su estómago las revolvía generando el malestar. Fuji se explica esto como voluntad, y son estos tentáculos tan largos como el brujo tenga poder personal. Salen desde el centro de su estómago y ellos pueden apreciar su movimiento con una técnica a la que llaman “ver”.

Para ver ellos alteran su campo de visión al no enfocar nada en particular, esto les permite ver siluetas de colores brillantes que les dan la información del comportamiento del poder de los demás, una persona con poco poder personal luce como un huevo luminoso pequeño y con fibras de poco alcance, ellos tiene tantas fibras como puedan desarrollar a través de acumular poder personal , quien puede “verlos” aprecia huevos de mayor brillo y tamaño con tentáculos más largos, los jóvenes que antes habían peleado con el paladín tenían solo una fibra la cual ocupaban para atravesar la piel del Arcángel y atacarlo desde adentro, por ello cuando él usó sin estar consiente un acto de poder como el grito de batalla, los quemó dejándolos sin su arma principal, este daño también inutilizó sus capacidades ene estado nahual. En Cambio Fuji ha desarrollado hasta siete lazos con un alcance de seis metros cada uno, con ellos además de tomar materiales que usa como armas puede golpear a distancia en incluso lanzar ataques como los que logra el Arcángel. Fuji también puede ver al Arcángel y su lazo que ha desarrollado para cuidar a Sonia, como si hubiera una cadena extensible entre los dos, el Arcángel tiene una fibra de gran fuerza que busca a la chica y la rodea, es un accidente, pero el amor que él tiene y su deseo porque ella esté bien la protege y le avisa cuando ella está en peligro.

Claro el Arcángel desconoce este funcionamiento y lo mantiene de modo inconsciente, para él cuando alguna energía negativa intenta acercase a Sonia solo le llega la sensación de preocupación, del mismo modo es como la busca, siguiendo lo que para él es un presentimiento en realidad no hace más que seguir lo que le dicta su voluntad.

-Anciano, necesitarás más que eso para vencerme- Saltando esquiva los troncos que le caen, y dando unas maromas hacia atrás se posiciona lejos, pero advierte que Fuji se ha colocado a sus espaldas.

-No podemos hacer el sacrificio por lo que tú sientes por ella, por eso no la hemos podido desaparecer, pero dado que no tienes idea de cómo usar tu voluntad, si rompo tu lazo, ella quedará sin protección- Fuji logra capturar al Arcángel envolviéndolo con cuatro de sus tentáculos no visibles-. Sentirás como si te cortara un brazo, peor créeme, no pasa nada.

Con los tentáculos restantes Fuji aprieta el lazo entre Sonia y el Arcángel, este, grita como si efectivamente lo lastimara, incluso Sonia siente un malestar dentro de la casa.

-Déjame ir, no se vale que nos hagan esto, ¿por qué quieres separarnos?- Sonia pensando en lo que siente reclama a Bell.

-Debemos separarlos porque tú eres un estorbo- Dictamina la niña con frialdad y tristeza-. Eres lo que lo detiene para alcanzar su plenitud, por estar pensando en ti, él no pude acumular suficiente poder personal, por lo que veo esta noche, lo tiene repartido, por eso apenas y podrá contra el señor Fuji, y Fuji tiene menos poder que yo.

-No comprendo todo esto del poder personal, él es un buen hombre y se ha dedicado a cuidar a los demás, solo lo han tachado de maligno y le han reclamado cosas todo el tiempo, peor si en verdad me quiere- Sonia se ha soltado de los amarres-.¿Por qué no nos dejan estar juntos?

-¡Pero qué blasfemia!- Bell dice mirando fijamente a una enojada Sonia, de inmediato se percata que ella está sufriendo por el corte que Fuji intenta hacer a su lazo con el Arcángel.- Tú no mereces estar en su corazón más, no puedes valorarlo como es debido, solo lo quieres para ti, eso es todo.

Concentrándose, ella mueve sus fibras invisibles para ayudar a Fuji con el corte, con la fuerza de ambos combinados logran herir el lazo, inmediatamente Sonia y el Arcángel gritan de dolor.

Simultáneamente ambos se percatan de lo que ocurre, y aunque no pueden explicar sus sentimientos, comienzan a hablar lo mismo cada quién con su respectivo interlocutor.

-Sé que he fallado en varias ocasiones- Dice en voz baja el Arcángel mientras cuelga de las fibras de Fuji.

-Quizá aunque no nos hablamos, siempre he estado llenando esto de reclamos- Sonia dice tirada en la cama.

-La relación que tenemos, no es correcta pues hay un compromiso fuera de nosotros.

-Uno que también aprecio y de saber que es posible, puedo sonreír.

-Pero sé que quiero ser sincero con ella.

-Decirle lo que realmente pienso desde el primer día que supe de él.

-Dejando a un lado las máscaras que ambos usamos.

-Dejando de lado las ataduras que no me dejan decirle lo tanto que lo admiro.

-Mostrarle que en verdad aun ausente yo estoy con ella.

-Aunque nada puedo hacer por solucionar sus problemas, siempre estará mi ánimo para decirle que las cosas saldrán bien.

-Que sepa que me ha salvado de un modo mayor que yo a ella.

-Que sepa que lo amo.

-Y si por ella debo debilitar esto.

-No me opondría a soltarlo porque esté bien.

El lazo debilitado se refuerza, se hace más grueso pues las voluntades de ambos se combinan, pero por un extraño sacrificio, estos se sueltan. De Inmediato ambos se sienten con mayor energía. El Arcángel más liviano se concentra para explotar un réquiem y derribar a Fuji dañando sus lazos de voluntad. Sonia por su parte se levanta con mayor coraje para encarar a Bell.

-¡Déjame salir!, que no dudaré en derribarte aunque seas una niña.

-Nadie saldrá de aquí- Bell enojada por el fracaso por poder romper el lazo usa su voluntad para tomar a los chicos presentes-. No pasarás.

Sonia solo ve como los muchachos flotan como si colgaran de algo, impresionada se paraliza al presenciar su forcejeo y no poder salir de aquello que los retiene, un par logra escapar corriendo por la puerta, pero no llega lejos cuando se aprecia un salpicar de sangre acompañado de unos últimos gritos. En el aire los jóvenes se mueven de modo extraño, como su fueran títeres y su malévolo conductor les torciera cada hueso, volteara completamente la cabeza, abriera completamente la cara desgarrándola por la boca y simplemente como si con los mismos hijos los cortara por la mitad. La lluvia de sangre es como una melodía infantil para Bell, la cual disfruta el bañarse en ella y maquilla aún más de sadismo su sonrisa. Al parecer es ella la bestia de la que Fuji habló en un inicio.
-Todo está claro- Sonia reacciona al ver la perturbadora imagen-. La niña es la maldad que el anciano quiere controlar, el Arcángel le ayudaría, por eso debió traerme, para que cuando viniera a salvarme pudiera enfrentarla, pero para que él pueda vencerla, debe tenerle rencor. Por eso… ella debe matarme.

Sonia deduce que es una trampa, por lo que ha visto y lo que dijo la niña con respecto a Fuji y la diferencia de poderes, intuye que ni su héroe y Fuji juntos podrán con Bell. Ella la esquiva y sale corriendo de la habitación para advertirle a su amado, a la salida ve regados en las escaleras los miembros desprendiditos de los chicos que intentaron huir. A pesar de lo terrorífica y traumatizante que pueda resultar esto, ella decidida logra salir corriendo mientras todo aquello que queda en su camino revienta o es destruido por el acto intimidante de Bell. Sonia logra salir de la casa.

-¡Es una trampa, hay un monstruo adentro, debes escapar, déjame aquí!- Sonia le grita al Arcángel el cual ya se encuentra peleando al tú por tú con Fuji.

-¿Cómo logró salir?- Fuji se distrae al ver que Sonia escapó y con una débil fibra la hace tropezar.

-¡Déjala en paz!- El Arcángel enfurecido por el acto de Fuji conecta un golpe directo al estómago de este en lo que se distrae. Creando una hoja de energía, atraviesa su costado, pero en ese instante sus miradas se cruzan. Y al Igual que Fuji, el Arcángel logra “ver” por un instante.

Episodio 19: Déjala en paz

Sonia ya sin aire a causa de la caída comienza a levantarse, puede mirar al Arcángel atravesar por un costado al anciano con una variante de sus técnicas de manipulación de energía, así mismo ve como la expresión de ambos cambia, al parecer la interacción de la hoja afilada y el centro de Fuji ha facilitado al Arcángel el poder “ver”. Ahora él aprecia el centro luminoso de su oponente maravillándose ante lo que puede percibir, es como un huevo luminoso cubierto por fibras, se aprecian aquellas que dañó con su réquiem y las que aún quedan intactas, del mismo modo ve que su hoja de luz no atravesó el centro del anciano si no solo un flanco, también puede percatarse que se logra ver a sí mismo y su propia fibra luminosa.

A pesar que él ha visto tantas cosas sobrenaturales, esta experiencia es completamente abrumadora, quizá es primera vez que tiene un acercamiento de este modo a este tipo de percepción no ordinaria. Acabado el trance de la impresión, el Arcángel deja a Fuji para correr a lado de Sonia para asegurarse que está ella bien.

-¿Qué te han hecho?, de inmediato nos iremos- el Arcángel abrasando a Sonia.

-¡Espera, es hombre no es a quien debes vencer, él te trajo aquí porque hay algo peor!- Sonia advirtiendo de lo que aún desconoce su paladín.

-¿De qué hablas?, no hay tiempo, ahora está herido, hay que huir- el incógnito asegura tras ver que la herida de Fuji le impedirá seguirlos.

-Ese hombre es un chamán- Sonia señala a Fuji-. Y durante mucho tiempo ha cuidado a una niña con un poder devastador, él te trajo aquí para que la enfrentaras a su lado.

-No entiendo Sonia, ¿de dónde sacas eso?- El confundido héroe cuestiona la defensa de su querida por quedarse.

-Es demasiado tarde, ella ya se ha liberado- Fuji herido dice lastimosamente mientras mira que por la puerta se asoma la niña.

-Señor, ¿no le agrada verme?, creo que necesita ayuda, he venido para ayudarte- Con voz infantil dice Bell mientras se revela.

-No creerás que es esa la niña a la que hay que temer, ¿o sí?- el Arcángel le pregunta en voz baja a Sonia.

-No es una niña normal, con un poder extraño mató a todos los jóvenes que estaban dentro de la casa- La chica advierte.

Al escuchar esto la expresión del Arcángel cambia y por un instante y con ayuda a distancia de Fuji logra “ver” a Bell y su interior, mientras escucha a Fuji que ha establecido un vínculo con él.

Sé que no entiendes lo que está ocurriendo, pero te explicaré de cierta manera. La niña es una huérfana que llegó a mí después de las predicciones de una bruja mayor, no conozco su origen, pero pues, al ser designio del poder, no tengo otra opción más que aceptar mi camino, la crié y pensé que lo mejor sería transmitirle mi conocimiento, pero no me había percatado de su enorme maldad. Desde muy pequeña ella era cruel con los animales, con los jóvenes que nos ayudan en la casa, incluso con personas a las que no conoce, Bell por las noches salía a la parcela para practicar lo aprendido, al día siguiente las cosechas de los vecinos se amargaban y amanecían peces muertos flotando alrededor de la chinampa. En un inicio pensé que eran producto de un mal manejo del poder todas estas cosas, pero me he dado cuenta que ella siempre lo quiso así, hace unos días, ella intentó matarme. Es entonces cuando fui a consultar a la bruja de las profecías, y me dijo que pusiera la ilusión de los cadáveres en algún camino cercano, que alguien de noble corazón vendría a vencer a Bell y poner equilibrio. Pero la que pasó primero fue esa muchacha, - refiriéndose a Sonia-. Por eso la ahuyenté, aunque después me di cuenta del lazo que compartía contigo, fue entonces cuando descubrí que solo trayéndola nos ayudarías, pero necesitaba que te liberaras. De momento no tienes suficiente poder para pelear contra ella, y eso es a causa de tu desatino descontrolado. Esa chica te reduce el poder, así que decidí dejarla en las manos de Bell, para que además de liberarte, tuvieses un verdadero motivo para vencerla.

-¡Eres un tonto!- El Arcángel enfurecido grita a Fuji-. ¿Dejaste a Sonia en manos de esa cosa?, nunca perdonaré tal cosa.

-Lo siento, pero las cosas fallaron, Bell debía matar a la muchacha, no a mis discípulos- el viejo se dice a sí mismo decepcionado-. Veo que hice las cosas mal al querer transferirte mi responsabilidad, ahora es el momento de enfrentar mi destino.
Fuji se levanta para realizar su transformación al modo nahual. Sonia y su compañero presencian maravillados la transformación de Fuji en un enorme cuervo, es una visión un tanto rara pues ellos no ven a ningún cuervo, pero saben que así es, solo es el último acto de poder de Fuji antes de embestir a Bell con todos sus fuerzas, quizá si alguien más pudiera ver eso, solo vería a un anciano que corre de frente contra una niña. Pero ellos que están envueltos por el aura mágica, se percatan que esto va más allá de simples aspectos físicos. Por un instante se percatan de lo que es el Poder, un asunto inexplicable de modo ordinario, solo transferible mediante las vivencias.

-Sé quién eres, y antes de irme te dejará un regalo- Fuji se comunica únicamente don el Arcángel y una pluma se desprende durante su trayecto, la pluma que nadie más ve flota hasta llegar al enmascarado, este extiende la mano, pero se desintegra antes de siquiera sentirla.

El anciano en su camino se topa con las enormes fibras de Bell, pero su pelea contra el Arcángel lo ha debilitado. No cae ni una sola gota de sangre, ninguna pluma de cuervo, ni siquiera aparece el cuerpo de Fuji, pero todos saben que ella, la niña lo despedazó antes de que él pudiera si quiera acercársele.

-El abuelo, tuvo que irse, su papel ha terminado, me enseño lo que debía- Bell comienza a levitarse y se acerca a los jóvenes que están aún conmocionados por la muerte de Fuji-.La bruja le había dado una profecía, y quiso evitarla. Le dijo que yo pondría el equilibrio entre los seres de este mundo, sabía que un día tendría la oportunidad, era solo cosa de esperar, tal y como me enseñó el viejo, aguardare como un cazador. Sabía que un día tendría la oportunidad, y ese día llegó, al ver que vendrías supe que los nahuales no pasarían de esta noche, y que podría establecer el equilibrio.

-¿Qué clase de monstruo eres?- el Arcángel mira a Bell sin creer lo que ve, pues aun puede apreciar sus enormes fibras y el enorme brillo de su centro.

-Esa chica es la causante que no puedas realizarte, para liberar al verdadero guerrero que hay dentro de ti, solo hay una opción, matarla- Bell mira detenidamente a Sonia mientras extiende una mano hacia ella.

De la mano de Bell una extraña bola de energía morada sale desprendida, la dirección es Sonia, el Arcángel inmediatamente la cubre con su cuerpo para recibir el ataque con la espalda. Cuando la esfera se acerca más un plumaje negro sale aparece en la espalda del Arcángel repeliendo el ataque.

- De modo que te obsequió su defensa de plumas- Bell mira con asombro al Arcángel que ni siquiera supo lo que ocurrió-. Bueno, entonces solo no atacaré tu espalda.
Bell saca de su manga un muñeco de papel, lo compara con el Arcángel, lo sostiene con ambas manos y luego lo sopla, analógicamente una ráfaga de viento arroja al real varios metros lejos de Sonia. Bell emprende de bueno un ataque contra Sonia pero el Arcángel con su técnica de imágenes interviene bloqueando cada ataque.

-No le harás nada mientras yo siga vivo- El Arcángel defiende a Sonia.

-Eso se puede arreglar- Bell medita sádicamente.

Una vez más el Arcángel ve como se elevan varios troncos y otros objetos por el aire, estos caen como lluvia y tiene que evadirlos, a la vez nunca aparta la mirada de Sonia cuidando que nada la dañe tampoco, pero en realidad los ataque se concentran sobre él, al parecer Bella se ha tomado en serio lo de anular al Arcángel antes de atacar a Sonia.

El enmascarado logra evadir cada ataque y como respuesta lanza pequeñas esferas de energía, peor Bell las intercepta con sus fibras de voluntad haciéndolas estallar, aunque el Arcángel ya la vio una vez y puede deducir el rango de sus ataques así como la distancia a la que hay que mantenerse para estar fuera de su alcance, aún le cuesta trabajo evadirla, los ataques a corta distancia son casi imposibles, Bell en cualquier momento puede atraparlo del modo en que lo hizo con Fuji, y si ella lo inmoviliza por un momento Sonia se encontrará a su merced. Por otro lado, los ataques a larga distancia no llegan. De momento solo queda huir, pero la chinampa cada vez se hace más inestable, el haber retirado los diques que la mantenía firme y la batalla que tiene en su superficie la ha debilitado y en cualquier momento se deslavará.

-Lo tengo, puedo hundir la isla con todo y la niña- El Arcángel planea un modo de escapar.

-¿Has olvidado que yo puedo verte?, eso incluye que se lo que piensas- Bell le especifica a el Arcángel que sabe de su plan.

-Demonios, si ella sabe lo que pienso, no podré tener nada bueno para atacarla, a menso que…- el Arcángel siente como si alguien le hablara-. Debo parar mi pensamiento.
Con la técnica que Fuji le ha dejado, también ciertos conocimientos sobre la bujería han formado parte de sus recuerdos, pero al no ser aprendidos normalmente, el Arcángel recurre a ellos como meras intuiciones. El detener su pensamiento evita que Bell pueda leer su mente, pero para el Arcángel esto es casi imposible, pues tiene algo en mente muy profundo, por ello esa idea será lo que usa como arma.

-¿Esa muchacha otra vez?- Bell satura su mente de Sonia y se desconcentra.

El Arcángel en su preocupación por rescatarla logra confundir a Bell actuando de un modo y pensando en lo distinto, de ese modo logra acercarse a ella y cuando está a distancia prepara el golpe que desarrolló contra Kanker, El golpe Réquiem.

- Estuviste cerca- Bell mira a los ojos al Arcángel cuando este está cerca del impacto.-
Nos veremos después.

Bell se convierte en polvo y desaparece. No sin antes meter en la mente del Arcángel unas imágenes violentas, en ellas se encuentra a sí mismo arrancándole la cabeza a su amigo Arturo y peleando Contra Abraham, además ve a Sonia con otro hombre aún desconocido así como otro encapuchado que luchará a su lado.

Todo tendría sentido, Bell es la misma bruja que años antes de encarnarse e le manifestó a Fuji dándole la profecía. Después tomaría la forma de niña y así completaría su saber sobre el poder, ella manipuló a Fuji para que trajese cerca al Arcángel. La finalidad no era otra más que conocerlo, y de paso confrontarlo con Fuji como prueba, Bell tiene un plan oculto para el Arcángel, pero esta noche no es aquella en que lo llevará a cabo. El Arcángel sumamente cansado se cerciora que Sonia se encuentre bien. No puede hablar, cuando logra sentir como la chinampa se hunde. De las aguas profundas emergen tentáculos que jalan todo al fondo, el agua reclama lo que es suyo. El Arcángel toma a Sonia en brazos y una vez más escapan.

En SPTTRO Ramadán y Lilith continúan la concentración para encontrar a Sonia, se percatan que aunque ella y el Arcángel siguen juntos, el lazo de protección que la cuida, se ha desvanecido.

-Algo interrumpió la protección- Lilith comenta-. Además las otras presencias han desaparecido.

-No sabía que había en este lugar seres tan poderosos como nosotros- Ramadán hace la observación-. Lo que sea que haya matado a la mayoría es demasiado fuerte.

-Así es, yo creo que incluso te supera- Lilith por molestar a Ramadán aunque tenga razón-. Por eso aprovecha y en cuanto el Arcángel se valla ve por la chica, con el lazo roto, él no se percatará del movimiento, y para mañana ella será una de nosotros, y una vez hecha nuestra la dama, el rey caerá.




Episodio 20: El rey caerá

Pasa el viento por la calles de madrugada, en un par de horas el astro rey aparecerá en su cotidiana batalla para liberar al mundo de la oscuridad. A veces como volando y en otras corriendo, una escurridiza sombra se escapa por la calles y azoteas. El guerrero incógnito que en sus brazos lleva a su amada que a su vez es la amada de alguien importante para él, la sujeta sabiendo lo incómodo del veloz viaje. Pero ella no lo ve así, en su cara siente el viento, y aunque en otra escena sería un pretexto de quejas, esta noche es la caricia del sueño que cumple al verse de nuevo a su lado.

Lo que fuese de noche la batalla de pesadilla, ha quedado atrás, y con ello lo que no es la oportunidad para ella de hacerse con lo que ha buscado. La incógnita de su héroe.
Tras la carrera han llegado a la azotea de la chica. Ahí el Arcángel la deja caminar y él descansa un poco.

-Debe cuidarse más, no creo que estas cosas sean parte de tu vida diaria- el enmascarado habla con propiedad al recordar que es una extraña con quien trata.

-Pero qué formal- Sonia sarcástica-. Pero si no es primera vez que nos vemos.

-Aún así, espero sea la última.

-¿Qué clase de amistad es una que comienza diciéndome que te irás?

-Yo nunca dije que sería tu amigo.

-Seguro, los hombres siempre buscan algo más.

-No, no es el caso, pero seguramente en esa situación, usted ha de tener ya quien la quiera.

-Ah sí, hay alguien, pero ya voy a arreglarlo, él y yo no estamos, bien.

-¿Tiene problemas con su pareja?

-Quizá eso, que solo somos una pareja, pero creo que él y yo no compartimos lo suficiente, quizá esto terminará pronto.

-Es una pena- el Arcángel se acerca-. Un hombre valiente y respetuoso nunca dejaría de atender a una mujer como usted.

-¿Y tú eres uno de ellos?- Sonia se le acerca intentando colocarse para ser besada.

Ambas figuras se sitúan frente a frente, apenas unos centímetros los separan y Sonia coloca sus manos sobre la máscara que cubre a su elegido. Un repentino reaccionar, y él decide escapar tirándose por una barda. La muchacha se asoma para ver la caída pero encuentra el terreno vecino vacio. Ella sonríe y se siente la protagonista de una película de héroes y romance.


Es un tranquilo inicio de semana, como el Arcángel se mantuvo ocupado con el rescate de Sonia, este fin no hubo muchas notas sobre él, las noticias hablan de lo cotidiano; economía, guerra, política, guerra, delincuencia, guerra, chismes, guerra, deportes y sobre todo, guerra. En la prepa los muchachos se preparan para las últimas semanas de clases, incluso varios ya han exentado sus materias. Entre los que no, se encuentran los amigos Abraham, Damián y Arturo. A diferencia de ellos, Sonia suele cumplir con todo.

En la aula esperan a la profesora algunos alumnos para recibir sus promedios, Abraham lleva semanas planeando este día, en su mochila guarda con nerviosismo una flor hecha con papel y en su interior un collar, hoy es el aniversario de su relación con Sonia, sí, es extraño que un chico recuerde antes eso que el aniversario luctuoso de su familia o de la querida anterior, pero Abraham cree que en su vida le esperan muchos años con aniversarios luctuosos por vivir, al menos eso cree. Por otra parte, es primera vez que celebrará haber mantenido algo que lo hace feliz, y quizá no siempre pueda hacerlo, reitero, eso cree él. Aunque probablemente es la última vez que este joven pueda celebrar estar con ella en un aniversario. En un futuro cercano ella lo cortará, él peleará contra su acérrimo rival enmascarado ya sin máscaras, y para el siguiente año la historia será distinta. Año tras año será la misma historia, él lamentando el haberla perdido.

-¿Y qué preparaste para tu aniversario Abraham?- Arturo pregunta en la aburrida espera.

-Le voy a dar un regalo, y creo que nuestro primer beso- Abraham menciona con ciertas ansias.

-¿Ya tan rápido ha pasado un año?- Jesús oportunamente participa-. Y, pareciera que el novio es Damián.

-Él jamás me traicionaría- Reclama Abraham.

- De Sonia no, ¡tuyo!- Jesús ríe antes de que aparezca la susodicha.
Entrando por la puerta batallando con una caja, aparece Sonia cargando lo que aparenta ser un regalo.

-¡Sonia mi amor!- Abraham se apresura a ponerse presentable para dar la felicitación.

- Ya te vi, no tienes que gritar, mejor ayúdame con la caja- Sonia evade a su novio dándole el presente.

-¿Sabes qué día es hoy?- Abraham pregunta con brillo en los ojos.

-Hem… ¿Lunes?- Contesta la chica sin saber lo que pretende él.

-¿Lunes qué?- El sonriente muchacho busca una respuesta más concreta.

-¿Lunes de, literatura?- Sonia aún haciéndose la despistada.

-Es veintiséis, es nuestro aniversario- Abraham un tanto decepcionado se percata que lo ha olvidado.

-Ah, sí, este, yo, te traje esto- disimulando entrega la caja pensando en lo afortunada que fue al traer un obsequio.

-¡Genial!, una caja con hoyos- Abraham finge emoción ante la sorpresa-. Justo lo que necesitaba, ¿cómo supiste?

-Este… Abraham, creo que el regalo tiene hoyos por otro motivo- Jesús interviene.

- No seas tonto, no señales que está mal la caja, se ve que le puso… dedicación- Abraham susurra a Jesús-. ¿Por qué una caja necesita hoyos?

-Para respirar menso- Arturo ayuda a Jesús.

-¿Y para qué necesita una caja respirar?- El joven se aferra a su posición absurda.

-Abraham, lo que hay dentro de la caja, respira- Jesús insiste ante la expresión de extrañeza de todos por la reacción de Abraham.

-De veras, todos dicen pura… Ah, ya entiendo, hay algo dentro de la caja- Bingo, Abraham acierta.

Abraham abre la caja y en su interior ve a un gato que tras estarse quieto un momento se le lanza a la cara. Todos ven la imagen chusca y patética a la vez, Abraham por querer ser condescendiente con su novia armó un teatro ridículo. Al ver que Abraham tendría que llevar a guardar el gato a casa, Sonia acuerda con él verse a la salida para hablar.

La tarde se prolonga en ese momento, el viento temerosos se ha silenciado y las nubes escapan del mismo modo, tanta paz parece tétrica y fuera de contexto cuando, Sonia con su violenta conciencia planea dar la estocada final, un poco antes ella ha hablado con Damián y lo ha citado un poco más lejos y más tarde, también ha hablado con Jesús como si se tratara de un acto de confesión. Pasa el rato y lo ocurrido, ocurrido es. Abraham corre por designio propio para escapar de lo que más ha temido desde que perdió a su madre, Sonia se siente mal y está al borde del llanto por el resultado de la plática, todo recuerdo fresco se repite en ambas cabezas. Entre las vagas ideas de Abraham aún están la charla que hubo con Damián.

-En verdad no sé por qué aguantas esto, esa vieja ni te quiere, si siguieras mi camino harías grandes cosas.

-Eres un engreído, eso es lo que pasa, tú no tienes idea de lo que es amar a alguien, te la pasas destruyéndolo todo-Abraham reclama a su amigo pues ya sabe lo que hace fuera de clases.

-¡No tienes idea del peso que cargo desde el día de tu accidente!, aún no creo que hayas sido tu ese niño.

-¿Ah, sí?, de modo que ese peso es lo que te ha impulsado a intentar acabar con lo que quiero, ¿o no, señor salvador del mundo?

-El engreído eres tú, ¿crees que con lo que haces en verdad ayudas a la gente?, ¿y así quieres ser un líder?, debes aceptar que ella no es para ti, cuando lo hagas además de liberarla a ella dejarás que el verdadero salvador pueda…

-¿Quedarse con ella?- Abraham silencia a Damián-. Eres un tonto si crees que dejaré que eso ocurra.

-Quien tenga oídos que escuche, tú ni alas tienes, y no aceptas la diferencia que hay entre los dos.

-No te lo diré más, ella es a quien amo, y no la voy a exponer a la verdad.

-La verdad la hará libre, a ti, a mí, a todos.

-¿Quieres saber la verdad?, ¡tú no puedes obtener la verdad!, por que cuando ves el rostro de lo que era tu mejor amigo y ahora es un montón de mentiras, máscaras y basura. ¡No sabes que hacer!, entiéndelo, esto no es un juego.

-¿A sí?, dime… ¿por qué la amas?- Damián declara la guerra a su mejor a migo con la pregunta.

-Te digo que no entiendes.

Abraham no sabe cómo explicarle a pesar que él ha estado a su lado desde antes de todo esto, desde que eran niños, ambos comparten problemas similares y en realidad ninguno quiso dañar nunca al otro. Sonia siempre estuvo al pendiente de Abraham, incluso cuando lo molestaba Damián que es al que quiere en verdad. Ella cada mañana apuntaba algo tras el cuaderno de tareas de Abraham, y Abraham en el suyo, se cambiaban mensajes que solo ellos conocían, entre tantos mensajes había consejos y detalles de ánimo de parte de ambos, usualmente uno de los favoritos de Sonia era, –“No me gusta tu camisa, pero la de ayer, estaba muy bonita”. Era curiosa esa observación cuando ocurría hasta toda la semana continua, ante la mayoría Sonia siempre fue grosera y desconsiderada con Abraham, pero en lo más cercano a su intimidad, ella le decía las cosas dulces que nadie más podría, Sonia para Abraham había sido la mujer.

En los pasillos olvidados en la parte trasera de la escuela, Jesús espera a Abraham como si supiera que él llegará con el corazón roto al sitio, al poco tiempo así sucede, ambos se ven de frente. Ellos a pesar de compartir el cariño de Sonia no se llevan muy bien que se diga.

-Entonces… Lo hizo- Jesús dice a Abraham a sabiendas que él había sido avisado desde antes.

Abraham no puede articular palabras mientras el otro joven lo mira.

Jesús trae a la mente el no muy lejano instante en que Sonia le confiesa el acto de terminar con Abraham.

-No preguntaré sobre porque lo haces hasta ahora, si no el de cuando lo iniciaste.

-Es complicado, sé que todos piensan que lo hice por lástima, pero no es así, yo amo lo que Abraham ha hecho por mí.

-Continua- Jesús incita a Sonia.

-No le digas a nadie hasta que esto pase, ¿Capitas?- después de ver a su amigo asintiendo se despabila para iniciar su versión-. Cuando conocí a Abraham, fue un mero accidente lo que nos juntó, recordarás los ejercicios en equipos en la clase de español, quiero pensar. Un día nos tocó a él y a mi trabajar juntos, en esos momentos yo estaba enamorada del niño de los piquitos y él a su vez de la niña de toda su infancia.

Comenzamos a hablar y él no prestaba atención a lo que debíamos tratar, creo que tenía muy cercano lo de la muerte de su papá y su hermana, pero yo no sabía nada sobre eso, yo veía que había mucha gente que le hablaba y lo consideraba popular, pero creí que era por su personalidad, no por el desastre. Creo que le agradó que yo no buscara el chisme por el morbo, y nos hicimos amigos, yo no pensé que se fijaría en mí, a decir verdad, es el primero que se fija en mí. Además Samantha era muy bonita. Era una locura. Un día se apareció con ese mensaje extraño en su celular y me pidió que fuera su novia, pensé que bromeaba, paro vi que era cierto, comenzó a insistir y Samantha lo fue orillando de su círculo, a la vez, Damián ni sabía que yo existía. Así, solos los dos, nos fuimos conociendo, tú sabes que la he pasado mal en casa últimamente, solo a ti te he contado lo que ocurre con mi familia, pero Abraham aunque no sabe, y no le diré porque es bien chismoso-Ríe un poco entre las lágrimas que comienzan a formarse-. Él siempre ha estado ahí intentándome hacer reír, cuando veo como Damián lo supera en todo, y él se esfuerza para ganarle aún cuando no tienen las mismas capacidades, me inspira a hacer las cosas mejor, la verdad él ha sido un ejemplo para mí, siempre tenaz, valiente, absurdo, pero valiente. En verdad lo quiero, no se que habría hecho de no ser por él. Es junto contigo, mi mejor amigo, y yo quería estar con él, hacerle saber que lo quería, solo que él no ve la a mistad como amor, él necesitaba que lo aceptara como mi novio, pensé que un día maduraría y solito notaría la diferencia, pero creo que no ha sido así. Y de ser por mí, en verdad, continuaría a su lado por siempre, quizá hasta le acepte su propuesta de matrimonio y me haga su primera dama. Pero, ya conocí a quien en verdad amo.

La cita fue en los chochos. Abraham descubriría la diferencia de lo peor a, lo peor. Si es peor cuando una mujer te dice –Tenemos que hablar-, o cuando te quiere solo como amigo.

-Entonces, ¿no la quieres?- Abraham con su cadena en la mano

-No es sencillo, créemelo, si pudiera partirme en dos y darte una mitad solo para ti, lo haría, pero no mereces mitades.

-¿pero qué hice mal?

-Ya te dije que es porque hay alguien más.

-Sí, ya sé que él te gusta, pero él no te quiere.

-Tú no sabes lo que ha pasado entre él y yo, ¿Cómo te atreves a decir si es o no a quien debo amar?

-Ok, no es de deber, pero se congruente, yo te daría mi vida y él, solo te critica y lastima.

-Tú también me criticas, te burlas de mis amigos, de mis gustos, crees que solo tú tienes problemas, y menosprecias los míos.

-No es que no los considere importantes, es solo que…

-A ver, dime tus problemas, ¿qué es eso que nunca me quieres decir?, se que Damián y tu ya comparten el secreto.

-Es que no lo entenderías.

-¿Ves?, soy tonta, no necesitas una novia tonta, que no te besa y te abofetea cuando lo intentas.

-Tú no sabes lo que son problemas de verdad, al menos tú tienes a tu mamá para discutir.

-Pues ya te dije, lo que hay es lo que hay.


En verdad ambos chicos se han destrozado el uno al otro, como reflejo del lado oscuro del amor, lo es cuando el ser amado busca herir certeramente. Jesús escucha la charla de Abraham mientras este llora por la ruptura, Damián por su parte llega al punto acordado por Sonia, un llano vacío y privado.
-Damián-Sonia toma aire-. Ya que te he confesado lo que siento, debes saber que sé el secreto.

-Tu tampoco entiendes lo que ocurre- Abraham le dice a Jesús en su lugar.

-Creo que no has averiguado bien- Damián intenta refutar a Sonia aunque ya es tarde.

-No Abraham, Tú eres el que no entiende, Sonia ha fallado contigo, pero lo sabe, y me lo ha dicho.

-No lo escondas más- Sonia ya no escucha otras razones más que las que ahora son evidentes a ella.

-No entiendo lo que quieres decir- Abraham confundido apela a esto para negar lo que dice Jesús.

-Basta, Todo es claro, no hay de otra- Sonia Se aferra a lo que está por decir al parejo que su amigo en otra parte.

-El Arcángel, Eres tú.


Episodio 21: Eres tú.

En la oficina del líder de SPTTRO Lilith se encuentra con un carácter espeluznante, un había regresado Ramadán nunca con semejante noticia.

-¿Cómo es que dejaste escapar al quinto rollo?, No puedo creer que una estúpida chiquilla se haya escapado con él- Lilith reprende sin misericordia a Ramadán, y aunque ya se ha quejado toda la tarde, en realidad el gran error aún sigue causando conmoción-. Si el sexto no atrapa al Arcángel, date por muerto.

-Tranquila, no hay falla, recuperé el grado tan lo menos-Ramadán muestra una pequeña piedra de amatista pensando que no lo ha estropeado todo-. El sexto reaccionó muy bien, de hecho creo que el quinto no necesita si quiera pelear, pero para que estés tranquila, iré yo mismo a supervisar.

Tras reír un poco Ramadán se esfuma para ir a dar seguimiento a su accidente, en realidad no es que no se percate de la gravedad del asunto, pero le emociona la posibilidad de ver lo que hará una persona ordinaria con el poder del quinto rollo sin estar bajo sus instrucciones. Sonia fue atacada por Ramadán después que el Arcángel la dejara en la azotea de su casa, ella creyó que se trataba de una pesadilla más, en la que un vampiro irrumpía en su cuarto para seducirla, pero ella mostró resistencia y a pesar que el lazo con su héroe se había roto, había suficiente fuerza para mantener a salvo su propia voluntad. El poder del rollo si había entrado en ella, pero no accedió a las instrucciones de Ramadán por traer a su lado al Arcángel, en un estado de semiinconsciencia ella usa un poco del poder del rollo y del rastro de la protección del Arcángel para poder así repeler a su agresor. Todo quedó como un sueño comparado con la larga noche de la lucha contra nahuales.

En la mañana del veintiséis ella cruza por una veterinaria donde regalan gatitos, entonces es cuando todos, excepto uno le hacen gestos de aversión, el que no la desprecia es un gato blanco con manchas grises al que decide adoptar. Ahí mismo le dan la caja con hoyos que se convirtió en el delirio de Abraham. Desde ese momento Sonia estaba bajo la sugestión del Rollo, Aunque su transformación se retrasa, ella ha comenzado a actuar con más seguridad, en parte por la euforia de revelarse al Arcángel, pero en otra medida el estar poseída por el quinto rollo también la exalta, incluso ha superado rápidamente su ruptura.

-He seguido desde hace varios meses tus pasos, me he percatado e tus desapariciones, y también es difícil confundirte cuando he viajado un par de veces en tus brazos- Sonia explica a Damián sus conclusiones-. Oí parte de tu discusión con Abraham y sé que no puedes ser más que tu.

-Te has confundido, esto ocurre porque nunca te hablan con la verdad- Damián refuta todos los argumentos de Sonia.

En sus recuerdos rescata la discusión con Abraham. El día del torneo. Damián desde niños había tenido acercamientos con el Arcángel, desde la noche en que un presentimiento lo hizo salir de su casa para encontrar a Abraham muerto en el parque, él ha investigado al Arcángel. Por eso sus desapariciones cuando clases y sus coincidencias constantes con los lugares donde el paladín tiene acción, varias veces resultando con heridas y rastros de la batalla, pues, las astillas de piedras que vuelan lo lastiman también.

En el otro extremo de la prepa Jesús interroga a Abraham.

-¿Acaso crees que no se dan cuenta?, cualquiera que conviva contigo se percata que no llevas una vida ordinaria, tienes suerte que Sonia se haya concentrado en otro punto, si no te habría descubierto tiempo atrás.

-Intenté mantenerla lejos de todo esto, pero se inmiscuía cada vez más- Abraham explica a Jesús.

-Nunca le explicaste, teniendo la oportunidad, es por eso que ella terminó creyendo lo que quiso, asociando a su héroe con su amor platónico, cuando en realidad estaba con quien quería todo el tiempo- Jesús habla con ironía

-Ella nunca me quiso, siempre estuvo en su mente Damián, siempre él- Abraham no concede espacio para él en el cariño de Sonia-. Quizá el tenga razón, y él sería mucho mejor Arcángel que yo. Si desde el día del accidente, él hubiera llegado antes que yo, él sería el hombre perfecto para ella, y sería ella la más feliz en el mundo.

Jesús se acerca a Abraham poniendo una mano en su hombro, Abraham luce extrañado y levanta la vista para mirarlo a los ojos, se percata que su mirada ha cambiado.

-Eres especial, siempre lo hemos sabido todos, y con la compañía adecuada tú podrías ayudar al mundo más- Jesús se prepara para su transformación en el sexto rollo-.

-¿Sabes?, algo anda mal- Abraham no se percata del cambio peor algo lo incomoda-. Siento que Damián está en peligro, debo irme, pero seguiremos esta charla después.

Las ropas flojas de Abraham siempre fueron buenas para cubrir las licras negras que usa bajo ellas, de su mochila saca la capa y el resto del equipamiento, entre ellas sus botas con las plantillas que le aumentan 5 centímetros, y así con su rústico disfraz el Arcángel se encamina a enfrentar aquello que está por dañar a su mejor amigo.

-Oye, tienes más poderes de los que imaginas, puedes regresar también a la gente a la normalidad- Jesús dice a Abraham mientras escapa, esperando que la información le sea útil.


-Sonia no soy el Arcángel- Damián intenta hacer que Sonia reaccione y deje de insistir.

- Si estaba por besar a alguien que no fuera tu, me cortaría las venas- Sonia afirma como amenaza que si Damián no es el enmascarado, entonces, no aceptará a nadie más.

Sonia comienza a transformarse, el rollo le ha dado la posibilidad y los poderes de un felino, en ella el cambio es sensual, un agradable pelaje morado la cubre y resalta su figura, las ropas se han caído rotas y la chica es ahora un ser de buen ver pero con habilidades sobrehumanas. De la nada aparece Abraham ya disfrazado.

-Lo siento Damián, algo me retrasó, pero ahora te demostraré que no soy un cobarde que escapa de los duelos importantes- Abraham le dice a Damián sin darse cuenta de la identidad de su oponente.

-Tonto, ella es Sonia- Damián le advierte al Arcángel.

-No es posible, ella no puede ser una de ellos- Abraham admira la sexy felina sin dar crédito a que ella se trate de su amada Sonia.

La chica ya convertida en mitad demonio también luce descontenta y fuera de contexto, ve a Damián y a lado a un Arcángel que sin duda no es él. Esto genera que ella colapse todas sus creencias.

-Tú no eres Damián- Tímidamente reclama al Arcángel-. Todo este tiempo me he engañado, he seguido al ángel equivocado, he terminado con mi novio porque pensé que…

-Cálmate, nadie te ha obligado a nada-Damián interviene al percatarse que su amiga está por tomar decisiones erradas-. Si esperas un poco sabrás la verdad, quizá te sorprenda que no es tan malo, aún puedes recuperar todo.

-¿Quieres que me calme?- Sonia regaña a todos partiendo del deseo de regañarse a sí misma-. Tenían razón, no entendía lo que pasaba, solo me fijaba que lo que quería, pero lo que quiero, no es lo que hay.

-Tranquila, me he enterado que puedo ayudarte- Abraham como el Arcángel intenta calmar a su ex.
-¡No se me acerquen!- Sonia de inmediato marca una distancia personal-. Son unos ajenos, me han orillado a perder lo que amaba, todo por cuanto trabajé y me hacía feliz se ha acabado.

-Mira, no es tarde, si me permites podremos arreglar las cosas- Abraham intenta acercarse.

-No, ella está poseída, no te escuchará- Damián detiene a su amigo.

-No puedo dejarla, si ellos le han hecho algo, entonces necesita mi ayuda- Abraham se queja por la obstrucción.

-Ella ya no es tu amiga, es una de ellos- Damián insiste.

Ambos se percatan como Sonia continua transformándose. La figura femenina se estiliza, su pelaje más brillante aún crece y sus facciones también cambian, el rostro permanece igual, pero sus ojos han adoptado un perfil felino. Con sus ojos ahora con una línea en el centro y colmillos que no aterran ella aprecia su nueva imagen. Se reconoce como un monstruo y lamenta hincada el haberse convertido en ello, sus curvas detalladas que incitan a acariciarla no la consuelan, mas lamenta más el haberse equivocado.

-Pero qué mal estoy, Abraham siempre estuvo para mí y yo no lo escuché cuando me pedía que me alejara de ti. Te busqué, ¡en verdad te buscaba!- Sonia se enfurece y fija su atención en el Arcángel-. Tú fuiste quien mató a sus padres, su hermana, ¡tú mataste a Samantha!

-Espera, no entiendes, sé que hay muchas cosas que no sabes, pero déjame regresarte y te lo diré todo, esta vez, si lo haré- Abraham está por romper en llanto al ver a su amada renegando de sí.

-¡No me hables!- Sonia de inmediato se coloca a la defensiva y aprecia sus manos las cuales le tiemblan descontroladamente-. Yo, siempre estuve mal, ellos lo sabían, y tú, tú me engañaste.

Sonia tiene los recuerdos de cuando viajaba con él de regreso de vencer a Kanker y Bell, de cuando corría con un celular hurtado para poder obtener una foto suya, de Abraham lamentando la pena de perder a su madre, de las portadas de los diarios con desastres a causa del Arcángel. Los comentarios de la gente retumban en su cabeza, las críticas, sus propios problemas, todo es un caos que el efecto del rollo potencializa. Logra calmar el temblor en las manos y estas comienzan a formar unas garras.

-Abraham, perdóname, pero no pude ser una buena persona, apoyé al equivocado y estoy dispuesta a cubrir mi error- Sonia se perfila para enfrentar al Arcángel- Ya no vas a lastimar a más gente.

-Sonia, no estarás pensando que yo…- Abraham impresionado se paraliza al verla como ella se prepara para atacarlo.

Sonia no puede controlar el enojo causado por su falla y aquel que el rollo nutre para hacerla una guerrera, ahora cree que el Arcángel es el culpable de todo, y, aunque así es, Abraham no podrá enfrentarla. Ante él se encuentra la persona a quien más quiere en el mundo y ya no es ella misma, no es más que un monstruo que SPTTRO ha enviado para atraparlo, la diferencia es que ella no está bajo la instrucción de Ramadán, ella intentará liquidarlo.

-Damián, aléjate- Abraham le pide a su amigo haciendo un gesto con el brazo señalando un costado.

-Tus poderes, tu cobardía para mostrar tu rostro, tú no eres un arcángel, eres un demonio miedoso, nada más- La chica gato acusa al enmascarado.

-Perdóname Sonia debí decirte todo desde un inicio, pero, no era fácil para mí- Se acerca las manos a la máscara para retirarla cuando Sonia se le lanza como un tigre a una gacela.

-¡No!- Damián se lanza para quitar a Abraham del ataque, pues este se queda completamente inmóvil.

Sonia aterriza y voltea para ver por qué no pudo concretar.

-¿De modo que lo defiendes?- La felina entristece al haber visto la preferencia de su otro amor- Entonces lo que está mal… Soy yo.

Ella con apuros puede controlar su temperamento y su melancolía, la nostalgia de perderse por completo le recuerda su palabra de cortarse las venas si es que había besado a alguien que no era Damián. Y así lo hace. Con sus propias garras rasga casi por completo sus antebrazos.

-¡Sonia, no!- El grito de Abraham al ver caer al piso la sangre de ella se escucha hasta lejos, inmediatamente la gente se percata que el Arcángel ataca y llaman a las autoridades.

Toda la visión enmarca lo macabro que es el momento para Abraham, el no haber sido sincero con Sonia ha provocado que ella sea víctima de SPTTRO, haya perdido la inocencia que él intentó mantener intacta, la virtud de ser la compañera en las malas más que en las buenas resultó solo fomentar que él la viera como consuelo más que su apoyo de verdad. Todo por lo que luchaba se venía abajo, había fallado como héroe. Si Sonia sufría no importaba el mundo, antes prefería que este desapareciera que a ella le ocurriera algo. Damián intenta hacer reaccionar a su amigo.

-¿Dijiste que podrías ayudarla?- Damián sacude a su amigo con fuerza y carácter-. ¿Puedes hacerla regresar a la normalidad?

-Eh…- Aún conmocionado-. Sí, eso creo.

-Hazlo entonces, en ese estado ella podría lastimarse más.

Abraham se levanta para caminar a ella, ella se levanta y se lanza en un nuevo ataque, él la recibe con un abrazo y ella lo apresa con el deseo de liquidarlo, con unos zarpazos logra rasgarle el pecho y la mitad de la máscara para después terminar entrelazados. Pareciera que se abrasan fuertemente como los amantes que se están por separar, como lo hicieron al final de la charla de más temprano, el contraste aunque es mayor, la esencia es la misma. Las postales se entremezclan, en una se ven a los muchachos con pocas ganas de separarse, ambos tristes por la conclusión, aunque saben que seguirán viéndose, también saben que jamás volverá a ser igual. Ahora ambos lucen irreconocibles, ya sea por un disfraz o por la transformación, ambos quieren estar juntos, pero para destruirse, ella le tiene las garras clavadas en su espalda y con los colmillos ataca el cuello. Tanto lamenta Abraham verla convertida y herida como ella lamenta habérsele acercado.

-Perdóname, en serio- Abraham aprieta su cuerpo con el de ella y llorando se prepara para lanzar el Réquiem-. Ya no te dolerá.

Un brillo cubre ambas figuras, Abraham siente una nostalgia igual a la de aquel día cuando Samantha herida en el piso le pedía que terminara con su sufrimiento, ese día nació el Réquiem, como su nombre lo indica, es una misa de funeral, la melodía para decirle adiós a un ser querido. Pero ahora había una diferencia a ese entonces. Abraham ya no era el chico inexperto en el manejo de sus poderes, había logrado manipular su misma energía e incluso experimentado el poder del chamán, sabía que podría hacer de su energía una técnica nueva, pulir el Réquiem. El brillo no hace más que expulsar el mal y cualquier energía extraña del cuerpo de Sonia, las garras que ella clavaba en su espalda desaparecen, los colmillos que en su cuello se clavan también se ven reducidos, su cuerpo regresa a la normalidad, y ahora solo está un Arcángel con su traje roto abrasando a una chica desnuda que ha perdido su carácter violento.

Con las fluctuaciones del mismo réquiem, la tela de la máscara deja ver parte del rostro de Abraham, ella puede al fin mirar sus ojos y poner atención. Se habría dado cuenta de su identidad de no ser porque le pérdida de sangre la ha mareado, ya no distingue a la persona, pero aún así sabe que no se trata de alguien malvado, incluso siente un calor familiar que la hace caer dormida, ella estruja su cuerpo contra el de él, a sabiendas que será la última vez que puede abrasarlo. Se miran frete a frente y de no ser por la hemorragia, en su aniversario se habrían dado su primer beso.

Continuará