viernes, 30 de abril de 2010

¿Conocerse a sí mismo es saber de tí, o saber sobre loq eu hay tras o antes de tí?

“Quien se sienta como yo debe comportarse
como si fuera el único habitante de un
planeta desierto y tuviera que arreglárselas
como pudiera”.


El autoconocimiento es probablemente el tema eje sobre el que la filosofía gira cada que una postura nueva nace, irónicamente no es la primera que un autor decide tratar. Es quizá porque primero pretende establecer los conceptos que serán utilizados para dicha empresa, el establecer cómo se puede conocer, qué se puede conocer y qué es uno mismo.
Como buen kantiano, el pesimista de Frankfurt tomará el esquema de explicación partiendo del modo en que se relacionan los sujetos y objetos. Estableciendo el concepto propio de lo que es conocer, lo que es entender y lo que es representar, tomando este último como el modo en que el mundo se hace presente. La filosofía de Schopenhauer gira en torno a su idea de voluntad, es la voluntad la base sobre la que se construye todo lo existente, ya que si es el sujeto lo que al relacionarse con el mundo le da existencia, es la voluntad aquello de lo que está precedido el hombre.
Es la representación del mundo aquello que es entendido como el mundo que se percibe, mientras que Kant toma tiempo y espacio como condiciones en lo que se ubican las cosas, el tiempo y espacio en Schopenhauer constituyen una forma de acondicionamiento para conocer esas cosas, no es que estén en ellos, si no que son posibles de percibir con dichos elementos y posteriormente a través de su representación, el entenderlos.
Es así como la relación entre el sujeto y el objeto da pie a la representación como modo de conocimiento en que el sujeto no está separado de aquello que conoce, están ambos inmersos en la misma cosa, y ambos participan de la energía fundamental y necesaria para ser, eso que será manejado por Schopenhauer como voluntad. La voluntad está definida como la energía o fuerza original, es el impulso de existir de una cosa, será entendida como a priori del cuerpo entre que el cuerpo es el a posteriori de la voluntad (aclarando que no se trata de una mera noción temporal, si no condicional, la voluntad es condición para los cuerpos).
Es así que la voluntad es como la raíz del árbol en tanto que el intelecto (facultad alcanzada tras el entendimiento) sería la corona, dejando en medio como tronco al sujeto visto como yo.
El problema aparente es cuando el objeto a conocer es el mismo (en cuerpo y voluntad) que pretende entenderlo, pues la representación al ser la totalidad entre sujeto y objeto, si carece de objeto fuera de sí, no es posible. Mas el mencionado filósofo nos explicaría que la voluntad al ser el impulso primario. Es aquello que busca conocer, empero, no es el conocedor, si no la cosa tras el conocedor. El entendimiento tampoco es el conocedor, si no la acción mediante la cual éste logra la representación. ¿Cómo lograr una representación del yo?
Es aquí donde se desarrolla más el concepto de voluntad como impulso de vivir. Al igual que Santo Tomás distingue entre impulsos propios de la razón e impulsos carnales mediante apetitito irascible y concupiscible respectivamente, Schopenhauer distinguirá impulsos primarios de sobrevivencia y aquel apetito que va más allá del sólo sobrevivir y que busca el avance a un estado superior. Los primeros impulsos son comunes entre los animales, mientras que el hombre es el único con capacidad de entender semejante abstracción propia del intelecto. Esto es notorio en cómo éste es consciente de su naturaleza mortal a diferencia del animal.
La voluntad es entonces la causa de movimiento del yo al intelecto, aunque también es lo mismo que condiciona el modo en que lo hará. Ya sea como impulso o como apetito. Pero la voluntad delimita el camino del sujeto, no lo deja caer por completo en el resto de los objetos aunque tampoco puede permitirle convertirse en voluntad pura.
Además la voluntad no es lo que conoce, la voluntad sólo está ahí a priori en las cosas, y aunque es el motivo de conocimiento del exterior, no es un objeto a conocer. Por ello el autoconocimiento no es propio de la voluntad.
No obstante, dado que la voluntad hace del sujeto un objeto entre los objetos, permite a su vez el diferenciarlo del resto. De esta separación entre la propia representación y la representación de lo exterior, abre la posibilidad del auto reconocimiento a partir de la negación del otro en el mismo sujeto, es decir, el no ser de lo externo es lo que identifica al sujeto solo consigo mismo. También es expuesto como esta relación reduce a la individualidad con un valor solo aplicable en el mundo de los fenómenos.
Visto así, en un campo epistemológico, Schopenhauer nos muestra que el sujeto al ser el vínculo entre intelecto y voluntad, participa de de su representación como por oposición a lo externo, su autoconciencia es el resultado de reconocimiento del no ser de lo ajeno que está en él.
Pero el autoconocimiento como tal parece no desarrollarse tanto en el campo epistémico como lo expone en el de la moral. Donde va a vincular el desarrollo de la persona en el contexto de su camino trazado por la voluntad y la propiedad de ser libre.
Primeramente creo necesario aclarar que lo que busca no es afirmar que cierta conducta es benéfica ligándola al deber o a otro tipo de imperativos, si no que la ética es alcanzada cuando un individuo se hace consecuente del desarrollo de la voluntad y la libertad que este logra alcanzar.
Al ser aceptada la voluntad como tal se acepta también la postura que esta determina a un sujeto a partir del impuso de vivir o ser feliz. La polémica consiste en descubrir si la misma tendencia a ser feliz no es precisamente lo que encadena al individuo y lo limita, esto si se entiende como libertad la carencia de necesidades, pues la voluntad establece la principal necesidad de mantenerse vivo, ya sea por medio de una representación intuitiva de sobrevivencia o por el motivo abstracto de ser feliz, por lo cual un sujeto no es libre. Por ello Schopenhauer hablará de tres tipos de libertad:
- La libertad física: la cual considera negativa al ser la negación de cualquier impedimento u obstáculo entre un objeto y otro,
- La libertad intelectual: que coincide con la física con la diferencia que esta se aplica para cuestiones de entendimiento, como obstáculo se entiende todo aquello que no permite el adecuado desenvolvimiento del intelecto como tal.
- Libertad moral: se logra cuando la determinación moral no está exteriorizada, por lo que aquel que es libre moralmente hablando es aquel que no está determinado por cuestiones externas a sí mismo.
La libertad a tratar con mayor atención es la libertad moral. Sobre todo enfatizando en lo que significa el ser determinado por lo externo. Si consideramos que la voluntad es la motivación a realizar actos en un ser humano (por el impulso de vivir), el individuo inevitablemente está determinado por su voluntad, jamás podrá separarse de ella, incluso cuando su motivación aparentara no estar dirigida a la obtención de algún beneficio, el mismo desinterés es el objeto a conseguir, todo acto dirigido implica una exteriorización del sujeto.
Ante esto nos planteamos la pregunta: ¿se provoca necesariamente el acto de voluntad con el motivo, o más bien la voluntad mantiene una total libertad de querer o no querer cuando aquel irrumpe en la autoconciencia?
Con esto se especula que la voluntad a la vez es lo que se mantiene libre y responde ante el motivo. O más bien el sujeto está determinado por ella internamente, y los sujetos pueden decidir si continuar o no con los motivos, al final los motivos inclinan pero no obligan. Es lo que se conocerá como razón reflexiva
Con esto se entendería que la libertad va de la mano con la determinación del sujeto, entre mayor sea su conciencia de sí, más cerca está de entender sus limitaciones y motivos, siendo libre en el momento que elige cuales seguir y cuáles de estos lo acercarán a su desarrollo en plenitud.
Pero entonces la autoconciencia exige un acercamiento del hombre a su voluntad a sabiendas de cómo dirigirla, este dominio de sí a la vez lo hace libre, en resumen, el autoconocimiento es condición para la libertad a través de la elección.
Aunque se debe recordar que la voluntad no es sinónimo de elección ni deseo, la voluntad no conoce, la voluntad no hace, pues en el momento que lo hiciera solo lo haría a través de su representación, y no de la voluntad misma.
La voluntad es un esfuerzo sin fin (refiriéndonos a intención).
Es entonces la pieza fundamental del autoconocimiento, primero estar conscientes de lo que es la voluntad, e irremediablemente al entenderla como esa energía que no tiene sentido, nos percatamos que nos conduce irremediablemente a la resignación.

“El dolor de la existencia se vuelve real solo en el momento en que el que sufre toma conciencia de ello, en el momento en que la representación entra en juego, en el que interviene el intelecto”
(Sans 1990, 21)
El sentido trágico es lo que en realidad enmarca a la autoconciencia en Schopenhauer, el saberse un ser sin sentido es el momento cumbre en que un individuo entiende, que su naturaleza lo guía hacia el intelecto, no obstante los actos humanos que no tienen como finalidad el completar la voluntad no servirán de nada. Por ello quien se percata de esta conclusión no puede reincorporarse a la sociedad como una persona más.
Es así como después de las visiones epistémicas y éticas develamos que la autoconciencia se alcanza en un estado estético, prácticamente contemplativo.
La voluntad solo se intuye al no poder hacer nada en ella, solo puede ser apreciada, es por ello que la autoconciencia no se logra únicamente por conocimiento conceptual, pues este al estar limitado por la deducción comete errores. La autoconciencia es la vivencia de apreciación del ser en sí mismo, el aceptar la voluntad con sus características pertinentes, por ello el arte alcanza su fin, porque considera a las cosas independientes de su principio de razón.
Este estado contemplativo anuncia al hombre su insignificancia y su superación a la vez, dado que no es nada en realidad, y sus actos no tienen esa trascendencia, comenzará a desaparecer de entre sus creencias ideas erradas como el amor, ya que en realidad el hombre no puede amar sincera y desinteresadamente, esto porque el hombre cuando ama a una mujer desea tener posesión de ella, y para ello es justo la entrega de sí mismo, algo que para cuando se conoce el sin sentido, resulta absurdo y degenerativo.
“Tras el romance que surge entre una pareja de enamorados”-Dice Schopenhauer -“Existe la intención malvada de un niño por nacer” (esto por la constante e instintiva noción de sobrevivencia de la especie)
(Schopenhauer)
Una vez que el hombre se percata de su completa vida si objetivo, queda libre de los deseos externos que podrían encadenarlo contra su sentido de autorrealización, cuestiones arraigadas por la cultura como el amor, el poder o el procrear.
Por el contrario, un ser consciente de sí mismo hará lo posible por mantener íntegra su persona, se alejará del resto de los individuos aún enajenados con el entorno e incluso practicará lo que considera nuestro autor una sana misantropía. Un desprecio por las ideas ordinarias de hombres ordinarios, que son incapaces de contribuir con el desarrollo intelectual del consciente.
En la guía sobre el autoconocimiento de Schopenhauer apunta.
“no hay que poseer lo que se desea”… “es necesario mantener la libertad y el ocio”.
(Schopenhauer)
Con estas sentencias de apertura, nos percatamos del desarrollo práctico de la idea de autodeterminación excluyendo los factores externos, así como nos muestra Spinoza que es necesario para la autodeterminación el deshacerse de los deseos que son ajenos e inalcanzables, así como para ser felices y libres (dado que el identificar los límites y capacidades de sí mismo conlleva a la capacidad de elegir solo lo que está al alcance y evita la nostalgia por lo no conseguido). Como expone el holandés…
“Nuestra alma obra ciertas cosas, pero padece ciertas otras; a saber: en cuanto tiene ideas adecuadas obra necesariamente ciertas cosas, y en cuanto tiene ideas inadecuadas padece necesariamente ciertas cosas.”
(Spinoza 1677, 104)
Así mismo, señala también Schopenhauer la necesidad de mantener el ocio mediante la nula atadura a compromisos, un ser con conciencia elevada solo puede dedicar de lleno su atención al intelecto si evita a toda costa otras actividades de menor importancia de entendimiento, como lo es la discusión sin sentido con gente necia o el compromiso nupcial.
Es así que justifica éste su conducta ermitaña y su aceptación por el concepto de herencia y manutención del filósofo así como del artista. Aquellos que no logran su libertad, deben servir a mantener posible el ocio de quienes pueden hacer algo productivo con él.
De Spinoza Baruch, 2002, Ética demostrada según el orden geométrico, México DF, Fondo de Cultura Económica.
Belaval Yvon, 1979, Historia de la filosofía Vol. 8, México DF, Siglo veintiuno editores.
García Borkon, 1998, Historia de la filosofía Vol. 6, España, El Serval
Sans Edourd, ¿Qué sé? Schopenhauer, 1990, Presses Universitaries de France, Publicaciones Cruz o. S.A. y Consejo nacional para la cultura y las artes.
Schopenhauer Arthur, Los dos problemas fundamentales de la ética, 1993, Siglo veintiuno editores.
Schopenhauer Arthur, El mundo como voluntad y representación, Fondo de Cultura Económica de España, S.L., 2003
Schopenhauer Arthur, El arte de conocerse a sí mismo, Alianza Editorial S. A. 2007

jueves, 29 de abril de 2010

Feliz día dle niño y la niña

Episodio 31: El sentimental
Habían pasado ya varios años desde que Don Pedro valientemente se había disfrazado del Arcángel para suplirlo en una lucha por motivo de la feria del pueblo. En esas épocas los medios de comunicación no eran tan rápidos como ahora, era sencillo que los testigos narraran su percepción y la maquillaran antes que el rumor y las crónicas se hicieran trascendentes, no obstante el mismo tiempo deformaría la leyenda.
Se hablará aun de esa batalla como una verdadera vivencia del milagro, un Arcángel casi sometido remontó para dar gusto a los seguidores y terminar la lucha con su llave favorita, aunque la máscara doblega a la expresiva cara de triunfo de Pedro, con sus movimientos joviales logró connotar el gusto de realizar esas llaves. Como si se tratase de una ocasión única.
Es historia en su ramo de oculta pasó de la mano de sus actores a sus jóvenes pupilos los, cuales a la vez hicieron de su historia de suplantaciones otra historia secreta que maravilla a cada persona que fue presente en el acto. Al menos los diarios publicaron notas que entusiasman hoy en día, aún cuando un mes casi lo ha rezagado.

Los exámenes en la prepa han concluido; Damián, Enrique y muchos más ahora han pasado a su último año de prepa, y también realizan la elección de áreas para sus estudios posteriores.
El primer chico elegirá el área de ciencias de la salud, su objetivo es convertirse en un gran médico famoso. Mientras el segundo tomará conjunto a Abraham el camino de las leyes y Arturo continua indeciso. Al menos esto es lo que se planea, pero Abraham no aprobó sus materias y está en el dilema que esto conlleva.
Por motivos de discreción ah decidido no alarmar a todos confiando que en los exámenes extraordinarios podrá reponerse, mientras se enclaustra para estudiar solo se despega de los libros para atender alertas con su nuevo atuendo del Arcángel. Mientras Damián y Arturo no descuidan su entrenamiento en el Dojo. En él ambos amigos se enfrascan en un combate más movido que de costumbre. En un último movimiento Damián ágilmente gira en el aire para ganar la espalda a su compañero, aunque este movimiento espectacular no es eficiente pues Arturo logra patear de espaldas atinando en el punto exacto.
-Te sentiste confiado, ¿verdad?- Arturo sin vacilar se burla de su amigo derribado, acercándose para levantarlo le habla más quedo -. No soy como los criminales que buscas por la noche.
Damián desde que estuvo a punto de vencer al luchador del mes pasado ha tomado como pasatiempo el salir encapuchado por las noches, le agradó el diseño de la máscara que cambió a Abraham y opta por utilizarla para protegen su identidad. A diferencia de su amigo él no interviene en situaciones de complejidad suprema, se dedica a pequeños salvamientos dentro de sus capacidades, sin embargo para cualquiera resultaría una actividad complicada.
-Ese movimiento no solías hacerlo, ahora veo que has practicado en secreto- Damián acepta la ayuda al levantarse observando una sospechosa mejora repentina en su sparring.
-Algo así- Arturo contesta mientras el Sensei observa este acto inusual.

Damián después de cambiarse espera a su maestro con quien a solas suelen platicar de temas especiales, desde que él comenzó a destacar el Sensei Leonel le ha tomado confianza para los temas más elevados, durante una charla Damián escucha las narraciones sobre brujos y sectas que su maestro narra con fluidez.
-¿Se imagina si entre nosotros se escondiera una cofradía?- El joven divaga al respecto.
-Claro que lo está, en ocasiones sus grados de hermetismo hacen que sus integrantes ni siquiera sepan en que están involucrados.
-¿Quiere decir que los miembros creen hacer su trabajo mientras trabajan para otro fin?
-Absolutamente, los miembros de menor grado o iniciación pasan por varios controles antes de saber la verdad.
-¿Usted ha visto alguna vez a una logia secreta actuar?
-Una vez que tienes conocimiento sobre ello, es imposible no ver que cada evento es parte de un plan de otros sentidos, cada cosa que cambia genera información, esa información no es dada a conocer a todos, cuando un secreto nace… Con ello una sociedad secreta.
-¿Como cuando una ley se aprueba?- Damián elabora su conclusión.
-Podría ser, y aunque cada reforma está destinada para favorecer condiciones futuras, me refería a que cada sociedad busca esconder esos cambios.
-Ahora si no le entiendo.
-Una logia busca pasar por inadvertida, por ello silencia a quienes se adentran más de lo que deberían, por el bien de la comunidad no se puede hablar ni preguntar de más- el profesor se percata del silencio que Damián hace ante esta declaración- . Pero este no es el caso.
Ambos comienzan a reír y continúan su charla.

En un camión que se acerca a la ciudad un joven e grane estatura revisa un sobre sellado en el que están sus instrucciones a seguir, él se siente emocionado por haber sido asignado a la siguiente misión, aunque sobre todo le emociona que se volverá a enrolar con gente de su edad, una sonrisa maquiavélica se manifiesta en su cara.

Por la noche Abraham se ha aburrido de patrullar la ciudad saltando de edificio en edificio, y se detiene para comer algo, después de terminar un hot dog en la plaza de la Alameda Central comienza a caminar tranquilamente con dirección al Zócalo capitalino, aunque ya ha podido aceptar las últimas pérdidas, no logra asimilarlas del todo. En su cartera conserva una tarjeta con la petición de Sonia con respecto a ser el mejor. Tras una cuadras llega a la plaza central, en ella admira diversos danzantes y otros artistas urbanos. Pensando en nada decide levantar la mirada. Es como si un viejo sentimiento le indicara que debía voltear y observar el cielo, ese sentimiento le indica que en un punto cercano se encuentra un ser conocido. Abraham enfoca su mirar cerca de la cumbre de la cual se ondea majestuosamente la bandera nacional, ahí flotando a corta distancia se encuentra la niña que viese aquella noche en que rescataría a Sonia de una jauría de nahuales.
Bell sonriente esperaba el momento para mostrarle su júbilo al Arcángel, aquel gozo de poderlo encontrar una vez más para continuar con su juego y cacería.
La niña percibe la sensación de miedo en su presa, claro está que Abraham la hacía muerta, después de la desaparición en esa velada nunca más imaginó que ella lo seguiría y menos que esa noche tendría que continuar con el duelo.
-Un, dos, tres por el Arcángel que se esconde en esa mirada- juguetonamente Bell comienza su vuelo delicioso mientras del brillo de su mano surgen bolas de un fuego morado que llueven en la explanada del Zócalo.
Abraham evade ágilmente los impactos y la gente se corretea para escapar, entre la confusión Abraham activa su traje el cuál en un instante lo convierte en el Arcángel.
-No puede ser- asustado-. Esa bruja había desaparecido.
Sobre la roca que cubre el piso de la explanada se desliza el Arcángel evadiendo los ataques, así hasta que logra sujetarse del asta bandera para escalarlo, Bell desciende para colocarse al nivel y espalda de su querido, Abraham dando giros sobre el mástil continua esquivando los rayos de la pequeña y ascendiendo con un escalar como si gormara una espiral, así se ve iluminada la bandera por el fulgor de los impactos que no son destructivos, estos solo la van coloreando de morado y hacen enardecer en ese tono. Así el Arcángel logra llegar al a cima tras batallar con las ondulaciones del manto que en más de una ocasión lo golpearon haciéndolo vacilar al borde de una caída. En la punta Abraham se encara con Bell y da un salto providencial para intentar golpearla, Bell con un pequeño retroceso evade el alcance de su enemigo, tras un giro de muñeca el piso justo bajo ellos se cuartea y cada grieta comienza a desprender rocas ardientes que vuelan hasta golpear a Abraham desde abajo. Como si se tratase de una lluvia al revés Abraham se baña por los golpes que le evitan caer, tras un último que atina en el mentón Abraham se desvanece cayendo en picada hasta chocar con el maltrecho piso carcomido.
Bell como si le enviara un beso lanza un rayo desde sus labios para devastar al chico momentos antes de chocar con el piso.
-Anda, levántate, apenas estamos comenzando- Bell anima a su adversario mientras desciende para toparlo al ras de piso.
Abraham se reincorpora y apenas de rodillas levanta la mirada para apreciar a la pequeña que flota justo frete a él, la ve sonreír y de inmediato lo intenta abrazar. Él la recibe con un golpe que falla, continua intentando interceptarla, pero le resulta muy escurridiza.
Pareciera que bailaran, y sobre todo se nota que siguen el ritmo de la niña, ella puede desaparecer envuelta de pequeños humos que la transportan a espaldas del héroe haciéndolo girar como si se tratase de un paso nuevo de un baile moderno.
Desesperado Abraham se concentra, extiende los brazos y deja expulsar una explosión de energía que logra alejar a la pequeña por un momento, en ese vacilar por parte de Bell para cubrirse genera el momento adecuado para que la tome por el cuello y la arrastren por el suelo, como un rayo Abraham corre rozando la espalda de Bell en las rocas elevando polvo.
Después de algunos metros la levanta y tras chocar las miradas, arroja un ataque explosivo desapareciendo la silueta de la pequeña en el brillo del réquiem.
Bell cae rodando y maltrecha se limpia la sangre de su boca.
-¿En verdad me odias? Nunca me habían golpeado tan fuerte, debes cuidar el cómo tratas a las chicas, por eso perdiste a tu amada.
Esas palabras enfurecen a Abraham el cuál se arroja desmedidamente sobre la infante, ella con sus manos brillando señala un punto, él no se percata que en un instante algo tras él emerge para seguirle.
Bell usó una técnica de animación, en esa zona hay un templo subterráneo y se logró percatar de la presencia de las energías dormidas, más como si se tratase de una trampa logra darle vida a una vieja escultura tallada en piedra.
-¿Crees que soy un monstruo?, un dios también se puede ver monstruoso-la pequeña se burla al no ser alcanzada por el paladín.
Abraham se percata de aquello que surge del piso para seguirle volando. Una enorme serpiente emplumada tallada y adornada con rocas preciosas le ruge como dragón que abre cerca sus fauces.
-¿Te gustan mis juguetes? Es todo una tradición.
Ningún testigo daba crédito, era Quetzalcóatl que en su monstruosa expresión perseguía al Arcángel y estaba por devorarlo.

miércoles, 14 de abril de 2010

Comentario sobre Dogville, véanla, es muy buena.

Dogville, más que tranquila es apática, su costumbre gira en torno a no precisamente su distanciamiento con aquello que le es ajeno, sino más bien con todo lo que atente contra su permanencia tal cual. Desde el inicio nos percatamos a qué grado es posible llegar por mantener las cosas dentro de lo establecido, de no intentar algo distinto por evitar correr el riesgo de romper el esquema que ha procurado siempre. Con la misma rigurosidad que se permeabiliza de poner los ojos de investigación en lo que está fuera de ella, evita a su vez ponerlos en sí misma.

Entre las tantas posturas orgullosas que adoptan en un inicio, la más grande es el negar recibir favores, sobre todo tomando en cuenta que la tradición moral que se maneja es la de hacerse merecedor de las cosas tenidas a partir del trabajo, es decir, es una virtud del hombre el hacerse de su propio ser mediante la independencia material. Una persona merecedora de respeto es aquella que posee todo lo que tiene por sí misma, y una persona respetable, es una persona, quien no, no es una persona.

El pensador de la historia busca desesperadamente un modo de cambiar el enfoque de los ciudadanos, para ello recurre a la abstracción del mérito y hace notar que el bien es propio del ser humano, los hombres tienen libertad de recibirlo por el simple hecho de existir.
Posteriormente al pueblo llega esa entidad que busca redención a través su simple estancia en él, una persona cuyos actos los considera “regalos” para el pueblo, bienes desinteresados que se ofrecen más que por gratitud, por placer de ser.

Nietzsche en sus textos maneja la idea de moral como un universal que tiene sus bases en la frágil concepción de una distinción absoluta entre el bien y el mal. En sus primeros ensayos opta por describir como a través del tiempo el hombre ha cambiado ambos conceptos, pues, en primera instancia el bien apela a las virtudes humanas como actos que engrandecen su autoridad sobre otros, el bien es aquello que hace de una persona un ser digno de respeto, mientras que posteriormente, con la revolución de concepción del bien durante el cristianismo, este pasa a ser sinónimo de sacrificio, y el bien recae en las acciones de renuncia del bienestar propio por un bien mayor para el resto de las personas, es decir, el bien es el sacrificio.

Lo mismo ocurrirá en Dogville, al sentir la satisfacción de recibir el regalo solo por su simple hecho de ser, cambian el concepto de bienestar. Este ya no es simplemente el ser dignos de las posesiones, el bien ahora es el dejarse consentir con sabiendas que esto provoca un sentimiento de satisfacción en quien realiza los actos de sacrificio.

Grace en la chica que como agradecimiento decide regalar su tiempo a cambio de no otra cosa sino el poder hacer feliz a la población.

En otro momento la historia llega a la cumbre del compromiso en el que la gente accede al regalo y a la vez agradece con su propia proyección. A partir de este momento vuelve a haber un cambio de concepto del bien regresando al anterior. Si Grace es feliz atendiéndolos sentirse plenos, lo correcto es hacer que ella sea digna de su felicidad, haciendo que su servicio se convierta en un trabajo, le otorgarán un salario y le condicionarán esa posibilidad de ser con ellos mientras sus servicios se mantengan dentro del esquema moral anterior.

Con un efecto de campana, que después de llagar al clímax comienza el declive, Grace se ve presionada por las peticiones que se transforman en exigencias. Ya satisfecha el hambre por el bienestar, la comodidad se ha vuelto costumbre y con esta costumbre cambian las necesidades. Ya estas no corresponden a una sobrevivencia que tan familiarizada estaba con los habitantes, sino que las necesidades trascienden al lujo y el placer extremo. Así la población masculina ya no exige comprensión y compañía, si no placer carnal.

Después de una serie de abusos Grace intenta escapar de Dogville, empero al ser engañada en su fuga esta fracasa. Ella ha violado la confianza de los pobladores y dado que pertenece literalmente a un esquema de posesión, merito y leyes. Es menester el contrarrestar ese espíritu independiente a través de lo más asequible por el momento, su cuerpo mismo. Ella es encadenada y se le custodia para evitar el abandono a sus ahora obligaciones.

Al inicio de la película hay un comentario con respecto a un hueso que aún tenía carne, este hueso se le dio a un perro y el acto fue meritorio de reprensión pues es tachado de un desperdicio. Lo mismo ocurre con Dogville, una tierra que no conocía la gracia, y ahora que ha recibido una inmensa y de regalo, desperdicia la pureza en el acto corrompiéndola.

Al final, Grace es entregada a eso de lo que huía (ni más ni menos que su padre, un hombre poderosos que no comparte la idea de caridad de su hija), con ello ella se posibilita a adquirir el poder compartido de su padre y con eso, la libertad, libertad que emplea para hacer un juicio final.

Grace considera que Dogville se ha enviciado a tal grado que no merece degradarse más. La idea de esa noble aldea ha desaparecido y lo más que puede hacer por ella es evitar que la gente se haga más daño y le haga daño a otros, decide desaparecerla.

Es como Nietzsche comenta en su obra, el continuo cambio en la moral, la hace un sistema poco eficiente para el pleno desarrollo del espíritu humano. Grace, una persona con una noble idea del perdón y la confianza, sucumbe por el maltrato ante la idea de que no fue apreciada por lo que era, su valor siempre dependió de lo que ella podía dar, y al igual que los demás, lo que daba debía ser menor que lo que recibe, y dado que ella pedía lo mínimo material y lo más espiritualmente, recibió una paupérrima correspondencia en su trato como persona física y algo más deplorable como ser humano.