sábado, 24 de julio de 2010

¿Tecnología o deshumanización? parte 1

"No tema usted, no cometeré más crímenes. Mi tarea ha terminado. Ni su vida ni la de ningún otro ser humano son necesarias ya para que se cumpla lo que debe cumplirse. Bastará con una sola existencia: la mía. Y no tardaré en efectuar esta inmolación. Dejaré su navío, tomaré el trineo que me ha conducido hasta aquí y me dirigiré al más alejado y septentrional lugar del hemisferio; allí recogeré todo cuanto pueda arder para construir una pira en la que pueda consumirse mi mísero cuerpo."
Mary Wollstonecraft Shelley

Tecnología… Palabra que se entiende bajo varios conceptos dependiendo el contexto (¿y qué no?), a grandes rasgos se entiende en la cultura popular y en el bajo mundo del mismo modo que en la más exigente y rigurosa revisión filológica. Tecnología es el estudio y mejoramiento de los modos de hacer las cosas.
Bajo esta sentencia nos encontramos con todo un embrollo de principios lingüísticos y metódicos que dificultan el desarrollo de la tecnología en sí. Digo lingüísticos dado que esta disciplina (porque resulta ser una tan celosa y rencorosa, tal como la música y otras artes dado que llega incluso a alterar el modo de vida de quien la sigue desde un objetivo externo), maneja un lenguaje propio, críptico y aunque nunca es falaz, su contenido es inconstante. Digo embrollos metódicos porque sus partícipes suelen ser de los más universalmente relativistas sobre el mundo, no obstante a diferencia de los revolucionarios culturales, estos no reparan que su avance teje las bases para un futuro cambio de percepción fuera de su intención primaria.
Marx nos hace partícipes de su profética acusación al progreso y bien señala la característica principal de la ideología que tenderá a tener el avance tecnológico… “El tener un objeto fuera de su propia naturaleza”, en pocas palabras, la tecnología ahora encubre su propósito de consumo con desarrollo. Y no es la intención del científico actual el vender, pero siempre se tiene la aspiración a revolucionar la vida cotidiana del mundo sin prestar como referencia la virtud, pues en un intento por facilitar la vida, lamentablemente se destila como consecuencia una tendencia a la pereza y dependencia.
Ya sea el mejorar los medios de producción o facilitar las condiciones de vida, por ese interés primario se derivan conductas de consumo injustificado en el primer caso y desnaturalización y deshumanización en el segundo.
Por ello es por lo que creo menester vincular el pensamiento crítico con la tecnología una vez más, pues en un inicio era así pues el inventor dice… “¿No sería mejor si en vez de hacer esto, lo pudiera arreglar e hiciera esto otro? “, en cambio ahora, la crítica es solo a la ciencia y sus limitaciones actúales para ver cómo puede ser superada conforme a utilidad y la superación de capacidad. Más no superación del acto por el acto mismo, no se cuestiona la innovación si esta ayuda al hombre a ser más hombre. Por ejemplo, la imprenta se hizo para que no se perdiera y se difundiera el conocimiento, por otra parte… Las armas de destrucción masiva se innovan para matar mejor.

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