miércoles, 2 de junio de 2010

Abraham está por toparse a sus miedos, Lilith está por capturar al Arcángel, y Bell descubre el secreto tras SPTTRO

Episodio 33: No me verás venir
El histórico edificio tenía una fractura impensable en otros tiempos, será extraño resanar el agujero en la cúpula y los daños en la estadía cercana al Cristo Negro, varios ingenieros no se explican exactamente el modo en que los daños se produjeron, hay debates al respecto, ¿Podría haber sido un golpe lo suficientemente exacto como para agujerar la cúpula y no derribarla?, ¿será que esto es producto de sus rayos de energía?
Aunque era evidente el daño, y que además cerraría la catedral sus puertas como años atrás cuando se estaba hundiendo. El gobierno intentó hacer que la noticia se esparciera lo menos posible, pues ¿cómo dar la imagen de un país en desarrollo si a unos días de celebrar su independencia uno de sus tesoros arquitectónicos fue dañado?

Si, las nubes de humos de colores salieron debajo de unos de los laboratorios de la Escuela Preparatoria del Sur, ¿resultaría coincidencia que SPTTRO siempre estuvo debajo de los pies de Abraham y compañía? Sería por demás ridículo pensar que así fuere, aunque ya revelando las raíces de todo, uno se percataría que siempre supieron donde buscar, solo les faltaba definir con exactitud su objetivo. Pronto Lilith entregará el avance definitivo, aunque primero deberá limar un pequeño cúmulo que resultó ser un error.
Flotando a una gran altura, se formalizan las figuras de Bell y Lilith, así como las de cuatro escoltas de la señora de SPTTRO. Los centinelas con atuendos de capuchas grisáceas y fantasmagóricas muestran unas manos casi huesudas, su hedor incomoda hasta los más temerarios y ansiosos esperan las instrucciones para irse sobre el acoso de la chicuela.
-No eres más que una niña engreída, te mostraré lo que le depara a las personas de tu condición-Lilith forcejea con Bell dando muestras de un enorme potencial.
-Eres tú la chiquilla comparada conmigo- Bell defendiéndose con una voz metálica.
La lucha es fuerte, pero Lilith recurre a la ayuda de sus seguidores, estos intervienen violentamente y persiguen a la niña que se aleja volando. Sus dotes en pelea aérea son magistrales, anteriormente contra Abraham no podía exhibirlos y ahora en pleno vuelo hace gala de su fluidez, vuela como si imitara un ave, su despreocupación y sonrisa frente al acoso de los guardianes demuestran que tiene una estrategia malévola.
Las figuras entran en una nube mayor y ahí entre el vapor los seguidores de Lilith rodean a Bell, con extraños movimientos la atacan numerosas veces para robarle energía, como si cada roce que tienen con ella sirviera como una oportunidad para comérsela absorben parte de su poder, la niña se cubre y no tarda en desarrollar un plan.
-¿Tienen hambre de energía? les daré un banquete- sentencia Bell con su voz maléfica.
Lilith que se quedó en el borde de la nube observa como esta se ilumina, de inmediato se entera de que Bell incrementó su fuerza lo suficiente para que en los ataques de los guardianes estos estallaran por no poder contener semejante poder.
Se arremolina el aire y se perfora la forma de la nube, Bell con los brazos extendidos y bañada en sangre le sonríe maléfica y juguetonamente a su otrora superiora.
-Ya veo, te encaprichas por sobrevivir- Lilith con su expresión seria y fría, extiende su mano en la que aparece un sable español y lo blandea como si se tratase de una ocasión definitiva.
-Solo estoy esperando a que te animes a venir- Bell contesta mientras la cortina de vapor vuelve a espesarse, sus ojos se cubren de nuevo en la solución concentrada.
Lilith con agitar su espada desvanece la nube que tiene en frente para ver que el espacio se encuentra vacío, no tiene tiempo ni de pestañear cuando Bell le ha ganado la espalda y ataca con un golpe como con el que hundió en el templo anteriormente al Arcángel.
La mujer resulta ser una ilusión, y aparece a las espaldas de Bell.
-¿Acaso crees que descuidaría mi espalda y caería en el viejo truco?- Lilith clava la espada en la chica.
-Yo sabía que no sería así- Bell desaparece y reaparece tras Lilith atacándola, esta vez es efectivo el golpe.
Lilith se desploma aflojando la diestra y soltando el arma, Bell aparece y desaparece velozmente, impactando en múltiples ocasiones el cuerpo de Lilith con ataques físicos y de energía, la maltrecha figura de ella cae mientras la niña ríe juguetonamente, en el último intento por atacarla Lilith atrapa la mano de esta.
-Claramente, eres muy confiada- Lilith retoma el vuelo y lanza por lo alto a Bell, sombras de ella aparecen en las alturas y reciben entre golpes a la niña, cada una la elevaba más, la pequeña se defiende y se desaparece y reaparece para confrontar a las réplicas, y aunque a algunas las logra vencer, otras le causan problemas, todo se oscurece y ella se ve en un espacio totalmente negro, apenas se distinguen los ojos de Lilith brillando entre lo oscuro.
Bell a caído en la técnica ilusoria de la doncella, ahora la pequeña se encuentra envuelta de oscuridad y un aire frio le provoca cortaduras, la niña se vuele varias veces como si supiera dónde ocurrirá la siguiente herida, estira el cuello viendo para la izquierda, cuando se relaja un poco fija su atención al frente y con una expresión fría y seria deja que el último corte en su mejilla comience a sangrar, con la muñeca se limpia y concentra una esfera de energía que apunta al frente, aunque un calambre en sus brazos le preocupa pues no puede atacar a los trazos de movimiento que se mueven frente a ella, la niña no puede moverse en la técnica ilusoria, Lilith se materializa frente a ella y reaparece la espada que en llamas le acerca al cuello.
-No tienes idea de la historia que tengo detrás, el ser expulsada de la gloria y vagar en búsqueda del poder que me llevará de nuevo a ella… y ahora lo he encontrado- acerca sus dedos a la frente de la pequeña para intentar taladrar en su mente.
-No lograras ver mi historia, porque la he borrado, es una vieja tradición de los que nos hacemos con el conocimiento.
Lilith ha vagado mucho tiempo y ahora que ah formado a SPTTRO se ha dedicado a encontrar al Arcángel, su plan se mantuvo en secreto largo tiempo, hasta que le llegó a su posesión ese encargo con las piedras de los rollos. Un poder inimaginable será para quien posea las siete capacidades juntas de los sellos, solo podían ser abiertos por aquello de naturaleza divina, o en su caso su representación, la gente común al ser partícipe de esa divinidad era el blanco para ser los recipientes en los que abriría cada rollo. Pero solo abiertos los siete podría poseer al portador del poder absoluto. El Arcángel es de una naturaleza extraña, no es ni hombre ni dios, quizá efectivamente sea el vínculo que los une en su máxima expresión.
Por otro lado Bell ah estado a la espera de la revelación del Arcángel, lo señala como el portador del poder que una vez desplegado podrá cambiar el orden, lo ha buscado durante años y ahora que lo tiene a su alcance no está dispuesta a dejarlo ir. No obstante ahora se encuentra acorralada, solo le queda usar la técnica que Fuji le mostró en otros tiempos.
-Tendré que verte- Bell mirando fijamente a Lilith deja que sus ojos se transformen y sus fibras luminosas salientes de su estómago se expanden.
Bell pude ahora percibir cada rasgo de energía que la rodea, y ve cada trazo de poder, pero algo no encaja.
-No veo nada- Bell sorprendida no percibe el alma de Lilith, de hecho se ve sola en medio del cielo-. A menos que…
Lilith que en otro plano ve perfectamente a Bell y no entiende lo que ella dice, pero tampoco puede entrar a su mente, de modo tal que procederá con lo planeado y con un fuerte y certero movimiento corta la cabeza de la chicuela. Con la cabeza colgando del cabello la sostiene y la observa, la mirada no ha cambiado como si la niña no supiera lo que ocurrió, las llamas consumen la cara y el cuerpo en cada parte y la hacen polvo.
Bell en su visión solo sabe que no podrá pelear más, pero tampoco le importa, ahora conoce el secreto de Lilith y cuando vuelva quizá no sea para enfrentar el desenlace, pero sabe que no es esta su última vez en esta historia.
-Lo sé, ahora entiendo que tú no eres real- Son las últimas palabras de esta criatura.
El cuerpo se convierte en polvo y se disuelve con el viento, la oscuridad desaparece y Lilith flotando en el aire respira para descansar. Se sacude como una ejecutiva y modestamente aparece en su mano un teléfono celular.
-Aquí Lilith, procedan con el plan y atrapen al Arcángel en cuanto antes, pueden dejar ir al séptimo, ya tenemos posesión del su sello y nuestro nuevo aliado se encargará de él después.

Arturo camina cerca de la casa de Abraham, él va de regreso y seguramente ya la inspeccionó, Neko lo despreció y huyó a esconderse, Arturo al no encontrar a su amigo se retira. Él sabe que Abraham es el Arcángel y también que eso es algo que ni él ni Bell compartieron con SPTTRO. Pronto un cuerpo de élite cazará a Damián pensando conforme al Diario de Sonia que se trata de él a quien buscan, E desaparecido Ramadán también lo descubrió pero no tuvo tiempo de revelar la información. Arturo aún deja marchar el plan, cuando Damián sea aquel en quien viertan el poder de los siete sellos los tres amigos tendrán las condiciones para competir, mientras Damián esté en su proceso, Arturo derrotará a Abraham para después disputar ese hipotético enfrentamiento con Damián.
-Pronto demostraré que no soy el débil- Arturo caminando fija la vista en una parvada de aves que vuelan a lo lejos, tras fijar su mente en una de ellas esta cae muerta.

Abraham camina dolido en la oscura gruta sin saber su dirección ni locación, sin saberlo se detiene justo en medio de un círculo de tres metros de diámetro, dicho círculo tiene grabados distintos caracteres que en resumen hablan de la entrada al templo del viento, el muchacho se percata de una vibración y aprecia cómo se ilumina, los rasgos brillantes se mueven como manchas de agua y un fulgor ascendente ilumina todo, Abraham en medio de esa luz se desvanece y reaparece en una bóveda que se alumbra con antorchas de llamas verdes.
-¿Dónde estoy?- mirando a su alrededor se percata de la arquitectura irreal del sitio, decide apreciar los grabados y aunque no sabe el significado de estos, una voz interna le dice lo siguiente.
-El flujo del viento lleva las cosas a su devenir, las que están en la tierra o no, si la pluma ya sea de quetzal o de garza es atrapada por él, no importa, pronto llegará al horizonte ¿En verdad es el horizonte? O la parte media del camino-
Una extraña poesía que Abraham encuentra fuera de su entendimiento, y sin titubear toma una antorcha y camina en la única dirección posible. Al cruzar la bóveda, una puerta se cierra tras él, es el momento que entiende que no regresará, pero eso no lo asusta como lo hace el olor a azufre y el sonido que le gruñe a corta distancia. A menos de cinco metros la silueta de una bestia se revela, Abraham deja caer la antorcha que incendia un líquido lo suficiente para alumbrar la cámara, y mostrar la criatura atemorizante, un especie de dragón oscuro con cuernos y postura erguida, con cola y pelaje marrón que entre escamas lo hacen lejos de repulsivo aterrador.
El dragón rata babear la sustancia que cubre todo el piso, un serpenteante gemido solo es la apertura del rugido estruendoso que atemoriza a Abraham.
Ambos se miran frente a frente, pero solo uno de ellos se petrifica.

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