lunes, 26 de septiembre de 2011

De nuevo distintos tipos de justicia competirán por hacerse el heroísmo correcto.

Episodio 55: No son demonios
El posible asaltante no pudo escapar de un demonio, Damián lo aterró tanto que en su celda solo pedía que lo protegieran de él, la chica rescatada fue tranquila a su casa con el recuerdo del héroe enmascarado que la ayudó, y Damián continuó esa noche poniendo a prueba su nuevo traje.
Los poderes le dieron también al joven paladín una experiencia nueva que le resultaba por demás excitante, no quería descansar, sin embargo la noche pasaba y sabía que al día siguiente tendría que asistir a sus clases. Con cierta incomodidad de conciencia decide retirarse por ahora.

Abraham escapa de algunos policías que lo confunden con la cofradía que sigue al Arcángel y que forzaron el alboroto en la plaza de los insurgentes. No es lo mismo escapar de ellos ahora que cuando tenía habilidades sobrenaturales, el aire le falta y las piernas se le tensan. El correr por las calles que le llevan al centro también le resulta nuevo, en otra ocasión iría saltando, está por ser alcanzado cuando decide trepar muros y saltar azarosamente, logrando así errar los movimientos de sus seguidores. No es él el único que escapa, otros encapuchados también corren y saltan causando el caos en las calles. Todos con habilidades propias de traceurs logran efectivas escapadas, Abraham les aprende e imita bien los movimientos del arte del desplazamiento y burla policías para logar entrar al tren subterráneo, ahí su aspecto cambia y tranquilamente entra en un vagón donde se sienta y escapa.
La noche terminaría así; El Demonio capturando hombres malos, El Arcángel escapando de la autoridad y una soñadora los comprende sin que le digan una sola palabra.

Abraham desvelado se está quedando dormido sobre un libro de biología que estudia para su examen en la biblioteca de la escuela, se siente agotado y a la vez contento, se imagina a sí mismo encapuchado y derribando una y otra vez a sus indirectos imitadores, recrea en su mente sus movimientos y se deja asombrar con la facilidad que ellos sorteaban las leyes de la gravedad para esquivar cualquier obstáculo cuando se escapaban. Su desconcentración se ve interrumpida por el ruido que causan unos libros al caer, se levanta y asiste a donde según él comenzó el ruido, con cautela se asoma y ve a un chico que penosamente levanta el alboroto que causó, entonces él decide ayudarle.
-Lo siento- se excusa con vergüenza el joven desconocido-. Lo jalé y todos los libros se le pegaron.
-Suele pasar- Abraham cortés mente levanta y lee las portadas que va tomando-. A cualquiera le pasa.
-A ti no, tú haces todo bien- Contesta el muchacho al que ya se le baja el bochorno.
-No me conoces- Abraham riendo un poco.
-Todo mundo te conoce, eres tan popular- el joven le recibe unos libros que va acomodando-. Por algo tú has sido el único al que el Arcángel no pudo ni matar ni lastimar.
-No creas que no me lastimó.
-Lo siento, es cierto- el muchacho recordó la creencia popular de que el Arcángel había matado a los padres de Abraham.
-¿Cómo te llamas? -Abraham se percata de un cambio de ánimo y decide sonreírle para evitar la tensión.
-Me llamo Pablo- le extiende la mano y deja caer de nuevo los libros.
Así pasa la mañana en la que Abraham estudia con Pablo, resultó ser que el muchacho que tiró los libros era un erudito en ciencias y matemáticas, ideal compañero de estudios para Abraham. Pablo deseaba saber todo lo del Arcángel que se pudiera y discretamente le preguntaba a su nuevo amigo.

Cuando la tarde llegó Sonia regresó a su habitual sitio, ahí se vería de nuevo con Mateo y sus amigos, Damián y Gato por el contrario, optaron por mantener una sana distancia. Todo indicaba que Mateo no planeaba enfrentar ni a Abraham ni a ninguno de ellos en público, y menos frente a Sonia. A la vez esto daba confianza a Gato de que el apóstata no agrediría a Sonia, además era ella la perfecta carnada para manipular al Arcángel.
Abraham ese día no asistió a donde seguro encontraría a la persona que ama, las instrucciones de Gato eran claras y sabía que por algo lo había enunciado, además, aún tenía que controlar el cambio de atuendo que el permitía el guardapelo. El concentrarse en sus movimientos y el manipular su aspecto a la vez se la complicaba mucho, por ello decidió solo usar el obsequio de Gato en una pequeña porción de su vestimenta, esto significaría que tendrá que usar de nuevo ropa que le permita esconder un disfraz.
Cuando Mateo dejó pasar las horas y vio que ninguno de los amigos de Sonia se acercaba, se alegró, aparentemente todo iba conforme a su plan, el mensaje de que él ponía las reglas había sido entendido, y su mejor carta no era otra sino Sonia. Ella estaba ahí a lado suyo, triste pues ella interpreta que sus amigos no querían irla a ver, la tristeza en ella no solo sería algo que el facilitaría entrar en su corazón, sino que además sacaría a Abraham de él.
Mateo Abrasa a Sonia, aunque es un apóstata algún día fue una persona buena y de confianza, por ello sabe como exponer una aura de bien, a Sonia no se le hace difícil depositar una nueva fe en él.

Abraham decide no salir esta noche, para comenzar se siente fatigado, además no sabe cómo podría ser el salvador de la ciudad sin sus poderes, frente a la computadora en su escritorio revisa las noticias, a lado tiene un viejo radio que adaptó para poder interferir la señal de la policía, podría haber intentado intervenir por medio del internet pero sin duda eso dejaría rastro en la memoria y podría ser rastreado en algún futuro, por ello aprendió a crear este aparato con el que se guiaba en su otrora etapa de justiciero.
-Si vuelvo allá afuera, debo mejorar mi modo de desaparecer- Abraham piensa mientras se recarga estirándose en la silla de oficina-. Como los golpes en el Karate, salir más rápido de lo que entran.
A continuación se levanta y sube a la azotea, observa el guardapelo que Gato le dio y también medita sobre los poderes que contiene. Acto seguido se concentra hasta que del artefacto sale un brillo que comienza a cubrir su brazo con delgadas fibras, algunas ondulan lentamente pero ante cualquier desconcentración se agitaban violentamente y le causan heridas en los brazos.
Pasa algún rato para que Abraham deje de lastimarse con el guardapelo, y así lograr cubrirse por una capa de estas fibras, después de otro rato logra aparecer y desaparecer algunas capas en diversos segmentos de su vestimenta e incluso darles color. Como aun no logra mantener suficiente control para crear articulaciones opta por crear capas pequeñas como si creara una armadura en algunas zonas y ensaya sus movimientos. Para cuando cae la noche ya ha logrado crear un modesto atuendo que aparece y desaparece con facilidad.
-Modo Arcángel- desde el guardapelo que Abraham ya usa en el cuello un brillo cubre partes de su cuerpo; principalmente su torso, antebrazos y piernas para después desaparecer dejando una discreta y delgada armadura-. Tendré que probarla.
Durante varios minutos Abraham se arrojaba al piso o golpeaba las paredes para constatar que la armadura le protegía fielmente, en ocasiones perdió la concentración y se lastimaba porque quedaba desprotegido, así continuó un largo tiempo, solo repetía varias veces el ensayo.

En una de las colonias más conflictivas al oriente de la ciudad.
-No puede ser, él es solo una persona, no puede estar arruinando nuestros planes, ¿cuántos lleva, 25, 30?- Un tipo musculoso, enorme y muy moreno reclamaba a varios delincuentes en una junta secreta, traía puesto un traje muy fino y una loción peculiarmente agradable. Se trataba de un funcionario del gobierno que estaba inmiscuido en negocios sucios, su nombre todos lo sabían, sin embrago en el bajo mundo era conocido como el jefe “Catoblepas”, algunos con mucha confianza le llamaban también “Cato” para evitar el largo mote, otros solo le decían “Jefe”-. Y esta misma noche.
-Jefe, él es como el Arcángel, pero malo- contesta uno de los delincuentes en la mesa.
-¿Cómo que malo?- Reclama enfurecido Cato.
-Señor- interrumpe otro de los implicados-. El arcángel solía capturar a los nuestros y entregarlos a la policía, o los dejaba desmayados para que pudieran ser arrestados, en cambio este no, este les rompe un brazo o una pierna en el mejor de los casos.
-O los tortura para sacar más información- agrega otro.
-Muchos no pueden ni hablar- Otro de los varios asistentes agrega.
De pronto se hace el caos entre quejas sobre el nuevo encapuchado que le describen al jefe, ahora El Demonio es la figura que aterra a los delincuentes de la zona, y lo más aterrador es que lo había logrado en el trayecto de la noche.
-Recuerden que al Arcángel no podíamos dañarlo, sin embargo a este… Lo atacaremos con todo-. Dice Catoblepas.
En un callejón de la colonia Renovación al oriente de la ciudad también, Damián camina con su traje del Demonio y del mismo callejón salen corriendo despavoridos un par de muchachos que fueron sorprendidos vendiendo drogas. Damián ya se ha hecho un mito en muy pocos días, aunque parte de ese efecto se debía a que el Arcángel ya había planteado al posibilidad de ser atacado por un ser sobrenatural.
Muchos de los principales líderes de criminales tenían un pacto de no agresión contra el Arcángel, él no sabía en lo absoluto, lo que ocurrió es que uno de los presos a quien rescató de un extraño incendio en la cárcel resultó ser la mano que manipula desde el interior al crimen organizado en la ciudad. En cambio Damián era un desconocido que atacaba a delincuentes con mayor eficacia, Abraham solía evitar asaltos y rescatar a las víctimas de accidentes, de uno u otro modo su labor era más de rescatista que de un justiciero, y Damián capturaba a pequeños distribuidores de contrabando, los intimidaba e interrogaba y así escalaba para llegar a detener a las cabezas criminales.
Estos jóvenes que escapan del Demonio no son precisamente las grandes potencias delictivas, apenas y tienen contactos en bodegas que distribuyen contrabando a muchos negocios informales, a lo mucho rentarán un par de locales donde ocupan la facha de ser tienditas con videojuegos para vender droga al menudeo, y precisamente uno de esos locales ahora ardía en llamas.
Rápidamente al lugar llegan en motocicletas tipos con armas largas y semiautomáticas, apenas hace unos minutos les habían avisado que algo raro sucedía ahí, y con las alertas que el jefe Catoblepas había comunicado, no dudaron en armarse bien y responder al llamado de auxilio.
-Armas, me parece bien- Damián se auto cuestiona sobre su capacidad de enfrentar el armamento de este calibre sin demostrar preocupación alguna.
A diferencia de Abraham, Damián ya tiene un pleno control sobre su armadura y los poderes que este le dejó. Ambos viven noches paralelas desde hace mucho y esta es una de ellas, Damián se ha hecho enemigo de la delincuencia y Abraham del fanatismo. El crimen es atacado por el Demonio y la fe por el Arcángel.

Cualquier dios que viera lo que hacen en su nombre, probablemente reaccionaría igual.

Episodio 54: Abraham, el Arcángel
El sol está por entrar entre las montañas, algunas personas en la Ciudad de México no se percatan de este evento, otros como Sonia lo observan con cuidado, ella teme que con ese día también se terminen sus sueños.
Era extraño para ella así como para cualquiera; el haber sido poseída, muerta y resucitada sin percatarse de ninguno de estos momentos, y aún así tener la sensación de que todo ocurrió. Si bien es cierto que ella nunca murió el pensar en haber resucitado le habría dado la esperanza que ofrece el renacer, el poder corregir sus errores y para todo y todos, una nueva oportunidad.
-¿Y si él se enamoró de mí en verdad?- Sonia le dice al aire al pensar en el Arcángel- Pero no era Damián, de eso estoy segura, era alguien que en realidad nunca conocí, que tonta fui al pensar que él podía… Además, se trata del asesino de la familia Arrieta, fui una egoísta al no considerar a Abraham.
Aunque él… Él es muy fuerte, lo sé, recuerdo cuando se quedó solo, lo más que le ocurre es que le da por llorar, pero algo hace que no deja que se le rompa el corazón, debo aprender de él a hacer eso –sonriendo- cuando tropieza lo hace de un modo que todos se ríen, pero todos a la vez quisieran levantarlo. Tiene esa gracia, esa locura, ese carisma que no hay en nadie más. Recuerdo que quería ser el líder del mundo para que la gente lo respetara, y no solo no lo logró. Lo superó, la gente no lo sigue por temor o respeto, lo siguen porque lo quieren, y no se da cuenta. - todo ello le susurra al aire con temor de que el aire lleve las palabras a donde sean escuchadas, decide entrar en su casa para cubrirse de los vientos otoñales- Damián por otra parte; él es enigmático, inteligente, maduro, no creo que sea un niño normal, ¿me pregunto si en verdad él quiere que lo volteen a mirar y por eso todos lo hacen?
Entra en su casa y se dirige a continuar estudiando.

Acostumbrarse a ser normal es extraordinariamente complicado, sobre todo cuando se es extraordinario. Abraham sufre de un extraño fenómeno en el que está más debilitado y sus desmayos se prolongan largo tiempo, Damián y Gato, lo llevaron a su casa y lo dejaron durmiendo en su cama, cuando este despierta tarda en incorporarse a la realidad. Un poco después cae en cuneta de dos cosas, la primera es que había sido atacado por uno de los seguidores de Mateo y la segunda, Había una nota en una mesa contigua que tenía su nombre escrito.
Abraham toma la nota entre la que estaba el guardapelo que Gato le había entregado muy temprano…



Querido amigo de los hombres…
Seguramente el cambio en tus habilidades afectará a tu organismo de modo poco agradable, sin embargo espero que para cuando leas esto te sientas mejor… Eres un tonto, en tu situación no deberías encarar a los guardianes del apóstata Mateo, afortunadamente estaba cerca de ti tu amigo Damián y un servidor, pero si vi que por un instante decidiste enfrentarlos… Pero la nota no es para regañarte, sino para informarte de lo que debes hacer a continuación…
Abraham lee la nota impresionado por lo que le cuenta Gato; cada detalle de la historia de conspiración, la formación de SPTTRO así como la historia de su regreso le pareció por demás fantástico, acto seguido Abraham intenta recostarse y dormir de nuevo para salir de esta pesadilla. La nota incluye una explicación del guardapelo, se trata de un artefacto que materializa el aspecto del poseedor, a Damián le regaló un brazalete y el mismo Gato conserva un anillo, eso precisamente le permite mantener ante los demás un aspecto humano escondiendo su verdadera forma. El objetivo del presente era facilitar a Abraham una herramienta que le permitiera disfrazarse con mayor facilidad, y así se pudiera despedir del hábito de esconder sus mallas bajo una ropa holgada, ahora que Damián también necesitará usar un disfraz, también recibió algo similar.
El otrora justiciero no puede cometer su objetivo de dormir, y simplemente se queda llorando después de su lectura, la frase del final le advierte exactamente lo peor que se le podría decir en ese momento… “Por cualquier motivo propio o ajeno… No intentes acercarte a Sonia”

La noche es fría y la luna redonda y brillante, sobre la azotea de un edificio alto en el centro de la ciudad Damián observa su reciente adquisición, según lo que le explicó Gato, podrá formar cualquier superficie sobre su cuerpo, incluso una armadura que le cuidara de los impactos de golpes o ataques de energía, lo mejor de todo es que esta se amoldará a su voluntad, siempre y cuando esté concentrado. El muchacho mira por la orilla del edificio la gran altura a la que se encuentra, si es cierto lo que dijo el amigo de Sonia, podría lanzarse al vacío y la sola armadura le cuidaría salvándole de dañarse. El joven se concentra y un atuendo oscuro le cubre, la idea que él tiene se asemeja al atuendo del luchador de antaño antagonista del Arcángel, el mismo que pareció con él en innumerables cintas y que era considerado su rival por antonomasia, sin embargo no puede hacer el acto de fe y no se arroja.
En la superficie él alcanza a escuchar la llamada de auxilio de una joven, aparentemente es perseguida por un bandido que pretende atacarla, ante esto Damián no pude quedarse de brazos cruzados y decide arriesgarse a llegar rápidamente, tiene que saltar.
El cuerpo se desploma y acelera al piso, con la poca confianza que puede juntar logra que la vestimenta le controle la caída y pequeñas aletas orientan la aerodinámica haciendo que este aterrice de pie. A su alrededor vuelan astillas del piso y hacen más asombrosa la postura del nuevo guerrero, cruzando la calle la dama ya no puede más y es alcanzada por su seguidor.
Damián lo intercepta con movimientos espectrales y lo separa como si se tratara de una sobra que arrastra al malvado, la chica que tropezó se siente desconcertada y aliviada a la vez, esa noche nunca la olvidaría.
Así Damián ensayaría la adaptación al traje y al brazalete, y con la nueva indumentaria y nuevos poderes, se convertirá en un vengador nocturno. El maleante traumatizado terminará entregándose voluntariamente a la ley.
-No me dejen en manos del demonio- Gritaba en su celda, nadie nunca supo lo que Damián le hizo.

La noche no solo cubre la acción de Damián, también su amigo decidió salir a caminar al no poder conciliar el sueño. En la explanada del metro de los Insurgentes Abraham descansa sentado mientras observa un peculiar grupo de patinadores. Esa plaza suele ser lugar de conjunción de grupos alternativos, desde personas con preferencias sexuales distintas hasta pequeños grupos radicales, por ello ahí, nadie juzga de extraño a nadie.
Un peculiar sujeto se anima a subir a un pequeño estrado improvisado en una banca, ahí decide gritar la buena nueva.
-¡señores!, hace unos días todos fuimos testigos de su gran poder, le la inmensa luz que salvó al mundo de la posesión demoniaca, sin duda es el comienzo de una nueva civilización- El hombre ya mayor no se apena de usar una capucha y expresarse como un misionero, su pequeño grupo de seguidores traen también atuendos que esconden su identidad.
-¿Ahora hay locos profetas en estos días?- Abraham se dice a sí mismo mientras escucha irremediablemente la palabra del sujeto que lidera a su orden.
-¡El Arcángel!, si, ese al cual todos desprecian, él es el mártir que nos ha salvado, en un estallido de su asombroso poder nos ha salvado sacrificándose a sí mismo, y en una revelación me dio su decálogo, de cómo debemos comportarnos para… ¡ascender a la luz!
Abraham no pudo ser indiferente al oír esto, ¿acaso hay testigos de la batalla que acaba de pasar con Damián?, seguro se trata de un falso profeta que inventa ser el elegido, pero aún así no puede quedarse sin hacer nada, se acerca y se entromete entre los jóvenes seguidores, todos con sudaderas con capucha, el diseño es peculiar, algo justas del abdomen y en combinaciones blanco y negro, mangas cortas y todos con brazaletes de cuero de gran tamaño en ambos antebrazos. Abraham que llevaba su guardapelo inconscientemente lo activa y se esconde entre ellos con un atuendo similar, quizá sin pensarlo se inspiró en el traje de quienes lo rodeaban, afortunadamente nadie notó el cambio y la capucha lo marcó como un desconocido más.
-Debemos conservar su memoria- continuaba el profeta-. Y luchar para protegernos, no solo de los criminales menores, sino también de las fuerzas del mal, por ello formaremos una unidad, una unidad de defensa, cuidaremos de nuestros hermanos, así como él nos cuidaba de quienes nos ofendían- Acto seguido, saca un arma- La fuerza de la Alianza, nueva y eterna.
Abraham no cree lo que está a punto de presenciar, el profeta apunta a un policía que se encuentra cuidando que no se salga de control el evento, la pistola es grande y plateada, muy brillante. La sonrisa en el rostro del encapuchado es tremenda y la solemnidad con que sus seguidores se quedan quietos es muestra de que les han lavado el cerebro. Abraham furioso y sorprendido se abre paso a empujones intentando acercarse al Psicópata que daba el sermón, pero el gesto es lento, sin sus habilidades sobrehumanas apenas le da tiempo para correr y rasgar cerca de los pies del impostor, sin embargo el disparo se realizó, una explosión fuerte ocasionó que Abraham cerrara y apretara los ojos por haber fracasado, el policía que se percató de este hecho estuvo a punto de desmayarse. Confeti de colores bañaba a los seguidores que permanecían tranquilos.
-Solo con armonía podremos corregir a nuestros acusadores sin necesidad de la muerte- Sentenció el orador que se sentía excitado y a la vez orgulloso de su broma, toda la gente de la plaza estaba aterrada y no pudieron más que intentar retirarse tranquilamente y con temor. Los policías que no tomaron a bien la broma la consideraron una ofensa y motivo para proceder en su contra, de inmediato un pequeño grupo de oficiales fueron llamados para auxiliarlos. La congregación aparentemente estaba preparada para esto, y todos los integrantes de inmediato realizaron una formación para proteger al líder.
Todos perfectamente organizados en hileras circulares, los de las orillas encarando a los oficiales que se acercaban y corriendo a la vez intentando derribarlos, una hilera después un grupo de ágiles encapuchados saltaron sobre los guardias desequilibrados para asegurar que no se levantaran, mientras los del centro tiraron bombas de lacrimógeno y escaparon en distintas direcciones despistando a las autoridades.
Abraham al ver caer la primera lata la reconoció, girando como pudo se alejó rodando un poco para después intentar incorporarse, en cambio los policías que también se levantaban recibieron como primera bocanada el gas que los cubría y dejaba retorciendo por el ardor.
La gente de inmediato se alarmó y se alejaban de la nube creciente a como diera lugar, mientras los fanáticos de la congregación escapaban y a su paso robaban en los negocios cercanos y a las personas que se les cruzaban a su paso. El líder desapareció más rápido aún.
-Están robando, era una trampa.- Abraham no podía creer lo que estaba viendo, y menos el quedarse sin actuar- No soy más el Arcángel, pero ellos no son demonios.
Sin pensarlo más tiempo el joven corre a toda velocidad tras un par de encapuchados que derribaban a un anciano en su huida, dado que ellos no se percataron de su presencia fue asencillo que Abraham con un simple empujón los hiciera caer de frente y lastimarse. Abraham tras deshacerse del primer par considera que aunque no pueda detener a todos, si deshabilita al mayor número posible, entonces podrían interrogarlos para atrapar al líder.
A primera vista hay una Docena relativamente cerca de él entre negocios, Abraham sabe que tiene que derribar a todos los que pueda de un solo golpe, si quedan de pie no solo escaparán, sino que seguramente un grupo de ellos le daría la golpiza de su vida.
Invadido por la adrenalina y coraje, Abraham se lanza a combatir a los nuevos sectarios, Con una capucha distinta y sin las habilidades fantásticas de antes se arroja sin mayores motivos. El Arcángel regresa para que nadie cuente sobre él.

Los héroes deberán aprender a ser pacientes y a encontrar su pasión.

Episodio 53: Déjame ir
Mateo se ve muy bien como adolecente, su estilo es elegante e incluso soberbio, no esconde en ningún instante su actitud, la actitud de quien quiere convertirse en un Dios.
-No pensaba que nos toparíamos tan tarde, incluso me hubiera atrevido a precipitar que Abrahel buscaría a esa mujer apenas le dejamos solo- Mateo con formalidad no despega la mirada de Damián mientras sus secuaces rodean al joven iniciado en los actos de héroes.
-¿Tienes siempre que hablar como teto?- Damián se prepara para enfrentarse a los tres individuos.
-Entonces hablemos así- Damián claramente escucha la voz de Mateo pero el asusta cuando se percata que este no mueve los labios.
Se trataba del lenguaje de los astros, ese sonido que supuestamente viejos sabios, producían los planetas al moverse y que los religiosos cubrieron de mito al adjudicarse ese sonido como canto divino. Según el mito indica que cuando alguien adquiere un grado de santidad, entonces podrá escuchar la música de los astros, la música destinada por Dios para unos cuantos que podían ver al universo entero con otro enfoque, la verdad es que este no era un sonido tal cual. Era una percepción distinta de todo lo que los rodea, si bien, un santo puede percibir al universo distinto, no es rara la idea de que pueda desarrollar un sentido nuevo. El tener poderes también cambia el enfoque de percepción de quien los posee. Y ahora, Damián escucha la mente de Mateo gracias a los dotes del anterior Arcángel.
Más inmediatos que el lenguaje, el sonido de los planetas permite entender instantáneamente el mensaje del otro, y Mateo que tiene centurias siendo Santo lo domina y puede articular cada palabra para atemorizar a Damián.

Abraham tiene de frente a Sonia y ella frente suyo tiene a una persona marcada, el ojo herido de Abraham provoca que ella no quiera verlo a los ojos.
-Se que en el pasado tuve muchos problemas, y que no pude tratarte como merecías, pero ahora ya no los tengo y puedo intentar volver a… -Abraham desesperadamente quiere sintetizar su petición para Sonia.
-¡Nada que!- Ella repentinamente se le separa y con molestia no acepta que Abraham invada su espacio- Ya te había explicado lo que ocurrió, tú no quedaste mal conmigo, por el contrario, me gustó que me quisieras tanto, siempre fuiste atento a tu modo, no es exactamente lo que yo pensaba, pero te esforzaste, siempre te admiré eso.
-Entonces… ¿volveremos?
-Abraham, no fuimos novios, éramos amigos… Especiales. Tú estabas tan enamorado, y yo solo quería no dañarte, aunque al final parece ser que en realidad te lastimé más de lo que pensaba. Además, yo no te he confesado muchas cosas, y ahora no es el momento, tengo que irme.
Sonia tenía muy presente la última charla que tuvo con Abraham antes de ese día, ella no quería seguir engañándolo, en realidad ella amaba a su amigo, y si de algo la había contagiado Abraham, eso fue la decisión de cambiar las cosas. Ella quería acercarse a Damián tal como es, sin recurrir a la búsqueda de enmascarados, ella ya sabía que el chico que le gusta no es el mismo que el Arcángel, también sabe que el enmascarado la engañó y que se trataba de un ser extraño que años antes había terminado con la familia de Abraham, sin duda ahora le tenía un gran resentimiento.
Abraham no entiende que ella no puede hablar ahora e interpreta todo como un acto de desprecio. Impotente de moverse no puede seguirla, ahora Sonia está lejos, el muchacho no acepta que ah perdido.

El plan era muy sencillo. Estar cerca de Sonia para presionar a Abraham, por ello se disfrazó de joven y ahora se hacen pasar por compañeros de la escuela, Dionisio y Apolo también la custodian y arrogantemente se presentan como algo más que simples estudiantes.
-Si es necesario podríamos destruirlos ahora- Mateo le comunica a Damián en el mismo idioma que usa.
-Pero nos necesitas, ¿no es así?, Tu hermosa ayudante me explicó que no puedes tomar por ti mismo esos sellos que has mencionado, además supongo que no cualquier mortal te sirve- contesta Damián en su mente y entendido por sus enemigos.
-Lilith merecía morir si te reveló algo así- Mateo se molesta- Ahora no me queda más que garantizar su fidelidad a su próximo Señor, ustedes son justicieros según se entiende, así que no te gustaría que personas inocentes fueran lastimadas, ¿me equivoco?
-Así es, esos chantajes podrán funcionar con Abraham, aunque lo de Sonia seguro es suficiente, a mí no me importa la gente, puedes incluso destruir esta escuela ahora mismo, es más, sería para mí algo divertido tener una batalla ahora- Damián fanfarronea, sabe que aún no controla sus poderes y que se encuentra en gran desventaja, sin embargo no piensa en mostrar debilidad alguna.
-Tu mente es fuerte, no pensé que el rastro de los sellos te haría tan fuerte como para que no pudiera el señor Mateo entrar en tu cerebro- Dionisio a espaldas de Damián forma una pequeña esfera iluminada calorífica con la que lo amenaza.
Mateo se sorprende por un instante y Damián sabe exactamente el porqué, resulta ser que es imposible que el simple rastro de los sellos le haga además de poder escuchar el lenguaje de los santos, el poder también bloquear su mente contra la hipnosis de Mateo. Definitivamente sus poderes no son vestigios del uso de los sellos, y Damián no puede ocultar lo que en realidad pasa.
-Vayan por el Arcángel- Mateo indica a sus secuaces.
Los seguidores del Santo Mateo se mueven distintos a cualquier humano normal, y salen despedidos para encontrar a Abraham, para el ojo normal son invisibles, afortunadamente para Damián, sus poderes le han permitido entrenar una mirada distinta y puede seguirlos. Mateo desaparece entre una siniestra carcajada.

Abraham aún no puede asimilar las palabras de Sonia, y apenas voltea cuando le parece que se le acercan dos cosas que lo llevan con un rápido tirón a un sitio lejano, la gente que estaba cerca no le prestaba atención, y apenas notaron su desaparición. El latigueo a causa del tirón con el que Dionisio levantó a Abraham provocó que este se dislocara el brazo, y así con fuerte dolor es arrojado sobre el pasto en un campo de futbol vacio.
-¡Malditos! ¿Qué me hacen?- Abraham no acaba de caer en cuenta de lo ocurrido, tampoco se levanta para cuando ya el dolor le resulta insoportable.
-Precisamente como lo sospechamos, tus poderes fueron cedidos a tu amigo, ¿no es cierto?- Dionisio acertadamente se burla del lesionado mientras aparece Apolo a lado.
-Ahora ya no es útil para nuestro objetivo, ¿verdad?- Apolo es seducido por la idea de acabar con el gran Arcángel, el mismo que ha vencido al poder de los sellos por separado y juntos.
-Si nos revelas algunas cosas seguro podrás confiar que te daremos una muerte rápida. Y quizá también no seamos tan rudos con tu amiguita- Dionisio está contento con poder humillar a un débil Abraham.
-¡Maldito!- Abraham por ese instante olvida su dolor y el hecho de ser mortal y se arroja contra los siervos de Mateo.
Entre carcajadas apenas elevan su energía Dionisio y Apolo y hacen retroceder a Abraham dando vueltas por el aire. El otrora guerrero del bien gira en espiral como taladrando el aire, su impotencia de no poder controlar la situación lo apaga por un instante, cierra sus ojos y al abrirlos la imagen familiar de un viejo amigo le parece aparecer. Esperaba la colisión fulminante, sin embargo sentía la cálida sensación y el arropo de alguien que lo había salvado.
Gato, el extraño que apenas le habló a Abraham en la mañana ahora se encontraba cuidándolo, un instante después aparece Damián el cuál se sorprende de ver ahí a un sujeto más, no obstante él si lo reconoce de momento. Era Jesús, el amigo de Sonia que había desaparecido también. Todo indica que este joven también había vuelto de algún modo y hasta que no fuera explicado, también era sospechoso, sin embargo, entre los males el menor y aparentemente estaba del mismo lado.
-No puedo esperar para terminar con todos- Apolo ardiendo en furia.
-Sí, seremos una leyenda si destruimos al Arcángel y al que venció a Lilith, además, yo sé quién es el otro- Dionisio mira a Gato fijamente- Pero no es de preocuparse, él no pudo vencer a Ramadán.
-¿Quieres saber lo que pueden hacer quienes regresan de la muerte?- Gato dejando en el piso a Abraham.
-Sé perfectamente lo que pueden hacer, hace cientos de años hubo alguien que volvió, pero el Santo Pedro no lo iba a dejar que arruinara al dios que había construido y ese entonces, lo matamos- Dionisio se excita pensando en la batalla.
Mateo se comunica con sus servidores y les indica que Damián y el desconocido no son débiles en lo absoluto, además que no es conveniente el empezar una batalla, ahora es claro que Abraham ya no tiene poderes pero aún así es útil, dado que conserva sus amigos poderosos. Con disgusto se retiran Apolo y Dionisio.

Damián y Gato hablan con desconfianza mutua, el primero no confía en alguien que atacó a Abraham estando poseído por uno de los sellos, el segundo con confía en el otro por lo mismo. Gato le explica que después de sentirse muerto, una extraña fuerza lo mantuvo como en un sueño, y que cuando abrió los ojos ya era una persona distinta, y que sabía que debía encontrar a Abraham, aparentemente la técnica que desarrolló cuando fue poseedor del sexto sello le permitió a su propia existencia desaparecer entre múltiples dimensiones.
-Como si mi ser fuera guardado lejos de todo mientras ustedes terminaban la batalla- era como Gato explicaba su ausencia de este mundo- Abraham no puede ser otro más que el Arcángel destinado a vencer la maldad del apostata Mateo.
Debes decirme todo cuanto sepas de él – Damián comienza el interrogatorio sin que Gato oponga resistencia.
La historia cuenta que hace casi dos mil años apareció un hombre de grandes dotes, entre ellos una inmensa sabiduría y un gran amor por la vida, la gente lo creía el hijo del mismo orden que hace posible al mundo, le llamaban el “Mesías”. Un ejército le siguió con la esperanza de que derrocara a los imperios que los oprimían, sin embargo el destino de la revolución solo prometía liberar a la gente de sí mismos y sus ambiciones, eso causó el enojo de sus seguidores. Entonces fue cuando el mejor amigo del Mesías decidió sacrificarlo evitando que el poder de la influencia que tenían sus creyentes se deformara. Eso no dejó satisfechos a los apóstatas que le seguían, así que negaron la muerte del líder y se adjudicaron su voluntad.
El primer apóstata era el hombre de piedra, él creó a un dios a su imagen y semejanza, la cuál era la misma de los necesitados, por ello fue posible una creencia imperfecta y que permitía engañar a la gente, mientras, acumularon los poderes de su antiguo maestro.
Sociedades secretas juntaron reliquias que a la vez les dio más poder, y un día… Se pelearon, hubo guerras por las reliquias y hasta la fecha algunos sobrevivientes las han encontrado.
Gato narraba a Damián cada detalle y este atónito no creía esa historia
-Y ahora, al igual que San Jorge y San Miguel, un guerrero, ¿puede uno solo, vencer al apóstata en turno? es ese guerrero… ¿El chico que tenemos aquí?, ¿hablas de Abraham?
-Así es, Abraham, el Arcángel.