miércoles, 10 de noviembre de 2010

Mateo: Apostol renegado, Damián: Nuevo justiciero, Abraham: El mismo enamorado.

Episodio 50: Deseo imposible
Sergio es un reconocido químico y académico de la Universidad, sus experimentos siempre van más allá de lo que se le encarga, por ello ha tenido una carrera polémica pero gratificante. Se rumora que tiene aficiones extrañas y que en secreto realiza pruebas excéntricas en un laboratorio oculto, pero a menudo se queda en una leyenda colegial la cual algunos interpretan como un mito para asustar novatos.
En una llamada posterior se le comunica de algunas fallas en sus planes para el caso Santander.
-Está bien, si ya comunicaron a los familiares la noticia, solo nos resta aguardar- cuelga-. Esto retrasará aún más todo el proceso, aunque, con lo que tengo he dado un gran avance, jajaja.
Sergio voltea para ver una muestra de sangre en su escritorio, su sonrisa y miradas son sádicas. Y así la noche avanza.

Era su cumpleaños, se supondría que recibiría buenas nuevas, y sin embargo las cosas siguen empeorando. Se levantó exhausto por la tarde y desde entonces solo pudo asear la casa y recibir la llamada del mal aviso. Abraham seguía llorando como cuando morían sus seres queridos en años anteriores, la diferencia es que antes tenía sus poderes y ahora no. Eso le enseñaría que en esos casos, esa diferencia no era relevante, con o sin poderes su humanidad seguiría intacta.
-Estúpido Jorge… ¿tenías que morirte?- Abraham no se ha caracterizado por responder bien a las pérdidas y suele hablar de más-. Siempre pensé que eras un tipo molesto y que jamás harías algo bueno por el mundo, pero al menos eras Feliz… ¿por qué se muere la gente feliz?
La noticia le cayó como agua helada incluso cuando se enteró que Sonia vivía, de nuevo tendrá que ir al hospital donde hace meses entraba disfrazado para no ser atacado como el Arcángel.
Jorge al igual que Francisco era quien más molestaba a Abraham, aquellos días de la secundaria fueron los que hicieron conciencia en él sobre el sentimiento de rencor contra la sociedad, mas después fue cuando él conoció a Damián y a Sonia, y a partir de entonces ser revolucionaría su pensamiento, ahora creía que la vida era un objetivo por el que valía la pena luchar, y mantener tal cual al mundo era su gesto para beneficiarla.
Aún vive Sonia y con ella el motivo para seguir luchando por el mundo donde vive, un mundo donde toda cosa buena ocurre en todas partes.
-Asistiré al sepelio hoy, pero mañana veré cómo pero el Arcángel volverá a defender este mundo, y Abraham volverá a encaminarse a la lucha por su sueño – Abraham cerrando sus puños entre lágrimas dicta de modo convencido.

Damián revisa al día siguiente el sitio en internet de la preparatoria, los resultados sobre las reinscripciones son publicados, en ellos se percata que fue asignado a un grupo de área de ciencias de la salud, y poniendo un mínimo de atención ve también que es su primer grupo que no compartirá con sus amigos, ni con Abraham ni con Sonia.
Abraham aparece en calidad de pendiente en un grupo de ciencias políticas, sus resultados no son favorables y le envían a repetir grado en un grupo aún por definir, se señala que reprobó diez asignaturas, por otra parte Sonia aparece como pendiente en un grupo de artes, la noticia de su falsa muerte le hizo ser dada de baja y reasignada tras la corroboración.
-Ahora comienza mi camino solo- Damián se levanta del escritorio y camina hasta su closet en el que observa la máscara con la que escapó esa noche de la arena de lucha libre-. El camino de un demonio oscuro.
Damián tiene aún fresco lo ocurrido en el reconstruido gimnasio de la preparatoria, en ese momento sintió una nueva energía vital que lo hacía fuerte, se encontraba recostado en el piso y protegido por un Abraham extraño que sangraba de un ojo, frente a ellos un ser fantástico estaba por aniquilarlos, sin embargo pudo anticiparse y atacarlo usando los poderes que pensó perdidos tras el encuentro con el Arcángel. Después fue testigo mudo de cómo una voz que Abraham ya no escucho les decía que las personas caídas en los últimos encuentros se encontrarían bien en el lugar donde estuvieran. Solo Damián sabría qué fue lo que su amigo deseaba en ese momento.
-Siempre fuiste tú el héroe, tú y solo tú- Damián toma la máscara y la abre para ver de cerca su interior-. Y eso ya es cosa del pasado, ahora soy yo quien posee los poderes del espíritu que nos cuidó la noche aquella en que te entrometiste y fuiste alcanzado por las balas, no creas que lo olvidé.
El joven aún conserva el recuerdo de hace años en que Abraham moría y resucitaba al intentar frustrar un crimen, entonces los niños tuvieron su primer encuentro y Damián no fue el elegido por el místico ente que daría a Abraham las capacidades sobre humanas para convertirse en héroe. Ahora era él quien por decisión de Abraham tomaría los atributos y podría convertirse en el artífice del juicio sobre el mundo.
Se mira al espejo con la máscara puesta y se aprecia un brillo azulado que emana de él, su energía crece y decide comenzar a entrenar con sus nuevas habilidades.
- Luchaste con todo por defender un mundo con defectos, y dado que sacrificaste todo por ello lo respetaré, recordaré que fue el amor por esa mujer lo que te hizo más fuerte en la batalla, y por lo mismo no intentaré dañarlo. Aunque tengo un concepto distinto de justicia y eso se notará, el arcángel ahora ya es cosa pasada- Damián se dirige a una ventana y se asoma como si fuera a saltar-. Ahora es la noche en que el Demonio Oscuro protegerá al mundo.
El nuevo encapuchado se aleja de la ventana.
-Pero hoy dormiré un poco.

SPTTRO quedó destruida, ruinas subterráneas denuncian la masacre en la batalla por el control de los grados de perfección, cerca de donde Lilith fue vencida sus guantes caen suspendidos por una roca. Al pasar junto a ellos una figura seguida de dos guerreros los recoge, los acerca a su nariz como si pudiera percibir en ellos la esencia de la desaparecida.
-Un ejército de las sombras más amenazadoras del universo, la mujer más poderosa de entre todas, y la protección de un auténtico evangelista- Los aprieta e incinera con una extraña llama blanca-. ¿Fue en verdad un hombre quien lo arrasó todo?
La voz no es atemorizante, sino todo lo contrario, es apacible y llena de confianza, es segura y fluida, un timbre tan bello que definitivamente no era de otro que no fuera un santo. Mateo es un ser salido de la pureza de los tiempos en que el mundo construía su fe, para algunos es mítico y para otros quizá solo sea coincidencia con lo que dicen las escrituras, el caso es que el santo que en otrora hablara sobre la importancia de los seguidores del mesías ahora se revelaba como quien estaba detrás de la organización más temible sobre la tierra.
-Señor, si usted lo ordena y su deseo es, ahora mismo vengaremos la caída de la sierva Lilith, eh visto los poderes de quienes lo provocaron y con su bendición podré cerrar la misión divina de la caída.
Respetuosamente los guerreros se inclinan ante el ser al cual está dedicado un evangelio, las figuras muestran de inmediato una disciplina y respeto incondicional, el que habló es llamado Dionisio, a su izquierda se encuentra Apolo.
Dionisio tiene un cuerpo atlético, su cabello castaño es largo y rizado, piel tan pálida como la que Lilith presentaba y ojos castaños que podrían hipnotizar a cuanta mujer terrestre le viese, su personalidad en contraste es alegre y contagiosa, solo son aspectos dentro de una armadura color olivo con vivos en tono merlot, como si fuese dedicado al vino es la primera escolta que sigue a Mateo.
Apolo es contrastante a Dionisio, un gran cuerpo musculoso que indica que es la fuerza su principal atributo, una armadura bermeja con partes doradas lo hacen parecer aún más peligroso. Quizá lo único que desentona es que porta como arma no una enorme masa ni un espadón, sino un arco sin flechas.
Mateo levanta una mano como señal para silenciar a su escolta, es curioso como él no transporta ninguna armadura, sus ropajes son sencillos y hasta parecieran humildes de no ser por su impecabilidad, tan limpio y tan pulcro no necesita más que su sola imagen para ser admirado. Estatura media, delgado, pálido, cabello no tan largo y lacio. Perfil romano que traería desde sus tiempos y toda una tradición donde se defiende a su Señor. Aunque ahora es inconsistente, ahora busca él ser el Señor entre Señores.
-No añadiréis un codo a su estatura, él vendrá solo y abrirá su boca para buscar perdón- Mateo decreta.
-Pero Señor, si menester es dar consuelo a la memoria de los caídos por los actos de quien se profana y adjudica el nombre de santo, ¿no es obra buena el cobrarle sangre con sangre?- Dionisio objeta con humildad.
-Así es, y no caeremos en la paradoja equívoca del perdón, mas será él quien se acerque en lo oculto, pues, su destino en nuestro plan es que abra los sellos con su mitad divina y su mitad humana, solo así tendré el poder que me falta.
-No le comprendo su señoría, cómo podrá el desdichado Abrahel venir arrepentido ante un Dios que aún no conoce pues nunca le ha castigado- Dionisio continua en búsqueda de su respuesta.
-Jamás conocí hijo del reino que objetara ante sus deseos, él por desearla vendrá y me traerá cada pieza de los sellos, los abrirá y perecerá con su cabeza hueca.
-Su palabra es nuestra guía Señor.
Mateo sonríe levemente mientras con los ojos cerrados provoca luces que derrumban lo que queda de las ruinas. Su poder va más allá de lo que Abraham ocuparía para vencer a Damián, sin embargo aún quiere hacerse de los sellos para ser un dios.

Abraham va de regreso del sepelio, está por amanecer y se asoma por la ventana del tren en el que viaja, por ella observa los tonos rosados que presenta el cielo, se pregunta por la gente que por su causa ya no los verá. Después llega a la estación de su destino y se percata que para su izquierda está el camino que lo lleva a su casa, para la diestra el camino que lo lleva a la preparatoria. Decide caminar hasta su escuela.
-Sigo vivo, la gente me pregunta por mi ojo, pero ahí está, herido como yo, pero ahí sigue, y ahí sigues tú, y tengo que ir a donde estés, quiero recuperar mi vida a tu lado- con una extraña nostalgia no sabe si reír o llorar-. No descansaré hasta lograr ser como ese hombre mejor al que puedes amar, voy a dedicar cada acto mío para que tu sonrisa un día vuelva a verme a mí.
El Arcángel ahora se siente como si hubiera perdido la capucha, y no puede prestar atención como antes, por ello casi es alcanzado por un pequeño ataque de energía, con movimientos más humanos Abraham se rueda y coloca en una posición defensiva intentando crear un escudo de energía, por contrario a su realidad, olvida que ya no lo puede hacer.
Una risa se burla del desprotegido.

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